domingo, 29 de agosto de 2010

PORTILLÓN DE BENÁS

                                 
El Portillón de Benás es un paso natural situado entre las laderas de los picos de la Mina (2797 m), en su vertiente oriental, y del Tuca de Salvaguardia (2738 m), en su vertiente occidental. Hay que decir que un portillón es una formación rocosa natural que se origina entre dos picos pronunciados y deja un paso entre ellos. Prácticamente hasta el s. XIX. Los portillones estuvieron cubiertos por el hielo que conectaba los diferentes glaciares del Pirineo; actualmente, debido al cambio climático, han quedado al descubierto.
Por la mañana temprano del 30 de julio nos dirigimos desde Benasque hacia los Llanos del Hospital, a unos 10 km de dicha localidad, hasta que una barrera cierra el paso a los vehículos particulares, dejando libre el paso sólo a los autocares autorizados por el parque.
Al lado izquierdo de la barrera encontramos un sendero con un panel indicativo hacia el Forau d´ Aiguallut, y un poco más hacia delante se bifurca otro hacia el Portillón, desde aquí comienza una senda por un terreno herboso que cruza todo el llano, atravesamos varios puentes sobre arroyos y dejamos a nuestra derecha el pilan de l´Hospital a 1.754 ms; seguimos por el sendero siguiendo los meandros que va formando el río Ésera en su descenso al llano y comenzamos un desnivel bastante pronunciado por la ladera de La Costera, nos separamos unos metros del sendero llevados por la presencia de marmotas (especie introducida en los pirineos a principios del s. XX) en la zona que empezaron a “jugar” con nosotros, no esquivaban nuestra presencia sino más bien parecían que querían que las siguiésemos… una vez terminado nuestro encuentro con las marmotas y la contemplación de una pequeña pradera repleta de lirios que a pesar de que estamos ya en la estación del verano allí podíamos disfrutar aún de una primavera florida con especies como la Doronicum grandiflora, Gentiana verna, Iris latifolias. Proseguimos nuestro ascenso duro y, una vez en la cresta de La Costera, ya se divisaban los refugios de La Renclusa y La Besurta.


La panorámica y la verticalidad de las montañas que nos rodean son impresionantes. En un primer plano se divisan las cumbres más bajas del Macizo de la Maladeta, la Tuca Blanca de Pomero y el pico d’Aiguallut, y más arriba, una vez superado un ascenso pedregoso, los glaciares de Maladeta y Aneto, y, en su parte oriental, el pico de Tempestades, pico Margalida y pico Russell, con 3206 m.
Seguimos ascendiendo y las señales de GR-11 nos indica hacia la izquierda donde un hito de pizarra de un metro de altura nos indica a Luchon 7 Km (Francia) y Benasque 15,6 Km; ya desde unos pocos metros más arriba se puede ver los estropicios paisajísticos que suelen hacer los “excursionistas” en la montaña como es la de poner sus nombres y demás logotipos en hileras de piedras blancas sobre una pequeña llanura que nos ofrece la alta montaña. En unos minutos nos encontraremos en el Portillón de Benas (2.440 m), donde las vistas son magníficas.


En la parte norte Francia con sus tres lagos de Bonts du Port donde dejan al descubierto el color de sus aguas, desde este punto se puede bajar por un sendero bien formado hasta el Refuge de Vénasque


Vista de la parte francesa

 Y viceversa, desde el refugio francés se puede subir al Portillón español, que los franceses utilizan para poder observar el Pirineo español, que es mucho más abrupto desde el punto de vista geológico y con una vegetación alpina rica en abetos, abedules, avellanos, enebros, fresnos. En la parte sur, España,

Vista del portillón de Benás

donde en la vertiente opuesta se encuentra todo el macizo de la Maladeta con el Aneto y su glaciar al descubierto,


Que, debido a las grandes nevadas del invierno anterior, no mostraba sus hielos, que se encontraban bajo un manto de nieve aún constante; esto beneficia la conservación de nuestro único glaciar aún persistente en la península ibérica, sin influir en las regresiones glaciares. Si se quiere tener una vista completa del Aneto, hay que subir hasta aquí. Su esfuerzo merece la pena.


