domingo, 17 de enero de 2021

La visita de Filomena por la Sierra del Endrinal.

Y eran muchas las imágenes que no paraban de bombardearnos por televisión donde la nieve lo iba cubriendo todo, produciendo contratiempos de considerable dimensión. Desde hace muchos años, cuando alguien me decía aquello de ¡va a nevar!, con bastante emoción… siempre decía: que nieve en las montañas… en las ciudades la nieve es una putada. Y es que queda muy bonito decir aquello de ¡Nieve!... cuando no eres tu quien la tiene que quitar de tu puerta con una pala. De hecho, en estos días hemos visto en la mencionada televisión mucha gente con pala.

Los carteles de la DGT, millonarios, luminosos, y que la mayoría de las veces no nos da tiempo a leer cuando pasamos con el coche, producen más distracción que información, y decían algo de carreteras cortadas en la Sierra… fueron varios los que no pude leer… bien por la velocidad, bien por la nocturnidad, bien por el pánico que me produce a estas edades circular a oscuras por carreteras por las cuales de joven circulaba en moto a bastante más velocidad, o bien por la puñetera presbicia o los efectos de una maldita queratomía LASER avanzada que me quitó las gafas para algunas cosas pero me dejó una bajísima visión nocturna para otras. Ya sabemos que la vida es un riesgo… pero como dice Miquel Silvestre, no me lo recuerde cada 5 minutos.

Iba subiendo el Puerto del Boyar casi a oscuras, y todavía asustado por la posibilidad de encontrar la carretera cortada sin apenas justificación… porque aquí caen 2 cms, y el mensaje que te dan es de que hay medio metro en el paso.

¡Hay nieve en el Puerto del Boyar! Ha merecido la pena arrancar el humeante y contaminante motor diesel de mi nuevo coche (11 años para mi es novedad) y llegar hasta aquí en total soledad. Sacamos las pesadas botas, y a correr.

El Puerto de las Presillas, completamente blanqueado… voy directo al Simancón, pasando antes por una pequeña elevación muy plana que queda al NW del mismo. No tiene nombre, en realidad. Después del Simancón, me fui directo a otro cerro que queda al Sur de este, pasando por Navazuelos… el famoso Pico Sin Nombre. Todo cubierto de nieve. Una gran alegría, para sofocar el disgusto de la semana pasada: La muerte de Boni. Ha sido un golpe duro. Perdió su voz guerrera e inconfundible hace 2 años… pero el cáncer se lo ha llevado al final por delante, arrancando de cuajo una buena parte de aquella Barricada con la que nos encontramos en 1983 y de la que no hemos podido bajar hasta la actualidad.

Para colmo de desgracias, una semana más tarde, muere Sergi Mingote tras su intento de hollar la maldita cumbre de la segunda montaña más alta de este maldito mundo.

Ánimo… nos va a hacer mucha falta.

 






















martes, 29 de diciembre de 2020

Otra circular al Caíllo, esa montaña de 1395m que reina sobre la Manga de Villaluenga.

Un domingo como otro cualquiera, día creado para el descanso del guerrero después de haber construido todo un mundo y haber batallado contra el mismísimo leviatán, que hoy día lo podríamos dibujar en forma de basura… basura creada por los seres humanos, abandonada a su suerte en cualquier rincón del planeta. El filósofo Hobbes escribiría en 1651 que nadie habría tan osado de despertar a este monstruo. También escribía que la experiencia se forma por la repetición de hechos, que van creando imágenes en la memoria. El ser humano parece carecer de esa memoria… y también parece haber despertado a Leviatán.

Recorrer esta Sierra de Grazalema es una manera de ir degustando esas huellas humanas… ese reguero de sangre que va derramando Leviatán por allá donde pase. Pero Leviatán no se va a desangrar para nuestro beneficio… ese rastro que va dejando sólo son semillas de muerte… nuestra propia destrucción.

A las ocho en punto de la mañana, íbamos por Benaocaz… no fue una conducción muy agradable, ya que al pasar por Arcos de la Frontera, el estado de la calzada y la señalización horizontal es tan deficitario, que entre la llovizna y la espesa niebla, la carretera, literalmente no se veía. A veces te dabas cuenta de que ibas por el carril contrario. Todo un grave peligro para la integridad de las personas.

A las 8:20 comenzamos a caminar desde Villaluenga del Rosario… lloviznando. La carretera que va en dirección al Puerto de los Alamillos, da pena verla, convertida en un rosario de latas y plásticos… ¿Tanto trabajo cuesta dejar la basura en el coche y sacarla al llegar al pueblo, o a casa? 

En el área recreativa de las Covezuelas no había ni un alma… como era de esperar. Cruzamos una vetusta y herrumbrosa cancela, y tomamos la cañada del Encinar y Pardeja, hacia la finca de los Navazos. El camino era, literalmente, un río.

Pasado el muro, hacia la zona baja, el Navazo Hondo, vemos una bañera vacía, sólo 2 cms de agua. En el interior había una salamandra. Estas bañeras son una trampa mortal para estos anfibios, ya que a veces tienen un sitio por donde acceder al borde con facilidad, y una vez que resbalan al interior, es imposible su escapatoria.

