lunes, 28 de agosto de 2023

Lago del Valle, Parque Natural de Somiedo.

Seguimos por esta fresca comarca asturiana, recorriendo caminos y conociéndola en profundidad… dentro de nuestras posibilidades; así que hoy, día 12 de julio, vamos a dirigirnos a la pequeña parroquia de Valle del Lago, donde, si vas temprano, no tendrás problema de aparcamiento… pero no queremos ni pensar cómo estará esto en agosto y a mediodía; la carretera es muy estrecha.

Salimos a caminar y hay dos opciones: el camino del sol o el de la sombra… Como es temprano y está algo nublado, vamos por el soleado, que se ve más paisaje. Cruzaremos zonas ganaderas, teitos y veremos grandes paredes a ambos lados del valle. 

La formación en “U” de este valle glacial es de libro y el camino va ascendiendo hasta llegar a la cubeta glaciar que alberga el lago del Valle, represado para ganarle altura y lograr un mayor aprovechamiento hidroeléctrico.

Es curioso que en Somiedo no haya quien fabrique quesos… todo el ganado que vemos por estos prados (excelentes para pisarlos) es para carne. Algún día, que otro, coincidimos con el veterinario… siempre que venimos a Asturias, lo vemos trabajando en las montañas.

Vamos viendo algunos paseriformes, como un juvenil de petirrojo, un pardillo común y un pinzón vulgar. Ganando altitud, ya se van viendo algunas rapaces a lo lejos… es un disfrute total ver volar las aves y contemplarlas en su majestuoso planeo, casi sin abatimiento alar… sepas o no identificarlas… eso es lo de menos. Habría que añadir que, mientras desayunamos estos días, tenemos como vecinos curiosos a unos gorriones que vienen a acopiar pan para sus crías, unos petirrojos, unos carboneros, un par de mirlos, unas lavanderas blancas, golondrinas comunes, aviones comunes, vencejos… todo esto todas las mañanas. También nos acordamos de Ely, que, con mucho cariño, se quedó con 3 vencejos que estábamos criando para irnos de viaje. Hizo un buen trabajo con ellos y, además, hace trabajos plásticos increíbles; es toda una artista. Si quieres conocer su calidad como escultora, visita su cuenta de Instagram: esculturas_animely. Merece la pena. Con los 3 que se quedaron con Ely, sumamos 19 vencejos liberados en lo que llevamos de año.

Alcanzada la presa, se antoja darle la vuelta completa al lago, que lo merece… y el día acompaña; mejor disfrutar de nuestras viandas aquí arriba, pues el paisaje es inmejorable. Particularmente, disfrutamos mucho más comer en la montaña y caminar tranquilos… si estás abajo, en un restaurante, te pierdes la mitad del paisaje. Slowmountain.

Se ven rebecos, pedreras y una buena cantidad de colirrojos tizones criando. El lago es atractivo; incluso vemos a alguien nadando… pero el baño está prohibido. Por lo tanto, debemos ser respetuosos con la normativa… Está escrita para proteger algo.

El día anterior, este lago se veía precioso desde la cumbre más occidental de los Albos; de hecho, se suele subir a los Albos desde allí. Otra opción es salir de aquí hacia La Farrapona… por poner un ejemplo.

Los aviones comunes revolotean por el fondo del lago, mostrando su particular obispillo blanco que los identifica. Los buitres y las chovas están relativamente cerca, en las cumbres. Comenzamos la bajada y 4 arrendajos nos dan alegría… pero, gracias a ellos, vimos pasar por detrás un gran dominador de los cielos: el Alimoche común. Con esto ya podríamos cerrar… entre los vistos en Arribes del Duero y ahora este… pero la cosa no se acaba… y, por supuesto, hicimos de nuevo geocaching, que es una actividad altamente recomendable… ¡la de cosas que se aprenden con este juego, que usa como tablero el planeta Tierra!

