miércoles, 7 de septiembre de 2011


PANTANO DE LOS HURONES

El domingo nos decidimos a hacer una ruta que teníamos pendiente hacía tiempo, que era, navegar por el embalse de  los Hurones en la localidad de Algar, y las cercanas poblaciones de Ubrique y El Bosque.
Cuando comienzas a palear en uno de sus ramales y tienes delante esa  acumulación de agua te acuerdas de Camarón cuando cantaba la canción “Como el agua”  que decía ..
como el agua clara
que baja del monte
así quiero verte
de día y de noche
¡ay como el agua¡ como el agua…

Esta acumulación de agua denominada embalse es producida por la obstrucción  de un  río, en este caso, el agua es aportada por los ríos Majaceite y Ubrique y por el trasvase del río Guadiaro. 
Es uno de los muchos pantanos que se construyeron en la década de los cincuenta por el régimen, este en concreto es del año 1953, y tiene la finalidad de abastecer de agua a las poblaciones circundantes, así como hidroeléctrico con una formidable presa y también para el riego. Tiene una excelente ubicación entre montañas  y por su altitud hace que tolere las mayores precipitaciones  durante la mayor parte del año, así observamos que su nivel freático sólo había bajado apenas unos metros a pesar de las sofocantes temperaturas que sufrimos durante la época estival.

A los pocos segundos de empezar a palear, lo que esperábamos que fuese una mañana apacible, se levantó un fuerte viento de levante que producía en el agua pequeñas olas, nos dirigimos al centro del pantano y giramos por el margen derecho dirección a una pequeña isla que hay en el centro pero el viento cada vez era más fuerte llegando sus rachas a superar más de 20 nudos.
Con bastante esfuerzo llegamos, como he dicho, a la isla repoblada de eucalipto y de bastante vegetación, la geología de su suelo es a base de areniscas, margas y arcillas.

Desde este pequeño islote podemos divisar las ruinas de lo que fue la cantera de áridos  que abasteció la construcción de las obras de ingeniería que supuso la construcción de este

pantano, que la confederación hidrográfica supo solventar estupendamente llevando a cabo una repoblación de los montes de pino carrasco y evitar, así , la rápida escorrentía que producía el agua laderas abajo debido a la gran tala que se había llevado a cabo en los años 40 para la industria del carbón y que afectaba a la colmatación del embalse. Desde aquí tenemos muy cerca el aporte del río Tavizna

Después de dar una vuelta por la isla que apenas se podía caminar por lo exuberante de su vegetación, tomamos unas fotos del entorno  y emprendimos la marcha. 

Fuimos  bordeando la isla hasta que el brazo principal se  ramifica, nosotros viramos a la izquierda para llegar al final del embalse, si viras a la derecha te lleva a la presa.
Cádiz es una de las provincias que más pantanos tiene: el de Bornos, Arcos, Guadalcacín, Charco Redondo, Almodóvar, Celemín, Barbate, Guadarranque, Zahara-Gastor, pero el de los Hurones es uno de los más bonitos, por el entorno que posee, donde puedes ir paleando disfrutando de la cadena de montañas que lo rodean, la Silla, Albaracín, sierra del Endrinal y

los Pinos, ya que por su vertiente  oriental  limita con el Parque Natural de Sierra de Grazalema y por la suroeste con el Parque Natural de los Alcornocales, por lo que las vistas son esplendidas. Es un momento en el que converge la afición montañera con la de remar.

 Cuando llegamos al límite del final donde el río va vertiendo sus aguas desembarcamos para comer y poder contemplar la inmensidad de carpas que hay en el embalse, después de un

buen descanso emprendimos de nuevo la vuelta pensando que sería super rápida debido al fuerte viento pero con la mala suerte de el viento amainó y tuvimos que seguir paleando aunque más suave.


Llegamos a la orilla fangosa en la que teníamos aparcados los vehículos de apoyo y nos estaba esperando y bien oculto, el guarda del coto, ataviado con prismáticos a través de los cuales observaba nuestros movimientos. Cuando se dejó ver, estuvo un rato hablando con nosotros, y le preguntamos que estaba vigilando, a lo que respondió que nos vigilaba a nosotros desde hacía un buen rato. Al parecer, hay furtivos que se dedican a cazar animales como trofeo, aunque a veces despiezan y se llevan alguna parte, arrojando al agua lo que no pueden portear. Parece mentira, pero algunos usan kayaks para estas prácticas ilegales y aberrantes y que deberían tener penas más duras. Además, están contaminando un agua que es para consumo humano… aunque en el embalse se ven todo tipo de restos flotando o encallados en sus orillas. Cuando se tira basura al monte, tarde o temprano te va a afectar a ti mismo; hay que ser un poco más inteligente en este asunto. TRACK de la ruta.

Ficha Técnica

Localización: Parque Natural de Grazalema
Población: Algar  (Cádiz)
Distancia: 12,27 millas
Trazado: Lineal
Dificultad: Moderada

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