Siempre es un placer ascender la cumbre más elevada de cualquier provincia,
macizo, país… Hemos de reconocer que nos atrae elevarnos por encima de lo que
nos rodea. Es verdad que a veces es una percepción extraña, pues no siempre
estás en el punto más alto de un macizo por el hecho de haber alcanzado una
cumbre provincial. No es el caso.
Lo cierto, es que existe cierto magnetismo hacia cualquier cima… El Magnetismo… esa es la primera canción del disco
La Dinastía Scorpio, de los argentinos El Mató a un Policía Motorizado. Una
banda increíblemente buena, a la que últimamente prestamos mucha atención, y
que recomendamos con mucho gusto.
Para ascender el techo toledano, si nos queda lejos, un buen lugar para
hospedarnos sería Los Navalucillos. Es tranquilo, se come bien, y por la mañana
estaremos muy cerca del P.N. de Cabañeros; sólo hay que seguir la CM-4155 hasta
ver las indicaciones del Parque.
También existe la posibilidad de acampada libre, una vez llegamos al
Parque, bajamos el camino de tierra (apto para un turismo), y al llegar a Las
Becerras, a orillas del río Pusa, disponemos de una extensa zona habilitada
para acampar, tanto en tienda como en furgo, y de forma gratuita. Es un buen
lugar para la bici.
De aquí a la caseta de información del Parque, nos queda muy poco. Hay
excelentes aparcamientos con techumbre, pero hay que madrugar, pues acude mucha
gente a la llamada de las chorreras.
Esta ascensión la mostramos de forma circular, tomando el camino de la
izquierda según se mira a la caseta. Es mucho más interesante que subir y bajar
por el río. A nosotros nos lo recomendó muy certeramente el personal del parque.
Era temprano, así que ascendimos por solana. Las vistas son excepcionales
conforme se va tomando altura. El trazado, cómodo, y con un desnivel a superar
que roza los mil metros, es muy sencillo de llevar a cabo. Lo que no nos gustó
tanto, es que está demasiado urbanizado, de hecho, no es necesario llevar reseñas
de gps, pues está perfectamente balizado.
Una vez se alcanza la cima, tenemos a nuestra disposición un mirador de
madera recién instalado, que ofrece unas vistas muy amplias, debido a la
diferencia de altura con respecto al paisaje que nos rodea.
El Parque Nacional de Cabañeros posee una gran variedad arbórea y
faunística. Se disfruta de una gran población de buitre leonado, entre otras
especies. Estamos en un entorno privilegiado, y debemos ser lo más respetuosos
posibles con él.
La bajada por el Barranco del Chorro es espectacular. Lo primero que nos
recibe es un tupido bosque de roble melojo o rebollo, que nos irá emocionando
cada vez más. También pasaremos una cornisa, de roca rojiza, en la cual han
instalado una cadena, totalmente innecesaria y demasiado larga. No lo
entendemos, pues el riesgo de caída es casi inexistente, pero suponemos, que al
ser Parque Nacional y recibir muchísimas visitas… habrán querido curarse en
salud.
También pasaremos dos desvíos, para contemplar dos saltos de agua, que
quedan muy cerca del camino principal.
Una montaña muy recomendable y que nos va a sorprender, sin lugar a dudas.
Y con esta ascensión en la mochila, ya hemos coleccionado una bonita suerte de
techos peninsulares.
 |
| Primeros pasos del camino. |
 |
| Zig-zag del robledal. |
 |
| Mirador junto a las buitreras. |
 |
| Sería lo suyo, y parece mentira que se tenga que recordar. |
 |
| Mirador del río Pusa. |
 |
| Geometría caprichosa. |
 |
| Poniendo hitos en el hito. |
 |
| Aquí hay un hueco y aquí me planto. |
 |
| Brezales de montañas de los que sale una rica miel. |
 |
| Último desvío al Rocigalgo. Muy bien señalizado todo el recorrido. |
 |
| Techo Bolo. |
 |
| Mirador del Rocigalgo junto a la estación meteorológica. |
 |
| Campos de cultivo. |
 |
| Melojar. |
 |
| Rebollar. |
 |
| Regreso por el chorro. |
 |
| Fósiles. |
 |
| Balcón natural de la chorrera chica. |
 |
| Paredes y cornisas. |
 |
| Como se puede ver... |
 |
| ... la cadena no es tan necesaria. |
 |
| Caída a la chorrera grande. |
 |
| Embalse del río Pusa, cerca de Los Navalucillos. |