Aquí tenemos que decir que el portillón no se encuentra en su estado natural, sino que ha intervenido la mano del hombre para acondicionar la ruta transpirenaica de Benasque a Luchon que fue fortificada mediante un puesto de vigilancia durante la guerra franco-española de 1793-1745 y durante el s. XIX y XX han sido utilizados por comerciantes y contrabandistas; durante la Guerra Civil española, muchos republicanos los emplearon en su huida al país galo para buscar asilo político. Hoy en día se utiliza como ruta deportiva-turística para disfrutar de las magníficas vistas del Pirineo aragonés.
Una vez en el portillón, seguimos ascendiendo hasta el pico donde hicimos la parada reglamentaria del bocata (espantabuitres), y, como yo suelo decir, “es el mejor restaurante del que se puede disfrutar…”
En nuestra bajada hicimos un alto en la cascada de Gorgueles para descansar y disfrutar de su agua siempre helada pero a la vez relajante para nuestros pies; y terminar así nuestra ruta con una agradable y placentera vista de la bajada de un inmenso rebaño de ovejas pirenaicas que venían a pastar al Vall de Benás, para aprovechar sus frondosas hierbas, su estampa era bucólica, ya que sólo podíamos escuchar el sonido que producían las esquillas o cencerros que llevan puesto los carneros que dirigen el rebaño y como no, no le faltaba su par de pastores con su bastón y zurrón, sus perros y su oveja negra.


miércoles, 18 de agosto de 2010

SUBIDA AL PORTILLÓN SUPERIOR

                              
El Portillón Superior forma parte del macizo de la Maladeta (es donde más tresmiles se concentran en la península) y está situado en el valle de Benasque, desde donde se divisan magníficas vistas del pico del Aneto; por eso nos apetecía ascenderlo.
Así que, por la mañana bien temprano cogimos el autobús que sale de Benasque y nos lleva hasta la pista de la Besurta (1.830 m), nos preparamos con el equipo correspondiente y comenzamos nuestro ascenso hacia el refugio de la Reclusa (2.140 m), en este punto hay que girar a la izquierda y continuamos el ascenso; este primer tramo se identifica fácilmente ya que hay senda e hitos, pero a partir de aquí remontamos por una


Pronunciada zona pedregosa que, en un principio, se convierte en un zigzag de piedras de mediano tamaño para dar paso a grandes bloques de granito. El granito está compuesto principalmente por cuarzo, feldespato y mica, elementos que le hacen brillar al reflejo del sol. Esta piedra se usaba mucho en la antigüedad para esculpir vasijas, columnas y dinteles; sin embargo, en la actualidad la utilizamos para fabricar encimeras de cocina.


Una vez superada la primera zona de pedrizas nos detenemos para contemplar el amanecer , que ilumina desde temprano el pico D´Alba (3.107 m), creo que ha sido uno de los mejores amaneceres que he podido disfrutar en alta montaña, el sol hace su aparición desde detrás de la cresta de los portillones, más elevados que el lugar por el que discurre nuestro camino, iluminando así las agujas más elevadas con una luz anaranjada, mires para donde mires las sensaciones son diferentes porque diferente es cada vista, merece la pena subir aunque sólo sea a unos dos mil metros para contemplar sus amaneceres, es una sensación única…



A nuestra derecha tenemos picos como el de Paderna y, a la izquierda, el de la Reclusa, así como el Ibón de la Reclusa (2.240 m), y a nuestra espalda el pico Salvaguardia (2.240 m) y el Pico de la Mina (2.708 m). En medio de ambos picos tenemos el Portillón de Benás (ruta descrita posteriormente).


