viernes, 26 de agosto de 2011

El CORNÓN 2194m


Nun hai que pensar, piensa.
Cuanta rabia, cuántu dolor, cuanta resignación
Y nun quiero llorar, nun quiero, que ya toi farta,
que ya se que les llarimes nun ganen batalla.
Cuando vuelva esnalaré, esnalaré,
Mientres tantu la la espera ye amarga
Cuando vuelva esnalaré, esnalaré,
      Otru día mas que- y gano a la montaña.
“Mañana fría  es el título de esta canción del grupo asturiano Dixebra, en la cual se refleja el dolor de la mujer de un minero… tierra asturiana, tierra de minería y trabajo en la montaña, como lo vimos reflejado en la comarca más meridional del principado.
En el Parque Natural de Somiedo tomamos la carretera AS 227, que pasa por la vaqueira localidad de Santa María del Puerto, donde  dejamos el vehículo y comenzamos  nuestro caminar, por el margen oeste del pueblo, y buscando un carril agrícola que baja al valle del río Bayo, hasta llegar a un pequeño puente que lo cruza. Desde aquí vamos empezando a subir, paralelos al río y adentrándonos en valle de Veiga Cimera, donde vamos ascendiendo por el camino, señalizado, aunque fácil de perder en esta zona debido a la altura de los piornos, por la ladera de nuestra derecha según avanzamos.

Alcanzamos un collau, que da paso a la Vega de Penouta, y seguimos a media ladera, pasando junto a una sima que recoge toda el agua de este elevado canchal, y con la vista de la peña de Penouta al norte de nuestra posición. Al sur tenemos las crestas del Picu Prefustes y Miro Malo.
Esta va a ser la última caminata que nos vamos a dar en tierra Astur, pues llevamos 9 días en esta maravillosa zona y caminando a diario… las piernas ya van notando la carga de concentrar tanto esfuerzo, ya que los desniveles son grandes, aunque merece la pena sufrir para disfrutar… y parece paradójico. 

Ya hacía un rato, que nos acompañaba un mastín que se escaqueó de su trabajo de pastor y se vino a caminar con nosotros. La soledad en estos verdes parajes contrasta con la masificada garganta del río Cares… es un placer disfrutar de la naturaleza sin perturbación humana, por eso aconsejo desde estas páginas visitar la comarca de Somiedo, y si no es verano… mejor, aunque no lo digo por la temperatura, ya que tuvimos suerte en nuestra estancia e incluso nos llovió casi todos los días… un placer, para unos gaditanos abrasados por el calor de julio en nuestro rincón andaluz.   


Al pasar un collado situado bajo el Miru la Piedra, a 1725m, ya tenemos a la vista el objetivo del día, el pico del Cornón, con 2194m de altitud. 


Hay que caminar muy atentos, pues los piornos tapan las señales del camino y podemos incurrir en la pérdida del trazado, y si además es la primera vez que andamos por esta zona, hay un riesgo añadido. No somos dados a llevar en el gps la ruta descargada, pues se pierde la sensación de aventura… hay que currarse la ascensión, y el receptor dejarlo sólo para grabar por si te pierdes, pero es importante tener nociones de uso de planos y orientación.
Esta ruta discurre entre tierra Asturiana y Leonesa, y pasado el collau del Miru Malu entramos en una pradera preciosa, que está en la provincia de León, y en la que vemos cientos de vacas dedicadas a la producción de carne. Hasta el momento sólo nos habíamos encontrado a tres vaqueros  a caballo que venían de cuidar sus reses.
En esta vega resulta fácil perder el camino, pues hay varios trazados hechos por los animales, pero si miramos bien, encontramos las marcas amarillas del PR.AS – 10, aunque nosotros atajamos por un barranco que tiene hitos, y supongo que será el paso estival, pues con nieve debe ser difícil pasar por ahí.
A partir de aquí nos vamos introduciendo en una zona repleta de charcas, en las cuales se daba un baño el mastín que nos acompañaba… es cierto que si el camino es largo… más corre el mastín que el galgo. Hay muchas posibilidades de perderse en esta zona en caso de niebla, pero el día estaba muy claro y pudimos disfrutar de lo lindo, pasando cerca de las cumbres de Peña Blanca (1919m), El Fontanón (1911m), Los Pollos (1925m) y el pico Asta (2079m). 

Una vez pasado el pico de Los Pollos, nos acercamos a la base del Cornón, al que atacamos por su conocida escalera, que es un camino que va tomando altura de forma aérea y repentina, debido a su inclinación.