Además de la caminata al lago, debemos mencionar que Gov’t MULE ha lanzado un nuevo disco. La buena música no va a terminar, así como así, mientras quede gente como Warren Haynes, y en los podcasts de Peligrosamente Juntos se le puede echar un oído a esta maravilla musical. También cabría dar las gracias a la estupenda Pilar Arzak, que todos los fines de semana, sin faltar, nos da los buenos días con una programación exquisita. Sin ese programa, no sé qué haríamos… quedan muy pocos buenos ya en parrilla. Hay que aprovechar el tiempo… que se acaba.

No hizo nada de calor, y la vuelta también la hicimos por el camino de sol… pero hubiera sido mucho mejor el otro, pues pasa (nos dimos cuenta tarde) bajo unas paredes verticales increíbles… no hubiéramos visto los arrendajos… pero quién sabe, igual hubiésemos visto al treparriscos. En fin, no nos vamos a arrepentir… nunca te arrepientas de algo que no has hecho… ve otro día y lo haces.



















lunes, 14 de agosto de 2023

Proyecto Vencejos de la Sociedad Gaditana de Historia Natural.

En 2022, comenzamos este proyecto, bastante interesante, de conservación y ciencia ciudadana. Se trata de aportar tu tiempo y dedicación para cuidar vencejos que en algún momento han caído de un nido, o bien de adultos que, por algún motivo, han caído al suelo, aunque esto es lo menos frecuente.

Hay que puntualizar que, a priori, el cuidado de los vencejos es muy complejo y que, hasta el momento, no hay mucha información al respecto. Es más, la mayor parte de la población piensa erróneamente (todavía) que a los vencejos se les puede alimentar con pan, lo cual es totalmente falso, pues se trata de aves insectívoras. 

Si encontramos un vencejo en el suelo, necesita ayuda urgente. El segundo mito a desmontar es que si lo lanzas al aire, saldrá volando. ¡JAMÁS! NUNCA tirarlo al aire. Aplicable a todas las aves.

Actualmente, hay bastante información veraz en Internet sobre el cuidado de estas pequeñas aves insectívoras y, en redes sociales como Instagram, podremos contar con la ayuda de proyectos altruistas impulsados por personas muy involucradas. Uno es “SOS Vencejos” y otro “Al Rescate de Aves”, por poner dos ejemplos. 

Afortunadamente, para las personas que vivimos en Cádiz, contamos con una institución pionera en esta labor: el Zoo Botánico de Jerez, que colabora con la Sociedad Gaditana de Historia Natural en el Proyecto Vencejos. Si alguien encuentra un vencejo, puede llevarlo al Zoo o al CREA (Centro de Recuperación de Especies Amenazadas), ubicado en el Puerto de Santa María (Cádiz). Recordemos: primero, rescatar al ave; y, en segundo lugar, si quieres formar parte de esta comunidad de voluntariado, ponte en contacto a través de este correo: vencejossghn@gmail.com. Aquí te informarán sobre los pasos a seguir.

Este proyecto va conociéndose poco a poco; cuantas más personas se involucren, más logros se podrán alcanzar. La información y la ciencia ciudadana salvan vidas; los mitos, la mayoría de las veces, las destruyen.

Lo primero es hidratarlo. ¿Cómo? En esos perfiles de Instagram tenemos videos explicativos, pero se trata de poner una gota de agua, o mejor, de suero, en la puntita del pico o en la comisura. ¡Cuidado con los orificios nasales! Si entra agua por ahí, lo ahogaremos. Normalmente, basta con hidratarlo, a la espera de que un voluntario ambiental se haga cargo de la ave.

Si no tenemos grillos o tenebrios (gusanos de la harina) en casa, es mejor no darle nada de comer, en absoluto. Un poco de pan mojado lo mata en menos de dos horas. En tiendas de mascotas, normalmente, podemos encontrar tenebrios para alimentarlos. No les des nunca otra cosa que no sea tenebrosa o de grillos. Nada de piensos para aves ni para gatos, pues contienen diferentes harinas.

