lunes, 24 de marzo de 2014

Villaluenga y Sierra de los Pinos


Es una alegría escuchar a Tyrone Vaughan con su Strato roja haciendo las delicias del country y el blues más auténtico. Quizá sea porque lo lleva en la sangre, ya que es hijo de Jimmy y por lo tanto, sobrino del gran Stevie Ray, quién le regaló su primera guitarra cuando podía contar su edad con los dedos de una sola mano.
Estratos fue lo que se formaron el sábado en la sierra gaditana-malagueña impidiendo la visibilidad de un terreno totalmente desconocido para nosotros, cuanto más nos acercábamos a nuestro objetivo.
La espesísima niebla, lo lejano de nuestra meta, la lluvia incesante y el sentido común, fueron los factores que determinaron la decisión de volvernos sin hoyar la cumbre, pues habíamos puesto una hora tope, y esta, llegó.
Saliendo desde Villaluenga, cruzamos los amplios llanos del Republicano hacia el sureste, para tomar una vereda serpenteante que sube hacia los Navazos de Libar. El camino no tiene desperdicio, es realmente encantador, hasta que alcanzamos una casa rodeada de pinsapos.
Con lo soleado que amaneció, fueron cumpliéndose las predicciones y cerrando la parte alta de las montañas conforme avanzábamos hacia el Hoyo de los Quejigos.
El trazado es muy emocionante y vamos descubriendo un paisaje bello, tapizado de coscojas, encinas, aulagas, musgo, algún pinsapo de repoblación, y mucho karst, dolinas, simas…
Fuimos avanzando hasta el Puerto del Alcornocalejo, con mucho trabajo, pues tuvimos que sacar varias veces el plano, la brújula y el gps, para buscar nuestro objetivo.
Bajo el Tajo de las Majadillas, nos dimos cuenta que nos habíamos ido de rumbo y era la hora de comer. Empezó a llover. Había que regresar.
Hemos descubierto una zona muy tranquila a través de la cual nos podemos aproximar a este pico calizo, que tiene unas espectaculares vistas de las dos provincias. Y aun quedan por esos vericuetos, multitud de caminos por recorrer.
Cuasi ocho horas más tarde de nuestro comienzo, empapados de cintura para abajo y con una sonrisa de oreja a oreja, habíamos llegado al pueblo.














 
Datos Técnicos:

Localización: Parque Natural Sierra  de Grazalema
Población: Villaluenga del Rosario (Cádiz)
Altitud Máxima:  1244m
Distancia recorrida: 21,66 kms
Desnivel:  984 m
Tipo de Trazado: Lineal
Clima: Media montaña
Recomendaciones: Evitar días de niebla, es muy fácil perderse.

martes, 18 de marzo de 2014

Cerro Alto (1813m), Peñón de Enamorados (1777m), Peñilla (1683m) y Peñón de Ronda (1299m)


