lunes, 17 de noviembre de 2014

Slowdown

Salir de casa con la intención de pasar la noche fuera, sin alejarse demasiado, con poco esfuerzo, aunque tampoco regalado. Como si fuese un blues… tocado por el maestro Satriani. Slow Down Blues, donde poco a poco, la guitarra va tomando fuerza… la fuerza necesaria para hacer avanzar la bici en las subidas… como en las subidas por el mástil. A veces la guitarra se asemeja al camino… hay que respirar, descansar, bajar la intensidad y relajar el cerebro… para volver a subir mas tarde. Los deportistas, cuando van avanzando en edad, se dan cuenta que ya no tienen el brío de la juventud… van perdiendo zancada y ganando experiencia, al igual que muchos músicos, que son muy virtuosos en la juventud, pero con los años, no pueden interpretar sus propias canciones, pues no alcanzan las pulsaciones necesarias.
Aunque nuestro campo de acción es algo monótono, pues tampoco nos podemos alejar tanto a base de darle a la biela, siempre habrá alguna manera de abarcar un poco más… fraccionando la etapa, por ejemplo.
Las lluvias han sido generosas estos días atrás, por fin, y la opción estaba clara: ¿para que empantanarse?    Tomamos el terraplenado carril que une San Fernando con Chiclana; nos acercamos a Medina Sidonia por carretera; disfrutamos de la solitaria carretera de Los Naveros hasta Vejer; y por la carretera que comunica esta última localidad con Trafalgar, pusimos ruedas en Zahora.
Zahora en noviembre es un paraíso para ciclistas y senderistas que buscan un rincón donde descansar las alforjas, estupenda para dormir sin escuchar un alma y con buenos espacios para alojar las monturas. Podremos contemplar la ráfaga del faro arrojando luz al infinito en la oscuridad.
Olas de casi tres metros en El Palmar, por la mañana… y tomamos la carretera de Conil; pasamos por El Colorado, Barrio Nuevo, Pago del Humo, Chiclana, El Marquesado, La Chacona, y al llegar a casa, 126 kilómetros más tarde… la sensación de haber aprovechado el “finde”, nos ha provocado una enorme tensión muscular en los rostros ( lo que viene siendo una sonrisa de oreja a oreja).
Slowdown (ralentizado), esa es la manera de darle al manubrio cuando se viaja cargado, pero también se disfruta más del paisaje y del momento.





Ermita del Berrueco


Iglesia de Los Naveros

Ganadería de Nuñez del Cuvillo







Surf en El Palmar








Ficha técnica

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8268566

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8268581

lunes, 10 de noviembre de 2014

Simancón & Reloj por Circo de Dornajo.

Es sin duda uno de los recorridos más bonitos que ofrece la Sierra del Endrinal, en Grazalema, saliendo desde el Puerto del Boyar. También se puede optar por salir desde el aparcamiento del Tajo Rodillo.
La brisa fría, el cielo despejado y una gran cantidad de agua corriendo por todos los caminos, ofrecían la sensación de que el invierno está cerca, pero todavía podemos disfrutar de un otoño cargado de frutos y sabores de montaña.
A medida que alcanzamos la llana Navazuelos, el viento arrecia y nos trae una gran sorpresa: unos buitres procedentes de la ladera oeste del pico Sin Nombre, bajan demasiado buscando la corriente ascendente del circo de Dornajo, y no le faltaron más de tres metros para darnos en la cabeza. Vimos sus patas, el pico… escuchamos el aleteo enérgico buscando altura… otro regalo de la naturaleza.
En la subida a Simancón, contribuimos a la limpieza del monte, retirando una señal de tráfico procedente de alguna carretera de la Junta. Hay que tener poco, por no decir ningún, sentido común para llevar eso hasta la montaña.
La bajada desde el Reloj, se realizó por la directa a los llanos del Endrinal… aunque no existe camino, es muy aconsejable bajar por ahí por lo tranquilo y atractivo de este lapiaz.
Es importante buscar la soledad en la montaña, pues es la única manera de conectar plenamente con el entorno y disfrutar de su contenido y todos sus matices. Olores, sabores, colores… sonidos… y siempre hay que buscar, por supuesto, esos sonidos embriagadores, como los que nos ofrece Noel Gallagher. Este conocidísimo músico británico ha lanzado nuevo disco, y temas como In The Heat Of The Moment, llenan de energía y optimismo cualquier instante de nuestra vida. Cualquier parecido con Heat of The Moment de Asia, es pura coincidencia.






Maholeto









Esta es la famosa cabeza del Guerrero del Endrinal




lunes, 3 de noviembre de 2014

Peñilla (Por Quejigales)

La oferta de hoy, trata de dar a conocer las nortes de Sierra de las Nieves.
Un camino muy llevadero, que con sólo mil metros de desnivel positivo, es capaz de mostrarnos toda la belleza paisajística y muchos de los enclaves más recónditos de nuestro parque favorito.
No es necesario redundar en información, pues ya se describió el recorrido el pasado año; sólo comentar algunos matices:
Se ha llevado a cabo una buena intervención forestal en el camino que une la Cañada de las Ánimas con el Puerto del Hornillo, travesía más que recomendable, que nos atrevemos a confirmar que conocen muy pocas personas, ya que de 40 o 50 vehículos que había en el aparcamiento al volver, sólo nos cruzamos por este camino con nuestras sombras.
En esta ocasión, ascendimos a la Peñilla, tomando una vira a la derecha, unos metros antes de arribar al collado que “separa” el pinsapar de Cubero y la Cañada de la Cuesta de los Hornillos.
¿Separar o unir?  Esta es la pregunta a la hora de definir un collado. Hay collados muy bien marcados en los cuales, el concepto está muy claro: Punto donde convergen dos divisorias de agua y dos laderas opuestas. Así mismo, la vaguada es donde coinciden dos laderas opuestas, y la arista, donde lo hacen las dos divisorias de agua… geometría pura.
Dicho lo cual, el collado puede ser el punto de unión, y aquí se hace fuerte, o de división… y entonces, será vencido.
Como aquí somos más partidarios de la unión, el propio título de este rincón así lo demuestra, vamos a hacer como en el blues, cuando se unen artistas de la categoría de Warren Haynes y Joe Bonamassa, así, corregimos el entrecomillado de tres párrafos más arriba y “unimos” el Pinsapar de la norte de la Loma de la Chaparrera y el bosque de Cedros más espectacular de Andalucía… y no sabemos si el único.
Como muestran las imágenes, las nubes que ascendían por las cañadas hacia la meseta de Quejigales, le daban el toque mágico a la jornada, y comentar, que no hay nada más bello como caminar entre la niebla, sin apenas ver nada, por caminos a media ladera.

Parece que el otoño, por fin, ha querido manifestarse, y aunque hasta ahora, las precipitaciones han sido escasas, esperaremos con paciencia unos 12 meses, para degustar el pacharán que hemos puesto a macerar, con las endrinas que pudimos recolectar.