El Proyecto Vencejos, de la SGHN, está tejiendo una red de voluntari@s ambientales y, gracias a ellos, se ha salvado la vida de muchos de estos hermosos y necesarios animales. De hecho, si no fuese por los voluntari@s, esto hubiese sido imposible (298 vencejos en 2022 y, en esta campaña, vamos a superar esa cifra).

¿Por qué los vencejos caen de los nidos? Puede haber varias respuestas a esto: competitividad por un hueco para hacer el nido. ¿Qué significa esto? Pues que la falta de educación ambiental en la sociedad ha provocado que infinidad de obras de restauración de fachadas de edificios se hayan saldado con la destrucción de nidos (hábitat) de vencejos, golondrinas y aviones (recordamos que están protegidos y NO se pueden destruir sin autorización de la Consejería de Medio Ambiente pertinente).

Este hecho provoca que las nuevas parejas de vencejos, al regresar a Europa para criar, se encuentren con la desagradable sorpresa de que su nido habitual se ha destruido (algo muy cruel por nuestra parte), y se genera una competencia entre parejas que llega a tirar los pollos de otros vencejos fuera del nido para poder criarlos. ¿Selección natural? Pensamos que no, pues su destrucción es obra del ser humano.

¿Por qué debemos ayudar a criar vencejos? Básicamente, para reparar el daño que nosotros mismos hemos causado.

Otra de las causas de las caídas de vencejos son las olas de calor extremo… hecho que probablemente se haya agravado por la acción humana. Otro motivo más para cooperar. Hace 1000 años, los cambios climáticos ocurrían a una velocidad a la que las aves tenían tiempo de responder. En la actualidad, y en mayor medida por nuestra actividad, esa variación del clima se produce a tal velocidad que las distintas especies no tienen tiempo de reaccionar ni de adaptarse. Es un hecho científicamente demostrado; no es un bulo inventado en redes sociales ni en mítines oportunistas.

No hace falta ser ornitólogo ni siquiera pajarero para pertenecer a este formidable proyecto; sólo hay que tener ganas, pues aquí te proporcionan formación, alimento y asistencia veterinaria. Es una buena manera de hacer educación ambiental en casa. Es muy recomendable hablar del proyecto con personas que no lo conozcan (por eso escribimos esta entrada). Es importantísimo divulgarlo. Tú puedes ser el próximo experto en vencejos de tu comarca, pueblo o localidad. Sólo se exige complicidad y responsabilidad.

Los tenebrios y grillos para la alimentación de los ejemplares caídos se pueden adquirir en tiendas de animales, como hemos dicho, pero a las personas que formamos parte del proyecto, normalmente, y salvo que se haya recibido algún pedido, se nos proporciona el alimento para que no tengamos que invertir recursos económicos en ello. De todas formas, no sale nada caro. 

En lo que va de verano, en casa hemos dado vida a 25 vencejos, tanto pálidos como comunes. No les ponemos nombre; no es necesario… pero hubo uno muy especial. Era un vencejo pálido, con el plumaje formado, las alas cruzadas… prácticamente sin cañones, pero muy fino y delgado. Tan sólo 25 g, que equivaldría al peso de casi un pollo, pues los jóvenes, ya a punto de volar, suelen superar los 40 g por poco.

El nombre que le pusimos a este estaba claro: delgado, muy nervioso y con más arte que toda la caja de vencejos…  y además de Jerez… ¡Tomasito! No podía ser otro; siempre con el cariño y la admiración que sentimos por este gran artista y, además, su padre adoraba a los animales.

Hay una serie de claves que hacen que el Proyecto Vencejos, de la SGHN, funcione bastante bien; una de ellas es la implicación de los veterinarios del zoo (Miguel Ángel y José María). Ellos son los responsables del triaje o del protocolo de intervención, quienes evalúan las posibilidades de supervivencia del animal; además, aportan algo fundamental: su compromiso humano con los voluntari@s, tranquilizándolos, asesorándolos y brindándoles conocimientos sobre cómo debe llevarse a cabo el cuidado y la atención del animal en mal estado. Otra de las claves es la dedicación de la responsable principal del proyecto, la coordinadora Paula Ávila, siempre pendiente de que todo funcione en el momento y, por supuesto, el conocimiento que aporta el resto de los coordinadores del grupo. Ni qué decir tiene la labor que realizan los voluntari@s ambientales durante los cuatro o cinco meses que dura la campaña de reproducción de esta especie; son los verdaderos involucrados en este cambio de paradigma y en la demostración de que la ciencia ciudadana puede lograr avances significativos para la biodiversidad.

