domingo, 18 de diciembre de 2011


Desembocadura del Palmones y Bahía de Algeciras

El río Palmones nace en Sierra Blanquilla, y tras un recorrido de 37kms va a desembocar a la Bahía de Algeciras. Poco antes de su desembocadura, recibe el aporte del último de sus afluentes, el río Guadacorte.
El martes 8 nos fuimos a la población de Palmones, que en invierno es un lugar muy tranquilo, y embarcamos, en nuestros kayaks de mar, en la playa de esta pequeña población gaditana, pedanía de Los Barrios. 


Entramos por la desembocadura del río, en la cual, había varios pescadores lanzando su arte a la estrecha salida de agua por la cual nosotros entramos. Nos sorprendió gratamente el ver como en lugar de vociferar al palista, como suelen hacer por aquí, recogían sus líneas para darnos paso, conscientes de que se trata de un paso estrecho.


 Entramos por el río Guadacorte, hasta llegar al puente de la N-340, pues a partir de ahí está bloqueado por piedras y una tubería, volviéndonos hacia el río Palmones y recorriendo este de nuevo hasta otro punto la mencionada carretera. 


Al volver hacia el mar, lo hicimos por el ramal occidental, así, rodeamos todo el Paraje Natural de las Marismas del río Palmones, de singular belleza al estar rodeado de las dunas que forman la playa de El Rinconcillo, en Algeciras, por un lado, pero paradójicamente, al otro, tienes la factoría de Acerinox y la central térmica de Los Barrios, dando un toque un poco impactante, pero necesario.


 Una vez desembocamos a la bahía, y tras un bocata de ribera rodeados de mar, eucaliptos y central térmica, seguimos paleando bajo los pantalanes de carga de carbón, hacía la desembocadura del río Guadarranque, donde también desemboca el agua que toma del mar la térmica, para hervirla y producir electricidad. Este chorro de agua sale hirviendo, y si pasas a 100 metros, metes la mano bajo el kayak, y en esa fría bahía,  la notas templada, ¡que contraste!.


 Pasamos la desembocadura del Guadarranque y vimos la torre de vigilancia de origen musulmán que se sitúa junto a las ruinas romanas de Carteia, que lindan con los muros de la refinería Cepsa, tan contaminante y tan necesaria.
 Este asentamiento es de origen Púnico, y en época romana pasó a ser la Colonia Libertinorum Carteia, primera colonia latina establecida fuera de suelo itálico. A finales del siglo V este lugar fue abandonado, instalándose los visigodos en el siglo VI y más tarde pasó a manos musulmanas, hasta que un día llegaron los de la petrolera CEPSA y dijeron aquello de: ¡esto se ha acabao!, colocando encima de todos esos años de historia los bidones de crudo,  aceites, naftas y material ya refinado,  el caso es que es imponente la cantidad de metros cúbicos de petróleo en cualquiera de sus formas que almacenan esos tanques a escasos 20 metros de la orilla de la playa de Guadarranque. 


Si observas ésta Bahía en su conjunto te das cuenta del basurero industrial en que se ha convertido, ¡¡ cuando se le va a poner freno a todo esto¡¡ como dice Serrat en su canción Padre:
Padre,
decidme qué
le han hecho al río
que ya no canta.
Resbala como un barbo
muerto bajo un palmo
de espuma blanca.
Padre,
que el río ya no es el río.
Padre,
antes de que vuelva el verano
esconda todo lo que tiene vida.

padre,
si no hay pinos
no se hacen piñones,
ni gusanos, ni pájaros.
Padre,
donde no hay flores
no hay abejas,
ni cera, ni miel.
Padre,
que el campo ya no es el campo.
Padre,
mañana del cielo lloverá sangre.
El viento lo canta llorando.

Palada tras palada pasamos junto al pantalán de la refinería, donde descargan los barcos el crudo, tan mal oliente y tan necesario, y donde el 26 de mayo de 1985, estalló el Petragen One, petrolero que transportaba 24000 toneladas de Virgin Clean Nafta, un producto altamente refinado derivado del petróleo. 