La salamandra es un animal imprescindible para el ecosistema, es anfibio, pero a diferencia del tritón no tiene desarrollada esas branquias que hacen posible que vivan en el agua. La salamandra se desarrolla fuera del agua, caminando por el entorno en busca de alimento, aunque a veces las veamos sumergidas en alguna charca, incluso en oquedades oscuras… o muerta al haberse metido en una lata o botella y haber quedado atrapada. Es fundamental, por nuestra parte, si pasamos por alguna de estas bañeras, que miremos a ver si ha caído alguna. No son peligrosas para nosotros, las podemos coger con las manos sin temor. Otra cosa que podemos hacer, es meter en la bañera algún palo o rama, de manera que si cae alguna accidentalmente, pueda trepar y volver a salir. Y por supuesto, no dejarles trampas. Las latas son trampas para ellas.

Navazo Hondo era un río… y el Alto, algo similar. El camino que los une, más de lo mismo… y la subida al Caíllo… otro riachuelo…. Afortunadamente.

Las nubes van y vienen… no sabríamos contar cuantas veces hemos caminado entre nubes por estas y otras montañas… siempre es igual de emocionante sentir el silencio de la niebla y las sorpresas que te van regalando esas nubes al desplazarse.

Alcanzamos la cumbre sin dificultad, y estando arriba llegó un grupo de cuatro personas con los que estuvimos hablando más adelante, ya que llevaban nuestro mismo camino. Los cuatro eran sordos, excepto la joven María José, que con sus aparatos, te escucha bastante bien. Hablamos de lo necesario que es salir a caminar por la montaña… compartimos afición. Alberto me dijo que también le gusta mucho el Simancón (Esta palabra costó entenderla, por ser un poco extraña), y me habló del robo de la cruz que vimos instalada en su cumbre en enero de 2019.

Ahora, imagina tener que hablar con estas personas con una mascarilla en la boca. Es imposible.

Y como Leviatán sigue haciendo de las suyas, porque el humano irracional lo ha despertado, sólo nos queda recordar esa maravillosa composición de los daneses Volbeat, llamada precisamente Leviathan. Estos tipos hacen una mezcla muy variada de estilos metaleros, pero con mucho swing. El vocalista y guitarrista, Michael Poulsen, posee un timbre bastante claro y aunque el estilo de la banda es contundente, gustan a un amplio abanico de personas. Nos sentimos muy cómodos con ellos… son muy recomendables.

Y por último, bajamos a Villaluenga por la directa y nos despedimos de los amigos sevillanos, que iban hasta Benaocaz. Es lo que tiene la Sierra del Caíllo, que es nexo de unión de dos culturas, o incluso más.






















sábado, 5 de diciembre de 2020

Sierra del Niño. Una Cruz en el Romero.

Por circunstancias, este curso habemus Cruz del Romero por segunda vez.

En marzo, ascendimos a este paraje, y estaban elaborando una robusta malla cinegética por todo el lindero de La Granja y Tiradero. Pues ya la hemos visto terminada.

Se ha tenido que practicar un agujero en la parte más alta, para poder acceder al risco que culmina esta sierra con un recientemente blanqueado Vértice Geodésico. Además, hace poco supimos de la instalación de una gran cruz de madera en la misma cumbre; faena llevada a cabo por el Ayuntamiento de la localidad, Agentes de Medio Ambiente, y varios voluntarios. El sistema de polipastos empleado para elevar la escultura fue bastante complejo, ya que hay que salvar unos metros de desnivel totalmente verticales. ¿No hubiese sido más sencillo transportar la cruz desmontada?, y así izar primero el stipes y después el patibûlum, bendiciendo la misma en la cumbre una vez montada.

El camino está un poco más cerrado, si cabe, ya que hay poco tránsito por estas maravillosas pendientes, una vez se sale del Canuto de Risco Blanco. Raro es encontrarte con alguien en esta ascensión, con lo bella que es… motivo por el cual, siempre construimos algún hito que quede como referencia.

Los inevitables restos de basura abandonados a lo largo de todo el lindero, no son demasiado alentadores, pero la cumbre de esta montaña, ha ganado en belleza con la incorporación de esta formidable cruz. ¿Será que ahora hacen falta hordas de voluntarios para retirar el sobrante de obra?

Es una jornada larga, sobre todo si se hace sin autorización para entrar con el vehículo por la CA-221, por ello la hora de la comida siempre se nos da en la misma cumbre… aun saliendo temprano, así se disfruta más de las amplias panorámicas.

Como no puede ser de otra manera, aquí está enlazada la página de Horizontes Ibéricos.

Como la jornada quedó bastante limpia, en lo que a visibilidad se refiere, estuvimos contemplando otras cumbres, como el blanqueado VG de Garlitos o el de Sierra Luna. La jornada, a nivel de sensaciones montañeras, nos quedó bien asentada en la médula, y difícilmente se podrá olvidar… aunque a priori no suponga más que una sencilla ascensión a la Cruz del Romero… ahora más crucificada que nunca. No sería un mal sitio para pasar la noche… y soñar… aunque sea con ofidios.

Hace sólo unos días, la banda de rock Bruna, ha estrenado una fabulosa versión de aquella composición de Silvio Rodríguez en la que hablaba de unas pesadillas con cierta clase de animales. En esta ocasión, han adaptado majestuosamente la cita de Bertol Brecht que da comienzo a la canción, dándole un giro completamente femenino.

El popular Sueño con Serpientes, toma un carácter más roquero, acompañado de la voz de Mara. La banda, aunque de reciente formación, se compone de buenos músicos con una gran experiencia en escenarios, y ello se nota, porque a pesar de tener editadas pocas canciones, derrochan mucho ingenio y calidad. Desde aquí les deseamos una larga trayectoria… todos lo necesitamos.