“Me he quedado atrapado en el puto pasado y no puedo salir…”
Ni tengo intención alguna de salir… ni de explicar este inicio de entrada bloguera, pues no es necesario.
Hoy es sábado, un sábado de marzo, de esos en los que se percibe la llegada del equinoccio… Mi hermano y mi sobrino cumplieron años esta misma semana… “Empiezo ya a sentirme mejor”, dice Robe… pero yo voy a cambiar la última palabra de esa frase por otra, no sé si más conveniente o más realista: “Mayor”. Nos hacemos viejos, nos guste o no. Todos vamos a morir y no hace falta recordarlo… “Puede ser que mañana ya no nos quede nada”, nos vuelve a recordar Robe en la misma canción.
En mi memoria quedarán los esfuerzos dedicados a conservar la playa de Camposoto para intentar, sin éxito, convencer a una población egoísta y mal educada de que el chorlitejo patinegro está en peligro de extinción y que nosotros somos los únicos responsables de esa situación. Pasear por el sistema dunar y, sobre todo, soltar egoístamente a los perros por la playa son los principales causantes del declive de la población de este pequeño ave limícola, que es, por sí solo, un emblema de nuestra ciudad, pero que ni siquiera nuestro egoísta Ayuntamiento de San Fernando es capaz de proteger, aunque sólo sea dándonos a los voluntarios una pizca de apoyo. No pedimos nada. No pedimos financiación. Sólo un poco de respeto.
Hoy hemos realizado la limpieza voluntaria de la playa y hemos recogido alrededor de 300 kilos de residuos. Algunos bastante grandes. Eso es competencia del Ayuntamiento y lo hemos recogido entre media docena de voluntarios del proyecto de AGADEN y una inmensa cantidad de chavales del grupo Scout Eryteia, que, si no fuese por ellos… no sé. El Ayuntamiento sólo colabora mandando un camión del servicio de limpieza a la rotonda… pero la playa es muy larga y los chavales vienen cargados caminando 2 kilómetros con las bolsas llenas… por la arena. Ni siquiera los políticos tienen la decencia de, por lo menos, invitar a los chavales a merendar. Yo no pido nada… de hecho, ni siquiera me quedé para la foto final. No quiero reconocimientos; de hecho, limpio esa playa todas las semanas durante todo el año.
Pero eso ha sido hoy, sábado 14 de marzo… en el mes de la citada primavera. El miércoles 11, cumpleaños de mi sobrino Julio, amanecimos en un hotel en Ronda, y a las 8:30 ya estaban las botas bien atadas y los guantes puestos, y hacía -2 °C en el aparcamiento del área recreativa de Quejigales, en ese recién estrenado Parque Nacional.
¿Qué coño vamos a contar de la Sierra de las Nieves? Que hablen las fotos… pues “voy que ni toco el suelo, y he espantao hasta las nubes… no sé si son tus besos o este tripi que me sube”.
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| Como los helados de dos sabores... |
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| La belleza de la Meseta de Quejigales no tiene parangón en Andalucía. |
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| Alpestris canosos, de la edad... |
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| Siempre es emocionante enamorarse. |
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| Rastreables. Travel bug. |
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| El Peñón de Ronda, visto desde arriba. |
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| Pinsapos (pinzapos) de repoblación. |
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| Podarcis vaucheri con la piel bastante vieja tras todo el invierno. Mudará en breve. |
Hola Fran.
ResponderEliminarOye que no me había coscado de tu blog. Le he preguntado al Dani por él. La verdad es que soy el despiste personificado.
Me gusta mucho cómo escribes y trasmites. ¡Enhorabuena! Dadas también por toda esa labor que hacéis en la playa de Camposoto con el Chorlitejo patinegro, pese a la desidia institucional.
