lunes, 30 de agosto de 2010

LAGUNA NEGRA

                             
Desde Soria, camino a Burgos, decidimos pasarnos por Vinuesa para hacer el ascenso a los picos de Urbión, que forman parte del Sistema Ibérico, con una altitud de 2228 m. A unos 2160 m en estos mismos picos nace el río Duero, que desemboca en la vertiente atlántica por la ciudad de Oporto. En sus primeros tramos discurre por terrenos de materiales paleozoicos que le confieren un aspecto abrupto y han sido modelados por glaciares.


Comenzamos el ascenso al pico de Urbión, que es uno de los  picos más elevados de Soria, una vez que llegamos al aparcamiento de la Laguna Negra a 18 Km de Vinuesa, aparcamos en un parking perfectamente habilitado para el turismo dominguero que en esta fecha se deja sentir bastante y pasamos por una barrera que no deja pasar a los vehículos privados sino sólo al autobús del parque que te deja a unos doscientos metros de la laguna.
Hay que decir que esta ruta está perfectamente acondicionada gracias a la gestión del parque, que quiere incrementar el turismo activo, abriendo la ruta de Alvar González y dando a conocer así la obra que Antonio Machado realizó en la zona durante su estancia en Soria como profesor de francés allá por el año 1907.
Subimos por dicha carretera durante un Km y medio hasta un punto que se desvía a la izquierda para coger en este caso ya un camino que nos lleva directo a la laguna Negra a 1300 m, es un depósito de agua de origen glaciar y rodeada de paredes rocosas de color gris que se reflejan en sus cristalinas aguas y que conforme vas subiendo el color va cambiando. Esta laguna está rodeada de una frondosa vegetación de pino albar, típica de esta zona, que también podemos ver en países del norte y centro de Europa. Las hayas también hacen su presencia….


Nos paramos un momento para disfrutar de sus vistas y recordar poemas que Antonio Machado dedicó a esta laguna:
“Agua transparente y muda
Qué enorme muro de piedra, donde los buitres anidan
Y el eco duerme, rodea;
Agua clara donde beben las águilas de la sierra,
Donde el jabalí del monte
Y el ciervo y el corzo abrevan;
Agua pura y silenciosa
Que copiamos cosas eternas
Agua impensable que guarda en su seno las estrellas…”

Y seguimos caminando por una pasarela de madera que bordea la mitad de la laguna y nos conduce a una senda de subida. Comenzamos el primer desnivel de unos 300 m, con bastante pendiente, y vamos superando los cortados de roca que el camino nos indica.
Según ascendemos, podemos darnos la vuelta y la laguna ha cambiado de color: su verde turquesa deja paso a un verde oscuro, casi negro, y además podemos verla desde esta distancia en todo su esplendor.


Al final de la subida enlazamos con el PR, en este punto llegamos a Los Llanos que es una especie de pradera con una senda muy cómoda de atravesar y nos encontramos con otra laguna glaciar que es la laguna Larga y tenemos ya el último tramo del ascenso que es ya escarpado y pedregoso y donde prácticamente la senda se pierde debido al macizo rocoso que forma la cumbre y a un pequeño nevero que aún conserva la cima.


El descenso lo realizamos por el mismo sitio, donde podemos ir disfrutando de las vistas agrestes que nos deja este paisaje soriano, castigado por su climatología, y hechos así mismos desde la época celtíbera, donde nos cuentan las fuentes clásicas que los numantinos prefirieron quitarse la vida antes que ser vencidos y conquistados por los romanos en 133 a. C; donde actualmente gracias a la arqueología podemos apreciar sus murallas como símbolo de defensa ante Publio Cornelio Escipión que la cerco con siete campamentos y espero a que el hambre y el frío de la zona terminaron con ellos, pero los numantinos pusieron fin a este asedio pasando a ser muchos de ellos siervos y otros como he dicho anteriormente prefirieron morir antes que ser esclavos de Roma.

PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO

            
                                         
          VALLE DE ARA

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido fue declarado Parque Nacional en 1918 por Alfonso XII y catalogado posteriormente como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Su morfología se debe a dos orogenias: la principal, el plegamiento alpino de la era Terciaria, y una posterior erosión glaciar durante la era Cuaternaria. Es uno de los más conocidos por su belleza y sus contrastes paisajísticos, donde sobresale la caliza en sus diversas formas erosivas, que le confieren una personalidad propia. El Macizo de Monte Perdido es el que alcanza la mayor altitud, con 3355 m. En este parque se encuentra enclavado el valle del río Ara, que se extiende a lo largo de toda su cuenca y es uno de los más vírgenes de la zona, ya que no se ha construido nada artificial para su aprovechamiento.


