viernes, 19 de abril de 2013

MONTAÑA


En el año 2010 comenzamos a elaborar Caminos y Caños, con el objetivo de compartir los deportes que actualmente practicamos, como es la montaña y los deportes náuticos.
Desde siempre hemos sentido una atracción y respeto por la NATURALEZA  considerada como un todo, por eso, nuestro objetivo es crear conciencia ambiental para fomentar el respeto y conservación de nuestro Patrimonio Natural, para poder preservarlo para las generaciones futuras.
Nuestro amor por la montaña nos ha llevado a muchos sitios y lugares como la Garganta de Liechtenstein, y travesía por los lagos Gagersee y Tappenkarsee; el Parque Nacional de Hoe Tauern (Grossglockner-3.797ms) en Austria. Höchkönig y las cataratas Krimmier, en Alemania.
Treking por los Balcanes con el ascenso al pico Vihren – 2.914 ms, en Bulgaria. Camino Inca y el valle del Colca, en Perú.
Trekkin por el desierto del Sahara, con rutas por Erg Chebbi y Erfoud. Expedición a Kenia y Tanzania, pasando por los Parque Nacional de Arusha, Parque Nacional de Tarangire, Lago Natrón, Kilimanjaro, Parque Nacional del Serengeti. Así como, por los Parques Naturales de nuestro país.
A Fran siempre le han apasionado los grandes espacios llegando a escalar cimas como Sierra Carbonera, en San Roque, cuando solo tenía 11 años, lo que despertó en él esta singular e inútil afición. De ahí al Aneto, Monte Perdido, Algás, Argualas, Garmo Negro, Infiernos (occidental, central y oriental), Perdiguero, Posets… en Pirineos, y Aletschorn (4195m), AllalinHorn (4027m), Weismeis (4035m) y Lagginhorn (4010m) en Alpes Suizos…
Por eso éstas páginas sólo recogen nuestras impresiones subjetivas de los sitios que visitamos, y ninguna referencia de la que damos debe ser tomada al pié de la letra, para luego, poderla utilizar como guía en la realización de este tipo de actividades.
No nos hacemos responsables de una mala utilización o interpretación que se pueda dar a estas reseñas, siendo cada persona misma la que deba valorar sus conocimientos técnicos, forma física, así como, la experiencia necesaria para llevarlas a cabo.
























   












miércoles, 17 de abril de 2013

CAÑO DEL RUBIAL


Después de un mes de lluvia, este fin de semana, el tiempo nos ha dado una tregua y  hemos aprovechado para practicar nuestras dos aficiones, el kayak y la montaña. Así que, el viernes salimos a palear por el Caño Zurraque y del Rubial. Comenzamos nuestra singladura en el Caño de Sancti Petri que es un curso de agua de mar, que discurre entre las localidades de San Fernando Chiclana y Puerto Real;  este entramado de caños forma parte del ecosistema del Parque Natural de la Bahía de Cádiz.


Una vez abandonamos este caño nos sumergimos en el río Zurraque y vamos dejando en nuestra margen derecha la  Isla del Vicario para adentrarnos en lo que se configura como el Caño Zurraque. Esto tiene, para nosotros, un nexo de unión con Sevilla, donde surgen los cantes del Zurraque a la vera del río y que también nos canta Manuel Calero en la soleá del Zurraque de Triana.

 
A pesar de que las características de este ecosistema sea un entramado de caños y esteros podemos decir que su morfología está perfectamente elaborada para ordenar lo que desde época neolítica y fenicia se configuraban como las salinas. Así, vemos como el Caño Zurraque por el que vamos discurriendo es un brazo de mar amplio por el que corre agua de mar y va nutriendo a las salinas de agua por medio de unas compuertas de marea edificadas en los bordes del caño, es la que comunica el estero con el caño de alimentación. 


Poco a poco vamos disfrutando de una tarde soleada y tranquila, porque adentrarte por los caños es sinónimo de tranquilidad, expansión, complacencia, aunque, no hay que olvidar que hay que ir remando; nos acercamos al nuevo puente sobre el Caño Zurraque que comenzaron las obras en 2009 y dará paso al Tranvía Metropolitano de la Bahía de Cádiz que unirá Chiclana con San Fernando y Cádiz, tiene una longitud de 24 Kms, una obra colosal que no sabemos cuando terminará y si algún día podremos disfrutar de este recorrido, demasiado coste para los tiempos que corren...


