lunes, 7 de enero de 2019

Bruçó. PR8 MGD. Antigo Quartel y mirador Aldeadávila. Río Douro.


Aún no ha amanecido y el día viene con algo de niebla. Cruzamos la frontera hispano-portuguesa por el salto de Saucelle, camino de Bruçó, la pequeña y encantadora población del país vecino, inmersa en el Parque Natural do Douro Internacional. Hemos tardado en llegar, debido a la espesa humedad que lo cierra todo. Dejamos nuestro coche a la entrada de la población y vamos a seguir las indicaciones de la propuesta que nos traemos entre manos.
Hace frío… comenzamos por caminos perfectamente ciclables… hay bastantes posibilidades para conocer el entorno a lomos del tándem, de hecho.
Muros de piedra seca, históricos, y enormes berrocales graníticos, acompañados de una agradable vegetación a cargo de robles, algún pino, escobones… pasto… incluso olivos, y la espesura que reina en el ambiente, promete disiparse antes de arribar a los enormes acantilados que el paso del Duero ha configurado por este rincón incomparable.
La presa de Aldeadávila nos sobrecoge, y en la otra orilla, el país vecino nos ofrece unos acantilados realmente difíciles de gestionar.
Desde aquí las vistas son enormes, y eso que no se trata de un recorrido ascendente.
Nada hacía imaginar aquel 28 de diciembre, que íbamos a despedir el año y comenzar el recién estrenado 2019, con un concierto en directo de Pedro Abrunhosa Comité Caviar. Fue una grandísima sorpresa. Es una formación muy sólida, con 2 guitarras, bajo, teclados, coro femenino, batería y sección de viento. Tienen un sonido bastante limpio, y Pedro transmite mucho sentimiento con su tono grave de voz. Una banda portuguesa que no habíamos tenido la oportunidad de escuchar y que nos brindó cambiar de año a través de su trabajo, y hacerlo mientras sonaban los fuegos de artificio que se lanzaron en la Avenida Dos Aliados, tocando precisamente Vem Ter Comigo Aos Aliados, es una muestra de su calidad musical y emocional.
El entorno del concelho de Mogadouro merece una visita y una caminata, pues se trata de una comarca agradable y acogedora. Tanto a pie como en bicicleta, disfrutar de las orillas del Duero, o Douro, va a resultar muy gratificante. Son zonas muy poco pobladas en las cuales, la sensación de aislamiento y soledad, producen paz interior… al igual que la música que ofertamos hoy.

Se comienza  en el casco urbano de Bruçó



Camino pasa entre fincas delimitadas por muros de piedra

El paisaje está salpicado con enormes berrocales.

Llegada a los acantilados del río Duero

En la otra orilla vemos las centrales hidroelécticas.

Vistas de la impresionante presa.

El acceso a la presa es a través de túneles.


Antigua casa cuartel.

Puente confeccionado con materiales naturales.



Construcciones típicas de los pueblos portugueses.

martes, 18 de diciembre de 2018

Por la Sierra del Endrinal


Cae el otoño, la mejor de todas las estaciones, la que mayor eclosión de vida ofrece, la que nos llena de color y ganas de respirar. El invierno está a las puertas, y la montaña está pletórica… pronto se cubrirá de nieve, y se presentarán otras oportunidades. Stone Cold Fever de Humble Pie (1971) encajaría a la perfección… pero de estos británicos ya hemos hablado.
El pasado 28 de noviembre, tuvimos la gran suerte de poder disfrutar en directo de la calidad de The Pretty Things, dentro del programa Campus Rock, en la Universidad de Cádiz.
Fue un acontecimiento histórico, ya que se trata de una banda que se fundó a la par que The Rolling Stones, de hecho, el guitarrista, Dick Taylor, fue co-fundador del grupo, militando a las cuatro cuerdas, hasta que formó la banda de la que hablamos hoy. El primer álbum data de 1965 (ni yo había nacido), y hasta hoy, junto a Phil May al micro, siguen activos y coleando, como pudimos comprobar aquella inolvidable noche. Phil sacó por un momento un instrumento, que aunque podría parecer una armónica, nada más lejos de la realidad, se trataba de un spray de ventolín. Tiene 72 años… que junto a los 75 del guitarrista… capaz de matar pulgas por el mástil, ofrecieron un espectáculo soberbio, sobre todo cuando el resto de la banda se fue a descansar y ellos dos, solos, nos deleitaron con clásicos de Robert Johnson… por un instante, el diablo paseó por Cádiz. De momento, es su gira de despedida… no habrá más oportunidades, como me dijo Diego RJ vía Twitter, pues fue gracias a El Sótano que nos enteramos de esto.
Pero no sólo de música vive el ser humano… aunque no sería mala idea, ya que es la única medicina sin efectos secundarios.
El senderismo es una moda, y esconder la basura por la montaña, otra. El montañismo no es una moda, y recoger la basura que han dejado otros, abandonada intencionadamente, tampoco.








lunes, 19 de noviembre de 2018

Peña Negra (1635m). Béjar.

Al Oeste del río Cuerpo de Hombre y al Sur de Béjar, tenemos una hermosa sierra compuesta por granito, con grandes formaciones redondeadas y extensos bosques de roble y castaño, acompañado por buenas dosis de pinar. Forma parte de la Sierra de Béjar, y es el último coletazo del Sistema Centrál. En esta zona se dan la mano los salmanticenses, los abulenses y los norbienses, configurando uno de los trifinios más graníticos del panorama nacional.
Hay caminos señalizados desde Béjar, también se puede comenzar en la bellísima población de Candelario, o dejando el coche en Llano Alto, sólo unos pocos metros por encima de la plaza de toros de El Castañar, donde hace unos años vimos en directo a Warren Haynes y su banda al completo, Gov´t Mule, en uno de los festivales de blues más importantes del panorama nacional.
Esta plaza de toros, situada a 1080m de altitud, luce con orgullo el galardón de Plaza más antigua, y posiblemente la de mayor altitud del panorama nacional.
Disponemos de un plano topográfico de la Sierra de Béjar, que compramos hace unos años en Candelario, y queríamos darle uso, y disfrute, así que acometimos uno de los recorridos señalizados que oferta el plano en cuestión, y aunque ese día estaban cazando por la zona, concretamente palomas, y tras preguntar si era factible la caminata al chaval responsable de la rehala, nos dimos el gustazo de ascender a esta atalaya granítica desde la cual tendremos unas vistas excepcionales de Sierra de Francia a un lado y la Cuerda del Calvitero a otro. Las zonas próximas a las cumbres más importantes de la sierra, estaban cubiertas de nieve, el viento en cumbre era fuerte y frío, y las sensaciones de la caminata fueron estupendas, aunque un poco intranquilos al principio, a causa de la actividad cinegética… por cierto, la actividad deportiva que más controversia está disparando de todo el panorama nacional.



Cuerda del Calvitero


Cazadores esperando las palomas

Llegada al collado con la Sierra de Gata al fondo

Casi en la cima de Peña Negra

Entre granitos

Caseta de Vigilancia de la cima

Sierra de Francia y las nubes avanzan

Bichos

VG. Peña Negra

Alidada de Pínulas

Las nubes de acercan a Cantagallo y Puerto de Béjar


Embalse de Navamuño