A lo largo del valle se sitúan varios pueblos, como Aínsa, Broto y Torla, que aún conservan reminiscencias medievales en sus iglesias románicas y tardogóticas.


El primer día de agosto emprendimos nuestra caminata saliendo de la localidad de Torla y nos dirigimos a la entrada del Parque donde nos desviamos hacia la izquierda por el puente de los Navarros donde nos adentramos en una pista que nos conduce a un camping y refugio situado en medio del valle de Bujaruelo (1250 m), que se encuentra flanqueado por enormes murallas de rocas, continuamos por esta pista que nos lleva a la pradera de San Nicolás de Bujaruelo de 1420 m, con un estupendo puente románico perfectamente conservado.


Bujaruelo, en una época pasada, estuvo poblada, debido a que la Orden de los Hospitalarios, en 1150, construyó el Hospital de San Nicolás, en torno al cual se fue forjando un núcleo rural que permaneció poblado hasta el s. XVIII años más tarde, desapareció debido a las continuas guerras con la vecina Francia.


Desde esta pradera parten varias rutas de media y alta montaña. Nosotros nos dirigimos a la del valle Ara y Otal. Donde proseguimos por un amplio camino que discurre paralelo al río Ara, en nuestra margen izquierda, y, a la derecha, vamos protegidos por amplias y verticales rocas calizas hasta que llegamos al Salto de Carpín, una cascada de más de 10 metros de altura. En este tramo, la vegetación es bastante exuberante, formada principalmente por tejos, tilo y hayas….
Seguimos adentrándonos por el valle hasta llegar a una cabaña de pastores, donde la senda se bifurca en dos opciones: el valle de Otal a la izquierda y el valle de Ara a la derecha. En este punto, la pista termina y da paso a una vereda angosta. Tras una asfixiante y acalorada subida, nos refugiamos a la sombra de un arbusto y, escuchando “el sonsonete de las cigarras”, como dice Camarón de la Isla, nos avituallamos e hidratamos para continuar nuestra singladura.
El cielo, de momento, se torna gris y amenazador, y se escucha a lo lejos una tormenta pirenaica. Llegamos a un collado donde nos cruzamos con un pastor local que nos aconsejó retirarnos a tiempo, ya que conocía a fondo la montaña y las consecuencias de lo que se gestaba en las altas cumbres…


Comenzamos nuestra bajada y, otra vez, tuvimos la oportunidad de observar a las marmotas pirenaicas que habían salido a nuestro encuentro y, al poco, empezó a llover y a tronar… La lluvia nos dio una tregua para almorzar y acercarnos a un puente colgante sobre el río Ordiso, donde pudimos ver a dos expertos kayakistas de aguas blancas. Habían porteado a sus espaldas dos piraguas de creek o travesía de río unos


Cuatro kilómetros por una pista hasta llegar a ese punto con la sana intención de bajar un pequeño tramo del río en el cual había tres grandes saltos, en el segundo salto uno de los deportistas volcó en un contrarrebufo y



Tras unos intentos fallidos de esquimotaje, tuvo que salir de la embarcación, refugiándose en una contracorriente a la izquierda del salto, contemplando cómo su kayak quedó atrapado en el rebufo, sin posibilidad de alcanzarlo.


Su compañero continuó precipitándose a una poza por un salto de unos ocho escalofriantes metros, justo debajo del puente desde el cual los contemplábamos atónitos. Este último palista bajó de su embarcación y acudió a ayudar a su compañero, rescatándolo a él y su kayak.


