lunes, 18 de mayo de 2015

Chorreras de Molinillo y Lagunillo Misterioso

Tres Reyes, tres, han sido los que han reinado en el panorama musical. Freddie, Albert y B.B King. De los tres, desaparecidos ya, cada uno de nosotros tendrá su monarca predilecto, y no es oportuno revelar cual es el nuestro.
El Rey ha muerto, y nos queda su música, su maestría… así que, sólo podemos dar las gracias al gran B. B. King, por todo lo que nos ha regalado. Larga vida al Rey.
Al día siguiente de la desaparición terrenal de este gran músico, a las 6:30 empezamos a caminar, en la Hoya de la Mora, un caluroso 16 de mayo, pero 6º C y una leve brisa, en altitud, procuraba que nos pertrechásemos como cualquier invierno grazalemeño.
Nos dirigimos a Borreguiles y ganamos la otra vertiente de la loma de Dilar, buscando el cauce de su río. La primavera lleva una velocidad de vértigo, la misma de las gotas de agua que bajan a gran velocidad por las Chorreras de Molinillo,  a la cual desde 2006 no me acercaba… pero en aquella ocasión, acompañado de Nano y en otras condiciones.
Se busca la bajada al barranco de Dilar, y ya desde lejos, te sorprende el caudal y los más de 80 metros de altura de la cascada. Es un lugar increíble para disfrutar del sonido del agua y del verdor de esta época del año.
Remontar la cascada es imposible, así que, nos desviamos a la izquierda de la misma, por una terrible cuesta de lajas sueltas, que nos dejará en la pradera de borreguil que precede al gran salto. Ahora, decidimos remontar todo el barranco Misterioso, precioso, verde, con algún nevero, y que poco a poco te va adentrando en la base del Tozal del Cartujo.
Antes de alcanzar el Lagunillo Misterioso, pasamos junto a una tranquila charca, donde un grupo de… no se… ¿domingueros?, había abandonado las bolsas de plástico del picnic que le facilitan en el hotel. Lamentable.
Del Lagunillo Misterioso, poco hay que comentar… mejor observar.
Aquí nos asalta la duda. ¿La directísima a los Tajos de la Virgen? O ¿algo más normal y humanamente posible? Al final, marrón grande, ande o no ande… nos metimos a las bravas por una zona muy descompuesta, muy lenta, poco recomendable, pero que a uno de los dos, le hizo disfrutar como un cerdo metido en mierda hasta su propio cuello, aberronchado al rocaje vivo, entre pasos de neveros inclinados y trepadas expuestas… ¡eso es vida!
3000m de altura, y estábamos en la vereda que nos lleva al refugio, maltrecho, de Elorrieta, en cuya puerta, y mientras dábamos cuenta de nuestras viandas, vimos llegar al forero Arce, acompañado, y con quienes estuvimos intercambiando algunos pareceres. Tras la ingesta, y la recolección de basura de los alrededores e interior del refugio, cruzamos los vertiginosos Tajos de la Virgen, con nieve podrida y tramos de nieve inglesa, hasta llegar a lagunillos de la Virgen, donde llenamos agua, que ya veníamos secos.
Salimos desde la cota 2500 y alcanzamos poco más de 3000m… por lo tanto, 1250m de desnivel positivo en una ruta preciosa, y difícil en algunos tramos. La primavera Nevadense, merece la pena. El track, si alguien lo quiere… que lo pida.

Una vez más, hemos conquistado lo inútil, parafraseando al padre de un reputado montañero.









