jueves, 26 de mayo de 2016

Villaluenga del Rosario – Ronda

Esta semana nos hacíamos eco de la desgraciada noticia del fallecimiento de Nick Menza, ex batería de Megadeth. Este hombre era un virtuoso de las baquetas, y sólo contaba con 51 años… una lástima, además ha muerto en el escenario, de un infarto. Nuevamente la música nos tiñe de negro… solo podemos decir Rust In Peace.
Tras haber participado en tres ocasiones en los 101 kms de Ronda, y habiendo transcurrido trece años desde la última ocasión, este año quisimos ir a ver la carrera. Como la salida es bastante tarde, sobre las 11 de la mañana, nos daba tiempo a salir caminando desde la población payoya y cruzar por el Puerto de Libar hacia los llanos del mismo nombre, arribando a Montejaque a tiempo para empezar a cruzarnos con los primeros ciclistas en la bajada de la Ermita.
Efectivamente, el gran campeón José Marquez, “el quillo”, ganador en 2001, año en que yo participé, volvía a pasar el primero por Montejaque, haciéndose con el triunfo de esta dura carrera, en solitario y con un tiempo de 4 horas.
La semana entera había estado lloviendo, factor que determinó la dureza de la prueba, pues había zonas intransitables que la convirtieron en un verdadero suplicio; pero por otro lado, el nuestro, pudimos disfrutar de unos llanos del Republicano (que bonito nombre para un llano… quizá tenga algo que ver con los colores que luce el VG del Caíllo, pero eso es otra historia) totalmente rebosantes de vida… agua que va a parar al río Ubrique y donde unos amigos han realizado en una semana dos descensos en kayak, aprovechando el buen caudal.
Los llanos de Libar no estaban cojos… corría agua a raudales por toda la superficie… no había un metro cuadrado seco en todo el polje… impresionante.
En la meta, en Ronda, nos vimos con Richi, responsable del blog De Cima a Cima, que estaba de periplo andaluz, completando en menos de una semana 6 de las 8 cimas andaluzas que le quedaban para su proyecto Techos Ibéricos. Un verdadero placer coincidir con este gran montañero.
El autobús de vuelta a Villaluenga, sale a las 18:15.


















jueves, 19 de mayo de 2016

Pocillo Verde

Las precipitaciones, escasas este año, al fin llegaron de manera continuada, y no queríamos desaprovechar la oportunidad de ver esta charca rebosante de vida.
La caliza, resbaladiza y oscura; los caminos embarrados… algunos convertidos en arroyos ocasionales, el musgo en todo su esplendor… y una constante llovizna, acompañaron nuestra salida, desde Villaluenga, por un entorno único en la provincia.
Me refugio de los olores… como un cerdo en el lodo… existo y pienso poco…

Buenos mensajes aportan Corizonas y su Nueva Dimensión Vital. Desde luego, bastante interesante… tanto o más que la caminata del sábado.







viernes, 13 de mayo de 2016

Cañón del río Bailón.

Este río es pequeño, pero no por ello es menos interesante. Nace de la confluencia de varios arroyos, en pleno parque de las Subbéticas, y muy cerca nos queda el pico Lobatejo, de hecho, se suele subir desde Zuheros, si se dispone de tiempo suficiente. El sendero está perfectamente marcado, no tiene pérdida, además es una de las zonas elegidas por los escaladores para practicar la progresión en vertical, desplomada… incluso abovedada.
Entrando en Zuheros, disponemos de un aparcamiento, junto al río, y desde donde vemos la parte más angosta, vertical, inaccesible e impresionante del cañón. Por ahí no podemos avanzar; el camino comienza en la margen izquierda del río, junto a un cartel indicativo y una fuente… al principio está empedrado. Hay que ir temprano.
Se trata de una zona con importantes registros arqueológicos, y precisamente es eso lo que vamos a hacer por aquí, un poco de arqueología musical, rescatando a The Band, grupo formado en los años 50 como The Hawks, por ser la banda de acompañamiento de Ronnie Hawkins, hasta que a mediados de los 60 cambiaron su nombre. Sólo nombrar el grupo, ya nos dice algo: La Banda. Y cierto es que estos canadienses han sido una de las formaciones más influyentes en el mundo de la música. Quizá el nombre elegido fue un presagio de lo que estaría por venir.
Una vez superado el primer tramo, el más inclinado, las vistas son estupendas, y el terreno llanea, para que nos podamos recrear con las paredes que nos rodean.
Nosotros progresamos unos 100m por encima, hasta bien pasada una fuente, que nos sirvió para rellenar los bidones de agua, y el camino continúa hacia la Fuenfría…
A la vuelta tomamos un sendero, menos marcado, que nos lleva a unas paredes equipadas para practicar escalada deportiva, es el sector Cueva del Fraile.
El sendero en cuestión recorre toda la base de la pared, bastante desplomada, y te adentra en la misma cueva del Fraile, que está equipada con cintas fijas, de cadena, ya que es de grado muy alto, para facilitar el cosido, … ¡es impresionante! En las fotos se pueden ver los anclajes y reuniones colgando del techo. La vista desde el interior de la oquedad es estupenda.
Se trata de un paseo breve, al alcance de muchos, y muy aconsejable para niñ@s, pues el camino es cómodo y entretenido.
A la vuelta, la visita a Zuheros es imprescindible.