miércoles, 27 de octubre de 2010

El PEÑON DE RONDA


En otoño es cuando los quejigos de la alta meseta de Sierra de las Nieves están en todo su esplendor porque al tratarse de un árbol marcescente, en invierno suelen perder sus hojas por las bajas temperaturas y la acción de los fuertes vientos. También los pinsapos en esta época están dotados de sus piñas, así que, el

Pinsapos en flor
sábado decidimos irnos al mencionado Parque que es donde se encuentran la mayoría de los quejigos centenarios (Quercus faginea), para disfrutar de las vista de un maravilloso quejigal y pinsapar (Abies pinsapo boiss).
Y dicho y hecho… ¡pusimos dirección a Ronda! Pasada Ronda nos dirigimos a San Pedro de Alcántara y nos adentramos en el área recreativa Los Quejigales.
Cuando salimos del coche el termómetro marcaba 5ºC, así que, a subir por el carril del Sabinal para entrar en calor, dejando a la derecha el inicio del sendero que te lleva a la Cañada del Cuerno y al Torrecilla, que será el sendero por el que luego bajaremos.
En nuestra subida nos acompaña, a la derecha, el arroyo Carboneras en un ascenso suave que se desarrolla entre pinares de repoblación. Cuando llegamos al Puerto del Quejigal giramos por el carril de la derecha que nos lleva a la cañada de las Ánimas, por un pequeño sendero muy bien marcado hasta llegar a una bifurcación, en la que seguimos recto, obviando la que sale a la derecha para adentrarse en la mencionada cañada de la Ánimas.
Justo en este punto, al norte tenemos un gran tajo, excelente mirador donde se puede contemplar todo el recorrido que vamos a realizar hasta la cumbre del Peñón de Ronda.

Todo el recorrido con subidas y bajadas hasta el Peñon de Ronda al final..
Las vistas son excelentes, mejor aún..maravillosas.. en frente tenemos toda la sierra de las nieves en su vertiente norte. Lo más bonito de ésta zona, en esta época, es su colorido, el contraste de las margocalizas cretácicas plegadas con los diferentes tonos rojizos y grisáceos de la pedrisca caliza, de perfil se aprecia los diferentes ejes sinclinales que nos ha dejado el plegamiento alpino, y donde destaca su pronunciación en determinadas zonas y su desmoche en otras debido a la erosión que ha sufrido y a la intensa actividad agrícola y ganadera desarrollada en la zona.

Panorámica de toda la Sierra de las Nieves
Desde aquí se puede divisar las ruinas del cortijo de Majada Vieja y el Taramal..
Proseguimos el camino y cada vez más nos adentramos en el pinsapar, debido a la humedad del suelo ya están haciendo su aparición las diferentes especies de setas y el suelo aparece levantado por los jabalíes en busca de su alimento.
Pasamos por el pinsapar de La Mirandilla con unos ejemplares de gran tamaño que contrastan bastante con los que hay en la sierra de Grazalema. Hoy día el pinsapo es una especie protegida, en toda la península solo se desarrolla en tres pequeñas áreas que son el Parque Natural Sierra de Grazalema, Paraje Natural de los Reales de Sierra Bermeja y parque Natural de Sierra de las Nieves que está en expansión y ha sido declarada Reserva de la Biosfera. Aquí el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino debería de despertar de una vez y declarar Parque Nacional el conjunto de los tres parques, lo que beneficiaría la zona dado el grado de protección que ello conlleva.
En 1838 el pinsapo fue clasificado como una nueva especie por el botánico suizo Boissier. Pero los enemigos del pinsapo naturales son las temperaturas adversas, con sequias prolongadas que impide la germinación de nuevos retoños y un hongo que les ataca (Diorcyatria mendicella).

Hongo  Diorcyatria mendicella
Pero el gran enemigo del pinsapo ha sido el hombre, por una parte, los incendios provocados que han tenido que soportar el bosque, por otro la explotación incontrolada de los pozos de nieve que se desarrollaba en la zona que hacían desmochar el pinsapo. También por la presión ganadera que se llevaba en la zona, dado que los animales se comían los chirpiales y brinzales jóvenes que daba lugar a la no regeneración de los mismos. Pero la gran extinción que sufrió el pinsapar fue una gran tala para la obtención de la madera para las traviesas de la línea férrea de Ronda a Algeciras.
Vamos dejando a tras el frondoso pinsapar, al cruzar un laborioso barranco en el cual tenemos dificultades para seguir la maltrecha vereda, ya que este camino es poco transitado (no me lo explico dada su gran belleza) y se está perdiendo por desuso. Para no perder altura avanzamos por estrechos e inclinados senderos de cabras. Pasamos por delante del tajo del Canalizo con sus grandes paredones de roca caliza donde se divisa canchales y desprendimientos de bloques, así como derrumbes y arroyadas de material producidas por las fuertes coladas de agua. Vamos bajando hacia el cauce del arroyo de la Higuera pero no sin antes hacer una parada para divisar los cabalgamientos que hemos dejado atrás que con el contraste de luz y colores está precioso, eso unido a lo solitario del lugar es uno de esos momentos tan agradables que te ofrece la naturaleza… su silencio.. tranquilidad.. inmensidad del terreno.. todo lo contrario que la masificada vereda que sube al Torrecilla.