Muy buenas fotos de la Sierra de las Nieves. Se ve un día estupendo para su visita. Maru y yo subimos al Torrecilla desde el área recreativa de los Quejigales, pero, más allá de la cima, lo que nos cautivó mucho es el descubrimiento de esos dos bosques tan tan únicos y peculiares: los dos pinsapares de las Cañadas (por uno subimos y por otro bajamos) y la aparición de ese espectacular robledal de alta montaña en ese bello y extraño lugar que es el páramo alto camino de la cima.
Una ruta que, por los pelos, disfrutamos un montón, antes de estropearse todo, ya que esa misma noche Maru empezó con un virus intestinal de esos de 24 horas que un par de días antes había contraído yo, jejeje.
Saludos.
Toni, muchas gracias por asomarte aquí, y por lo que me cuentas. Muchas gracias, y no te preocupes en absoluto.
EliminarEl chorlitejo patinegro es precioso, y es una pena que no exista más implicación institucional y también ciudadana. Es muy difícil conseguir, entre un grupo tan reducido de personas, calar en una sociedad cada vez más egoísta. Pero ahí llevo ya 5 años con este, que es el sexto año del proyecto.
Sierra de las Nieves, para mi, es quizá la sierra más hermosa de Andalucía. Esa Meseta de Quejigales, con una media de altitud de 1700 m, es comodísima de caminar, muy disfrutona, y con una cantidad de vetustos quejigos, que pocas sierras albergan. Son ejemplares únicos, que siempre los conocí como Quercus faginea, pero de hace unos años a esta parte, hay estudios que los catalogan como una subespecie distinta a la que llaman Quercus alpestris. Precisamente por la Cañada de Enmedio, que está entre las dos que vosotros recorristeis, que son: Cañada de las Ánimas y Cañada del Cuerno, se refugian en invierno unos mirlos que son distintos del mirlo común, y se llaman mirlos capiblancos. ¡Pero! no todo acaba ahí, si no que se ve también una subespecie del capiblanco (Turdus torcuatus), llamada Turdus torcuatus sub. alpestris. Son muy bonitos y los hemos visto por esa zona... también te digo que poca gente los ve.
También se ven muchas chovas piquirrojas, aunque algunas tenían el pico amarillo, pero es por su corta edad. El roquero rojo es otro pájaro, precioso y difícil de ver, que nosotros hemos llegado a localizar allí, en la meseta de Quejigales. Es un parque con mucho encanto y bastante biodiversidad.
Un saludo, amigo, y de nuevo, gracias por participar.
Hola Fran.
ResponderEliminarMe uno a la enhorabuena de mi compinche, por ese trabajo de voluntariado y por los esfuerzos por salvar al chorlitejo patinegro. Y me uno también a esa crítica a los ayuntamientos , administraciones y ciudadanos de a pie que tan poco les importa la conservación del ámbito natural y de las criaturas que viven en él.
Qué pasada encontrar de esa guisa la Sierra de las Nieves. Hay estampas montañeras que por mucho que uno las haya visto en blogs, revistas, vídeos etc., no resultan para nada repetitivas, y una de esas estampas son esos peculiares robles de la parte alta de la sierra. Una maravilla.
Del bonito coloquio que han dado vuestras fotos resalto dos: la quinta, con ese pinsapo cubierto de nieve, y la séptima, con ese sol incapaz de penetrar en la espesura del bosque, y en la que hay que fijarse muy bien para distinguir a Isabel 😉
Abrazo.
Hola Dani, perdona por no haberte respondido antes... leí el comentario en mi correo, lo dejé para más tarde, y se me ha pasado cuasi un mes. ¡Vaya despiste!
EliminarEsos quejigos y pinsapos, con esas cencelladas que a veces nos deja la meteo en Sierra de las Nieves, es verdad que nunca cansan por más veces que hayamos disfrutado semejantes panoramas.
Aquel día, hizo mucho frío por la mañana, pero luego la temperatura se elevó lo suficiente como para poder disfrutar, sin pasar calor. La nieve se derritió por completo cuando ya emprendíamos el camino de bajada. En esa sierra, es demasiado efímera la capa de nieve.
Un saludo, amigo, y muchas gracias.