jueves, 6 de junio de 2013

GAITANEJO


Aprovechando nuestra estancia en el Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes, no quisimos irnos habiendo realizado sólo un itinerario, y nos acercamos al Restaurante El Kiosco, donde hay un túnel, junto a las instalaciones del bar, y si caminas por la carretera, en dirección a Ardales, localizas otro túnel, muy pequeño, pero más largo que el anterior. Entramos por este túnel, y salimos bajando, por la pista, hacia la Central Eléctrica Gaitanejo, situada en un enclave espectacular.
Al llegar a la central, la rodeas por su izquierda, según llegas, y este camino te lleva al más popular de los itinerarios que se pueden practicar en el parque: El Caminito del Rey.
Actualmente, y por motivos de seguridad, pues las instalaciones están muy deficientes, el sendero está clausurado, y si saltas la puerta, que no es difícil ni peligroso, solo puedes recorrer unos 15 metros, pues han desinstalado unos metros de tablero para que no se pueda acometer el recorrido. La única opción que tenemos, es, repechar hacia la derecha, unos metros antes de la puerta, para llegar a un punto de reunión, y rapelar hasta el camino, pero aunque esta práctica es habitual entre los guías locales para meter a los grupos, no es para nada aconsejable.
No queremos arremeter contra la profesión de guía, pero me parece bastante arriesgado, llevar a turistas por este maltrecho camino, cuando las autoridades, por el motivo que sea, lo han cerrado.
El entorno, sobrecoge por su verticalidad y por el gran interés geológico que ofrece. El cañón es sencillamente sublime, pero llegados a este punto, y tras curiosear tras la puerta, nos tuvimos que volver por la pista, y buscamos el carril que asciende hasta el mirador natural El Hoyo que se yergue sobre el desfiladero y se haya en las inmediaciones del pico Convento. Hacía mucho viento y frío, todo lo contrario al día anterior; asomarse por aquellos tajos se tornaba peligroso, pero a su vez, la curiosidad innata en el montañero, te atraía como un imán hacia el filo… desobedeciendo a toda llamada a la sensatez. Como dice un gran amigo: Antes morir, que perder la vida.
Este mirador, es buen lugar para atrincherarse a manducar algo y dar a los oídos el placer de sentir la guitarra de Rory Gallagher, un gran hombre y artista del folk blues, irlandés de pura cepa y con un sentimiento que se puede adjetivar, como las paredes de este cañón, de sublime. Bullfrog Blues sería la canción perfecta para escuchar en esta atalaya natural.
La vuelta la realizamos por el camino que discurre junto a la ribera del coqueto embalse del Gaitanejo, hasta la presa del Conde del Guadalhorce.
Un buen paseíllo para dar por terminado el fin de semana.









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