Bueno, seguimos con nuestro recorrido y nada más pasar este puente pasas el puente de hierro construido en 1912 y que vino a sustituir a uno de piedras que hoy día podemos ver sus ruinas en sus márgenes y en la época era conocido, como el punto de Control, pues era una oficina de arbitrios municipales. También era frecuentado por la Guardia Civil para evitar el contrabando de tabaco procedente de Gibraltar. Y éste, a su vez, fue sustituido por el antiguo y originario puente de barcas en 1841, que estaba levantado en madera y se encontraba en muy mal estado. 
                                     
                                              

Este puente fue construido por el Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera y era el único medio de unión entre las poblaciones de Cádiz-San Fernando-Puerto Real y Chiclana, en aquella época.  El puente de barcas es una hilera de barcas de madera ancladas al fondo y sujetas entre sí, en este caso eran siete barcas, para mitigar los efectos de las mareas.
Como vemos en menos de cincuenta metros hacemos un recorrido por la historia de este lugar desde el s. XIX y que ha dado origen a la historia de las comunicaciones, pero tristemente todo se ha deteriorado y abandonado como todas las casas salineras que se encuentran a su alrededor y que marcan la idiosincrasia de unos pueblos.
Una vez pasa estos puentes tienes dos opciones seguir por el Caño Zurraque, o bien, coger por un ramal que sale a la derecha que es el Caño Rubial que te lleva al Pinar de los 


Franceses, nos adentramos por él, y pasamos por la casa salinera de Rubial Chico, y 


vemos como este Patrimonio popular que ha definido a una generación de trabajadores, poco a poco y año tras año, se va deteriorando, se va cerrando una historia cultural centenaria y muy arraigada a la Isla.

jueves, 11 de abril de 2013

CRESTERIA DEL CAÍLLO


Al llegar al coche, eran las siete y media de la tarde, por lo tanto, habíamos estado más de  nueve horas y media por plena naturaleza, descontando el rato que estuvimos hablando en la Villa Longa, la cual, por ser su día de fiesta, motivo de la feria del queso, estaba a rebosar de transeúntes… y además, disfrutaba de la presencia de dos reconocidos toreros en su coso.
Nosotros no degustamos nada, pero no nos fuimos sin portear un queso Oliva, que pesó algo más de tres quilos… y curado de más de un año.
Pero eso sería al final de la caminata, por llamar a la actividad de alguna manera, la cual acabamos cruzando la Manga a todo su largo, por la calzada medieval.
Al empezar nuestra singladura, nos dirigimos a unas antenas de televisión que hay junto a la zona recreativa del Cintillo, y seguimos un maltrecho camino, ascendiente, muy ascendiente, que nos hizo olvidar los 5 grados de temperatura que tenía el aire esa mañana.
Pronto llegamos a un collado, desde el cual, el camino cambiaba a la otra vertiente, y parecía dirigirse a Benaocaz… no lo sabemos…, así que, nos dispusimos a trepar, piedra sobre piedra, hasta alcanzar de nuevo la solana, y continuar cresteando, hasta la cota de 1129m, de El Cintillo.
Como dice un proverbio Zen, “cuando llegues a la montaña, sigue subiendo”… y eso hicimos por toda la difícil arista cimera de la Sierra del Caíllo.
Terreno kárstico,  grandes lapiaces, vertiginosos desniveles, exposición y mucho patio es a lo que nos enfrentamos, y de lo que disfrutamos esta jornada, fría para la época en que estamos. Do you feel like we do?, nosotros la hicimos por la arista, y Peter Frampton lo hace con el  Talk box, creando una atmosfera que verdaderamente hace hablar a la guitarra.
Después de comer en un nido de águilas, aún, nos quedaba un trecho hasta la cima del Navazo Alto donde comprobamos que el vértice geodésico sigue decorado con  el diseño cromático que se le aplicó la primera vez, allá por el año 2005, resistiendo a una batalla de colores… parece que va a estar vestido de gala para el próximo 14 de abril.
                    Si no subes a la montaña, no puedes ver el valle. Proverbio Chino.