No te lo pienses; los vencejos necesitan tu ayuda. Muchas gracias por divulgarlo.



Uno de nuestros 3 primeros vencejos pálidos, de 2022.

Vencejo pálido (Apus pallidus) de 2022.


Vencejo pálido de 2023.

está 
Delichon urbicum es el nombre científico del avión común. Posado, como paseriforme que es.

Vencejo pálido con ganas de comer.

El de la izquierda es el número 20. Los de paños verdes, todos de Cepsa.


El número 20 cuando llegó. Con menos de 20 g, mueren. Este pesaba 19 g.

lunes, 7 de agosto de 2023

Parque Natural de los Arribes del Duero. Zamora, Salamanca y Bragança


Por segunda vez visitamos (con mucha más profundidad) el parque internacional que da título al texto, y anduvimos por Fermoselle, prácticamente a las orillas del embalse de Almendra (la presa más alta de España, con 202m y una longitud de 567m), embalse espectacular del río Tormes, de uso hidroeléctrico, y que regula el paso de agua de este río (tan literario y que bien conocemos en su cabecera), hacia el internacional Duero. El agua no llega al Duero por los llamados Arribes del Tormes, sino por un túnel de unos 15 km de longitud y más de 200 m de desnivel, que aporta el caudal al embalse de Aldeadávila. La particularidad de este túnel es que, al igual que deja caer agua del Tormes al Duero, la turbina tiene la capacidad de invertir su uso, bombeando agua hacia la presa de Almendra, de nuevo, por ejemplo, cuando hay excedentes de producción… normalmente de noche. ¿Y por qué nos molestamos en este blog de pisapraos para explicar estas cosas? Pues más que nada para que se aclaren algunos conceptos (bulos) que han circulado por las redes y algunos “noticieros”, que intentaban engañar y manipular a la población diciendo que el gobierno estaba vaciando los embalses para hacer creer que había sequía y bla, bla, bla. ¡Seamos serios, señorías!

Fermoselle, bien merece un paseo, tanto a nivel ornitológico como gastronómico, o Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Bemposta (población que da nombre a la presa por la cual cruzamos al país vecino), Aldeadávila de Ribera, Vitigudino, Lumbrales (importante por sus castros Vetones, de los que Isabel dará buena cuenta en su otro blog), y también Sendín, pequeña población portuguesa donde vive André, el patrón de la embarcación que permitió nuestro internacional paseo fluvial por este maravilloso cañón del Duero. Muy recomendable entrar a comer en el hotel de Sendín.

El paseo fluvial por esta ZEPA es muy recomendable. El de la presa de Bemposta es con la embarcación más pequeña, sin techo ni acristalados, con muchas menos personas y con más duración: dos horas y media de paseo en el que podremos ver alimoches, cigüeñas negras, aviones comunes y roqueros, vencejos, golondrinas, buitres leonados, cormoranes negros, oropéndolas, mirlos… una gran variedad de aves en sólo un paseo.

Este parque es rico en agua, como se puede imaginar, y los paisajes, ya sean de zonas de granito o de cuarcitas, son bastante alomados y sin apenas escarpes, salvo cuando te acercas a las orillas del infranqueable Duero. De hecho, hay muy pocos pasos de un país a otro debido a su relieve.

Años atrás, el Duero era un río bravo por estas provincias, pero la construcción de presas lo convirtió en una serie de embalses navegables. En las paredes del Duero, como podemos imaginar, anida una gran cantidad de rapaces, entre otras especies de menor tamaño. Es el lugar ideal para anidar, por la falta de molestias que les proporciona el río infranqueable y por la abundancia de alimento. Básicamente, las dos variables que atraen a las aves a criar.