El viento azotaba con fuerza y parecía querer tirarnos de la montaña, montaña llena de coloridos impresionantes, ocasionados por la infinidad de especies de líquenes que pueblan esta mole de cuarcitas blancas, visible e inconfundible a kilómetros de distancia, y desde la cual se tienen unas vistas maravillosas del concejo de Somiedo (Asturias) y Villablino (León).


El cromatismo de este pico debe variar mucho en función de las condiciones de luz y humedad a las que esté sometido en el momento en que subamos o nos aproximemos a su falda.
En el pico nos encontramos un vértice geodésico del instituto geográfico, un gigantesco hito popular y un buzón en forma de cohete, instalado por un grupo de montaña y en el cual hay dos libros de piadas, que firmamos debidamente por si lo lee algún montañero/a que quiera saludarnos a través de este espacio en el que estamos estando, virtualmente hablando. Una forma más de conectar con aficionados a lo mismo, desde lugares distantes.


Una vez tomadas las fotos de rigor, nos dispusimos a deshacer lo hecho y bajar de aquel impresionante, bello y venteado lugar desde el cual se ve la cumbre de Los Pollos tan minúscula que hace que te des cuenta de lo majestuoso del pico que estamos pisando.
El camino de vuelta fue el inverso al de ida, y tras dar buena cuenta de sendos bocadillos de queso asturiano, disfrutamos del vuelo de algunas rapaces, ya que es fácil observar en estas tierras a ratoneros, cernícalos, abejeros, halcones, águilas culebreras y reales, alimoches y buitres leonados. 

 

Al llegar de nuevo al pueblo de Santa María del Puerto pensamos que nosotros, como canta Dixebra, también le habíamos ganado… a la montaña.

                                                      Ficha Técnica

Localización: Parque Nacional de Somiedo
Población: Santa Maria del Puerto (Asturias)
Altitud:  2194m
Desnivel: 838m
Distancia: 20 Km
Trazado: Lineal
Dificultad: Alta


jueves, 25 de agosto de 2011

PARQUE NATURAL DE SOMIEDO (ASTURIAS)


Caminar por Asturias es moverse por un manto verde, como lo cantaba la voz inconfundible de Manzanita cuando cantaba…
Verde que te quiero verde
verde viento, verde ramas
el barco sobre la mar,
el caballo en la montaña
verde, que yo te quiero verde…

pero si ya lo haces por Somiedo, es como viajar al paleozoico,  su diversidad de gamas de verdes es comparada a su diversidad litológica que va desde las añosas pizarras hasta las más recientes calizas, por eso se le conoce como el manto de Somiedo, nada tiene que ver con los demás parque naturales del Principado.


Debido a su altitud y a la presencia de los vientos del océano le confiere una climatología significativa con abundancia de nieblas que se entremeten en las cumbres y le confiere un aspecto fantasmagórico, todo este ambiente tornadizo es lo que le otorga una riqueza y paisaje vegetal inconfundible que te traslada a una época ancestral.

 

Por eso en él encontramos los valles típicos de la era glacial,  así, en los circos se encuentran los  lagos y lagunas a mas de 1600m de altitud, como el conjunto lacustre de  Saliencia, al que se accede subiendo al alto de la Farrapona (1709m), frontera natural entre Asturias y León, desde  donde podemos disfrutar de un agradable recorrido por sus tres lagos  colindantes  uno de otros,  como son los lagos de la Cueva, la Mina, Negro y el lago Cerveriz que se accede a 

 
 ellos por inclinados senderos mientras que puedes contemplar la vega de Riondas y de Camayor, así como, todos los montes de Bustariegas.
Y si quieres alargar un poco el recorrido te puedes acercar al lago del Valle que es el mayor de toda Asturias tras pasar la sierra del Tarambicu que nos va a separar las dos cabeceras glaciares y contemplar así la acción glaciar en esta zona. También es esta zona puedes disfrutar del vuelo  de cientos de Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), son pájaros de tan sólo 15 cm, pero su voz son pequeños chirridos agudos que es lo que hace que el grupo se mantenga unido y al congregarse muchos en los roquedos produce un efecto particular y conmovedor.  Con su vuelo veloz se va situando en las paredes de los vestigios de una actividad minera del hierro que se desarrollo en la zona, donde las diferentes tonalidades del color rojizo de las rocas sobresalta el paisaje.