Una vez pasada toda la pendiente de pedrizas llegamos a una zona de neveros nos apropiamos de nuestro crampones y piolets y para arriba salvando la fuerte pendiente, cuando llegamos a la mitad del nevero Fran


siguió hasta la cima del portillón superior y yo me quedé contemplando lo que tenía a mis espaldas. Desde el mencionado Portillón casi puedes “tocar” la cima de Coronas y Aneto, pero, dada la hora, decidimos no seguir hasta la cumbre para evitar la noche a la vuelta.
Esta ruta camino al Aneto en verano está demasiado transitada, pero nosotros elegimos un miércoles y estuvimos muy tranquilos; es un dato a tener en cuenta para hacer cumbre en Aneto porque un fin de semana


puede ser una odisea cruzar el paso expuesto y peligroso de Mahoma al concentrarse allí muchos montañeros.


En el descenso, al pasar por el refugio de la Reclusa, hicimos la parada reglamentaria para tomar café.  

martes, 17 de agosto de 2010

PIRINEOS


Este verano hemos planificado nuestras vacaciones en los Pirineos, pero no sin pasar antes por la villa de Cazorla para disfrutar de su magnífico Festival de Blues con artistas como Joe Bonamassa, Eli Paperboy Reed, Sugar Ray, y disfrutar así de buena música….; hay que elogiar la gran labor que hace este tipo de municipios, que a pesar de sus pequeños presupuestos dado que son pueblos con un número de habitantes bastante reducido, pero sin embargo, apuestan por una actividad cultural de este tipo , ¡ya van por su XVI edición¡


Después de nuestra parada de unos días en Cazorla, nos dirigimos al Pirineo aragonés para hacer unas cuantas rutas. Para la mayoría de nosotros, los Pirineos son sinónimo de la cordillera situada en el norte de la península Ibérica, que nos separa del resto de Europa. Los Pirineos son una cordillera montañosa formada durante la era terciaria por el gran plegamiento alpino-himalayo, con características autóctonas, pero también son singulares por su actividad volcánica, sobre todo en su parte catalana, aunque también la vemos reflejada en Aragón, en el macizo de la Maladeta, y en Navarra.


Este conjunto montañoso a lo largo de la historia nos ha dado una idiosincrasia propia de la Península Ibérica:

            VALLE DE ESTÓS

El día 27 de julio decidimos hacer una pequeña ruta para ir calentando en vista del día siguiente: subir al Portillón Superior y luego ir a los ibones de la Escarpinosa. Partimos por un sendero (GR-11) que pasa por el camping Aneto y comenzamos a ascender por un ancho camino que transcurre por la vaguada del río Estós.


Este río da lugar al gran Vall d’Estós, donde, en su margen occidental, se encuentra el macizo del Posets  (Punta Llardana, 3.375 m) y, en su vertiente norte , el Perdiguero, con 3.221 m, situado en la cuerda fronteriza franco-española. Dejamos atrás una zona habilitada como aparcamiento y nos adentramos en un tramo de camino hormigonado hacia el embalse de Estós (1.360 m). 
Una vez pasado el embalse, se recupera un camino amplio y cómodo, por el que vamos disfrutando de la bajada de las aguas bravas del río tras su deshielo y, en diversos tramos, aún podemos ver los bloques de hielo que se han desprendido. Cruzamos al margen izquierdo del río por la palanca de Aiguacari. En este tramo ya comenzamos el ascenso de forma suave y pasamos por la cabaña de Santa Ana (1.540 m) y por la fuente de las Coronas, donde hicimos una parada reglamentaria para hidratarnos con su agua fría y pura.


