lunes, 28 de septiembre de 2015

Bahía de Cádiz en Kayak

En julio comenzamos la temporada de kayak, pues apetece poco salir a la montaña, y aprovechamos las mañanas estivales para remar suavemente por nuestro entorno. El kayak es un buen complemento para mantener la actividad física durante la época veraniega, así, también trabajamos otros grupos musculares y mantenemos nuestra capacidad aeróbica en forma… aunque normalmente trabajamos a muchas menos pulsaciones cuando salimos a remar, que si nos vamos a correr. La carrera a pie es el ejercicio más completo y eficaz que podamos practicar… pero eso es otra historia.

Como las playas están llenas de personas que vienen a disfrutar del mar, nosotros no podemos invadir su espacio de baño por motivos de seguridad, por lo tanto, la recomendación es salir muy temprano, y a ser posible en zonas habilitadas. Uno de los lugares más idóneos para embarcar es la playa de Sancti Petri, por la ausencia de oleaje, la cercanía del agua al coche, y la poca concentración de bañistas que vamos a encontrar. De hecho, es donde nos vamos a encontrar mayor actividad de deportes náuticos.

Otro lugar recomendable es la playa de Río San Pedro, en Puerto Real, en la primera rotonda si venimos de la universidad. Disponemos de una ducha, y el coche lo podemos aparcar a 20 metros del agua. Aquí, la sensación de tranquilidad y de disfrute de un entorno natural, es mucho mayor. Tenemos en la otra orilla el Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños, que se une al Pinar de la Algaida, por lo tanto vamos a remar entre dos espacios naturales si lo hacemos río arriba.

En la desembocadura, rodeando la Punta Saboneses, lugar donde avistaremos cantidad de aves como gaviotas, charranes, ostreros, pagazas piquirrojas… tenemos toda la zona industrial de la bahía frente a nosotros, incluyendo el faraónico puente de La Pepa, muy moderno y ostentoso, y por el cual no pueden circular bicicletas o ciclomotores… pero solo girar la proa a estribor, podremos remar a lo largo de una playa virgen de unos 5 kms. A veces, incluso entran olas bastante atractivas y suaves para practicar el surf, lejos de la orilla y los bañistas, además se trata de playa con poca gradiente, por lo tanto, la seguridad está garantizada.

Es conveniente no alejarse demasiado de la orilla, y practicar por una zona donde las rompientes sean muy suaves, pues no podremos permanecer más de 90 minutos en el interior de nuestro kayak, ya que los miembros inferiores empezarán a adormecerse o a sufrir molestias en los puntos de apoyo, como los talones; además vamos bebiendo, sudando, comiendo, y en algún momento nos entrará ganas de hacer alguna pequeña necesidad fisiológica. Lo ideal es salir del kayak a estirar las piernas cada 45 o 50 minutos, para no sufrir ansiedad.

Otro buen ansiolítico, recomendable por cualquier médico, y por nosotros aunque no lo seamos, es escuchar a los alemanes Rage, que en su disco Unity, de 2002, incluyen temas estupendos y alegres como Insanity.


La nota negativa, que siempre tiene que haber una al menos, es la cantidad de basura que encontraremos en las playas naturales, como la de los Toruños, pues casi todo el que pesca por la bahía, arroja por la borda y sin miramientos una buena cantidad de envases, a parte de lo que otros, desde tierra, van tirando al río, al mar, al caño… o en la propia arena de la playa. No parece tener mucha solución este tema… solo la sanción al infractor. Hacemos las cosas porque son gratuitas… en el momento en que nos costase el dinero, ya se vería quien es el valiente que tira latas al campo.

















