domingo, 19 de mayo de 2019

Arbotante y túnel calizos del Coargazal.


Desde el Puerto del Boyar, subimos hacia el collado de las Presillas y tomamos el desvío hacia el camino del Dornajo, que, sorprendentemente, nos encontramos “cerrado” justo en el desvío, a modo de barrera confeccionada con grandes piedras de caliza, de las muchas que hay por la zona. Desde luego, el pequeño murete no lo ha hecho alguien delgadillo, pues los bloques eran contundentes. Desconocemos el motivo, aunque podemos imaginarnos algo.
A pocos pasos de cruzar la divisoria de lindes (rumbo sur desde el desvío del collado) por su portezuela, nos desviamos del camino del Dornajo a la derecha. Hay bastantes hitos y, si se va atento, no nos perderemos ninguno. El desvío hacia el arbótalame natural está bien marcado; además, hay flechas azules y círculos verdes (pintura) para que no se pierda nadie. La intención de pintar flechas por la sierra es poco decorosa, aunque bastante eficaz, y suponemos que, como hay gente a la que no le gusta que se construyan hitos, alegando el efecto llamada, al final lo que se consigue es que alguien tome la determinación de llevar un spray y pintar todo el parque con señales imborrables. Desde luego, es más cómodo y más longevo.
Todos hemos sido bebés… incluso los más bestias… Hay una banda buenísima de rock en Argentina, descendiente directa de El Mató a Un Policía Motorizado (que vimos en Sevilla) y que se llama Bestia Bebé (que no pudimos ver en Algeciras). Los dos grupos actuaron junto a los granadinos Apartamentos Acapulco (descendientes directos de Los Planetas) y ofrecen una línea musical muy melódica, en castellano y con buenas descargas guitarreras. Canciones frescas sobre la vida misma, vistas desde un ángulo alegre y con mucha energía positiva.
Una vez visto ese arbórate, o arco natural (reseñado en Google), tenemos que bajar de nuevo hacia el camino y continuar unos pasos hasta otro desvío a la diestra, que, por una zona preciosa, nos acercará a ese mirador excepcional que es el Túnel de Coargazal.