No sabemos si es algo frecuente, pero tuvimos la desgracia de ver un buitre leonado nadando en el cauce, cerca de la presa de Aldeadávila, y desde el mirador Picón de Felipe. El animal no podía subir por las paredes… se agarró a una orilla muy inclinada, a un metro del agua y con las alas bien abiertas para secarse. No sabemos cómo terminó todo. No siempre podemos ayudar a la fauna, por desgracia.

Hay un sinfín de caminos por descubrir en estos parajes del Duero Internacional, tanto por la orilla castellana como por la lusa, y hay una gran cantidad de poblaciones muy recomendables de visitar (aparte de las ya nombradas), como fue el caso de Ledesma (Bletisa), a la vuelta, o Bragança, que no dista mucho del parque y es realmente recomendable en todos los sentidos.

Recordaremos estos paisajes cada semana, cada vez que cocinemos en esas cazuelas de Pereruela (otra recomendación) que trajimos para casa. Cocina sano y olvídate del teflón… los plásticos, sólo para escuchar música. La cerámica de esta población zamorana tiene fama internacional y, la verdad, mejora el sabor de todo lo que se cuece en ella.

Otra población muy agradable, por supuesto, es la capital zamorana, que está rodeada por el Duero y donde es posible practicar deportes náuticos cerca de sus aceñas, además de cautivarnos con su historia. La catedral de Zamora ofrece bastante información geológica (es lo que normalmente vamos buscando cuando visitamos una catedral), ya que en sus sillares se aprecian fósiles y podemos ver los distintos materiales empleados en su construcción. Nunca dejes de visitar una catedral… Nosotros siempre lo hacemos… También visitamos la de Astorga, que posee dos torres, cada una de un color distinto, pues se usaron canteras distintas en su construcción. La geología es mucho más interesante que otros aspectos (religiosos, por ejemplo) de la construcción de estos edificios. 

En la decoración de las iglesias también se han difundido bulos… esto no es nuevo, de hecho, algo que desde hace siglos la propia Iglesia se ha encargado de difundir, es el bulo de que el lobo ibérico ataca a las personas… y lo convirtió en diablo (no inventamos nada, está reflejado en la decoración de muchos de estos templos), y el lobo ibérico es otro de los animales que podemos disfrutar por estas tierras. Por cierto, nunca un lobo ha atacado a un ser humano.

Y ya que hablamos de lobos, recordemos a los australianos Wolfmother… da igual cuál sea tu elección: cualquiera de sus canciones es increíblemente buena.


Castrovetón de Yecla la Vieja


Ermita en el Castro de Yecla la Vieja.

Yecla de Yeltes.

Castro de las Merchanas. Lumbrales.


Lumbrales. Verraco.

Torre del Reloj. Plaza Mayor de Lumbrales.

VG San Roque. Fornillos de Fermoselle.

Paisaje de Arribes del Duero.


Potro de herrar.

Mirador en el centro de Fermoselle.

Núcleo urbano de Fermoselle

Convento de San Francisco. Casa del Parque Natural Arribes del Duero. Jardín Botánico.

Presa de Bemposta. Colonia de aviones comunes y de aviones roqueros.

Igreja de São Pedro. Bemposta.

Sendero mirador Picón de Felipe.

Salto de Aldeadávila.

Embalse de Aldeadávila. Mirador Picón de Felipe.

VG Pico de la Cabeza de 774 m

Torre de la iglesia parroquial de San Salvador. Aldeadávila de Ribera.

Presa de Almendra. Río Tormes.

Presa de Almendra.

Buitreras en el cañón del Duero.

Navegando por el río Duero internacional.

Vistas del río Duero desde VG Tabanera.

Aceñas del Duero. Zamora.

Ciudad de Zamora. Río Duero.

Puerta del Obispo. Zamora.

Torres de la Catedral de Astorga.