Algunas fuentes de este tipo suelen tener un cartel que nos advierte  de que el agua no está tratada, lo cual no quiere decir que no sea potable. Seguimos ascendiendo y llegamos a un desvío a la izquierda bien indicado, en este tramo el camino empieza ya un desnivel importante, donde vamos en zigzag, y los pinos, abetos,


Abellanos y quejigos, con su sombra en todo momento, suavizan la dureza a pesar de la fuerte pendiente que va adquiriendo la trocha y que cada vez se va convirtiendo en una senda con una frondosidad increíble. La vegetación, conforme vamos ascendiendo, pasa a pino negro (Pinus uncinata), la especie más representativa del Pirineo y una de las coníferas que alcanzan la mayor altitud.


Una vez que la vegetación se hace menos densa, podemos divisar a lo lejos la cascada de la Escarpinosa, con un espectacular salto, y, conforme vamos ascendiendo, contemplamos a nuestra espalda la cima del Perdiguero.


Llegamos a una zona de pradera toda verde y nos encontramos con el Ibonet de Batisielles (tenemos que decir que un Ibón es una terminología que se utiliza en Aragón para determinar pequeños lagos de alta montaña, tienen un origen glaciar y suelen ser la mayoría de las veces el nacimiento de los ríos de Aragón), a un lado está el ibón y al otro la cabaña de Batisielles que sirve de refugio ante una inclemencia meteorológica.


En esta pequeña pradera confluyen diversos caminos para poder realizar una travesía circular por la zona, pero nosotros tomamos la dirección indicada y nos dirigimos hacia el suroeste hacia el Ibón de la Escarpinosa (2.030 m) que era nuestro objetivo y el primer tramo discurre por la mencionada  pradera pero pronto la senda va ascendiendo y tras una pequeña subida pedregosa nos encontramos con dicho ibón de frente, su


La belleza no se puede imaginar; es mejor vivirla… Ya a esta altura se divisan perfectamente las agujas de Perramó, Ixeia…   Después de almorzar en este bello paraje, emprendimos la bajada por el mismo camino y aún en nuestras mentes las emociones vividas.

jueves, 3 de junio de 2010

SIERRA NEVADA: ALCAZABA

           
                   
Este fin de semana, un grupo de amigos y yo decidimos hacer cumbre en la Alcazaba, el quinto pico más alto de la Península Ibérica. El viernes pusimos rumbo a nuestro objetivo: la Alcazaba. Los cuatro íbamos emocionados porque, para algunos de nosotros, era la primera vez que hacíamos un tres mil en Andalucía.
Nuestra primera parada fue Capileira, donde nos reagrupamos todos con unas “cervecitas”. A las diez y media de la noche emprendimos rumbo al sendero de la Acequia Alta , en dirección al refugio de Poqueira, a unos 8 km. La noche era fría pero agradable; la luna llena nos acompañaba en todo momento, junto con el resurgir del agua de la acequia. Caminábamos en silencio, con los frontales puestos, pendientes del estrecho sendero, para disfrutar del ruido del agua al deshacerse. También nos acompañaba la cabra montés.
Cuando llegamos al refugio, eran las dos de la madrugada: una buena cena, unas risas con los compañeros y a dormir. Todos teníamos en mente el día tan especial que nos esperaba dentro de unas horas…
Por la mañana temprano partimos del refugio: a la izquierda, el Veleta con 3.393 m.s.n.m.; a la derecha, el Mulhacén con 3.480 m.s.n.m.; y a la derecha, la Alcazaba con 3.371 m.s.n.m., las tres cumbres más altas de la Sierra Nevada.

Refugio de Poqueira
Sierra Nevada es un macizo montañoso de 80 km de longitud que pertenece al sistema Penibético. Se formó durante la era Terciaria con la orogenia alpina.
A finales de la glaciación de Würm, la cordillera quedó aislada, lo que dio lugar a un microclima único en toda Europa. Este hecho ha permitido que en la zona se desarrolle una serie de endemismos.
No es hasta el s. XVIII cuando se le asigna el nombre de Sierra Nevada y en 1986 es declarada “Reserva de la Biosfera” por la Unesco.
El sábado por la mañana salimos del refugio temprano, los rayos de sol, ya iluminaban el Veleta, cogimos por la pista de la izquierda y ascendemos guiados por unos hitos hasta una altura de 3.000 m, donde la vegetación se mezcla con las pizarras micáceas de pequeños tamaños, hasta que llegamos a un punto en que el refugio se pierde en la lejanía y comenzamos una ascensión más pronunciada donde se va mezclando las pizarras con las anfibolitas, gneis y mármoles. Esta mezcla de minerales le da un aspecto fantasmagórico a la zona, porque por una parte, la negrura de las pizarras y los rayos de sol dejan sobresalir los fragmentos metalizados de las anfibolitas.