Nano preparando la vía. Enero 2006















domingo, 3 de mayo de 2015

Río de la Miel

Hacía unos años que no pasábamos por este maravilloso enclave, así que nos reunimos en cónclave, pero no con la idea de nombrar un nuevo papa, si no con la curiosidad de redescubrir este añejo y tradicional camino.
Este río sigue siendo productivo a día de hoy, de hecho, el Molino de Escalona, como se le conoce (aunque hemos leído por ahí, Molino de la Escalona, y creemos que no es correcto) aun funciona con la fuerza del agua, aunque dotado de motorización para seguir moliendo trigo en épocas de menos caudal.
A penas 100 años atrás, eran varios los molinos que producían harina en esta zona, y alguno de ellos, estuvo una buena parte de la historia reciente, alimentando a los presos políticos para sus forzados trabajos de construcción de infraestructuras. Prácticamente ese era el único coste que tenía aquella mano de obra, explotada sin miramientos por un régimen aberrante y sin empatía alguna por su pueblo.
Esta situación de acoso y captura, como era normal, desembocó en situaciones de guerrillas entre cierto sector adinerado de la población, y los maquis, que para poder autofinanciarse, como se diría hoy, o subsistir… más bien, pues incluso llegaron a secuestrar para pedir rescate, al hijo de una familia de molineros.
Hoy día podemos caminar por este sendero, sin temor a emboscadas… entre comillas, pues el verano pasado, un incendio, arrasó una buena parte de la loma de las Esclarecidas, llegando el fuego a orillas del río. Cuando alguien, por motivos de discordia administrativa referente a sus lindes, decide “meter fuego”, debería tener en cuenta que su mala actitud, podría costar la vida a un grupo de personas que ese día deciden ir a disfrutar de la naturaleza… entre otras cosas.
Por la margen derecha del río, según ascendemos, tenemos un camino, que discurre al principio por la zona carbonizada, y que abandona poco a poco la profundidad del cauce, una vez disfrutado de sus chorreras, para ir tomando altura y ganar la pista de Las Corzas.
Una vez en la pista, como el tramo que bajaría por la garganta del Capitán está bastante cerrado, según nos informó Alberto, decidimos caminar rumbo al Bujeo, por la falda de Sierra Luna, hasta llegar a un llano a la izquierda del carril, en el cual vemos una angarilla.
Ese camino, baja a la senda de los presidiarios, que últimamente ha tenido una intervención para ensancharlo, quedando bastante deteriorado, pues parece que han querido construir una carretera en pleno corazón del parque… todavía no nos explicamos esta brutal decisión. Debería, la administración, tener un poco más de respeto y cuidado con nuestro patrimonio histórico… ese que fue construido con el sudor no remunerado y la sangre de nuestros abuelos. En fin.
Si seguimos este camino, volveremos a la barriada de El Cobre, en Algeciras, donde comenzamos nuestra jornada. Jornada que podríamos amenizar con la música de Diego García, El Twanguero, posiblemente uno de esos guitarristas que tanto en banda eléctrica como en acústico solitario, nos llenará de swing… ese swing tan necesario para continuar adelante.











15 años antes en el mismo mirador




martes, 28 de abril de 2015

Molinos de Santa Lucía

La barriada de Santa Lucía está situada en la falda de Vejer de la Frontera, en un enclave muy rico en agua, de hecho hay cinco antiguos molinos a lo largo del curso que baja desde su nacimiento, en La Muela.
El camino está muy bien marcado y no tendrá pérdida, y si vamos un día de buena temperatura, seguramente estará bastante concurrido. Si elegimos una mañana lluviosa, la tranquilidad del lugar y su frondosidad nos hará disfrutar de lo lindo.
El acueducto, de época medieval, todavía se conserva bastante bien, y por él, siguen corriendo centenares de litros de agua diarios, que mantienen la frondosidad de la vegetación y ayudan a favorecer el microclima del que gozan los habitantes de tan recóndito y agradable rincón.
Hasta el año 78, no pasaron los molinos a pertenecer a las gentes de Vejer, pues con anterioridad a esa fecha, la titularidad era de los Duques de Medina Sidonia.
Si al sonido del agua, añadimos un poco de Liquid Tension Experiment, la caminata sería muchísimo más emocionante, pero preferimos dejar el sonido de este supergrupo para cuando arribemos a nuestra casa, así no perder detalle de las notas que son capaces de extraer estos excepcionales instrumentistas.
Es un recorrido que se puede hacer perfectamente en bicicleta, aunque nosotros preferimos disfrutarlo a pie… al finalizar, además, tenemos a nuestra disposición buena oferta gastronómica en el poblado… para empaparnos aún más de su entorno.












Ibis Eremita