El sábado quedé con Fran y Nano para navegar por el pantano de Bornos (Cádiz). Empezamos nuestra jornada temprano, colocamos los kayaks en el coche y pusimos rumbo al embarcadero de Bornos, a 79 km de nuestra zona.
Bornos es un pueblo situado en el límite entre la sierra y la campiña gaditanas y pertenece a la “Ruta de los Pueblos Blancos”. Entre las diversas culturas que le han precedido hay que destacar algunas actividades que desde su ayuntamiento se llevan a cabo a pesar de ser un municipio pequeño, uno de ellos es gestionar uno de los yacimientos más importantes de la zona (Carissa Aurelia) y que le da sus señas de identidad, otro es seguir disfrutando de los conciertos de Rock desde los años 1980 y disponer de un embarcadero para el disfrute de los deportes acuáticos, este año ha sido la sede de la celebración del Campeonato de Andalucía de Aguas Interiores en la clase de Optimist y Laser. Estas tentativas están muy bien: que municipios pequeños fomenten este tipo de iniciativas dando la posibilidad a los bornenses y a la gente de los alrededores de disfrutar de las prácticas deportivas que el agua les brinda y, a su vez, aprovechar los recursos que su entorno les ofrece. Por ello, hay que reconocer y elogiar la labor que realizan estos ayuntamientos.
Una vez que llegamos al embarcadero, nos preparamos con nuestros kayaks y nos adentramos en el lago. El día pronosticaba calor y el agua estaba en absoluta calma, muy caliente. Nos dirigimos a la otra orilla del lago, contemplando en todo momento la cordillera montañosa gaditana con su Torreón y Aljibeal frente.
Gracias a las intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en el yacimiento de Carissa Aurelia, podemos conocer el origen de Bornos, que se remonta al Neolítico Final, siendo la época romana la que disfrutó de máximo esplendor, pasando de municipio romano a “Cives Romani”, donde incluso se llegó a acuñar moneda propia. A pesar de su época de esplendor, Carissa entró en declive en el año 560 d. C; fue tomada por las tropas cristianas en el s. XIII; Alfonso X el Sabio entregó la población a Per del Castel hasta que en el s. XIX se vendió a la familia de los Ribera, que la gestionaron hasta que el concejo adquirió su independencia.
Proseguimos nuestro paseo hasta el margen izquierdo del lago, donde fuimos navegando a la sombra de sus eucaliptos, árboles reintroducidos desde Australia. Este año, debido a la cantidad de lluvia registrada, su nivel ha alcanzado una altura considerable, quedando gran parte de su tronco sumergida en el agua.
En la zona vemos cómo la especie que predomina es el eucalipto, debido a que en la época franquista la política de repoblación que se llevó a cabo fue la del eucalipto y el pino, ya que ambas especies tienen un crecimiento rápido y son productivas en cantidad de madera, y sus hojas se emplean como aceites esenciales y en aromaterapia.
En medio de este paraje natural de eucaliptos hicimos la parada del bocata y emprendimos el regreso. A la vuelta, Nano me dejó su Seayak para que lo probase y es maravilloso para navegar. Es un kayak cómodo y estable, y los reposapiés de los pedales para el timón son cómodos de utilizar y con los que dirigir. Fui disfrutando del Seayak y del entorno que tenía enfrente…
Una vez desembarcados y colocados nuestros kayaks, hicimos nuestra parada reglamentaria en el bar, ya que la cervecita fresca con el sol abrasador no se podía resistir…








No hay comentarios:
Publicar un comentario