Por estos parajes es conveniente ir bien abrigados porque en julio un buen polar y guantes no son nada despreciables si quieres hacer el recorrido de forma agradable y no salir corriendo para el coche…

RUTA DE LA BRAÑA DE MUMIÁN

Dentro del parque se pueden hacer varias rutas, todas muy interesantes, nosotros nos decidimos por ésta y por el Cornón que es el techo de Somiedo.
Partimos de la aldea de Llamardal donde dejamos el coche abajo y fuimos caminando por una pista asfaltada que va ascendiendo por la ladera de Peña Gúa y te lleva a la aldea (dos casas).
Sigue ya por un camino rodeado de lindes de piedras que va bordeando prados de siega que se encuentra ya en su fase de recogida, hasta que nos adentramos  en un hayedo muy frondoso y con todo su arbolado alineado y recto para captar la mayor luz posible, aunque no es muy grande pero si lo suficiente como adquirir el aspecto  hechizado característico de los hayedos. En estos bosques también podemos disfrutar de la presencia de fresnos, robles, abedules, acebos, olmos, tilos…


Cuando salimos del bosque seguimos caminando por el sendero que discurre entre muros de piedras característicos de los campos de aquí, donde cada parcela se separaba con su tapia de piedra, trabajo hecho a conciencia. 


Desde cualquier punto de la subida podemos ir disfrutando de las hermosas vistas que nos ofrece el otro lado del valle, con sus Picu´l Mocosu y de la Siera´l Páramu, situados enfrente nuestra.


Llegamos a una braña de las muchas que se ven diseminadas por todo el parque, la Braña de Mumián, estas suelen estar situadas en las zonas más elevadas para aprovechar los pastos  tras la trashumancia del ganado vacuno.  Cuando llega la primavera se trasladan a estos lugares y permanecen allí hasta el otoño.  Son cabañas construidas con piedras en su base y con techumbre recubierta de escobas  negras (Cytisus scoparius) que se encuentra entre los piornales de toda la zona.


Por  esta braña corre el agua fresca de la fuente´l Cañu, donde paramos un rato para charlar con otros montañeros que habían subido temprano, y estuvimos comentado el sistema de olleras que tenían para conservar la leche fresca debido al agua fría que corre, hasta que bajan


al pueblo. Estas olleras son construcciones realizadas también a base de piedras y dispuestas de forma lineal para que el agua circule de una  a otra y donde se guardaban las ollas con la leche.
Una vez pasado la braña de Mumián el sendero empieza a descender y se adentra en el


hayedo de la Enraimada que lo cruza una pista que te lleva a la aldea de Urria..


Ficha Técnica


Localización: Parque Natural de Somiedo.
Población: Somiedo.
Altitud:  1462m
Desnivel: 337m.
Distancia: 7,38 Km aprox.
Trazado:  Circular.
Dificultad: Baja.
Observación:Felicitar a los que gestionan el parque por la buena conservación de éste y  preservarlo de la masificación.

sábado, 20 de agosto de 2011

VIº TRAVESIA LITORAL ATLÁNTICO: Barbate- Tarifa


Aún sonaba en nuestros oídos el concierto de blues de  Gwyn Ashton, con su último álbum Two-Man Blues Army. Era el XV Festival ”Isla del Blues” que se celebraba en Cádiz, el grupo formado por Gwyn Ashton a la guitarra / vocalista y Kev Hickman a la batería; nos amenizaron con buena música de blues rock; una vez terminaron su actuación su comportamiento nada  tenía que ver con los que pretenden ser artista  aquí;  se mezclaron con el público tanto para charlar como para promocionar su disco y disfrutar del siguiente concierto como unos espectadores más.
 A las pocas horas pusimos dirección a Barbate, para seguir con nuestra travesía, después de una semana de fuerte levante. Como las predicciones eran buenas decidimos aunar fuerzas y poner rumbo a Tarifa.
Cuando llegamos a Barbate había mucha niebla, apenas se veía a 50 metros de distancia, con lo que la salida se hizo más emocionante y a extremar un poco las precauciones porque además llevábamos un peso añadido pues  íbamos a estar dos días navegando. Nunca habíamos navegado cargados, es más, ni si quiera habíamos hecho pruebas para comprobar que todo el equipo que iba a ser estibado, realmente, cabría dentro de nuestras pequeñas embarcaciones… toda una incertidumbre a añadir.


El mar estaba en calma, las olas no superaban  el medio metro, pero sí muy moviditas y fuimos avanzando dejando a babor la playa Cañillos que es totalmente virgen, de gran extensión y de arenas finas.  En estos momentos apenas veíamos la costa sólo podíamos oír el sonido de las motos por la A-2231.