  

jueves, 17 de septiembre de 2015

Veredón Superior – Laguna Larga – Juego de Bolos – Cerro de los Machos

Hay un gran grupo de Hardcore Melódico, llamado Bad Religion; son buenísimos y gustan a un amplio abanico de personas, por sus riffs, su melodía, su crítica… una de las canciones más reconocidas es Incomplete, que apareció en Stranger Than Fiction, abriendo el álbum. El logo de la banda, el CrossBuster, puede que haya levantado alguna polémica… ¿Qué significa?... pues para cada cual tendrá su significado, pero no sería mala empresa aplicarlo a la montaña.
Esta ha sido la tercera vez que hemos caminado por la vereda que discurre bajo las Nortes Nevadenses, pero en esta ocasión hemos avanzado junto a los amigos de Algeciras. Teníamos ganas de compartir con ellos una travesía por cotas altas, y salieron un par de jornadas con buena meteorología, que es casi lo más importante.
Era un 17 de agosto, y tras haber sufrido uno de los estíos más calurosos de los últimos tiempos, la pequeña Sierra Nevada estaba desprovista de cualquier atisbo invernal. Como todavía hace calor, usamos todos los medios mecánicos disponibles para plantarnos a tres mil metros de altitud y esquivar de soslayo la mala acción veraniega.
La bajada hacia la cabecera del Guarnón siempre es espectacular, nuestros compañeros no la conocían, y disfrutaron muchísimo, del borreguil y de alguna pequeña pendiente, como la subida al collado de Veta Grande, donde llegamos a buena hora para almorzar algo, vislumbrando nuestro objetivo más cercano: Laguna Larga y Gabata.
Pasamos por el mirador de Ferrer, y a la tarde, hicimos el primer y rasante tres mil de la travesía: Juego de Bolos, que con sus 3021m de altitud, desafía la cota mágica y se convierte en uno de los grandes, por muy poquito… suficiente para plantear una de las vistas más bellas del parque. Además, el anaranjado color del mineral que lo conforma, le hace diferenciarse del resto de sus hermanos, y le confiere personalidad. Nosotros también le pusimos personalidad, pues hacía solo unas horas, estábamos desayunando junto al mar; unos en el Atlántico, y otros en el de Alborán.
Llegamos al refugio de la Caldera y ya había una parte del grupo bastante cansada… aun así decidimos tirar hasta Villavientos; mi primera intención fue la de montar tienda en la Laguna de Río Seco, pero mi nivel de persuasión no fue capaz de superar el grado de agotamiento de nuestros amigos.
Villavientos no estuvo mal, incluso forjamos una nueva amistad, además de colaborar con la limpieza del refugio que ha sido restaurado hace muy poco. Falta bastante concienciación en el aspecto del abandono de basura, y eso no se va a erradicar hasta que no se comience a denunciar y sancionar a los infractores.
Tras intentar dormir algo y disfrutar de la Vía Láctea y de las explicaciones sobre astronomía que dio Salvador, a la mañana, bajamos a repostar agua a la Laguna de Río Seco, y entonces, se dieron cuenta algunos de que hubiese sido muy buena opción la de haber dormido allí… además, nos podíamos haber acercado al Púlpito… pero eso lo dejaremos para otra ocasión.
Dejamos las mochilas por ahí, en el desvío al paso de los guías, y ascendimos al Cerro de los Machos (3327m), y se alegró bastante el personal, pues merece el esfuerzo al contemplar las preciosas vistas de la cabecera de Valdeinfiernos y la Norte de Veleta.
La ruta se quedó como el título de la canción de la que hablamos al inicio: Incompleta… así que aprovechamos para meter a los amigos por los Lagunillos de la Virgen, tras haber comido algo en Carigüela… y ayudar también en la limpieza del vivac. Por cierto, vimos un águila real y un quebrantahuesos… solo por eso, ya no resultó tan incompleta esta pequeña travesía.

Agradecer a nuestros compañeros el esfuerzo y su compañía, y esperamos compartir ascensión en otra ocasión… aunque la premisa es ir un poco más livianos.


Entrando al Veredón Superior. Casi se han perdido los ventisqueros.

El preciado Borreguil.

Ascendiendo al collado de Veta Grande.

Isa y Salva arribando al collado, a 2969m.


Alberto, Salvador y Rubén, cruzando el desagüe de la lagunilla de Valdeinfiernos.

Isa y Alberto ya han llegado a laguna Gabata; detrás asoma tímida Laguna Larga.