En la operación de descarga del buque hacia los depósitos antes mencionados, hubo una gran deflagración seguramente ocasionada por no tener el barco activado el sistema de gas inerte. Murieron 33 trabajadores entre empleados de refinería, El Petragen One, y el buque Camponavia, que también estalló al encontrarse a escasos metros del primero. Yo vivía en Puente Mayorga, por aquel entonces, y  por toda esa zona me movía en bicicleta para entrenar,  y el escenario de la tragedia era muy triste de observar desde la carretera. En tres meses se sacaron 11000 toneladas de hierro del fondo del mar tras aquel suceso, y todo se deterioró bastante, sin embargo el caso cayó en un agujero negro burocrático y no hubo juicios ni ningún responsable pagó las consecuencias, por eso quiero aportar mi granito de arena, y desde estas humildes páginas recordar a las víctimas y también levantar la voz recordando la psicosis que supuso aquel acontecimiento para toda la población de la bahía de Algeciras, especialmente Puente Mayorga, La Colonia, Guadarranque, Taraguilla, Palmones, Campamento, San Roque…
En el 86 reventó el Challenger muriendo sus 7 tripulantes, y hemos estado viendo esas imágenes en la tele durante años, y no estoy despreciando la vida de “naide”, pero, ¿Qué pasa con los habitantes de ese rincón gaditano?, ¿son menos importantes que otros, por ejemplo, víctimas del terrorismo?, que yo sepa,  terrorismo es sembrar el terror, y en los alrededores de Refinería el terror estuvo sembrado durante años. Estos acontecimientos no se pueden olvidar, ni por los medios de “incomunicación”, ni por la administración, pues la población, está claro que lo tiene presente.
Como muestra, voy a colgar el único video que he podido encontrar en internet.



Volviendo a la remada, nos acercamos a un gran petrolero fondeado a más de un kilómetro de la monoboya y el escenario es bastante peligroso para estar en kayak dando vueltas alrededor de tanto hierro flotante. 


Nos fuimos acercando a la playa de Palmones, para terminar el día y contemplando a ras del agua la Sierra Carbonera; Sierra Crestellina, en Casares; Sierra Bermeja, en Estepona; Djebel Musa, en Marruecos; Cruz del Romero, en los Alcornocales… Si no fuese por tanta industria contaminante, tóxica y … necesaria, sería una bahía preciosa.  


martes, 13 de diciembre de 2011


LA TIÑOSA

De todos los techos Andaluces, es el único que lleva “ñ”, y después de darle caña al “Proyecto 8 montañas”, me las tenía que apañar para ir acabándolo con maña antes de finalizar el otoño. Este ha sido un buen año montañero, y que mejor señal de ello que enseñar en “Caminos y Caños” la realización de mi sueño.
Esta entrada parece un poco ñoña, y para dejarnos de patrañas vamos a enseñar la letra de la canción “Ñ”, de Guillermo Rayo, nacido en Jerez de la Frontera, y habiendo estudiado en Sevilla, este músico y actor tiene un gran talento que lo demuestra en esta canción:

Voy por la cañada haciendo señas,
cuñas en un tronco como un leñador
se me han enganchado las pestañas
justo en las montañas de su corazón.
Es una cuestión de maña
Del tamaño de la caña
Empeñada tengo a España
En ser dueña del Peñón

Una mañana fría salimos de Priego de Córdoba para acercarnos a la barriada de Las Lagunillas, donde comienza un carril, que da acceso a la base de la montaña más alta de la subbéticas Cordobesa. El Parque Natural de las Subbéticas se configura en la parte norte del Sistema Bético de naturaleza caliza, rodeada al sur de la cordillera Penibética.


Una vez en el carril ascendemos con el coche hasta que pasamos varios cortijos entre ellos el de Petronilo, transformado en casa rural, y vamos ascendiendo por el carril rodeados de olivos.

Llegamos a una divisoria de caminos, nosotros cogemos el de la derecha que nos lleva al Cortijo Alto de Torres, una vez pasamos este seguimos subiendo una suave pendiente y cruzamos el arroyo de Cañatienda y dejamos a nuestra derecha un cortijo en ruinas,  que aún, el paso del tiempo no ha borrado sus gruesas paredes y amplios corrales que albergaron un día, quizás, la vida de unos jornaleros que se vio truncada por el dramático entramado de la realidad agrícola  que siempre ha vivido Andalucía…


Una vez pasamos el cerro de la Cruz a nuestra derecha vamos subiendo al Puerto de Mahina (1165ms), ya por una zona despejada de encinas y olivos, y una vez arriba nos encontramos con un enorme hito que colaboramos a su mantenimiento y continuamos por un


pequeño sendero hacia la derecha en sentido contrario al que habíamos traído, y vamos ascendiendo por una pequeña veredilla con mucho cuidado de no resbalar por su gran inclinación.
Llegamos a unos farallones que lo vamos bordeando y pasamos por debajo de unos abrigos rocosos y alcanzamos el barranco que baja de la cueva del Morrión. 