   
Una vez llegamos a la sierra del Retín, la visibilidad se iba normalizando, y podíamos ver en su vertiente sur las instalaciones donde se está llevando a cabo el “Proyecto  Eremita”  desde el año 2003 que se firmó el convenio con la Consejería de Medio Ambiente y el Zoobotánico de Jerez. Y donde colabora la Armada cediendo el terreno, así como la Asociación Desarrollo Rural Janda Litoral.
 El Ibis Eremita es un ave colonial que está en peligro crítico debido al uso de pesticidas, agricultura intensiva y pérdida de su hábitat ya que suele habitar en los campos de cultivo y pastizales. El principal objetivo del proyecto es la crianza de estos ejemplares en cautividad, para el establecimiento de colonias silvestres, y poder así recuperar su población y

Ibis Eremita. Foto del zoobotáncio de Jerez
reintroducirlas en las zonas que han desaparecido. Todas las instituciones que colaboran, así como, particulares deben de aunar sus esfuerzos para que ésta ave deje de ser una de las 
 
Video cedido por Esmeralda Ramos

 más amenazas y podamos disfrutar de su presencia en nuestros campos.


Seguimos avanzando y se divisa Zahara de los Atunes que es un pequeño pueblo marinero, o era,  con unos orígenes basados en la pesca de almadraba del atún, de ahí su nombre. Su importancia no se debió hasta el s. XV cuando los Duques de Medina Sidonia construyeron su palacio como residencia mientras duraba la estación de la almadraba, también hacia las funciones de chanca que era el sitio donde troceaban y salaban el atún. Debido a la importancia que fue adquiriendo la almadraba se asentaron allí almadraberos y comerciantes con lo que fue surgiendo un foco de población. Hoy día, ha pasado de ser un pequeño núcleo pesquero  a un pueblo en constante crecimiento turístico. 


Cruzamos Zahara, con mar en calma total, y podíamos oír la música de sus chiringuitos y los bañistas disfrutando de una tarde de playa, en todo este recorrido nos encontramos con varios kayakistas que disfrutaban de un paseo o bien de la pesca.


Nada más pasar Zahara te vas encontrando un gran volumen de hormigón de las urbanizaciones de Atlanterra, que pertenece al término municipal de Tarifa, en sus apenas 5Kms ha congregado todo tipo de servicios para el turista, desde hoteles hasta camping, y por su puesto la montaña la han rodeado de todo tipo de chalets, cavando en la misma roca sólo para tener cabida dentro del boom de la grandeza. 



 


 Al final de los acantilados en el cabo de Plata sobresale el búnker de la posguerra que se distribuyen por toda la costa, y que hoy sirve de trampolín para la chavalería… actividad peligrosa esa.
A partir de aquí hay un largo y cambiante tramo de costa, con una trayectoria sinuosa en la que encontramos cabos, ensenadas, playas,  dunas y calas que dejan las puntas rocosas de las sierras litorales con un mar revueltos de olas.
Así, nada más pasar el cabo de la Plata, te adentras en una cala de 1,3 Km, la conocida playa de los Alemanes, que era el sitio donde se refugiaban los mercenarios  alemanes que participaron en la segunda guerra mundial y eran protegidos por el régimen franquista, y  es  más de lo mismo, la montaña se ha atestado de chalets de grandes dimensiones…¡¡Basta de tanta corrupción urbanística¡¡  


Vamos avanzando por toda la zona de acantilados y llegas al saliente del faro Camarinal donde te encuentras una fuerte corriente y por supuesto el mar muy picado, divisamos al fondo la playa del Cañuelo. Dejamos atrás la sierra de Retín  y pasamos al parque natural del Estrecho con su exuberante vegetación a base de pinos, alcornoques, palmitos, acebuches, sabinas, enebros, jaras, brezos...


Debido al fuerte oleaje fuimos surfeando las olas, protegidos por Poseidón y su hijo Tritón regidores de los mares, hasta la playa Arroyo del Cañuelo donde arribamos.


Esta es una playa virgen de pequeñas dimensiones pero de aguas cristalinas y de grano medio, rodeada de pinos. 


 Después de darnos un baño, en el cual Fran se desnudó para no desentonar con el resto de bañistas, y descansar, decidimos pasar aquí la noche por el entorno tan natural que nos rodeaba y la compañía del faro Camarinal.


Nos levantamos bien temprano para ver el amanecer, desayunar té calentito y galletas,  y embarcamos de nuevo, en esta zona no podemos decir que el mar estaba en calma pero estaba más tranquilo que el día anterior, pasamos toda la zona de acantilados y nos adentramos en la sierra de la Plata y de San Bartolomé.