Laguna Larga desagua a través de la Gabata, y la Hispánica aprovecha para repostar.

Y nosotros repostamos en Laguna Larga, uno de los tesoros escondidos de Sierra Nevada.

Momentos de soledad en el Juego de Bolos, contemplando el basar del Mulhacén.

El grupo en el Juego de Bolos (3021m).

Juego de Bolos de fondo; buscando el collado del Ciervo.

Juegos de luces y sombras sobre la laguna de la Mosca.

Descansando en el Collado del Ciervo, esperando al resto del grupo.

Arribando al vivac de la Caldera.

Últimas luces desde Villavientos.

Salvador e Isabel ya abandonan el refugio.

Laguna y Raspones de río Seco.

Los cinco magníficos en el cerro de los Machos.

Veleta desde el Cerro de los Machos. Al fondo, El Caballo.

El paso de los Guías. 

Rubén, Alberto y Salvador echando el último vistazo al Veleta... y suena Bad Religion.

Lagunillos de la Virgen.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Circos glaciares de Gavarnie y Troumouse

La formación de un circo glaciar es siempre un espectáculo que a todo aficionado a la montaña nos encanta observar.
En el sistema pirenaico podemos contemplar una buena cantidad de estas formaciones geológicas, algunas, albergando aun los restos del glaciar que las originó, y otras, completamente desprovistas de hielo alguno.
Si de verdad queremos disfrutar de un gran espectáculo de dimensiones enormes, podemos hacer dos cosas:
1º: acudir cuanto antes a un recital en vivo de John Mayall
2º: poner rumbo a Gavarnie, ya sea caminando desde la Pradera de Ordesa, o por carretera, entrando por el Portalet, el Aubisque, el Saulor…
Gavarnie es considerado el Chamonix de los Pirineos, y eso lo dice todo: hay que ir a Gavarnie si quieres que tus descendientes te tengan la consideración de Montañero… una vez desaparezcas para siempre.
 Llegamos una hermosa tarde, desde Viellha, cansados de coche y carreteras francesas de montaña, con intenciones “Vignemalianas”, pero es tan acogedor ese rincón del Pirineo francés, que decidimos alargar más días de la cuenta, y sacamos de la manga dos pequeñas excursiones que para nada estaban en la agenda.
Primero el Circo de Gavarnie, al cual se accede caminando desde el mismo pueblo. Era la primera vez que lo contemplábamos, aunque hacía dos años, escuchando las 12 campanadas de la iglesia de Gavarnie desde la solitaria cumbre de Marboré, intuimos la asombrosa verticalidad de aquella vertiente del Parque más espectacular del Pirineo… probablemente.
Marboré, Casco, Taillón, Brecha de Roland… el espectáculo es difícil de describir con las teclas de este pequeño instrumento informático del que disponemos… menos mal que lo hemos conectado a un buen equipo de audio, y el abuelo Mayall suena de gloria, si no, no sabríamos describir ese paisaje.
La Gran Cascada, con 423m de caída vertical, es probablemente el salto de agua más visitado de la cordillera… es tan alta que da la sensación de que el agua se precipita a cámara lenta por la zona superior.
El camino, totalmente señalizado y concurrido, no supone ningún impedimento incluso para personas que no han caminado en su vida.
El segundo día, para descansar y aprovechar la estancia, nos acercamos al impresionante Circo de Troumouse, que con una base situada a unos 2200m, y 4 kms de diámetro… con picos como La Munia (3100m) custodiándolo, estamos hablando de una diferencia de 900m de altura… por lo tanto, nuestros ojos están contemplando uno de los circos más grandes de Europa.
Nuestra intención fue la de dar un pequeño paseo y gozar de las interminables vistas que ofrece este rincón… y por supuesto, vimos cantidad de marmotas.
A quien guste de pedalear, que suba a Gavarnie en bicicleta, pero antes, que se desvíe a Tromouse, que va a subir uno de los puertos de montaña más bellos de todo el Pirineo.




Circo de Gavarnie

Gran cascada, de 423m de caída