viernes, 21 de agosto de 2015

Pico Cerbillona (3248m) y Pique Longue (3298m). Vignemale

Desde Gavarnie, en la primera curva cerrada de izquierdas camino de la estación de esquí, sale una estrecha carretera por la tangente, que nos acerca a la Barrage d´Ossoue. Tras un arriesgado ascenso con el coche (el camino no es apto para un turismo, pero es lo que hay), arrancamos a caminar sobre las 5:30, a oscuras y con cierta incertidumbre. Al pasar junto a la presa, supusimos que el trayecto era el bueno, pues no hay otro embalse por la zona.
Vemos un directorio que nos indica 2h 45´ hasta el refugio de Baisellance por el GR 10. Tras la cola del embalse atravesamos la imponente morrena glaciar.
Estamos ante una de las grandes ascensiones del Pirineo, y más concretamente frente al pico más alto de la vertiente francesa, y poco a poco se va alumbrando la montaña con las luces de un nuevo y brillante día.
Tendremos que soportar un camino con bastante pendiente, atravesar neveros, pedreras, y por supuesto, el torrente que baja del glaciar de Ossoue, que lleva aceleradísimo el proceso de desaparición, desgraciadamente.
Casi toda la información que habíamos leído, apuntaba a hacer la ascensión de manera fraccionada, pero intentamos hacerla en una sola jornada, y aunque lleva más horas, es perfectamente viable.
Las primeras grutas de Russel, primer pirineísta en subir esta majestuosa montaña en 1861, nos las encontramos sobre las 8:15; no nos entretuvimos mucho, pero se puede entrar perfectamente. Es increíble el trabajo que llevaron a cabo en aquellos años, y a esa altitud.
Henry Russel fue el precursor del Pirineísmo. Aunque visto desde el punto de vista del “conservacionismo” actual pueda parecer una aberración excavar en plena roca en alta montaña con el fin de pasar allí los días; eran otros tiempos, y seguro que hoy, aun siendo más restrictivos en el aspecto de las intervenciones, ocasionamos muchísimo más daño a la montaña, y no sólo por la presión humana in situ y el vertido desmedido de porquería por parte de casi todos.
Seguimos ascendiendo junto a un espectacular torrente de agua, y desde hace un rato circulamos entre rocas, algunas de ellas totalmente pulidas, como por encargo de un cantero… un gigantesco e imponente cantero: El glaciar de Ossoue, que hace algunos años se arrastraba por donde ahora caminamos.
En la base del Petit Vignemale, llegamos al manto níveo que cubre el añejo hielo ennegrecido por el paso de los años. Nos ponemos crampones, nos encordamos, y pasamos a otro mundo.
La pendiente es todavía mayor, si cabe, que la que hemos disfrutado hasta ahora… hay que salvar más de 1700m de desnivel, en solo unas horas y con esa premisa es de esperar poco terreno llano.
Monferrat nos va recibiendo conforme nos acercamos al plató del macizo del Vignemale, donde descansa el glaciar, rodeado de picos impresionantes y muy sugerentes. Es quizá una de las montañas más bonitas que hayamos visto, por su cautivadora cromática y sus afiladas formas… le pasa como a Brittany Howard cuando canta Makin´Me Itch, con su grupo Alabama Shakes… tiene un poder de seducción inigualable, y una energía sorprendente.
Aquí comenzó el negocio, pues el objetivo era el Pique Longue, pero tiene un tramo muy, muy vertical, que nos asustó. “¿Hacemos el Pic de Cerbillona?”
No es posible plasmar en un papel la felicidad que nos aportó haber ascendido esta montaña… desde la atalaya del Cerbillona se ve el valle del Ara como si lo estuvieses sobrevolando… es realmente impactante la verticalidad de este magnífico macizo. El Infierno está tan cerca que casi lo podíamos tocar, y también el Balaitús y el Midi d´Ossau. Es de esas montañas de las que no quieres bajar, ese momento hay que vivirlo con total intensidad. Por unos instantes pisamos España, vimos la nueva estación meteorológica; también vimos restos de basura que podría llevar muchos años allí arriba… nuestras vergüenzas salen a la luz por mucho que las hayamos escondido… y volvimos a la vecina Francia.
Recuperamos mochilas, y nos separamos… uno glaciar abajo y otro por la rimaya basar del Clot De La Hount en dirección al VG del Pique Longue, bajo las tres impresionantes grutas de Russel, que muestran como ha retrocedido el glaciar en 150 años.
La vista no es muy distinta, sólo cambia la perspectiva del circo y la sensación de saber que has culminado dos picos de más de tres mil metros de altitud… La bajada del Pique Longue al glaciar, es bastante arriesgada y expuesta a la constante caída de piedras. Hay que extremar las precauciones en este tramo.
Rendimos homenaje gastronómico a nuestros emocionados cerebros a más de 3000m, en pleno glaciar y contemplando las luces y sombras que nos regalaba el poquísimo viento reinante mientras jugaba con las nubes de evolución que nos sorprendieron en la zona más alta del Pirineo.
No podremos olvidar la preciosa imagen que tuvimos de, el Casco, la Brecha de Rolando… y Marboré… hacía sólo dos años habíamos ascendido aquella montaña, cuya cumbre es tan amplia, qué según Russel, un pelotón podría maniobrar en su cima.
Era hora de deshacer nuestros pasos y despedirnos de Pirineos hasta otra ocasión, y tras trece horas de montañismo y haber disfrutado de las marmotas, dimos por buena nuestra empresa, con todos los objetivos cumplidos, y alguno más.