Durante el invierno nos la habíamos pateado disfrutando de las vista del mar y ahora podíamos verla desde el agua; en esta sierra por su orografía existen numerosas cuevas con arte rupestre entre ellas la cueva del Moro y la necrópolis de los Algarbes. También por ser zona militar resaltan las respectivas instalaciones castrenses, que con su denso jaral y quebrada topografía apenas se perciben. Debido a la cantidad de arrecifes esta zona es muy propicia para la pesca submarina donde se veían bien temprano submarinistas practicando ya esta modalidad y por sus aguas claras donde podíamos divisar los bancos de peces y el fondo marino a más de cinco metros de profundidad ¡una gozada¡, de hecho da sensación de vértigo ir paleando y notar como el fondo, varios metros por debajo, se mueve hacia atrás.


Poco a poco, nos fuimos acercando a la ensenada de Bolonia aquí podemos ver reflejada toda la riqueza que guarda el litoral atlántico y que podemos decir que casi se conserva en estado natural a excepción de algunas cosas como es la creciente proliferación urbanística a pesar de estar dentro de un parque natural, pero aún goza de una armonía geomorfológica con lomas, colinas, acantilados, cordones dunares móviles, sierras, roquedos, playas arenosas, y botánicas, con un sotobosque mediterráneo, todo ello mezclado con una organización geográfica y cultural bien preservada.
  En todo este marco se encuentra Baelo Claudia, fundación púnica primero, y ciudad romana de gran prestigio en el área del Estrecho en el s. II a.d. C, su principal manufactura fue la pesca, la industria de salazón y el garum. Debido a la buena conservación de su teatro, durante las noches de verano, se puede disfrutar de representaciones de algunas obras.
Simultáneamente a este marco que teníamos enfrente salieron a nuestro encuentro un grupo de peces voladores (Exocoetidae), como si de geniecillos se trataran, empezaron a volar a nuestro alrededor con una velocidad vertiginosa debido al tamaño de sus aletas pectorales que le facultan para volar y planear  más de 50 metros. ¡fue fantástico! 


Punta Paloma y la sierra de San Bartolomé separan ésta ensenada de Bolonia de la de Valdevaqueros y desde donde ya pudimos llevar la corriente a nuestro favor debido a la presencia de una brizna de viento de poniente, que nada más hacer presencia salieron las cometas de los windsurfistas, y la punta de la Peña nos indicaba que nos íbamos acercando a la playa de los Lances.



Esta zona ha mejorado mucho en los últimos años, el Ayuntamiento ha realizado un esfuerzo y ha colocado boyas de separación para la práctica de los deportes náuticos de la zonas de los bañistas, así, cada uno tiene su espacio…¡ tod@s content@s!
Palear en la playa de los Lances es un gusto, por sus aguas cristalinas, apenas oleaje y el aporte de color que le daban las velas.. nos fuimos aproximando a la desembocadura del río Jara donde la playa se ensancha debido al aporte de los depósitos de arenas finas de las corrientes litorales.
Llegamos a Tarifa igual que salimos de Barbate ¡con niebla! y con el cansancio típico de dos días paleando, pero con la emoción de haber hecho una buena travesía, la dimos por terminada …


El apoyo para volver, lo tuvimos gracias a la empresa de Transportes Comes, ya que uno de nosotros pudo tomar un bus de vuelta a Barbate para recoger el coche.


Ficha Técnica

Localización: P.N.Breña y P.N.del Estrecho
Población: Barbate-Tarifa
Distancia: 35 km
Dificultad: Media
Trazado: Lineal
 


martes, 16 de agosto de 2011


Vº TRAVESIA DEL LITORAL ATLANTICO: Río Salado – Trafalgar

Nos dimos otro madrugón para navegar lo antes posible, ya que la logística de ir a recoger ambas embarcaciones y toda su industria lleva su tiempo.
Al llegar a la desembocadura del río Salado de Conil había mar de levas y una rompiente de miedo, de las que ponen el kayak a 45º de inclinación proa-popa y los bellos a 90º con respecto a la piel.
Es la segunda vez que salimos desde esta desembocadura para unir la costa gaditana remando, y en esta ocasión lo hicimos rumbo sur, hacia el cabo de Trafalgar. 


