miércoles, 20 de septiembre de 2017

Weisshornhütte (2932m), desde Randa (1406m)

La población de Randa es realmente encantadora, y posee una iglesia barroca que es una verdadera joya. Se sitúa dentro del valle que riega el Matter Vispa, tributario del Ródano. Este río, que a su paso por Zermatt tiene un aspecto blanquecino, típico del desarrollo de ríos de origen glaciar, es fuerte y caudaloso en los meses de verano.
El Weisshorn es una montaña impresionante de 4506m de altitud, a la cual no pretendíamos ascender, pero observando la guía, vimos que hay un refugio (Hütte) a los pies del mismo pico, a casi 3000m de altitud, y que lleva como es lógico, el nombre de la cima. El camino comienza frente a la estación de tren de Randa, pero nosotros comenzamos a caminar en el mismo lugar en el que estábamos hospedados (entre Täsh y Randa).
Es agosto, es temprano, y hace frío… pasamos a la orilla izquierda del río, por un puente, unos minutos antes de llegar a una ruidosa cantera. Pronto cruzaremos el poblado de Eien, y aquí comienza el camino a ganar metros de desnivel. Es muy escarpado.
En estos valles, los rayos de sol tardan bastante en calentarnos el lomo, ya que nos rodean montañas de más de 4000m a diestro y siniestro.
Alcanzamos los 1970m, en Rötiboden, buen lugar para tomar algo, aunque nosotros hemos estado entrenando el metabolismo graso, y podemos seguir otra hora más caminando sin comer nada. Aquí hay dos opciones, y nosotros tomamos la de la derecha, en zigzags hacia Jatx, a 2246m de altitud. Encontramos una fuente linda, y podemos tomar agua… ¡gratis! Esto es un privilegio en Suiza… donde cobran 10€ por una botella de agua en el refugio.
Las panorámicas sobrecogen: El Breithorn, el Castor, el Pollux… al fondo del valle… cubiertos de nieve… mientras nosotros marineamos a través de un bosque impresionante. Se ve perfectamente la estación de Gornergrat.
El trazado no tiene pérdida alguna, y a partir de los 2450m… si la cosa era empinada… todavía se empina más. Ya salimos del bosque y el terreno es más pedregoso. Llega un punto en el que vislumbramos el Schaligletscher, y por supuesto, el Weisshorn. Pocas veces nos habíamos impresionado tanto. En serio.
Ya llevamos unas 5 horas caminando… y hemos alcanzado, por fin, el Weisshornhütte (2932m), enclavado en un balcón realmente increíble. Vemos el Zinalrothorn, y el Dom (4545m). Vemos el Breithorn (4165m). Paramos a comer y a empaparnos de todo el paisaje alpino que nos rodea. Entramos en el refugio y preguntamos si podemos descender por otro camino distinto… y con una amabilidad estupenda, nos dijeron que si… y nos explicaron cómo. No hay nada como saber hablar con las manos y mezclarlo con un poquito de spanglish… de hecho… nos perdimos, y nos tuvieron que rescatar con helicóptero…
Así las cosas, en el desvío que queda bajo el “refu”, apuntamos a la derecha, en lugar de por dónde habíamos subido… rumbo a Schatxplatte (2402m). Se pasa más cerca del glaciar, y es muy recomendable. Luego, en vez de enlazar con el camino de subida, en Rötiboden, seguimos rumbo a Täsh. No nos podemos perder en una red de senderos que está perfectamente balizada, aunque sea la primera vez que caminemos por allí.
Las posibilidades de esta zona son enormes, así como las de interpretación de Eric Clapton, que ya sea haciendo versiones de él mismo, o del blues de los años 30, lo hace de forma infinita. Un ejemplo es ese Viejo Calcetín (Old Sock).
1800m de desnivel de subida… y otros tantos de bajada, es lo que te espera si decides hacer esta aproximación al Weisshorn… si luego, te atreves con el pico… apunta 1500m más.


Schalihorn, de 3975m, es lo primero que vemos al salir de casa.

El Matter Vispa.

Cruzando Eien, el camino se empieza a inclinar.

Haz de luz hacia el Täschhorn.

Randa.


Täsch.

Pollux, Castor y Breithorn.


Esta parte del camino es encantadora.

Rötiboden (1970m).

Seguimos ascendiendo hacia Jatx.

Fuente recien restaurada, en Jatx.

Por fin vemos el Weisshorn.

Al fondo, Täsch parece una maqueta.

Ya tenemos la presencia glaciar a la vista.

Dom (4545m) y Täschhorn (4490m). Los dos más altos.

Schalihorn y Weisshornhütte, con la bandera del cantón de Valais... señal de que está abierto.

Uno de los mejores miradores que hemos tenido a nuestros pies.

De 82 cumbres de más de 4000m, 41 están en el Valais... eso te deja sentado un buen rato.

