domingo, 21 de mayo de 2017

Cancho de Almola (1406m)

Suicide Solution es una canción que todo el mundo conoce, del disco Blizzard Of Ozz.
No sabemos si es o no es la solución… no podemos entrar en ese espinoso tema.
Hubo un año en el que Seattle se convirtió en el epicentro musical mundial, cuando Nirvana, Pearl Jam y Soundgarden ofrecieron al universo proyectos musicales que se convertirían en la referencia del Grunge.
Hace sólo unos días, Chriss Cornell, padre de ese movimiento, se suicidó con sólo 52 años y tres hijos preadolescentes en el mundo. La música vuelve a perder uno de esos pilares importantes y básicos.
Hay una cumbre que destaca por su geomorfología, conforme pasamos Ronda camino de la costa. Es un cerro enorme, protegido por gigantescas e inexpugnables paredes desplomadas de caliza. Proponemos acercarnos a Cartajima, o Cádiz el Chico… como se le llegó a conocer. Poco antes de llegar, encontraremos una casa en la margen Sur de la carretera, frente al camino de entrada a la finca por la que vamos a caminar.
Es necesario acercarse al cortijo de Las Aguzaderas y pedir permiso para nuestra caminata. ¿Porqué? Porque esas paredes que vemos desde abajo están equipadas, y había empresas que se dedicaban a traer clientes para practicar la escalada. Alguna de esas empresas carecía de seguro, y el propietario de la finca fue advertido de su responsabilidad en caso de accidente, por ocurrir éste dentro de su finca. Para evitar problemas, cerró el paso a la zona, excepto el camino que va a Ronda, que es demanial.
Por supuesto, se pide máximo respeto por el entorno. Es una finca privada.
La ascensión a esta maravillosa atalaya caliza es muy exigente, ya que le meteremos de frente y hay que superar un desnivel importante, por veredas de cabras. El paso clave, es visible desde la casa. Una vez superado ese portillón, pondremos rumbo al cielo.
Alcanzamos la cumbre a las 10:20, y la salida de los 101km de Ronda, era a las 10:30. Prismático en mano, vimos la gran caravana ciclista rodeando la circunvalación de la ciudad del Tajo, y escuchamos el chupinazo de salida. ¿No es impresionante?
Bajamos buscando una brecha incomodísima y algo peligrosa, que cae hacia la vertiente “rondeña”, para girar hacia Occidente y adentrarnos en un hermoso torcal, camino de Jarastepar, a cuyo vértice teníamos previsto llegar.
Sobre las 14 horas, empezó a lloviznar, con el objetivo ya a la vista, desde una elevación cercana, a 1401m. Decidimos empezar a bajar… no por la lluvia, porque era poca cosa y proporcionaba emoción al momento, sino porque queríamos llegar a Ronda a tiempo para ver entrar en meta a mi hermano… y así fue. Con un tiempo invertido de 7h 40´, llegaba a la Alameda del Tajo tras haber recorrido los 101 kms en bicicleta.

 
Cancho de Almola desde el inicio de ruta.

Cruzando el arroyo de Bolones, que baja caudaloso y con el agua cristalina.

Vista de Cartajima

El cerro de Malhacer (1146m). Al regreso aparecemos por detrás.

El karst subiendo Almola.

Durante el ascenso, se forman preciosas nubes.

Zona escarpada de la parte más alta. Toca poner las manos en el suelo.

Ronda. Salida de los 101km.

La montaña parece estar hirviendo.

Autorretrato, junto al hito cimero del Cancho de Almola. Lo agrandamos para la ocasión.

Siguiente objetivo: Jarastepar.

Bajando, buscando el paso exacto, en una brecha.

La dificultosa brecha de bajada. Tiene una alambrada casi abajo.

Preciosa formación caliza camino de Jarastepar.

Cancho de Almola, quedó atrás.

Elevación de 1401m cercana a Jarastepar.

Y Jarastepar a la vista, muy cerca, pero era hora de bajar.

Tras la comida, dejó de llover.

El precioso torcal de Cartajima.

Cortijo Rosado.

Plegamientos de libro.

El arroyo baja precioso.

Entrada a meta, cruzando el Puente Nuevo. Momento muy emocionante.



martes, 16 de mayo de 2017

Cerro de Martín Gil (1385m).

Tras la marcha de Steve Marriott de la banda Small Faces, se empezaron a llamar Faces (o The Faces), y en ella cantaba Rod Stewart, mientras Ronnie Wood le daba a la guitarra. Los dos venían de otro grupo bastante conocido. En aquellos años se estaban forjando grandes bandas y creando nuevos estilos, entre los cuales germinó el Rock Progresivo, el Blues Rock y el propio Heavy Metal. Por eso, consideramos importante no dejar de escuchar esta música.
Para llegar a los Llanos de Libar (Polje), hay que atravesar antes los del Republicano, y entre uno y otro, ascender el Paso del Correo, que ya no sabemos cuántas veces lo hemos recorrido en este último año. Era lo de las motos, y mientras el circuito rugía, en Libar se respiraba una tranquilidad asombrosa… no vimos a nadie.
Ahora buscamos el camino que va hacia Cortes, y pasando una vieja casona que parece que están reformando, le metemos directo a la falda del Martín Gil.
El caso es que dimos con una vereda trasversal, que no habíamos transitado nunca… y se antojó seguirla, en dirección a la Sierra del Palo. Ascendía demasiado suavemente, por lo tanto, llegó el momento de tomar una decisión firme: “To parriba y tó”. Y nos metimos en un berenjenal rocoso, escarpado, difícil, incómodo… pero dimos con la divisoria, que era lo que se buscaba… además, atinamos bastante, pues nos quedamos muy cerca de la cima.
Esos días claros, es un verdadero placer comer en la cumbre… además, no corría un ápice de viento. Construimos un gran hito cimero, que servirá de referencia durante unos días.
Para bajar, utilizamos la tortuosa vaguada que separa Martín Gil del Palo, que desemboca en el polje de Libar, justo frente a la entrada al collado del Correo.
La sierra está muy seca… al pasar a los llanos del Republicano, el suelo estaba tapizado de pequeñas florecillas rojas, amarillas y violetas… haciendo honor al topónimo.

Llegamos a nuestro punto de partida, Villaluenga, y sólo vimos a dos personas en todo el día. Una ascensión solitaria, que hacía más de una década que no repetía.

Ya tenemos a la vista nuestro objetivo, pero daremos un rodeo.

Un quejigo

Maholeto



Comenzamos la subida al Martín Gil


La media ladera del Martín Gil es muy frondosa

La parte más escarpada

Divisoria del Martín Gil con la sierra de los Pinos al fondo


El Hacho y sierra Crestellina al fondo


Cortes de la Frontera

El Palo y Ronda

Buscando el collado entre el Palo y Martín Gil


Los Llanos de Líbar 

Mucha "gente" había en los llanos...