Dejamos atrás el embalse de Ossoue



Marboré al fondo





Grieta en el glaciar de Ossoue


Al fondo el collado de Cerbillona


Cumbre del Cerbillona 3248m

Bajo las grutas de Russel, Pique Longe arriba y Pitón Carré  a la derecha

Grutas de Russel


Pico de Cerbillona, Pic Central a la izquierda. Isabel en el centro del glaciar.

Infiernos, Midi d¨Ossau, Balaitus.... al fondo

Cumbre de Vignemale o Pique Longe

Montferrat y de nuevo Isabel en el centro del glaciar.







Grutas de Rassel



jueves, 13 de agosto de 2015

Pica d´Estats (3143m)

Es la cumbre más alta de la comunidad catalana, por lo tanto, se trata de una ascensión muy cotizada.
Desde Llavorsí, tomaremos la carretera que sube a Áreu, y pasando el pueblo, continuamos por un estrecho y pedregoso camino. Serían las 5 de la mañana cuando entramos en aquella oscura pista forestal, que nos llevó una hora y veinte minutos para recorrer unos 12 kms. Estamos ante una de las zonas más frondosas de la cordillera; y llegar a Pla de Boet, donde dejaremos el coche, ya es toda una aventura, de hecho, hay sendero para subir caminando desde el mismo pueblo, y muy recomendable para aquellos que no se atrevan con la alta montaña, o para quien se atreva con una ascensión clásica, sin apoyo de automóvil.
La vegetación es absolutamente impresionante… la cantidad de helechos enormes y todo tipo de foresta nos sorprenderá a los que vivimos en el Sur peninsular.
A los 15 minutos de haber comenzado a caminar, vemos el refugio de Vallferrera… vamos caminando por el majestuoso GR-10, y justo antes de cruzar el barranco de Areste, nos impacta la desolación que ha provocado un alud de nieve en la pasada primavera.
El sendero es bastante inclinado y el avance se hace lento a primeras horas de la madrugada, hasta que se entra en calor. Al rato pasamos a la vera del barranco de Sotllo, donde se suaviza la pendiente y la belleza paisajística aumenta por momentos. La travesía de Plans de Sotllo, proporciona una imagen inolvidable, sobre todo a la vuelta, ya que la luz es más intensa y el borreguil brilla con un verde único. Estamos ya a 2200m.
El siguiente paso a ganar, será el Estany de Sotllo, un lago glaciar enorme y precioso, que ya nos ofrece una perspectiva de lo que se nos viene encima. Se rodea dejando el lago a nuestra derecha. Sólo nos queda un esfuerzo más, y alcanzaremos el Estany d´Estats, desde donde nos impone la amplitud del circo que nos ofrece la montaña, con el Port de Sotllo (2884m) 400m por encima de nosotros, el Pic de Sotllo (3085m) a la izquierda, y la Pica a la derecha.
Una vez en el collado, parece que la ascensión ha terminado, pero aun nos quedan casi dos horas, pues hay que bajar al Estany de la Cometa, ya en la vertiente francesa, ganar el coll de Riufret, girar a la derecha, y por una zona mucho más suave, con un par de trepadas, nos situamos en el collado que separa el Pic Verdaguer (3125m) al NO y Pica d´Estats a nuestro SE.
Vamos a rendir honor al poeta catalán Jacinto Verdaguer, y vamos a subir primero a este respetable escudero de la gran cima de este macizo, el techo de Cataluña: La Pica d´Estats. Aquí termina la provincia de Lleida y la comarca del Pallars Sobirá, y comienza el departamento de Ariege, en nuestra vecina Francia, y por donde hemos estado caminando desde hace unas 2 horas. Estamos a tiro de piedra de Andorra.
Hace muy poquito que han instalado en la cima la estación meteorológica, que nos da información en la página de AEMET, pinchando en Montaña – Pirineo Catalán.
Las vistas: indescriptibles.
La bajada: mucho más rápida por la gran pedrera (tartera), pero igual de cautelosa en la travesía de los restos del glaciar de Sotllo. Recuperamos la mochila de Isabel, que se quedó hacía 4 horas en la pedrera (con el móvil, la cartera… y lo más importante: la comida), y nos dimos el gran homenaje: pasta a la carbonara de altitud.
La música: Jeff Beck, en directo en el Ronnie Scott´s.
La recomendación: Ir preparados para una jornada de unas 13 horas por un entorno increíble. Se puede tomar agua por el camino, y hay quien fracciona, haciendo noche en el lago.
El Track: No, pues el fichero da error. Tampoco hace falta si vamos atentos.
Desnivel: 1450m…





























