viernes, 21 de mayo de 2010

                 RUTA AVENTURERA

El sábado decidimos salir (Paz, Ramón Montiel y yo) para realizar una ruta por los caños, a pesar de las predicciones del tiempo que se presentaban con una velocidad del viento de poniente de 11 y 12 nudos, pero la lluvia nos había dado una tregua y decidimos aprovechar el día, que se presentó lleno de aventuras. La primera fue nada mas salir en el puente Lavaera que nos

sorprendió la primera bajamar, y el caño se había quedado sin agua y nos tuvimos que armar de ánimo y cargar con las piraguas, una vez superado nuestro obstáculo remontamos los caños que ya empezaban a llenarse
pareciendo en algunos tramos verdaderas cascadas, hasta que llegamos al muelle de Gallinera, aquí fue ¡¡fantástico¡¡ como los caños estaban vaciando


 apenas había agua, así que tanto las lisas como las bailas empezaron su tradicional baile a nuestro alrededor, fue ¡¡increíble¡¡ verdaderamente precioso, los tres estábamos atónitos disfrutando del acontecimiento, ya que nunca habíamos visto tantos peces saltando y danzando a nuestro alrededor..... a pesar de que disimuladamente ninguno hacía amago de ir rápido para disfrutar del espectáculo pasamos nuestro primer tramo del muelle y vimos que una lisa se había metido dentro de una de las barcazas atracadas en el muelle y Ramón y yo fuimos a rescatarla, porque sino moriría......una vez superada nuestra tercera aventura decidimos tomarnos nuestro “cafetito” en el mar, mientras tanto Ramón nos deleitaba con los diferentes diseños de las embarcaciones que estaban atracadas en el muelle, así como sus paralelos con otras regiones marítimas, poco a poco nos dábamos cuenta de nuestra ignorancia del mundo náutico... ¡esto de salir a remar es fantástico ¡.... porque además de hacer deporte adquieres conocimiento ¡¡qué fuente de sabiduría ¡¡
Una vez recuperadas nuestras fuerzas avanzamos por el caño de Sancti Petri para llegar al puerto deportivo de Chiclana, que aunque el día estaba plomizo y el sol aún no había salido y el agua estaba en calma la imagen que se divisaba a lo lejos era preciosa.... ¡¡El Castillo de Sancti Petri ¡¡

Los tres estábamos emocionados y empezamos a aventurar ¡¡vamos al castillo¡¡ ...¡¡venga vamos¡¡...¡¡ no, no estamos cansados¡¡ ... ¡¡podemos llegar¡¡ en el ambiente reinaba la emoción y la aventura de adentrarnos en el mar, que tanto para Ramón como para mí era la primera vez que salíamos a navegar al mar con nuestros kayaks; y así lo hicimos, pusimos rumbo al ¡¡Castillo¡¡, pero aquí las olas ya no estaban en calma sino que nos subían y bajan a un ritmo frenético, la proa se introducía en el mar y no le veíamos la salida, Ramón y yo íbamos tan emocionados que no percibíamos el peligro, pero nos sentíamos seguro porque sabíamos que navegábamos bajo la atenta mirada de “La reina del fango” que en ningún momento se separaba de nuestro lado... y así cumplimos nuestro objetivo que se convirtió en una gran aventura......
Actualmente el castillo de Sancti Petri está situado en un pequeño islote perteneciente a San Fernando y parece que fluye de las aguas del atlántico, pero en realidad el islote pertenecía a la isla principal del archipiélago de Cádiz, la originaria isla de Kotinoussa, pero con el paso del tiempo y debido a las transgresiones y regresiones marinas a derivado en un pequeño islote existiendo sólo pequeños vestigios de dicha unión.

Hasta que no salga a la luz los estudios de las recientes excavaciones realizadas en la zona nos tenemos que remitir a las fuentes clásicas del geógrafo Strabón para determinar que fueron los tirios quienes fundaron Gadeira....”en la tercera expedición fundaron Gádeira, y alzaron el santuario en la parte oriental de la isla, y la ciudad en la occidental”... el santuario no era otro que el templo de Hércules dedicado al dios Merkart, donde habría un edificio principal y un gran patio flanqueado por dos grandes columnas de bronce, en el frontaispicio de las columnas aparecería los doce trabajos de Hércules. En el edificio principal existía un altar donde siempre ardía el fuego perpetuo que mantenían vivo los sacerdotes.
Para Strabón los navegantes que se acercaban a la zona hacían sus sacrificios en las columnas de la entrada. En el interior existían dos pozos de agua dulce que tenían un régimen de crecida inverso al de las mareas, y que hay que decir que en la actualidad aún existen y uno de ellos está revestido de un brocal de mármol con figuras de relieves y que los “piratillas” actuales han intentado llevárselos pero gracias a su enorme peso podemos admirarlo.
Durante la época romana el templo vivió unos años de máximo esplendor, sobre todo en la época de Trajano, su decadencia llega en el s. IV d.C, a raíz del periodo visigodo. Posteriormente el templo sufrió todo tipo de destrucción tanto del mar, como ataques y sobre todo como explotación de cantera de piedra ostionera, dando paso así a la destrucción por completo del santuario.
Pero ¿por qué se llama Sancti Petri si estaba dedicado al dios Merkart? Según cuenta la leyenda, que no la historia, el Apóstol Santiago en su propagación del cristianismo por toda la urbe desembarcó en la zona para erradicar el culto pagano que existía en la zona, consagrando el templo a San Pedro, de ahí Sancti Petri.
Bueno y si ¿el santuario originario despareció totalmente porque divisamos hoy día un castillo?... porque en el s. XVI las costas gaditanas eran atacadas frecuentemente por las bandas de piratas que seguían las flotas de naves en el comercio con las América, así a lo largo del XVI-XVIII se va fortificando el castillo con el objetivo de evitar los desembarco de las tropas enemigas en la guerra de la Independencia, así se refuerza la zona con la construcción de la batería de Urrutia, la batería de Genís y la batería de Aspiroz; que prohibían la entrada a Cádiz.
Actualmente podemos decir que es un castillo fortaleza, de trazado irregular y consta de una torre atalaya de planta cuadrada que a partir de 1918 se instaló un faro eléctrico que sirve de baliza al islote y además actúa como recalada para la entrada al caño donde se encuentra el puerto deportivo de Chiclana, además en la terraza de la torre existe un vértice de la red geodésica nacional.
Pero no ha sido hasta el año 1949 cuando ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
El castillo conserva hay día una situación panorámica envidiable, por ello no me extraña que cuando Julio César llegó a estas tierras hincará sus rodillas no sólo para venerar al dios Merkat, sino también su rendición ante tales vistas sobre todo sus puestas de sol, por eso creo que entre todos, y no solo a los políticos, nos corresponde conservar y preservar un paraje de tales características, no sólo por lo de histórico que encierra, sino también por su gran biodiversidad.
Una vez que disfrutamos de la visita al castillo, en obras de rehabilitación aún,
emprendimos nuestro regreso donde los caños se mostraban ya totalmente apacibles... pasamos un día verdaderamente gratificante... ¡¡gracias compañeros de ruta¡¡  


                                                              Ficha técnica:
Fecha: 15 de mayo de 2010
Localización: Parque Natural Bahía de Cádiz
Población: San Fernando - Chiclana  de la Frontera
Distancia: 28  Kms
Trazado: Moderado
Dificultad: Alta
Desnivel: 2 mts