Terminamos nuestra jornada con una granizada fuerte, como nos pronosticó nuestro pastor…Os dejo el vídeo de los chavales realizando el descenso del Ordiso.

 http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=BD786LC0GGM

domingo, 29 de agosto de 2010

PORTILLÓN DE BENÁS

                                 
El Portillón de Benás es un paso natural que se encuentra entre las laderas de los picos de la Mina 2797 m, en su vertiente oriental y el Tuca de Salvaguardia 2738 m, en su vertiente occidental. Hay que decir que un portillón es una formación rocosa natural que se forma entre dos picos pronunciados y deja un paso entre ambos. Prácticamente hasta el s. XIX los portillones estuvieron cubiertos por el hielo que conectaba los diferentes glaciares que existían en el Pirineo, actualmente debido al cambio climático los portillones han quedado al descubierto.
Por la mañana temprano del 30 de julio nos dirigimos desde Benasque hacia los Llanos del Hospital a unos 10 Km de dicha localidad hasta que una barrera cierra el paso a los vehículos particulares dejando paso libre sólo a los autocares autorizados por el parque.
Al lado izquierdo de la barrera encontramos un sendero con un panel indicativo hacia el Forau d´ Aiguallut, y un poco más hacia delante se bifurca otro hacia el Portillón, desde aquí comienza una senda por un terreno herboso que cruza todo el llano, atravesamos varios puentes sobre arroyos y dejamos a nuestra derecha el pilan de l´Hospital a 1.754 ms; seguimos por el sendero siguiendo los meandros que va formando el río Ésera en su descenso al llano y comenzamos un desnivel bastante pronunciado por la ladera de La Costera, nos separamos unos metros del sendero llevados por la presencia de marmotas (especie introducida en los pirineos a principios del s. XX) en la zona que empezaron a “jugar” con nosotros, no esquivaban nuestra presencia sino más bien parecían que querían que las siguiésemos… una vez terminado nuestro encuentro con las marmotas y la contemplación de una pequeña pradera repleta de lirios que a pesar de que estamos ya en la estación del verano allí podíamos disfrutar aún de una primavera florida con especies como la Doronicum grandiflora, Gentiana verna, Iris latifolias. Proseguimos nuestro ascenso duro y una vez en la cresta de La Costera ya se divisaba el refugio de La Renclusa y La Besurta.


La panorámica y la verticalidad que nos ofrece las montañas que nos rodean es impresionante, en un primer plano se divisa las cumbres más bajas del Macizo de la Maladeta, La Tuca Blanca de Pomero y el pico d´Aiguallut y más arriba una vez superado un ascenso pedregoso los glaciares de Maladeta y Aneto y en su parte oriental el pico de Tempestades, pico Margalida y pico Russell con 3206 m.
Seguimos ascendiendo y las señales de GR-11 nos indica hacia la izquierda donde un hito de pizarra de un metro de altura nos indica a Luchon 7 Km (Francia) y Benasque 15,6 Km; ya desde unos pocos metros más arriba se puede ver los estropicios paisajísticos que suelen hacer los “excursionistas” en la montaña como es la de poner sus nombres y demás logotipos en hileras de piedras blancas sobre una pequeña llanura que nos ofrece la alta montaña. En unos minutos nos encontramos en el Portillón de Benás 2.440 m donde las vistas son magnificas.


En la parte norte Francia con sus tres lagos de Bonts du Port donde dejan al descubierto el color de sus aguas, desde este punto se puede bajar por un sendero bien formado hasta el Refuge de Vénasque


Vista de la parte francesa

 y viceversa desde el refugio francés se puede subir al Portillón español que los franceses lo utilizan para poder observar el pirineo español que es mucho mas abrupto desde el punto de vista geológico y con una vegetación alpina rica en abetos, abedules, avellanos, enebros, fresnos. En la parte sur, España,

Vista del portillón de Benás

donde en la vertiente opuesta se encuentra todo el macizo de la Maladeta con el Aneto y su glaciar al descubierto,


que debido a las grandes nevadas del invierno anterior no mostraba sus hielos que se encontraban bajo un manto níveo aún constante, esto beneficia a la conservación de nuestro único glaciar aún persistente en la península ibérica, no influyendo por ello en las regresiones glaciares. Si se quiere tener una vista completa del Aneto hay que subir hasta aquí, su esfuerzo merece la pena.