Cuando avistas a lo lejos el faro de Trafalgar, observas a estribor el mar abierto, un mar donde hace dos siglos tuvo lugar  la Batalla de Trafalgar. 
En esta contienda se enfrentaron la flota británica con Nelson al mando contra una flota franco-
La Breña de Barbate
española. En ella se dejó atrás 5000 muertos entre españoles y franceses, 4000 heridos y donde perdimos 15 buques a causa de los temporales del SW que se dan en la zona y de una flota bastante deteriorada.
Toda esta línea marítima por donde ahora navegamos estaba ocupada por barcos británicos y franco-españoles, mejor construidos y con calibres más grandes que los británicos, y navegados por oficiales expertos en navegación, pero España tenía el gran inconveniente de que no disponía de una tripulación eficiente debido a la fiebre amarilla que asoló el país en aquella época, así los marineros eran mendigos, campesinos, enfermos, ex presidiarios, gente que no sabía ni de armas ni de barcos…reclutados a la fuerza.
 Por ello, la realidad aquí tuvo que ser escalofriante, sangrienta y desoladora, te imaginas un escenario con embarcaciones de gran calado en concreto 33 buques españoles y franceses de la época y 28 ingleses enfrentados en una batalla naval donde los cañones no daban tregua…  cadáveres por doquier, navíos destrozados, velas a la deriva, cabuyería deshecha …. una vez establecida la derrota  los ingleses echaron todos los cadáveres al mar y la flota de guerra española quedó maltrecha. Los náufragos de esta contienda fueron atendidos por las poblaciones de nuestro litoral sin distinción de nacionalidad.
Aunque, hablar de Trafalgar supone hablar del comienzo de la decadencia de España en el S XIX, a raíz de estos acontecimientos España ya no pudo defender sus intereses en ultramar debido al deterioro de su flota. Sin embargo la armada británica se hace con la supremacía marítima hasta bien entrado  el s XX. Aunque todo esto pasó hace  siglos no debemos de olvidar nuestra historia y además un acontecimiento tan importante para España y que se desarrolló en nuestras aguas. Así, Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales, de original belleza, donde analiza la situación de España desde Carlos IV hasta el desastre de Trafalgar y donde dejó escrito su deseo de Paz
A unos kilómetros de Conil pasamos delante de la Torre del Tajo, es una torre de defensa costera de base cuadrada que fue mandada a construir por Felipe II en el s. XVI y posteriormente modificada en el XVIII. Como esta zona era zona fronteriza con el reino de Granada la torre servía para avisar de la llegada de los corsarios moriscos de los puertos de la zona norte de marruecos.
La amenazada Playa del Palmar
Íbamos remando a buen ritmo y a unos cuatro kilómetros de esta torre se encuentra la Torre de Meca, durante el ducado de los Medina Sidonia en la zona se construyeron las dos torres de vigías con una función defensiva, ambas torres son troncocónicas y se encuentran en buen estado de conservación.
Zahora
El mar de levas no nos dio tregua en casi todo el recorrido, y la corriente hizo que nos aproximásemos rápidamente al cabo, con un coeficiente de mareas medio y con el ciclo empezando a bajar. Cuando nos dimos cuenta nos encontrábamos en el cabo de Trafalgar. En toda esta franja la influencia de las mareas es bastante grande y peligrosa, es donde se encuentra los “bajos de la aceitera” y su famoso escalón, donde azotan fuertes vientos de poniente y levante.
Conforme te vas aproximando distingues el islote de arenisca conocido como isla de Trafalgar unido por un tómbolo al continente, sobre él los romanos construyeron el templo dedicado al dios Juno que contaba con un altar para los sacrificios.
Desde aquí se aprecia el escalón
Posteriormente los árabes en el s. IX construyeron sobre el promontorio una torre de vigía de planta cuadrada para su defensa contra la piratería que existía en la zona. Actualmente podemos divisar que se encuentra en ruina. Junto a ella se erige el actual faro que se remonta a los años 1860 y es una torre troncocónica de 34 m de altura y situada a 51m sobre el nivel del mar, y se divisa a lo lejos con su color blanco.
Tómbolo de Trafalgar
Cuando contemplas este ingente faro piensas en la canción de Jorge Drexler cuando canta en “Doce segundos”..:
Gira el haz de luz
Para que se vea desde alta mar
Yo buscaba el rumbo de regreso
sin quererlo encontrar
Un faro quieto nada sería
Guía mientras no deje de girar
No es la luz, lo que importa en verdad
Son los doce segundos de oscuridad.

Una vez pasado Trafalgar fuimos virando a babor para volver a nuestro punto de partida pero ya en esta ocasión íbamos contra corriente por lo que el esfuerzo se notaba en el avance. Cuando llegamos a la Torre de Meca pudimos deshacernos de la corriente y proseguir con una navegación normalizada, aunque las olas superaban más del metro y medio. Cuando llegamos de nuevo a la desembocadura del río Salado, la rompiente seguía aún bastante fuerte, por lo que tuvimos que ir surfeando las olas hasta la salida. Fue el momento más divertido de la travesía.

