lunes, 15 de septiembre de 2014

Caños intermareales en kayak

Todos sabemos a estas alturas, pues nos informa bastante bien Mónica López, que la luna ha estado en el perigeo, que es el punto más cercano al centro de esa órbita elíptica que describe el astro al que tantos músicos han cantado.
Esto ha provocado mareas vivas, de coeficientes altísimos, tanto, que el camino que discurre paralelo al tren en el tramo entre Puerto Real y San Fernando, ha sido inundado en todo su ancho.
Todas las semanas salimos por este carril una o varias veces, y no suele suceder este fenómeno.
En la tarde del viernes, hemos podido llegar a golpe de pala, hasta un mirador de madera que se sitúa junto al caño Talanquera, atravesando la bahía y así adentrarnos en el entramado de caños que son vías por donde entran y salen de las marismas las aguas mareales, esta red de caños se extiende por todo el Parque Natural de la Bahía de Cádiz formando una red que comunica las marismas  y las salinas entre sí y con las aguas de la bahía.
Este verano, por suerte, hemos tenido poco levante y mucho poniente, lo que acumula grandes cantidades de basuras flotantes en la zona de isla Verde y caño de San Fernando. Un mal difícil de atajar.
Con la guitarra de Nils Lofgren de fondo, queremos dar a conocer este rincón de la Bahía gaditana y aconsejar su uso y disfrute… tanto en kayak como a pie… aunque la mejor opción y desde la cual abarcamos sin esfuerzo toda la bahía al completo, es la bici.

Desde el kayak, nos desplazamos en silencio, y podemos disfrutar del avistamiento de aves con bastante facilidad, y de una perspectiva diferente de nuestro entorno… si no fuese por lo engorroso de su manejo fuera del agua y lo complicado del porteo y almacenaje, saldríamos más a navegar… y recomendaríamos más su uso, sin lugar a dudas.








domingo, 7 de septiembre de 2014

Corredor Verde Dos Bahías y Cordel de los Marchantes

La mañana se puede aprovechar de muchas formas, pero entre Puerto Real y Medina Sidonia hay una buena red de caminos ciclables para disfrutarlos a nuestra manera.
Salimos desde el Almendral, cuando el sol, todavía no despuntaba en el nuboso horizonte, por la vía pecuaria de El camino de Barrero y pasamos junto a la noria “molineta”, del S. XVIII, que abastecía de agua a las fincas colindantes y que recientemente ha sido restaurada por una escuela taller, así como el yacimiento formado por dos hornos para la producción de ladrillos y que posiblemente fuese una alfarería de época romana.
Este enclave está muy cerca del Cerro de Ceuta, y es una zona de interés arqueológico y buen sitio para caminar o practicar deporte.
Tomamos el Corredor Verde y nos dirigimos al hospital de Puerto Real, para llegar en un momento a la Viña El Flamenco y girar a la derecha buscando La Chacona.
Aquí hay varias opciones, pero nosotros tomamos el camino que nos lleva al arroyo de las Salinetas, el cual cruzamos y dejamos atrás, pasando al poco tiempo por la quesería Los Hardales y alcanzando en unos minutos, y tras dos fuertes repechos, el cruce con la cantera de El Berrueco, donde giramos a nuestra derecha, así nos olvidamos de la opción de ir hasta Medina Sidonia.
A doscientos metros del cruce hay un abrevadero, que nunca se seca, pero no está en condiciones para que tomemos agua. En esta época del año hay que llevar bastante reserva hídrica para efectuar esta ruta.
Este camino nos llevará a la carretera que une Chiclana con Medina, donde tomaremos rumbo a la costa, por carretera, hasta cruzarnos con el indicativo del Cordel de los Marchantes, el cual tomaremos a nuestra izquierda y con su ayuda podremos arribar a la población de Los Naveros, en término municipal de Vejer.
Este es buen sitio para desayunar y reponer agua.
En Naveros hay una excelente panadería, y desde aquí podemos ir a Medina, Conil, o Chiclana, por carretera asfaltada y de muy poco tránsito.
Dirección Chiclana pasamos por la barriada Cañada del Taraje y el cruce de Barrio Nuevo, que tomándolo a la derecha, nos conducirá a Pago del Humo, desde donde en poco tiempo, arribaremos a San Fernando, ayudados por el carril que discurre paralelo al tranvía que algún lejano día unirá Cádiz con yo que sé…
Puente Suazo…  donde ayer pasamos remando en nuestras pequeñas embarcaciones… una alegría cruzarlo tras 71 kms de jornada, viendo que ya estamos en casa… el mejor lugar para descansar y deleitarnos con los acordes de Jimmy Thackery, hombre de música, de Pittsburgh, Pennsylvania, que con voz y guitarra al estilo del blues rock y algo de country, es capaz de hacerte vibrar con solos espectaculares y una melodía excepcional.

Una buena jornada de pedales a lomos de nuestras bicis, y un reto conseguido para Isabel, quien hace muy poco tiempo no se atrevía ni a soñar con alcanzar Medina Sidonia pedaleando… y ya va por Naveros… que está más lejos.


















                                                Ficha Técnica

                 http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7738250

sábado, 23 de agosto de 2014

Pico del Púlpito (2803m).