Desde la última travesía por Sierra de las Nieves no ha pasado más de mes y medio, pero todavía teníamos en los labios el sabor agridulce de la masificación, el deterioro, y el bullicio que crea la peregrinación masiva al Torrecilla un día soleado y con bastante nieve.
Para llevarse un buen sabor de boca, hay que elegir un día tranquilo, un grupo reducido (íbamos dos… aún se puede reducir más…), y un itinerario poco frecuentado: Las nortes de la Sierra.
Casi era el día del santo patrón de Irlanda, Saint Patrick, Patricio para los colegas, y en La Tarataña, a las seis y pico de la mañana escuchábamos de los Extremeños Aulaga Folk, su disco Extremairlandura, donde se acercan de lleno a la música tradicional, Celta, de ese aislado país. Casi nadie diría al escucharlos, que es gente de bellota y castúo.
Y hablando de aulagas, se están poniendo preciosas (con lo ásperas que son), y tras pasar un poco de frío al principio (0ºC), entramos en calor por la Cañada de las Ánimas y nuestra primera ascensión del día: Cerro Alto, donde paramos a avituallar el cuerpo con un poquito de chocolate y genjibre, relajar la mente contemplando la amplitud visual que nos proporciona (no hay nada como el montañismo), y pertrecharnos hasta las cejas, pues soplaba viento gélido y no era broma.
Peñón de los Enamorados se convirtió en nuestro destino más inmediato, y por la arista nos aproximamos a su base. Bajando al Pinsapo de la Gotera, nos acercamos a la Peñilla, por toda su arista, coincidiendo con dos espeleólogos que bajaban a Sima Erótica (-107m). La Peñilla te ofrece una vista casi en planta del Peñón de Ronda, y nuevamente por el camino de la arista, nos acercamos al Puerto del Hornillo, bajando por el Pinsapar de Cubero y almorzando junto a la Fuente de los Hornillos, que nos proporcionó su fresca agua para calentar el té. Un placer de la vida que pocas comparaciones tiene.
Hicimos una subida y bajada circular al Peñón de Ronda, desde donde vimos gente comiendo en el Puerto del Hornillo, a golpe de prismático, y donde paramos otro instante a rebajar la temperatura corporal, ya que el sol apretó bastante, sufriendo de una amplitud térmica de más de 25 grados con respecto a la vivida a las ocho y media de la mañana.
Bajamos hacia el maltrecho cortijo y nos aproximamos al Pilar de la Breña, a repostar, tomando el camino que sale hacia el NW y que pasa por todos los sinclinales, ofreciendo unas vistas de vértigo pero con un piso incómodo y peligroso, hasta situarnos bajo los imponentes Tajos del Canalizo (otro placer del que disfrutar), para buscar el camino que llega a la Cañada de las Ánimas. Este tramo es un poco difícil, pero con paciencia, se gana.
Un gran día, un precioso recorrido, una tranquilidad absoluta, y la sensación placentera de haber disfrutado de la naturaleza.
Lejos se antoja el Peñón de Ronda



Desde Cerro Alto: Enamorados (Antiguo Torrecilla) y Peñilla.


Siguientes objetivos: Peñilla y Peñón

Desde Peñón de Enamorados: Cerro Alto.

Arribando a La Peñilla.




En el Peñón de Ronda




Los Tajos del Canalizo.

Datos Técnicos:

Localización: Parque Natural de Sierra de las Nieves

Población: Ronda (Málaga)

Altitud Máxima:  1813m

Distancia recorrida: 20,49 kms

Desnivel: 1183 m

Tipo de Trazado: Circular

Clima: Media montaña

viernes, 14 de marzo de 2014

Los Hardales en BTT


Todas las semanas salimos a pedalear por el entorno de la Bahía. Es tan sencillo como vestirte de romano y sacar la máquina por la puerta. Tras ocho días de levante fuerte, me decido a poner rumbo a la colada de los Hardales, para comprobar in situ una dantesca imagen que se repite cada vez que nos azota el viento de componente este.

Salgo hacia Chiclana, desde San Fernando, por el camino del tranvía, y pincho la rueda trasera antes de alcanzar la quesería. Una vez alcanzada la colada de los Hardales, y tras comprobar que han terraplenado el carril que une Puerto Real con Medina Sidonia, giro bruscamente a la izquierda para pasar por “Los Toboganes” y arribar al vertedero de Miramundos. 

En esta zona, la Ghost se defiende bastante bien, interpretando el terreno a su antojo, pues la doble suspensión hace mantener las ruedas de 26 pulgadas siempre en contacto con el suelo, permitiendo que me concentre únicamente en la conducción y en disfrutar de la trazada… abro a tope el amortiguador trasero y me relajo sintiendo el viento en la cara mientras bajo a toda velocidad… es como un baile, sujeto a mi bici y buscando los peraltes para aprovechar al máximo el camino sin tener que tocar las manetas de freno… I´m Shakin´ , ya lo refleja Jack White en un blues sublime, junto a un coro de voces femeninas sencillamente bestial.

Antes de Miramundos, compruebo, como otras veces, que el viento desplaza los plásticos a kilómetros del vertedero, destrozando alambradas, contaminando tierras de cultivo, ensuciando arroyos, y deteriorando un paisaje de campiña que da de comer a unas cuantas personas.

Entonces me pregunto: ¿de que sirven iniciativas como Coge3 o las campañas de recogida de residuos llevadas a cabo por voluntarios de SFK? La verdad es que no sirven de mucho, pues por otro lado, la administración no mete baza en la actitud de los responsables del vertedero, que bien nos cobran la recogida de residuos.