A nuestra izquierda divisamos el vértice del Mulhacén II y tomamos la derecha de una pista que nos conduce a una hoya pequeña y ésta a su vez, a una segunda hoya donde se encuentra la Loma del Resuello; descendemos y llegamos al Corredor del Puntal de Siete Lagunas, aquí se forma un valle en forma de U que son típicos de los glaciarismos y dan lugar a la formación de lagunas, en esta época solo se dejaba ver la Laguna Hondera.
 
Siete Lagunas: laguna Hondera
Cuando llegamos a este punto decidimos separarnos, un grupo capitaneado por Emilio Mateos, es el compañero mas experimentado del grupo en temas de glaciares, donde propuso subir por el interior del valle, el otro grupo guiados por Fran cruzamos la Laguna Hondera por un desagüe de hielo y emprendimos la subida de la Loma Culo de Perro. Conforme íbamos ascendiendo la vegetación desaparecía y las pendientes se hacían cada vez más verticales, la altura nos afectaba tanto a Manolo como a mí, que decidimos ir a un ritmo más lento, entre paso y paso, inspiración – expiración nos animábamos en nuestra subida, aquí en este tramo, y con las vistas que teníamos, sí que, podíamos invocar a Machado cuando decía: “Caminante, no hay comino, se hace camino al andar...”


Manolo y yo sí que hicimos el camino juntos… a cada paso nos mirábamos; él miraba su GPS y mirábamos nuestro objetivo en la altura: el Peñón del Globo, y Manolo me decía: ¡ánimo, Isabel, después de allí sólo nos quedan dos pequeñas cumbres más…!
La ascensión por la cuerda hacia el noroeste nos conducía al Peñón del Globo. Una vez arriba, no divisábamos la cumbre del Alcazaba porque se había cubierto de niebla. Bordeamos la depresión por la cresta que nos llevaba al Puntal de la Cornisa, con una cota de 3.310 m.
Conseguimos hacer cumbre a las cuatro de la tarde. A los cinco minutos de haber hecho la cumbre, llegó el resto de nuestr@s compañer@s. Las caras de algunos reflejaban el “subidón” de adrenalina que habían experimentado en la subida, pero estaban contentos de haberlo conseguido y de encontrarnos en la cumbre; la emoción se respiraba en el ambiente, tras haber cumplido nuestro objetivo.


Iniciamos el descenso, ya mucho más tranquilos y relajados, y decidimos hacerlo por la Pedrera, que nos ahorraba distancia, aunque implicaba un gran desnivel, por lo que había que hacerlo asegurándose paso a paso.


La bajada por el valle con nieve era majestuosa; teníamos a nuestra espalda los dos macizos, a la derecha el Mulhacén y a la izquierda la Alcazaba, como dos gemelos iguales pero diferentes, altos pero alcanzables, uno abrupto, otro suave, enigmáticos y misteriosos a la vez....


Cuando bajamos nos cruzamos con la cabra montés (Capra pyrenaica hispánica) que subían ya a las cotas más altas de la montaña y con su color canela se camuflaban con el suelo, como animales sociables que son


Pasan a nuestro lado, guiados por los machos; como se suele decir, "cada mochuelo a su olivo"…El domingo finalizamos nuestra ruta en Poqueira con una grata comida de despedida para volver a la civilización. La emoción, la tranquilidad, el silencio, el cris-cris del hielo, la tertulia y las risas con los amigos se terminaban para dar paso a la vida cotidiana, a los quehaceres del día a día… Aunque siempre termina planeándose una nueva salida... quizás el Mulhacén...