Primera cumbre: Cerro de los Machos
Pico del Púlpito
Cumbre del Veleta
¿Qué buscamos cuando acudimos a la montaña? Las respuestas pueden ser tan variadas como la cantidad de seres humanos que acudimos a ellas. Desde evadirse, explorar, observar, superarse, contemplar, conocer gente, alimentar el ego… o simplemente vivir emociones que en otro lugar sería imposible disfrutar.
La primera emoción de la jornada llegó al coronar el Cerro de los Machos, de 3327m, por su ladera Oeste, habiendo bajado el Veredón Superior y disfrutado de todo el vertiginoso Corral del Veleta.
Una vez alcanzada la pista de la vertiente Sur, vimos a cantidad de ciclistas mientras llegábamos al Portillón de río Seco, o La Puerta, divisoria natural de las cabeceras del mencionado río y el que baja del Veleta.
Bajamos a la Cuenca de Río Seco y disfrutamos de sus lagunas, continuando la bajada hasta el collado de los raspones, por el cual alcanzamos la arista y nos dirigimos al Pico del Púlpito, excepcional y solitaria atalaya desde donde observar con detenimiento y majestuosidad todo el valle del río Veleta y sus impresionantes paredes, signos evidentes de su formación glaciar; la Morra Hoyos del Veleta, Loma Púa, Loma Pelada, el refugio de Poqueira, el Puntal de Terreras Azules… una visión poco común de nuestra imponente Sierra Nevada, que cada vez que acudimos a ella nos deleita los sentidos con bellos rincones y posibilidades de un disfrute sin parangón.
Emociones que no cesaban, pues al volver al lugar donde dejamos las pesadas mochilas y buscar un lugar donde poder montar nuestra tienda y cargar agua, estuvimos disfrutando de la presencia de machos monteses y de un silencio estremecedor, sólo irrumpido por la potencia de nuestro quemador de alta montaña. El momento de la cena, abrigados, con la puerta de tela abierta para contemplar el valle… ¡qué se puede decir de esto! Hay que vivirlo…
Cuando una gran cantante de soul- blues como Susan Tedeschi, se casa con uno de los guitarristas de Allman Brothers Band, Dereck Trucks, no puede salir nada malo, y es que la Tedeschi Trucks Band es una de las mejores bandas de blues del momento. Hemos podido ver a Tedeschi en directo, y a parte de Allman Brothers, como es Warren Haynes, y no podemos decir nada que no sean halagos, pues la calidad musical de estos seres humanos es excepcional.
Excepcional, pero transmitiendo distintas emociones, es el hecho de pasar la noche en tienda a casi tres mil metros de altura… y el hecho de que el zorro, en agosto, esté de vacaciones, sólo hicieron acentuar la sensación de placer. Sensación que continuó durante la subida a los Crestones de Río Seco, tras el amanecer y el copioso desayuno… necesario para acometer con energía el Paso de los Guías, bajo el Veleta, expuesto y solitario, a la vez que emocionante y arriesgado… pero de obligado paso si es que de verdad te gusta la montaña.

Sólo nos quedaba una visita a uno de los picos más frecuentados y simbólicos de Sierra Nevada, tanto en invierno como durante el estío, y es que aunque la ascensión en sí, no presenta ningún atractivo… las vistas desde la cumbre del Veleta son realmente increíbles… sobre todo desde el Noreste al Sur… pasando por el Oeste.

Entrada al Veredón Superior


Corral del Veleta

Pico Veleta desde Los Machos


Laguna de río Seco

El Púlpito






Vivac dulce hogar











sábado, 9 de agosto de 2014

Acantilados de Barbate

Ya hacía unos dos años que no surcábamos la costa barbateña, y más de un mes que no sacábamos el kayak… y,  sí,  el kayak es para el verano… ¿a qué esperamos?
La mejor playa para embarcar es la del Carmen, pues está protegida por el espigón del puerto pesquero, pero decidimos salir de la Hierbabuena, que posee la mejor derecha de Andalucía, por cierto.
Llegamos hasta Caños de Meca, donde tenemos una buena playa para desembarcar y estirar las piernas, el punto más delicado del kayak de mar, ya que el tren inferior lo llevamos completamente inmóvil. Al cabo de un poco más de una hora remando, la necesidad de mover las piernas te produce ansiedad y dolor en algunas zonas. Ante, estas necesidades, que son bastante incómodas, decidimos a arribar a una pequeña cala, por llamarla de alguna manera, bajo las enormes paredes de la Breña, un poco antes de llegar a los Caños de Meca.
El ser humano es indescriptible, a veces. En este inhóspito rincón, al que sólo se puede acceder con marea baja, llegan algunos a pescar o echar el rato, y se les olvidan los envases, vidrios, plásticos… incluso los restos de una fogata playera que a modo de intento de incineración de residuos, solo consigue ensuciar más, si cabe, y generar una imagen horrible.
A parte del tirón de orejas virtual a los malhechores que se dedican a ensuciarlo todo, también queremos recordar a una persona, que hace una semana hizo un año de su muerte, y que influenció a un sinfín de músicos a lo largo de toda su carrera.
Este año, uno de sus grandes amigos, ha sacado un disco al mercado, en honor a este hombre, y el título no podía ser más apropiado: The Breeze, y es que a él le llamaban La Brisa… “Call Me The Breeze”. Creemos que no hace falta decir de quien se trata.

La niebla de la mañana, dio paso a un soleado escenario a partir de medio día… la sensación de estar solos, flotando en el agua agarrado al kayak a unos 500 metros de la orilla, sabiendo que bajo tus piernas hay una cantidad de metros de agua que quitan el hipo… no tiene precio… para todo lo demás, mastercard.