Una vez en el agreste barranco comenzamos la subida por pequeños pasos que nos deja las aulagas, romero, enebros, sabinas y unos formidables pedregales y  llambrias…
 Después de una dilatada y definida subida, llegamos a la cueva del Morrión, con una amplia entrada, que sirve de aprisco a las cabras del lugar y desde donde tenemos unas vistas preciosas de la sierra de Alhucema.


Dejamos a tras la cueva y nos dirigimos por un sendero hacia el oeste y tras una pequeña elevación vamos caminando por la cresta por un cómodo y precioso sendero desde donde podemos contemplar los campos de olivos a ambos lados de la sierra de Horconera. 


Abandonamos las aulagas, y  los piornos y el pendejo cubren esta zona, con sus formas redondeadas las protegen de los fuertes vientos que a estas latitudes les azotan y de la sequía de los veranos calurosos.
Conforme vamos avanzando podemos ver una encina elevarse a estas altitudes y enseguida 
estamos en el vértice geodésico de La Tiñosa (1568 ms), techo de Córdoba y de las Subbéticas. Al lado del vértice se encuentra una bandera de Andalucía y un libro de firmas.
Una vez alcanzado nuestro doble objetivo, uno subir y otro ser el último techo de Andalucía


que nos quedaba nos pusimos a degustar nuestros bocatas con las formidables vistas que teníamos…mientras tanto un grupo de montañeros sevillanos hicieron cumbre y con ellos 


emprendimos la bajada  por el mismo camino hasta la cueva, una vez aquí bajamos por el barranco hasta el cortijo de Cañatienda o lo que es lo mismo el cortijo en ruinas, y enlazamos con el camino. 
Pusimos final a nuestra ruta degustando unas jugosas naranjas de Mairena del Alcor, gentileza de Rafa.     ¡¡rica…rica..!!

Ficha Técnica

Localización: Parque Natural de las Subbéticas
Población: Las Lagunillas (Córdoba)
Dificultad: Media
Distancia: 11 Kms
Desnivel: 778 ms

TORRE DEL CANUTO (Rute)

Dejamos Priego y nos dirigimos a Rute, donde Pascual Rovira, presidente de la Asociación de Defensa del Borrico tiene su cuartel general, en el que cría y cuida de estos entrañables y trabajadores animales. ¡qué hubiera sido de España sin el burro!.
Aparcamos frente a la destilería de anís Machaquito, en la plaza del pueblo, y caminamos por un frondoso pinar con bastante pendiente para subir al Canuto, en el monte Hacho, en lo que es la Sierra Alta de Rute. Un formidable paseo para hacer en una mañana, aunque con un desnivel impresionante, muestra de ello son las espectaculares panorámicas que podemos disfrutar desde su cumbre.


El camino empieza por una pista forestal que está indicada como PR y GR- que te lleva a Priego; una vez dejas la pista te adentras a la derecha por un pequeño sendero (PR) que empieza ascender poco a poco hasta llegar al Canuto presidida por una torre  vigía. Una vez llegamos arriba divisamos unas enormes antenas de alta tensión que alimentan los repetidores del pico.
Lo más pintoresco de este lugar es que han aunado en un mismo espacio dos obstáculos de altura con diferentes funciones y muy alejadas en el tiempo, por un lado podemos divisar un enorme pino artificial que camufla a una antena ¡algo genial¡, para no romper el impacto visual 


y medio ambiental, en este frondoso bosque de pinos, pero que a su vez está rodeado de enormes repetidores…??..por otro lado, a unos metros de esta amalgama de antenas  de alta tecnología te encuentras la torre vigía de época árabe, se encuentra un poco deteriorada por el paso del tiempo. Creo que con el amasijo que han plantado a su lado, bien podían haber invertido un poco en restaurar la torre y así  contribuir a conservar su Patrimonio Histórico del lugar y símbolo de Rute.