Como dije al comienzo, el panorama es dantesco.

Rodeo la Sierrezuela por carretera, pues la ascendí hace dos días, y no me gusta repetir camino  en la misma semana.

Rumbo a Puerto Real voy pensando en la libertad que me proporciona la bici, y la facilidad de su uso. Está claro que vivimos en un país de ciclistas; en todas las casas hay, al menos, una bici, pues es un vehículo básico y el más ecológico de cuantos existen. Habría que construir más carriles bici, para que la población pueda disfrutar sin riesgos del mejor de todos los deportes, el que más emociones provoca, sin malos rollos de rivales ni contrincantes… un mundo de camaradería y salud. De hecho, lo primero que te manda el médico de familia cuando se avecinan problemas cardíacos es muy simple: Monte usted en bici… que quien mueve las piernas, mueve el corazón… y el regalo que todos recordamos con cariño y emoción desde pequeños, fue nuestra primera bici.

¿Quién no se ha emocionado viendo pedalear a Marco Pantani?






miércoles, 12 de marzo de 2014

LAS CAHERUELAS Y LA GARGANTA DE PEDRO JIMENEZ


Cuando el viento de levante azota con toda su fuerza, incluso conciliar el sueño es a veces complicado.  El insomnio se define como la incapacidad o dificultad para iniciar o mantener el sueño, y pueden ser varios los factores que lo producen, entre ellos el ruido nocturno. Ya hace quince años que los finlandeses Insomnium irrumpieron en la escena musical con sus contundentes y melódicos riffs de guitarras, a la vez que Niilo Sevänen con su atronadora voz y su envolvente línea de bajo nos proporciona un ambiente sonoro especial… es por eso, que cada vez que no conseguimos dormir, nos proponemos a escuchar Death Metal relajante y melódico.
Después de varias semanas de mal tiempo se avecinaba un sábado soleado pero con unas predicciones de fuertes vientos del Este y si nos parecía poco nos fuimos a Tarifa, al reino del viento.
Partimos del Santuario de la Luz, del s. XIV y, que fue mandado construir por Alfonso XI  en conmemoración de la batalla del Salado donde las tropas castellanas derrotaron a los benimerines, último reducto norteafricano.
Cruzamos el río de los Molinos y vamos ascendiendo por la colada de Ramos hasta que llegamos al Puerto de la Cruz, en pleno Parque Natural de los Alcornocales, y cruzamos de nuevo el río de los Molinos para ir ascendiendo por toda la arista de la dehesa de las Caheruelas, terreno pedregoso debido a que nos encontramos en la formación del Aljibe, y donde los grandes bolos de areniscas adquieren un color rojizo, determinado por el oxido de hierro.
Desde arriba  divisamos  el gran valle que se forma entre las  sierras de Enmedio y  Fates a nuestra izquierda  y  la sierra de Ojén a nuestra derecha y al fondo la bella estampa que nos deja  la panorámica de la costa atlántica del Estrecho y donde podemos otear la costa africana.
Llegamos a la pequeña  aldehuela de las Caheruelas-Caballero, pequeño conjunto de casas dispersas, algunas de ellas se encuentran ya derruidas por el paso del tiempo; la dispersión por el suelo de gran cantidad de sillares nos indican que en su tiempo tuvo que haber sido  una aldea con una población considerable, otras se mantienen firmes. Y comenzamos a bajar por la dehesa de las Caheruelas y nos adentramos en un bosque de alcornoques donde se encuentra el complejo dolménico de dicho nombre.
Retomamos de nuevo la pista dirección a la garganta de Pedro Jimenez que comenzamos a subir por un pequeño sendero con una exuberante vegetación de helechos, alcornoques… y un caudal importante de agua que baja hacia el valle.
Llegados a una zona de complicado avance, nos separamos de Dani, y traveseamos hacia la ladera sur del cerro de la Parra, pero no nos reencontramos, así que bajamos por un cortafuegos, ya que el viento hacía insoportable el avance, llegando de nuevo a las casas de Caheruelas y tomando el camino directo al santuario, donde degustamos un relaxing cup of coffee con el amigo Daorino.