viernes, 16 de octubre de 2020

El Túnel de Horgazal, por Benaocaz.

Va de puentes, o de arcos, o de enormes agujeros erosionados en la caliza… o como se quieran llamar… y por supuesto, va de Rocanroll. Sin esto último, la vida sería mucho más difícil… por no decir imposible.

Dos días… justo dos días después de haber caminado por la Sierra de Grazalema, un (por fin) sábado frío, nos quedamos helados a poco más de las once de la noche, cuando el grazalemeño Juanma Sánchez Coronas, piloto del Vuelo del Fénix, interrumpía su programación para emitir al espacio sonoro un Jump que nos pondría los vellos de punta, ya que sucedía justo después de anunciar la muerte de Edward Van Halen, uno de los guitarristas más técnicos y escuchados de la historia. Todo el mundo conoce a Van Halen, aunque ese no sea tu estilo, y todo el planeta conoce Jump, aunque precisamente en esa canción no es la guitarra la protagonista, si no el teclado… por algo este guitarrista empezó en la música tocando el piano.

Eddi Van Halen se sentaba en el pie de la cama, cuando era un adolescente, con la guitarra, y su hermano, harto de ensayar, le decía: ¡Vamos a salir y tomarnos algo! Y Eddi le decía: Vete tu… pero cuando Alex volvía a casa, de la calle… se encontraba a Eddi sentado justo en el mismo lugar con su guitarra, 3 o 5 horas después de haberlo dejado ahí. Por eso tocaba como tocaba. Por eso desarrolló técnicas como el tapping como nunca lo hizo nadie… aunque no fuese una técnica inventada por él. Por eso grandes músicos, como Michael Jackson, contaron con sus habilidades a la hora de grabar.

Puentes era lo que tendía este gran guitarrista… como otros muchos músicos. Puentes entre estilos, entre personas… puentes para poder cruzar la vida, pues a veces, la vida no es más que un río bravo y potente que nos arrastraría si no lo cruzamos por el lugar idóneo. Muchas gracias por la música… a todos los músicos.

Puentes, túneles… arcos calizos. El Arco Calizo más conocido del Endrinal, ese que se sitúa por encima de la Ermita del Calvario de la población que da nombre a toda esta Sierra, lo visitamos a finales de septiembre… un día frío y lluvioso. Es una pena como están dejando ese arco, conocido como Puerta dos Cuevas, Cueva de las dos Ventanas, Ventana de dos Cuevas… o Cueva de las dos Puertas… sazonar al gusto… sazonar, disfrutar de la comida… pero a la hora de descargar, por favor, llevaos las toallitas a vuestra casa. El Vertedero de las dos Puertas, le podríamos llamar.

Un 4 de octubre, San Francisco de Asís… todos somos cristianos culturalmente hablando… cristianos no creyentes… en absoluto, nos fuimos a Benaocaz, para subir a otro agujero, menos visitado que el de Grazalema… el de Horgazal... aunque alguien nos ha dicho que desde antaño se pronunciaba con J… con Jota Mayúscula, y aprovechamos también para rendir homenaje (con H) a este gran músico, rapero, presentador de radio3, productor… y que nos ha dejado también hace menos de un mes… con tan sólo 48 años.

Estas diferencias en la pronunciación de las jotas y las haches según las localidades, hacen que muchas veces, los agrimensores, que normalmente venían de Madrid, con un oído demasiado fino para el terreno, transcribiesen como podían algunos topónimos al consultar a los lugareños. Bueno, de eso ya hablamos en más de una ocasión.

Salimos desde Benaocaz, temprano y sin pan… porque en este pueblo, o vienes con el pan de casa… o lo compras en El Bosque, que está abierto a las 7:30… o quizá el problema lo pongamos nosotros… ¿Quién nos manda levantarnos a las 6 de la mañana un sábado? Cruzamos el Pajaruco y nos vamos hacia el Salto del Cabrero… por el camino conocimos a Gregorio (Manuel) un gran corredor de montaña de Trebujena. Desde el mirador de abajo nos fuimos hacia el Puerto de San Fernando, para contemplar el Salto del Cabrero desde arriba. San Fernando, si, hemos escrito bien. Hay planos que pueden tener un error, y le dan el topónimo de Don Fernando… ¿Por el Rey, quizá? La verdad es que no tiene sentido este topónimo,  ya que cuando tu venías caminando desde Grazalema hacia Benaocaz, al trasponer este collado, o Puerto, se veía San Fernando… hablamos de una época en la que ni existía Puerto Real… que es de 1400… sin embargo Benaocaz ya era aldea en el 700 y pico.

Seguimos caminando hasta encontrarnos con una cancela cerrada en la cual han grabado con pintura una frase… esto es siguiendo el camino de marras que va al Puerto del Boyar, y que hace unos años cerró el propietario de cierta finca de cuyo nombre no nos acordamos. Esa cancela te fuerza a hacer un giro a la diestra, siguiendo la linde alambrada, hasta un hueco entre alambre y piedra, en el cual se puede saltar sin dañar la instalación. También se podría saltar por la misma cancela…

Ahora seguimos un caminillo, a veces difuso y otras veces confuso… siempre ascendiendo casi en línea de máxima pendiente… obviando curvas de nivel.

Nos va llevando hacia las majestuosas e inexpugnables (para algunos) paredes de la zona alta del Horgazal. Tendremos que volver a saltar otro alambrado, para salir de la finca. Siempre con sumo cuidado de no dañar la instalación… ni los pantalones.

Llegando a las paredes superiores, por bonitas llambrías, como suele suceder en estos enclaves, vemos desde abajo el hermoso agujero de Horgazal. Ya hemos estado dos veces por aquí, pues como ya dijimos otra vez, en 2008, creo, si no fue antes, Fali El Coleta me habló de este agujero, que él descubrió en una de sus caminatas/carreras por rincones desconocidos por casi todo el mundo. Siempre le gustó investigar a Fali, y lo sigue haciendo. 

La vez anterior, vinimos desde la otra vertiente… por la cual bajaríamos hoy, tras comer arriba, y espantar a unas cabras que pretendían agenciarse nuestras viandas.

Desde aquí hay dos opciones: dirigirse a la Casa de Dornajo, o ir bajando por el Arroyo de las Piletas hacia Benaocaz, que es lo que hicimos.

Y aprovechamos la coyuntura para acordarnos también de Chicho, Juan Ramón Artero, guitarrista de los Mojinos Escozíos, que nos dejaba el 26 de septiembre víctima de un cáncer. 


Pajaruco como una mojama.

Donde las caleras.

Una muestra de la falla Alicante-Cádiz.

Encina durmiente.

Desayunando, por segunda.

Ruinas.

La vida.


Y el Monete de fondo.

El Salto del Cabrero desde arriba.

Con respeto.

Encina rota.

Hacia la pared, hasta dar con el agujero.

Y pasamos por dentro del agujero.

Vertiente de solana del túnel de Horgazal.

Sus vistas.

La Sierra del Pinar.

Y un poco de equilibrio.

1 comentario:

  1. Una zona llena de preciosos enclaves, y este es uno de los más llamativos, vamos a tener que acercarnos de nuevo. Gracias por compartir vuestras experiencias que animan al más adormilado. Saludos

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