Una vez arriba el sendero continua por la izquierda y sigue por una pista rodeada de pinos por


 la que puedes subir a la sierra Alta de Rute y una desviación a la izquierda te lleva a donde está colocada la caseta contraincendios, desde aquí las vistas son espectaculares del embalse más grande de Andalucía, Iznája y sobre todo de la población de Rute y sus alrededores.


lunes, 5 de diciembre de 2011



Los Reales de Sierra Bermeja

Volaré, yo volaré
Encajado en un traje blanco
Yo volaré
Flotaré, si flotaré
Hacia el centro de un agujero negro
Yo flotaré
Stephen Hawking…
Me dijo todo esto
Stephen Hawking…
Cayendo desde el cielo

Esta letra pertenece al  disco “Materia Oscura”, de Parade, seudónimo de Antonio Galván, profesor de música de Yecla.
Desde la cumbre, de Los Reales, se tiene la sensación que Galván describe en esta canción: flotar. Con una altitud de 1450 metros y el mar bajo tus pies, parece que puedas volar hacia las olas que rompen en la playa de Estepona.
Nunca supimos si llamarla Los Reales de Sierra Bermeja, o la Bermeja Sierra de Los Reales, pero el caso es que hacía más de 30 años que no pisaba este fantástico Paraje Natural de más de 1200 hectáreas, situado entre la costa del Sol y el valle del Genal.


El recorrido que hicimos nosotros fue circular, comenzando en el Puerto de Peñas Blancas, a 990mts de altitud, tomando la pista asfaltada que baja a Genalguacil, y entrando por un camino, a la izquierda,  marcado como el Paseo de los Pinsapos. Pronto te das cuenta de la riqueza botánica que alberga esta vertiginosa montaña de roca magmática rica en hierro y magnesio. Entre esas joyas tenemos el Pinsapar más meridional de Europa, además de tratarse del primer lugar donde el botánico suizo Pierre Edmond  Boissier describió el Pinsapo a la comunidad científica, allá por 1837. 


Otra particularidad del entorno es que este pinsapar es el mayor del planeta que se ha desarrollado sobre substrato de peridotitas, además de dar cobijo a especies como el madroño, pino marítimo, coscoja, enebro… y una variedad de especies de fauna como el Halcón Peregrino, águila real, búho real, águila calzada, arrendajo, carbonero garrapinos, pinzón real, gavilán, y especies mamíferas como el meloncillo, gato montés, cabra montesa y corzo. Por lo tanto estamos hablando de un valioso reducto, cuasi salvaje, a escasos kilómetros de la vorágine del ladrillo que desfigura toda la franja litoral visible desde nuestra ansiada cumbre.

Pasamos un arroyo precioso y escarpado por donde chorreaba transparente el líquido elemento, y al poco de este barranco, llegamos a otro, la Garganta del Algarrobo, que precede a la plazoleta de los pinsapos,


donde podemos leer un poema de García Lorca en un muro levantado para tal fin, y disfrutar un rato de la belleza del lugar. 


El camino sigue ascendiendo hasta un precioso collado situado entre Los Reales y Los Realillos, desde donde vemos la Sierra Crestellina, otro paraje Natural, calizo, situado junto a Casares, y ya descrito en 

anterior oportunidad en estas páginas. 


Justo a nuestra derecha, conforme llegamos al collado se levanta el Cerro de Castellón. No me cansaré de repetir que debemos ser más educados cuando salimos al monte, y NO tirar desperdicios de uso humano durante nuestra excursión. Piensa en el futuro, pues cada vez somos más los que disfrutamos de nuestro tiempo de ocio en compañía de la naturaleza, y no tenemos porque ir ensuciando nuestros sentidos con la basura de otros.
Desde este collado vemos las antenas de comunicación y telefonía que sirven de referencia de nuestro 


destino, y serpenteando inmersos en un frondoso pinar en el cual crecen salteados algunos ejemplares de pinsapo, vamos tomando altura hasta llegar a la cumbre de esta rojiza montaña, donde tenemos muchos rincones en los que refugiarnos del viento para degustar nuestras viandas y contemplar a golpe de prismático todo el litoral desde Punta Carnero hasta Málaga. 


Para hacer la ruta circular, bajamos del vértice geodésico hacia la deteriorada carretera de acceso a las antenas, y por ella bajaremos caminando hasta la zona recreativa Salvador Guerrero, donde se ubica el

refugio Agustín Lozano (1276m), donde se tiene la oportunidad de comer o tomar café. Continuamos por esta carretera hasta el Puerto de Peñas Blancas, donde dejamos el vehículo, no sin antes zamparnos una


innumerable cantidad de madroños que la naturaleza puso a nuestra disposición.



Ficha Técnica

Localización: Paraje Natural Los Reales de Sierra Bermeja
Población: Estepona (Málaga)
Dificultad: Media
Distancia: 11 Kms
Desnivel: 400ms