lunes, 29 de enero de 2018

Peñón de Enamorados y Torrecilla, por Cañadas del Canalizo y Ánimas.

El día 15 de este mes, moría Dolores O´Riordan, con sólo 46 años. Ha sido un jarro de agua fría para la familia y muchos de sus seguidores. Nosotros la queremos recordar con “Loser”, una composición de 2007 incluida en el álbum: Are You Listening?  Ella quiso alejarse un poco de la influencia del grupo, y sacar su genio, transformando todo su talento en dos generosos discos con trallazos a su estilo.
La racha no es muy alentadora, pues casi cada semana nos hacemos eco de la muerte de algún músico imprescindible.
No queremos ser negativos, nunca lo seremos, y como en el coche sonó el último trabajo de la gran pareja Beth Hart-Joe Bonamassa, podemos decir que esto nos calentó lo suficiente como para afrontar una jornada que empezaba a -1ºC, el sábado 27, a eso de las ocho en la solitaria área recreativa de Quejigales, dirigiendo nuestras intenciones hacia la Cañada del Canalizo y subiendo directos al Peñón de los Enamorados. Había nevado hacía un día y medio, y el viento era intenso, de componente Norte… no decimos más.
Desde aquí, apuntamos a la Cañada de la Cuesta de las Carnicerías, para desviarnos hacia la de Froncaire y ascender al Torrecilla. No recordamos un viento tan feroz en esta cima.
Se trata de un recorrido solitario, hasta que se alcanza el Pilar de Tolox, de hecho, si no se conoce bien, esa zona es propensa a despistarnos. Ha habido un gran desprendimiento rocoso, que se ha llevado por delante algún fuerte ejemplar de pinsapo, y hace menos de un año. En la meseta, hemos visto varios de los Quercus faginea más históricos dar con su madera en el suelo, como si de un niño palestino abatido por balas israelíes se tratara.
La bajada, la efectuamos haciendo uso y disfrute de la Cañada de las Ánimas.
Un precioso recorrido, que nos ocupó cuasi 9 horas y precisó de la ingesta de buen queso, pan, embutido, frutos secos carnosos e indehiscentes, agua, infusión, y buenas botas y ropa de abrigo… intentarlo de otra manera, hubiese sido negligencia manifiesta.
Asomados donde siempre, en la encrucijada de caminos.

Un gran desprendimiento dificulta el paso por esta espectacular zona.

Los tritones querían saber la hora, en la cañada del Canalizo.

Sobre los Tajos del Canalizo, observando las vistas.

Isabel y Andrés, ya en el venteado collado. Ahora, cambio de rumbo.

Estaba todo cencellado en la Meseta.

Las mallas protectoras cumplen doble o triple función: captan agua.

Hacia la primera ascensión de esta fría y a la vez cálida jornada.

El Peñón de Enamorados.

La helada Meseta de Quejigales.

En la cumbre del Peñón.

Rápido para abajo, que el viento nos lleva.

Enrique y Andrés.

Por la Cañada de las Carnicerías.

Arribamos a Froncaire, buen lugar para comer algo.

Andrés, Enrique, Isabel... y unos metros de ferralla.

Cada vez suben más nubes.

El viento empujaba los cuerpos con muchísima fuerza. Las rachas serían de más de 90 Km/h.

El mar.

Gibraltar... buen lugar para almorzar.

Disfrutando, Andrés y la dueña del chiringuito, de un precioso entorno.

Colores de invierno.

Las nubes se van conformando como una amenaza... bendita amenaza.

Y cerramos donde comenzamos, en el cruce de Las Ánimas.



4 comentarios:

  1. Perfecto de veras. Me encanta Sierra de las Nieves y lo sabeis de hecho hace dos semana, Ana y yo hemos pasado el fin de semana allí y nos hemos hecho dos rutas y precisamente una pasando por el canalizo. Saludos, nos vemos.

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    1. Gracias Salva.
      Supongo que vieron ustedes el desprendimiento. ¡Que bárbaro!
      Pues hace dos semanas habría nieve, supongo. En esta ocasión, nada... sólo un resto escaso, y mucha cencellada.
      Ya va siendo hora de hacer algo juntos, creo yo.
      Un saludo.

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  2. Precioso el recorrido, tenemos muchas ganas de patear un trocito de esta sierra, muchas gracias por compartir. Saludos cordiales

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    1. Gracias a ti, Carlos, por participar. Ahora declararán, por fin, Parque Nacional esta zona, y será otro aliciente para repetir caminatas... hay muchos rincones por descubrir, alejados del gentío, aunque es fácil perderse si no se orienta uno bien... aparecen desvíos cuando menos te lo esperas, y te equivocas sin darte cuenta.
      Un saludo.

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