El impresionante Weisshorn, 1570m por encima de nuestras tozudas cabezas. Estamos a 2932m.

Schaligletscher es un glaciar colgante muy difícil de cruzar.

Getschung y el glaciar Hohlicht.

Impresiona ver esa cantidad de agua desaparecer bajo las piedras. El contraste es para verlo allí.

Opciones... como vemos, el gps, es algo secundario en Suiza. Es imposible perderse si se va atento.

Otra de las impactantes imágenes del glaciar. Muy sonoro, por cierto.

Ya vamos perdiendo altura, pero todavía nos quedaba bastante hasta Randa.

El único paso protegido.




jueves, 14 de septiembre de 2017

Le Point de Vue (2338m). Mirador del glaciar de Argentière.

Si tomamos el bus nº2, desde Chamonix, hasta la estación de telecabina Les Grands Montets, a la entrada de Argentière, ya en el mismo aparcamiento encontramos reseñas que nos marcan la dirección a este mirador, y empezamos a caminar dejando el edificio de la estación a nuestra derecha, justo hacia la escarpadísima pista de esquí.
Es la zona del Petit Balcón Nord, la vertiente opuesta a las Aiguilles Rouges. También disponemos de remonte, de hecho, hay una opción que es subir hasta la estación superior de Grands Montets, y bajar por todo el glaciar hasta la estación Croix de Lognan. Por ejemplo.
Caminando por la pista, paralelos en todo momento al torrente de Les Aillires, que tributa al río Arve, llegamos a la estación intermedia antes nombrada, donde seguiremos las indicaciones al Point de Vue Sud. Vemos cerca el Chalet de Lognan, que ondea una bandera pirata. Conforme llegamos a la cascada de hielo del frente del glaciar, notamos el frescor, y nos vamos emocionando plenamente. Los seracs de hielo nos dejarán boquiabiertos por unos instantes… estamos ante uno de los glaciares más espectaculares de Alpes… nace a 3000m de altitud, y hace apenas 2 siglos llegaba al pueblo que le da nombre, a unos 1200m de altitud. Hoy, está bastante más alto, y a este ritmo…
Toda esta cantidad de agua, atraviesa Chamonix y acaba en el Ródano.
Ahora dejaremos caer a una banda sevillana, The Milkyway Express. Sonido blues-rock creado en Andalucía, y aunque las altas temperaturas del sur hispano no parecen tener nada que ver con la de esta zona alpina… en el fondo, están relacionadas. A mitad del día en los valles, el mercurio supera los 33 grados… casi a diario… además, el torrente glaciar, también es blanquecino.
Una vez habremos disfrutado de las vistas de la Aiguille de Chardonnet, al otro lado del majestuoso hielo, podemos emprender el camino de ascenso, ya que el Point de Vue Sud, nos ofrece el frente glaciar, pero el mirador superior, nos ofrece incluso la posibilidad de pasar de la roca al hielo.
Estas formaciones están vivas, y en constante movimiento… es normal estar escuchando crujidos y golpes durante todo el tiempo que permanezcamos en las proximidades del glaciar. Forma parte del espectáculo.
En la superficie del hielo, hay depositado una gran cantidad de mineral, por lo tanto, incluso en zapatilla, nos podemos atrever a caminar por esta magnífica autopista glaciar, aunque no es aconsejable.
Esta ruta es larga, pero se puede acortar usando remonte. Una vez en la estación La Croix de Lognan, seguiremos las indicaciones hacia el Chalet de la Pendant, donde tendremos dos opciones… nosotros tomamos la de la derecha, y empezamos a bajar a través de un bosque formidable. No estamos acostumbrados a bosques de esta magnitud, la verdad. Alpes es un paraíso a cada paso.

Nuestro camino desciende con rapidez hacia Le Lavancher, que es la referencia que tenemos en la guía… pero vemos una indicación que sale hacia Les Tines…, así que improvisamos y la seguimos sin dudarlo, para terminar la caminata en la estación de tren. Aquí volvimos a tomar el bus de vuelta a Chamonix. Este valle está muy bien acondicionado y señalizado… se puede ir variando sobre la marcha, y el autobús es la mejor opción.

En el aparcamiento de Les Grands Montets.

Por la pista de esquí.


Un gran balcón en Croix de Lognan, la estación intermedia.
 
Arribando al Point de Vue Sud.

El frente del glaciar de Argentière es impresionante.


El "pájaro" se ve pequeño.


Por aquí ha pasado el "marmolista"...

El espectacular avance del hielo sobre la roca.


Enormes grietas por las que circula bastante agua.

Al fondo, las Aiguilles Rouges... donde estuvimos la jornada anterior.


Es hielo vivo... y no lo parece.

Una autopista glaciar en toda regla. A diestro...

... Y a siniestro.

Bajando de Croix de Lognan.


¿El bosque no nos deja ver los árboles?... o eso dicen.

Y la estación de tren... fin de ruta.