viernes, 7 de agosto de 2015

Ascensión al Tuc de Ratera (2863m)

Entramos al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici por la carretera que viene de Espot. Nos encontraremos con un parking, que se llenará si no madrugamos, y aquí existe la posibilidad de tomar un taxi todo terreno que nos suba al lago San Mauricio, que no es ni el más grande ni el más bonito, pero es el que da nombre al parque.
Comenzamos a caminar bastante temprano, y tuvimos la suerte de ver algo de fauna salvaje, y disfrutar en silencio del torrente del río Escrita, que aporta al Noguera Pallaresa. Al llegar a San Mauricio, las luces y la tranquilidad que se respiraba, compensó el esfuerzo de llevar 1h y 20 minutos caminando por un espectacular sendero. No estamos acostumbrados a tanta foresta, la verdad: pinos, enormes helechos, abetos…
Desde la presa, seguimos las indicaciones del GR-11, por el sendero, no por la pista, pues de esta manera, veríamos la cascada que baja del Estany de Ratera al Sant Maurici… un espectáculo, y sólo estamos a 1920m. Las vistas de Petit y Gran Encantat son fabulosas.
El Estany de Ratera, a 2100m, es precioso, y sigue habiendo una tranquilidad absoluta. Dejamos de lado el camino que sube al refugio, y seguimos por el río de Ratera, atraídos por las indicaciones que jalonan el camino hasta el Port de Ratera, a 2550m. Quedan algunos neveros que decoran el espectacular paisaje, y las emociones se suceden una tras otra… poco a poco nos vamos acercando a nuestro objetivo, y la cantidad de lagos que ya hemos visto compensa todo el esfuerzo del viaje… sin duda alguna, se trata de uno de los rincones más bellos del Pirineo, y está claro que no nos cansaremos de visitar Cataluña para disfrutar de este tesoro.
Ya nos hemos cruzado con algunos montañeros que, o bien hacen el GR-11 o bien la Carros de Foc. La llegada al collado no puede ser más emocionante, todavía queda un nevero en uno de los pequeños lagos de la cabecera del Circo de Saboredo, por encima del Estany del Port de Ratera, que da un toque turquesa y espectacular al ya de por si bonito día.
Sin descanso acometemos la fuerte subida, con un ritmo continuo, como el que imprimen Queens Of The Stone Age a sus guitarras… guitarrazos de mucha clase que se podría decir. El zigzag es continuo, al igual que los riffs de esos californianos.
Es una subida que poco a poco va tomando verticalidad, y desde la ansiada cima es más de una treintena de lagos lo que podremos vislumbrar. El pequeño collado que separa las dos cumbres (más alta la de la izquierda) deja ver el espectáculo geológico de la otra vertiente. Arriba estamos totalmente solos.
Un rico almuerzo de montaña, con té y unos alfajores de Medina… y como el restaurante no es nada caro y se está muy a gusto, decidimos alargar la sobremesa a orillas de un lago, recorriendo descalzos un centenar de metros para llegar a él. No nos queremos ir… pero todo lo bueno se acaba… más tarde nos desviaríamos para tomar café en el chalet de Amitges, enclavado en un rincón bellísimo, y posiblemente el refugio más visitado del parque.
Dos días más tarde, se celebraría la Ultra Trail Valls d´Aneu, con salida y llegada en Esterri, y recorrería parte de estos caminos y del vecino parque al que también haríamos una visita. Al parecer es una de las carreras más técnicas y duras, pues en 92 kms se ascienden 7300m.

Aprovechar para comentar que en Cataluña, los federados en montaña, no obtendrán descuento en los refugios, a no ser que pertenezcas a la federación catalana de montañismo.