Apreciación de los sinclinales
Nos encontramos con una alambrada y buscamos su angarilla para pasar, retomamos aquí de nuevo la senda con los hitos y ya podemos divisar lo que más tarde sería nuestro objetivo: El Peñón de Ronda (1.299 m), que esta vez lo vemos más cercano. Aquí hacemos un pequeño alto y a unos metros más abajo del camino nos encontramos con la primera fuente, donde saciamos nuestra sed. Bajamos par el Pilón de la Breña donde observamos la fauna anfibia que se ha desarrollado alrededor de las algas.
Proseguimos el camino dejamos a nuestra izquierda el cortijo del Peñón de Ronda, bucólico lugar donde los haya, y nos preparamos para la ascensión entre rocas calizas y las desagradables aulagas. Llegamos a una pequeña meseta pensando que era la cumbre.. ¡¡Pero no¡¡ no hemos llegado aún, la cumbre está más arriba en un lapiaz de calizas subbéticas que hay que trepar por ellas...

Ascenso a la cumbre del Peñón de Ronda
Pudimos disfrutar en la cumbre porque el día lo merecía de una estupenda comida en compañía de otro montañero de Jerez. Ni que decir tiene las vistas que tenía nuestro restaurante, ya que se podía divisar casi toda la zona de acción del malogrado y último bandolero Juan José Mingolla Gallardo, alias Pasoslargos, comprendida entre pico del Viento, Ronda, El Burgo, y el lugar donde nos encontrábamos degustando el almuerzo.
El regreso lo hicimos por otra zona del Peñón mucho más suave pero no exenta de espesura de espinos, maleza, aulagas secas y zarzas.. ¡en fin! un poco destrozados, pero la montaña es así…
Una vez abajo del Peñón hay una marcada vereda que tomamos dirección Yunquera. Hay una bifurcación de caminos y cogemos el de la derecha, que nos lleva al Puerto del Hornillo y pasamos por un frondoso y sombrío pinsapar con ejemplares impresionantes que es el pinsapar de Cubero, son pinsapos antiquísimos y con un verdor impresionante. El sendero pasa por la fuente del Hornillo y en su parte alta tenemos un paredón de rocas kársticas donde la acción del agua ha dejado numerosos cavidades en la roca. Ascendemos por la loma del Chaparral hasta alcanzar el puerto del Hornillo en el cual tomamos la senda que se abre a nuestra derecha por la arista y continuamos ascendiendo hasta la Peñilla o Cerro Alto de Yunquera, salvando un desnivel de más de 600 metros de una tacada, y aquí, pasamos por Los Ventisqueros hasta alcanzar el histórico Camino de la Sierra de las Nieves, que era la ruta de Los Neveros, profesión que desapareció con la llegada de los frigoríficos. Atravesamos una gran llanura donde se están recuperando los quejigos con repoblación. Pasamos por el Peñón de los Enamorados (1775 m) y llegamos
Peñón de los Enamorados
hasta el cruce con la senda que viene de la cumbre del Torrecilla (1918m) y por este archiconocido sendero bajamos hasta el aparcamiento del área recreativa Los Quejigales atravesando la, mencionada al principio de este relato, Cañada del Cuerno. 

Quejigales al atardecer
        Ficha Técnica:

Fecha: 16 de Octubre de 2010
Localización: Parque Natural Sierra de las Nieves
Población:  Ronda
Dificultad: Alta
Trazado: Circular
Distancia: 22 Km
Desnivel: 1.191 m
Altitud:  1748 ms

2 comentarios:

  1. Me ha gustado tu ponencia, tanto la de Villaluenga como la del Peñon de Ronda, como siempre muy escueto para ser comodo de leer pero con los datos suficiente como para hacernos una composicion del lugar. Conozco la zona pero no me he adentrado por estos senderos que nos enseña,,, seguro que un lujo para los sentidos de la vista,oido y olfato... Saludos.

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  2. Gracias Luis. Es una ruta muy tranquila en once horas solo nos cruzamos con cuatro seres humanos.. y muchos seres vivos a nuestro alrededor, por eso os animo a que algún día la podaís disfrutar...

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