Ficha Técnica
Localización: Parque Natural de la Breña
Población: Conil (Cádiz)
Distancia: 25 Km
Trazado: Circular
Dificultad: Media



jueves, 11 de agosto de 2011


SUBIDA AL REF. DIEGO MELLA O COLLADO JERMOSO POR EL PUERTO DE PANDETRAVE (León)

El grupo granadino Lori Meyers con su música indie de influencias británicas y estadounidenses nos canta en su disco “Cuando el destino nos alcance
Todo esto es culpa de la gente
¿Por qué te hace sentir tan diferente?
Con esta letra podemos analizar un poco la situación de la montaña en los últimos años que contrasta con  la magnificencia  de los Picos de Europa y que a veces el comportamiento humano empaña una jornada en la montaña. Aunque intentas olvidar cuando miras el Macizo Central de los Picos de Europa con su multitud de cumbres que superan los 2000m y te haces una idea de la situación donde se encuentra el refugio de Diego Mella o Collado Jermoso  y las sendas por donde tienes que pasar, parece imposible acceder a él, pero a veces, la montaña te envuelve en un halo que te atrapa y te lleva hacía ella.
Decidimos emprender la subida  al Collado por el Puerto de Pandetrave, para pasar por la Vega de  Liordes, que en esta época estival  está preciosa. Accedemos al parking del puerto de Pandetrave por la localidad leonesa de Posada de Valdeón. Aquí comienza una
Dejamos atrás Posadas...
pista que te lleva a Fuente Dé y  comienzas a ascender suavemente y vas a dar  al collado de Horcada de Valcadao,  donde giras a la izquierda, y llegas a un cruce de caminos que te indica a Caben de Remoña. 
Cruce de caminos
Desde este collado puedes disfrutar de unas hermosas vistas, a un lado, dejas el valle de Valdeón, y en el otro divisas Fuente Dé que ya pertenece a Cantabria, y desde donde puedes acceder también a Collado Jermoso. Y donde ya abandonas las vistas de la vertiente sur  del Macizo Occidental.
Una vez ya en Caben Remoña se termina la pista y se encuentra un abrevadero para el ganado de la zona que suele ser  ¡cómo no¡ vacas que pastan tranquilamente y que observan al caminante con curiosidad y holganza. 
Hay que subir.... ¿por dónde?... no se ve.
Aquí comenzamos a ascender por una de las canales que tenemos que pasar y que se puede decir es la más comprometida por ser un pequeño sendero pedregoso y muy inclinado, pero
poco a poco, vamos ascendiendo por perpetuos senderos sinuosos que nos atrapan con sus paredes totalmente rectilíneas, y una vez lo superas, te recompensa con las vistas una vez te sitúas en lo alto de la canal. 
Unas buenas vistas
Las vistas que te encuentras una vez superado este punto es una espaciosa  y dilatada 