Aquí tenemos que decir que el portillón no se encuentra en su estado natural sino que ha intervenido la mano del hombre para acondicionar la ruta transpirenaica de Benasque a Luchon que fue fortificado mediante un puesto de vigilancia durante la guerra franco española de 1793-1745 y durante el s. XIX y XX ha sido utilizado por comerciantes y contrabandistas; durante la Guerra Civil española muchos republicanos lo utilizaron en su huida al país galo para buscar asilo político. Hoy día se utiliza como ruta deportiva – turística para disfrutar de las magnificas vistas que nos ofrece el pirineo aragonés.
Una vez en el portillón seguimos ascendiendo hasta el pico de donde hicimos la parada reglamentaria del bocata (espanta-buitres), y como yo suelo decir “es el mejor restaurante del que se puede disfrutar…”
En nuestra bajada hicimos un alto en la cascada de Gorgueles para descansar y disfrutar de su agua siempre helada pero a la vez relajante para nuestros pies; y terminar así nuestra ruta con una agradable y placentera vista de la bajada de un inmenso rebaño de ovejas pirenaicas que venían a pastar al Vall de Benás, para aprovechar sus frondosas hierbas, su estampa era bucólica, ya que sólo podíamos escuchar el sonido que producían las esquillas o cencerros que llevan puesto los carneros que dirigen el rebaño y como no, no le faltaba su par de pastores con su bastón y zurrón, sus perros y su oveja negra.


miércoles, 18 de agosto de 2010

SUBIDA AL PORTILLÓN SUPERIOR

                              
El Portillón Superior forma parte del macizo de la Maladeta (es donde más tresmiles se concentran en la península) y está situado en el valle de Benasque, desde donde se divisan magníficas vistas del pico del Aneto; por eso nos apetecía ascenderlo.
Así que, por la mañana bien temprano cogimos el autobús que sale de Benasque y nos lleva hasta la pista de la Besurta (1.830 m), nos preparamos con el equipo correspondiente y comenzamos nuestro ascenso hacia el refugio de la Reclusa (2.140 m), en este punto hay que girar a la izquierda y continuamos el ascenso; este primer tramo se identifica fácilmente ya que hay senda e hitos, pero a partir de aquí remontamos por una


Pronunciada zona pedregosa que, en un principio, se convierte en un zigzag de piedras de mediano tamaño para dar paso a grandes bloques de granito. El granito está compuesto principalmente por cuarzo, feldespato y mica, elementos que le hacen brillar al reflejo del sol. Esta piedra se usaba mucho en la antigüedad para esculpir vasijas, columnas y dinteles; sin embargo, en la actualidad la utilizamos para fabricar encimeras de cocina.


Una vez superada la primera zona de pedrizas nos detenemos para contemplar el amanecer , que ilumina desde temprano el pico D´Alba (3.107 m), creo que ha sido uno de los mejores amaneceres que he podido disfrutar en alta montaña, el sol hace su aparición desde detrás de la cresta de los portillones, más elevados que el lugar por el que discurre nuestro camino, iluminando así las agujas más elevadas con una luz anaranjada, mires para donde mires las sensaciones son diferentes porque diferente es cada vista, merece la pena subir aunque sólo sea a unos dos mil metros para contemplar sus amaneceres, es una sensación única…



A nuestra derecha tenemos picos como el de Paderna y, a la izquierda, el de la Reclusa, así como el Ibón de la Reclusa (2.240 m), y a nuestra espalda el pico Salvaguardia (2.240 m) y el Pico de la Mina (2.708 m). En medio de ambos picos tenemos el Portillón de Benás (ruta descrita posteriormente).


Una vez pasada toda la pendiente de pedrizas llegamos a una zona de neveros nos apropiamos de nuestro crampones y piolets y para arriba salvando la fuerte pendiente, cuando llegamos a la mitad del nevero Fran


siguió hasta la cima del portillón superior y yo me quedé contemplando lo que tenía a mis espaldas. Desde el mencionado Portillón casi puedes “tocar” la cima de Coronas y Aneto, pero, dada la hora, decidimos no seguir hasta la cumbre para evitar la noche a la vuelta.
Esta ruta camino al Aneto en verano está demasiado transitada, pero nosotros elegimos un miércoles y estuvimos muy tranquilos; es un dato a tener en cuenta para hacer cumbre en Aneto porque un fin de semana


puede ser una odisea cruzar el paso expuesto y peligroso de Mahoma al concentrarse allí muchos montañeros.