                          
                                                 

viernes, 21 de mayo de 2010

RUTA AVENTURERA

             
El sábado decidimos salir (Paz, Ramón Montiel y yo) para realizar una ruta por los caños, a pesar de las predicciones del tiempo que se presentaban con una velocidad del viento de poniente de 11 y 12 nudos, pero la lluvia nos había dado una tregua y decidimos aprovechar el día, que se presentó lleno de aventuras. La primera fue nada mas salir en el puente Lavaera que nos sorprendió la primera bajamar, y el caño se había quedado sin agua y nos tuvimos que armar de ánimo y cargar con las piraguas, una vez superado nuestro obstáculo remontamos los caños que ya empezaban a llenarse
pareciendo en algunos tramos verdaderas cascadas, hasta que llegamos al muelle de Gallinera, aquí fue ¡¡fantástico¡¡ como los caños estaban vaciando


 apenas había agua, así que tanto las lisas como las bailas empezaron su tradicional baile a nuestro alrededor, fue ¡¡increíble¡¡ verdaderamente precioso, los tres estábamos atónitos disfrutando del acontecimiento, ya que nunca habíamos visto tantos peces saltando y danzando a nuestro alrededor..... a pesar de que disimuladamente ninguno hacía amago de ir rápido para disfrutar del espectáculo pasamos nuestro primer tramo del muelle y vimos que una lisa se había metido dentro de una de las barcazas atracadas en el muelle y Ramón y yo fuimos a rescatarla, porque sino moriría......una vez superada nuestra tercera aventura decidimos tomarnos nuestro “cafetito” en el mar, mientras tanto Ramón nos deleitaba con los diferentes diseños de las embarcaciones que estaban atracadas en el muelle, así como sus paralelos con otras regiones marítimas, poco a poco nos dábamos cuenta de nuestra ignorancia del mundo náutico... ¡esto de salir a remar es fantástico ¡.... porque además de hacer deporte adquieres conocimiento ¡¡qué fuente de sabiduría ¡¡
Una vez recuperadas nuestras fuerzas avanzamos por el caño de Sancti Petri para llegar al puerto deportivo de Chiclana, que aunque el día estaba plomizo y el sol aún no había salido y el agua estaba en calma la imagen que se divisaba a lo lejos era preciosa.... ¡¡El Castillo de Sancti Petri ¡¡


Los tres estábamos emocionados y empezamos a aventurar ¡¡vamos al castillo¡¡ ...¡¡venga vamos¡¡...¡¡ no, no estamos cansados¡¡ ... ¡¡podemos llegar¡¡ en el ambiente reinaba la emoción y la aventura de adentrarnos en el mar, que tanto para Ramón como para mí era la primera vez que salíamos a navegar al mar con nuestros kayaks; y así lo hicimos, pusimos rumbo al ¡¡Castillo¡¡, pero aquí las olas ya no estaban en calma sino que nos subían y bajan a un ritmo frenético, la proa se introducía en el mar y no le veíamos la salida, Ramón y yo íbamos tan emocionados que no percibíamos el peligro, pero nos sentíamos seguro porque sabíamos que navegábamos bajo la atenta mirada de “La reina del fango” que en ningún momento se separaba de nuestro lado... y así cumplimos nuestro objetivo que se convirtió en una gran aventura......
Actualmente el castillo de Sancti Petri está situado en un pequeño islote perteneciente a San Fernando y parece que fluye de las aguas del atlántico, pero en realidad el islote pertenecía a la isla principal del archipiélago de Cádiz, la originaria isla de Kotinoussa, pero con el paso del tiempo y debido a las transgresiones y regresiones marinas a derivado en un pequeño islote existiendo sólo pequeños vestigios de dicha unión.