Es grande..... y  hermosa
pradera, donde se mezcla el colorido de su verde hierba con los reflejos de los arroyos de agua que fluyen laderas abajo, y el marco bucólico lo ponen su ganado vacuno y caballar que pastan en ellas.
Todos conviven en armonia
Como el lugar lo merecía nos paramos a descansar y reponer fuerzas con una buena comida al lado de la caseta forestal, donde nos acompañan varias chovas piquigualda (Pyrrhocorax graculus) que querían aprovechar nuestros restos de comida. Ante la actitud del animal intuimos que estos córvidos se están acostumbrando a comer los restos de comida de los humanos, cuando la suya es a base de insectos, gusanos, arañas y pequeños reptiles. A veces con la intención de conseguir una buena foto o a veces por inercia como lo hacemos con los domésticos, no debemos de confundir la alimentación de una animal doméstico con la de un animal salvaje. No debemos de alimentar con nuestra comida a los animales salvajes ya que estamos interfiriendo en su dieta y hábitos de captura o caza de su alimento, además de esta forma, rompemos la cadena trófica. Así que, por favor, ¡ no dar de comer a los animales salvajes¡  
Nos podemos quedar sin ellas
Proseguimos por la senda que cruza toda la vega hacía la izquierda, si cogemos a la derecha nos lleva a Fuente Dé. Comenzamos a subir por una suave ascensión hasta que nos adentramos en un farallón rocoso por donde se ha taladrado un sendero, el Sedo de la Padierna, a nuestra derecha tenemos la pared caliza y a nuestra izquierda una vertiginosa y
Es sólo una muestra
recta pared rocosa; este sendero te lleva al Collado de Padierna y es el que te adentra a la alta montaña del macizo central de los Picos de Europa….pero al fondo se divisa toda la Vega y canal de La Sotín, y por supuesto todo el valle de Valdeón.
Una vez pasado este segundo canal ya nos vamos adentrando en la zona de Las Colladinas, llamadas así, porque son una serie de collados que se van sucediendo, uno tras otro, hasta que
¡¡ paa  ribaa ¡¡
llegas al último que es el más alto, cómo no, desde donde puedes divisar el refugio y hacerte una idea de la distancia que te queda, y de la situación del refugio sobre la canal de La Sotín, en pleno valle del Cares. Visto desde esta cota el refugio parece colgado en el abismo, a 2064m de altitud,  resguardado por el macizo del Llambrión que te deslumbra por su pluralidad de colores grisáceos, y te vas aproximando a él a través de un senderito bien marcado.
Nos aproximamos al refugio
La idea de construir este refugio en este lugar se debió a Diego Mella, de ahí su nombre (fue el primer presidente de la Federación Leonesa de Montañismo), cuando iba camino al Llambrión. Una serie de factores determinaron que Mella se decidiera por este enclave único, fue el hecho de disponer de un manantial de agua, la protección del refugio de los vientos de poniente y la imposibilidad de tener aludes en el invierno.
 Es un refugio que debido a su emplazamiento ha sufrido las mil y una rémora, pero quizás, todos estos factores es lo que le aporta un encanto especial.
Al ser un refugio pequeño, aunque está en fase de ampliación de mejoras como es la construcción de aseos y baños. Al no disponer de estos habitáculos los montañero/as que visitan el refugio tienen que salir fuera de él para hacer sus necesidades fisiológicas, y ahí, es donde tenemos que hacer una reflexión y toma de conciencia de cómo hacer “caca” en el monte. No podemos hacerlo en cualquier sitio y dejar las deposiciones al aire libre, así, como los papeles higiénicos, con la intención de que como estamos en el campo no pasa nada. Estas heces además de contaminar el monte te lo impregnan de malos olores, y más aún, cuando es un lugar asiduo para ello, como suele pasar en este refugio, con la consecuencia, a demás, que el sitio que han elegido para ello es el que tiene unas vistas espléndidas de la Torre del Friero.
Impresiona verla..
Yo recomiendo a toda persona que le guste la naturaleza, y que se nueva por cualquier lugar, bien sea montaña, senderos, desierto, playa etc…, que se lea el libro “Como cagar en el monte” de la autora  Kathleen Meyer en la editorial Desnivel, aquí la autora se atreve a llamar las cosas por su nombre para explicarnos de una forma  lúcida, con humor y directa: porqué es tan importante cavar el agujero y dónde hacerlo; qué hacer cuando no podemos cavar el agujero; váteres portátiles y sistemas de desinfección de agua; cómo evitar una diarrea en el campo, y consejos para nosotras...etc. Es un libro cómodo, económico y fácil de leer y te es de gran ayuda en el campo. Seguro que disfrutaríamos de todos los rincones de la naturaleza en todo su esplendor y sin contaminación.
Por eso decía, al inicio, cuando los Meyers cantan… todo es culpa de la gente… nos creemos que nada va con nosotr@s y tod@s formamos porte de esto.
Bueno como iba diciendo el enclave del refugio es genial ya que hay unas vistas excepcionales de la Torre del Friero y Salinas, así como de la Palanca y Peña Santa que al parecer hay unas
Momento de hablar con las montañas...
puestas de sol maravillosas, nosotros no tuvimos la suerte de poderlas disfrutar ya que se
Con estas vistas tomamos el café..
adentraron las nubes y empezó a lloviznar.. ¡otra vez será¡..  si disfrutamos de la presencia de una gran manada de rebecos (Rupicapra rupicapra) que al anochecer corretean alrededor del refugio.
Siempre nos observan..
Después de un madrugón y un buen desayuno dejamos el refugio y emprendimos la bajada con una niebla muy espesa, apenas te dejaba ver a un metro, pero una vez llegado a la cubeta de la
Añora irse.... de la montaña
Vega de Liordes disfrutamos de nuevo de las espléndidas vistas de su llanura rodeadas de afinadas cumbres calizas.
 
Ficha Técnica
Localización: Parque Nacional de los Picos de Europa
Población: Posada de Valdeón (León)
Desnivel: 659m
Distancia: 12,27 Km
Trazado: Lineal
Dificultad: Alta