En el descenso, al pasar por el refugio de la Reclusa, hicimos la parada reglamentaria para tomar café.  

martes, 17 de agosto de 2010

PIRINEOS


Este verano hemos planificado nuestras vacaciones en los Pirineos, pero no sin pasar antes por la villa de Cazorla para disfrutar de su magnífico Festival de Blues con artistas como Joe Bonamassa, Eli Paperboy Reed, Sugar Ray, y disfrutar así de buena música….; hay que elogiar la gran labor que hace este tipo de municipios, que a pesar de sus pequeños presupuestos dado que son pueblos con un número de habitantes bastante reducido, pero sin embargo, apuestan por una actividad cultural de este tipo , ¡ya van por su XVI edición¡


Después de nuestra parada de unos días en Cazorla, nos dirigimos al Pirineo aragonés para hacer unas cuantas rutas. Para la mayoría de nosotros, Pirineos es sinónimo de la cordillera situada en el norte de la península Ibérica, que nos separa del resto de Europa. Los Pirineos son una cordillera montañosa formada durante la era terciaria por el gran plegamiento alpino-himalayo, con características autóctonas, pero también es singular por su actividad volcánica, sobre todo en su parte catalana, aunque también la vemos reflejada en Aragón, en el macizo de la Maladeta, y en Navarra.


Este conjunto montañoso a lo largo de la historia nos ha dado una idiosincrasia propia de la Península Ibérica:

            VALLE DE ESTÓS

El día 27 de julio decidimos hacer una pequeña ruta para ir calentando para el día siguiente: subir al Portillón Superior y luego ir a los ibones de la Escarpinosa. Partimos por un sendero (GR-11) que pasa por el camping Aneto y comenzamos a ascender por un ancho camino que transcurre por la vaguada del río Estós.


Este río da lugar al gran Vall d’Estós, donde, en su margen occidental, se encuentra el macizo del Posets  (Punta Llardana, 3.375 m) y, en su vertiente norte , el Perdiguero, con 3.221 m, situado en la cuerda fronteriza franco-española. Dejamos atrás una zona habilitada como aparcamiento y nos adentramos en un tramo de camino hormigonado hacia el embalse de Estós (1.360 m). 
Una vez pasado el embalse, se recupera un camino amplio y cómodo, por el que vamos disfrutando de la bajada de las aguas bravas del río tras su deshielo y, en diversos tramos, aún podemos ver los bloques de hielo que se han desprendido. Cruzamos al margen izquierdo del río por la palanca de Aiguacari. En este tramo ya comenzamos el ascenso de forma suave y pasamos por la cabaña de Santa Ana (1.540 m) y por la fuente de las Coronas, donde hicimos una parada reglamentaria para hidratarnos con su agua fría y pura.


Algunas fuentes de este tipo suelen tener un cartel que nos advierte  de que el agua no está tratada, lo cual no quiere decir que no sea potable. Seguimos ascendiendo y llegamos a un desvío a la izquierda bien indicado, en este tramo el camino empieza ya un desnivel importante, donde vamos en zigzag, y los pinos, abetos,


Abellanos y quejigos, con su sombra en todo momento, suavizan la dureza a pesar de la fuerte pendiente que va adquiriendo la trocha y que cada vez se va convirtiendo en una senda con una frondosidad increíble. La vegetación, conforme vamos ascendiendo, pasa a pino negro (Pinus uncinata), la especie más representativa del Pirineo y una de las coníferas que alcanzan la mayor altitud.


Una vez que la vegetación se hace menos densa, podemos divisar a lo lejos la cascada de la Escarpinosa con un espectacular salto y, conforme vamos ascendiendo, contemplamos a nuestra espalda la cima del Perdiguero.


Llegamos a una zona de pradera toda verde y nos encontramos con el Ibonet de Batisielles (tenemos que decir que un Ibón es una terminología que se utiliza en Aragón para determinar pequeños lagos de alta montaña, tienen un origen glaciar y suelen ser la mayoría de las veces el nacimiento de los ríos de Aragón), a un lado está el ibón y al otro la cabaña de Batisielles que sirve de refugio ante una inclemencia meteorológica.


En esta pequeña pradera confluyen diversos caminos para poder realizar una travesía circular por la zona, pero nosotros tomamos la dirección indicada y nos dirigimos hacia el suroeste hacia el Ibón de la Escarpinosa (2.030 m) que era nuestro objetivo y el primer tramo discurre por la mencionada  pradera pero pronto la senda va ascendiendo y tras una pequeña subida pedregosa nos encontramos con dicho ibón de frente, su


La belleza no se puede imaginar; es mejor vivirla… Ya a esta altura se divisan perfectamente las agujas de Perramó, Ixeia…   Después de almorzar en este bello paraje, emprendimos la bajada por el mismo camino y aún en nuestras mentes las emociones vividas.