domingo, 13 de noviembre de 2016

Aljibe (1092m) Máxima elevación del Parque de los Alcornocales

Como un pájaro en un alambre, como un borracho en un corrillo nocturno… he intentado ser libre, a mi manera. Leonard Cohen.
La primera vez que escuchamos a Joe Bonamassa interpretar esta composición del canadiense… nos quedamos sin palabras. Ese hombre, Cohen, que vino a Granada, para conocer más sobre Lorca, se llevó unos versos que el de Fuente Vaqueros compuso en New York… esos versos, musicados, volvieron hacia Granada años más tarde, donde Morente le dio su toque único y los convirtió en casi un himno… o incluso más que un himno… y es que, sin Leonard Cohen, ni Omega hubiese sido lo que es, ni Bonamassa hubiese emocionado de esa manera… ni la humanidad hubiese tenido tantos momentos de paz. No sabemos si algún día, se darán cuenta de lo importante que es la música para la vida.
Alcanzar la cima del Aljibe es ya como una rutina, algo que se debe hacer todos los años, bien sea para comer, para dormir, para ver amanecer… cualquier excusa es magnífica.
Las vistas que había el sábado, eran especiales… y encontrarnos una batalla de otra época en la Sauceda, fue toda una sorpresa.











jueves, 3 de noviembre de 2016

Ascensión al Pico Almanzor (2592m). Máxima elevación abulense.

Trece años hacía, al menos, de aquella primera ascensión a esta montaña, en duras y arriesgadas condiciones invernales. Aquel detalle nivoso, hizo pasar por la cabeza cuando llegaba a cumbre, una sencilla pregunta: Si ahora está costando trabajo, ¿cómo se hizo hace más de una década y en condiciones invernales? De hecho, no se recordaba ni por donde subimos aquella vez.
El último día de octubre, y estrenando horario, empezamos a caminar antes de las 7:00… ¡que buen horario… ojalá sea el último cambio!
En La Plataforma, había bastantes vehículos estacionados, de montañeros, e incluso de algún pseudo-montañero, suponemos, pues no es normal la cantidad de basura que hay en este magnífico Parque… cantidad, que por supuesto, se ha visto reducida tras nuestro paso… ¡No nos cansaremos!
Transitar el magnífico y empedrado camino, elaborado a base de cantería granítica, como no podría ser de otra forma, que accede a la Laguna Grande, a oscuras… es una delicia, y hasta que no llegamos a lo más bajo de Los Barrerones, cerca de la Laguna, no nos cruzamos con los primeros chavales, que habían pernoctado en Elola.
En dos horas estamos en el refugio… pasamos por la puerta, y nos dirigimos con ansia viva hacia la gran pedrera granítica que se derrama desde la “torre” cimera de nuestro objetivo, y que descansa a la sombra del Cuchillar de las Navajas.
Ganamos el inconfundible collado de Portilla Bermeja, donde se yergue un hermoso vivac, y a partir de donde estaríamos expuestos al sol… por fin… aunque también al viento, que en esta ocasión soplaba muy suavemente.
El cambio de rumbo es de 90º hacia el Norte, casi por la arista… hay hitos… es un caos de grandes bloques de tres minerales juntos y apelmazados: Cuarzo, feldespato y mica.
Las vistas hacia el valle del Tiétar y la comarca de La Vera son increíbles… el embalse de Rosarito, el embalse de Valdecañas… en el Tajo, y el embalse de Alcántara… por lo tanto, vemos Cáceres, Trujillo, Monfragüe… ¿quién dijo que escalar montañas no es apetecible?
Igual de apetecible puede resultar quedarnos en casa escuchando Mountain. Posiblemente la primera banda de Heavy Rock de la historia de la música… aunque esta afirmación es complicada, pero puede estar en lo cierto. Ha sido una de las bandas más influyentes en este estilo, en el Hard Rock, y en el blues moderno… y su primer riff, salía de esas guitarras allá por 1969.
Y dando un salto desde la escena musical a la mineral, llegamos a un portillón, harto complicado de rebasar… bloques enormes con amplia exposición y cornisa escasa de agarres. La cima, a escasos metros, pero la vida es más importante…
Decidimos que hasta aquí ya era suficiente, pues una persona con gran índice de vértigo, puede tener un grave accidente en un terreno como este.
Escalé los últimos metros para acariciar la gloria, y emprendimos la bajada tras disfrutar de las amplias vistas del techo de Ávila durante unos minutos.
Paramos a comer en la Portilla Bermeja, al socaire y contemplando los recortes de esta magnífica elevación mientras las viandas desaparecían poco a poco de nuestras mochilas.
El retorno hacia la Plataforma, lo llevaríamos a cabo por el mismo camino de subida.

Recomendaciones:
Es aconsejable, salir a caminar sin agua, para no llevar peso, pues hasta la fuente de los Cavadores hay menos de una hora, y ahí podremos abrevar tranquilamente.
Si nos acompaña una persona poco experimentada en la faena alpinística, puede esperarnos en las inmediaciones del refugio Elola y Laguna Grande, custodiando el equipaje, así avanzaremos más brevemente y la espera será menor… de todas formas, el centro del Circo de Gredos da suficiente placer como para no aburrirnos esperando.
Se puede hacer perfectamente en zapatillas, esta ascensión.
Casco. Siempre casco en este tipo de actividades, por favor.
¿Basura?, de vuelta a casa. En la Plataforma hay hermosos contenedores ansiosos de ser utilizados. Usa el sentido común y no seas mal educado.





















domingo, 9 de octubre de 2016

Pseudo navegación en el mar.