Hasta que no salga a la luz los estudios de las recientes excavaciones realizadas en la zona nos tenemos que remitir a las fuentes clásicas del geógrafo Strabón para determinar que fueron los tirios quienes fundaron Gadeira....”en la tercera expedición fundaron Gádeira, y alzaron el santuario en la parte oriental de la isla, y la ciudad en la occidental”... el santuario no era otro que el templo de Hércules dedicado al dios Merkart, donde habría un edificio principal y un gran patio flanqueado por dos grandes columnas de bronce, en el frontaispicio de las columnas aparecería los doce trabajos de Hércules. En el edificio principal existía un altar donde siempre ardía el fuego perpetuo que mantenían vivo los sacerdotes.
Para Strabón los navegantes que se acercaban a la zona hacían sus sacrificios en las columnas de la entrada. En el interior existían dos pozos de agua dulce que tenían un régimen de crecida inverso al de las mareas, y que hay que decir que en la actualidad aún existen y uno de ellos está revestido de un brocal de mármol con figuras de relieves y que los “piratillas” actuales han intentado llevárselos pero gracias a su enorme peso podemos admirarlo.
Durante la época romana el templo vivió unos años de máximo esplendor, sobre todo en la época de Trajano, su decadencia llega en el s. IV d.C, a raíz del periodo visigodo. Posteriormente el templo sufrió todo tipo de destrucción tanto del mar, como ataques y sobre todo como explotación de cantera de piedra ostionera, dando paso así a la destrucción por completo del santuario.
Pero ¿por qué se llama Sancti Petri si estaba dedicado al dios Merkart? Según cuenta la leyenda, que no la historia, el Apóstol Santiago en su propagación del cristianismo por toda la urbe desembarcó en la zona para erradicar el culto pagano que existía en la zona, consagrando el templo a San Pedro, de ahí Sancti Petri.
Bueno y si ¿el santuario originario despareció totalmente porque divisamos hoy día un castillo?... porque en el s. XVI las costas gaditanas eran atacadas frecuentemente por las bandas de piratas que seguían las flotas de naves en el comercio con las América, así a lo largo del XVI-XVIII se va fortificando el castillo con el objetivo de evitar los desembarco de las tropas enemigas en la guerra de la Independencia, así se refuerza la zona con la construcción de la batería de Urrutia, la batería de Genís y la batería de Aspiroz; que prohibían la entrada a Cádiz.
Actualmente podemos decir que es un castillo fortaleza, de trazado irregular y consta de una torre atalaya de planta cuadrada que a partir de 1918 se instaló un faro eléctrico que sirve de baliza al islote y además actúa como recalada para la entrada al caño donde se encuentra el puerto deportivo de Chiclana, además en la terraza de la torre existe un vértice de la red geodésica nacional.
Pero no ha sido hasta el año 1949 cuando ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
El castillo conserva hay día una situación panorámica envidiable, por ello no me extraña que cuando Julio César llegó a estas tierras hincará sus rodillas no sólo para venerar al dios Merkat, sino también su rendición ante tales vistas sobre todo sus puestas de sol, por eso creo que entre todos, y no solo a los políticos, nos corresponde conservar y preservar un paraje de tales características, no sólo por lo de histórico que encierra, sino también por su gran biodiversidad.
Una vez que disfrutamos de la visita al castillo, en obras de rehabilitación aún,
emprendimos nuestro regreso donde los caños se mostraban ya totalmente apacibles... pasamos un día verdaderamente gratificante... ¡¡gracias compañeros de ruta¡¡  


                                                              Ficha técnica:
Fecha: 15 de mayo de 2010
Localización: Parque Natural Bahía de Cádiz
Población: San Fernando - Chiclana  de la Frontera
Distancia: 28  Kms
Trazado: Moderado
Dificultad: Alta
Desnivel: 2 mts