miércoles, 3 de abril de 2013

PEÑÓN DE ENAMORADOS DESDE EL CAUCÓN


Agrimensura es el arte y técnica de medir la superficie de los terrenos y levantar los planos correspondientes. Es todo un compendio de ingeniería, trigonometría, topografía, geometría, geomorfología, arquitectura, historia…
Levantar un plano y definir la toponimia, no es cuestión de llegar y besar el santo… son necesarios muchos estudios y consultas para ver el resultado plasmado en un plano de nueve euros, o en la mayoría de los casos, en la pantalla de nuestro moderno gps, previa descarga “gratuita” por internet. Nada es gratis: lo que tu te descargas por la cara, le ha costado la pasta y el trabajo a otros.
Toponimia es la disciplina que consiste en el estudio etimológico de los nombres de lugares o accidentes geográficos. El origen suele estar en algún aspecto físico o material del lugar al que se refieren. Sierra Bermeja, por el color bermellón; Sierra Cabrilla, por deformación de “Sierra que Brilla”, al destellar ésta minutos antes del ocaso; Cima de la Maroma, por ceceo de Sima de la Maroma, por la que bajaban a por el hielo los neveros… Torrecilla, por que su fisionomía nos recuerda a una torre: por lo tanto, el Torrecilla, es el Peñón de los Enamorados, pues visto desde El Burgo, es lo más alto de la sierra. Cuando el agrimensor bajó, de medir las cotas y determinó que el más alto era el Cerro de la Plazoleta, preguntó a los oriundos por el nombre de el más alto, y estos dijeron: Torrecilla, refiriéndose a aquella “torre” que ellos veían desde la plaza del pueblo, y el pobre agrimensor, cansado tras una larga jornada de trabajo, apuntó el nombre en el cerro equivocado… y hasta hoy…
Después de habernos levantado a las cinco y media para desayunar y practicar el “carretera y manta”, arribamos a Yunquera, donde nos encontraríamos con Salvador, Alberto, Alfonso y Daniel, a las nueve de la mañana, para acometer una travesía que se iría solucionando sobre la marcha, con salida y llegada desde el mirador del Puerto del Caucón (Luís Ceballos).


No podemos hablar de “suerte” cuando se hoya la cumbre que ansiamos o nos planteamos. En la montaña, todo es cuestión de entrenar, sacrificar, elegir, equiparse y trabajar.


Atravesamos el pinsapar de Yunquera, hasta llegar, con una pequeña duda, al mirador que se sitúa bajo los Tajos de la Caína, y bajo ellos, ir sorteando barrancos hasta llegar al de la Cañada 


de las Carnicerías, por un desdibujado sendero que pondrá nuestras habilidades a tope, buscando hitos, haciendo travesía en llambría, bajando “a muerte” en modo “buscarse la vida”… una jornada alpinística en todos los sentidos.


Subimos el agotador puerto de los Valientes, hasta el desvío rumbo al Peñón de Enamorados, y tras embarrancarnos por haber perdido la traza del camino, llegamos a lo que se bautizó como el “Falso Pinsapo de la Gotera”, y nos plantamos a comer cerca de el, a socaire del fuerte viento de poniente que sopló el 29 de marzo. 


Tras quemar un poco de butano en altura, y reponer energía, pusimos rumbo a Cerro Alto, para interceptar el Camino de la Sierra de las Nieves y por esta senda, poner los pies en el Peñón de los Enamorados, de 1777m, y que era, para algunos, la primera vez que lo ascendían. La primera vez siempre es emocionante.


Allí, nos encontramos una pareja de Puente Mayorga, con los que estuvimos conversando mientras nos “aberronchábamos” al rocaje para no salir volando, literalmente.


Cruzamos los Ventisqueros, y bajamos directamente al aparcamiento del Caucón, donde, alcanzada la zona boscosa, pudimos disfrutar un poco más, resguardados del incómodo viento, entre árboles. Y esto me recuerda al grupo Porcupine Tree, por lo del árbol, elemento esencial para la música, pues la madera apropiada para construir guitarras y equipos de sonido sale de


algunos de los bosques de los cuales podemos disfrutar. ¡Que generoso es un árbol!, que tras proporcionar sombra, frutos, savia, protección al suelo, humus… llega el día en que nos proporciona música, cuando un artista, lo ha convertido en instrumento mediante el cual, otro artista, saca el sonido ordenado con el que nos deleitamos cuando escuchamos, por ejemplo, a los ingleses antes mencionados. Como dijo Silvio: La música es el silencio bien cortado.