Como en la vida todo funciona a base de sensaciones, podemos crearnos la percepción de estar en medio del océano, cuando en realidad estamos prácticamente rodeados de tierra.
Ya hacía tiempo que no sacábamos los kayaks del dique seco, y elegimos un día, el día después de una carrera de atletismo popular en la cual participábamos ambos tan sólo unas horas antes de zarpar.
Como había cierto oleaje, provocado por un pequeño mar de levas, que según la boya costera fue de un metro de altura, y acompañado de viento de poniente… nos marcamos un rumbo cerrado a barlovento, para ver venir las olas de frente, y disfrutar de un día en la vida… A Day In The Life. El Sargento Peppers nos guió perfectamente en nuestra singladura.
¿La vuelta? Un maravilloso surfeo con olas de popa que nos dejó en una orilla, en la cual tomamos un té caliente y otras delicatesen.













jueves, 29 de septiembre de 2016

Ascensión al Puntal de Vacares (3.144m) desde Barranco de San Juan.


1ª Jornada: +2.174m; 10 horas (ascenso). Estival.
2ª Jornada:  -2000m; 6 horas (descenso).

Desde Güejar Sierra, seguramente la población más montañera de Granada, tenemos que seguir las indicaciones hacia Maitena, y Barranco San Juan. Con precaución, pues la vía es muy estrecha y sólo cabe un coche. Para autocaravanas, está complicado el acceso.
Ahora tomaremos la Vereda de la Estrella… seguramente el sendero más popular de toda Andalucía, por lo tanto, es imprescindible un respeto máximo con el entorno. Cuando llevemos una hora de camino, veremos un desvío que nos invita a dirigirnos hacia Peña Partida, y nosotros  seguimos  esa invitación… en bajada, hacia el río Genil.
Una vez cruzado el río, ascendemos sin piedad la Cuesta de los Presidiarios… y como no, hay que decirlo: Un “Cuestón” de marca mayor. Jalonado de pinos y cipreses, vamos en sombra, ganando altura a cada paso, negociando zetas, y contemplando cada vez más baja, la Vereda de la Estrella.
Pasamos por el refugio de la Cucaracha, conocido así, popularmente, por la forma de su techo.
Seguimos ascendiendo… la pendiente se acentúa… y a veces, para avanzar con seguridad, necesitamos un track. Pero no nos sirve un track cualquiera… debe ser un track de un buen año, y de un buen álbum.  Un track de esos que te ponen los vellos de punta, como lo hacen las gargantas de Mc Cartney y Lennon en I´ve Got The Feelig, track del LP Let It Be, de 1970. ¡Eso sí que es un buen track!
Poco descanso encontramos, hasta llegar a un directorio, en el cual seguimos por nuestra intuición, ya que si pretendemos alcanzar la cuerda de los Tresmiles… el rumbo es obvio. Abandonamos la sombra…
La Loma del Calvario, hace honor a su nombre… el camino es muy evidente por la Cañada Real de Vacares, y cuando crees que todo está perdido, que vamos a una muerte segura… aparece Fuente Fría ante nosotros, y se acaban los problemas: Agua. Parece mentira, pero queda un hilo mediante el cual llenamos las vejigas y volvemos a sentir las mochilas tan pesadas como al inicio… ¿otra vez? Menos mal que elegimos zapatilla.
Dejamos las mochilas en el Collado de Vacares, y por la vertiente Este, ascendemos a la cumbre. Es un poco delicada la parte final, pues presenta un caos de rocas sueltas, y bastante aéreo. La cumbre es vertiginosa y con una panorámica estupenda a los cuatro vientos.
La bajada, la haremos por el mismo camino, pero cruzando a la vertiente Oeste. Luego nos dimos cuenta de que es mucho más cómoda esta vertiente, tanto para subir como para regresar a la Cuneta de Vacares, donde montamos nuestro vivac y disfrutamos junto al forero Juan, de un atardecer único. El esquisto es bastante mullido para descansar, y las vistas de Alcazaba, Cerro de los Machos y Veleta, provocaban que costase trabajo meterse al saco.
En esta zona hay bastantes rincones donde dormir, protegidos del viento por muros de piedras. Otra opción sería bajar a la Laguna, pero conlleva un esfuerzo extra, que no compensa… y comentar también, que la Laguna está precisamente en uno de esos momentos delicados; muy verde, baja de nivel… hay que evitar a toda costa cualquier tipo de presión humana a este tesoro.
 
Vereda de la Estrella
Cuesta de los Presidiarios
La Cucaracha, la Cucaracha...ya no puede caminar.
Loma del Calvario.

Cumbre del Puntal de Vacares.

Vistas desde el Puntal de Vacares.
Cuneta de Vacares, Puntal de Vacares dominando y Alcazaba a la derecha,
Machos y Veleta al amanecer.