lunes, 6 de febrero de 2023

Cabeço da Fórnea (525m) desde el mirador Chao das Pias. Serra de Aire e Candeeiros.

No faltaba mucho para terminar el año… a penas unas horas, de hecho. Nuestro despertar en aquella acogedora habitación en Rio Maior, ponía fin a tres estupendos días en esta localidad portuguesa que tanto nos ha dado a conocer, como por ejemplo las únicas salinas de interior de nuestro país vecino, que en su día fueron visitadas por Salvador García y su hijo José Antonio, maestros salineros de Iptuci, en Prado del Rey. Ambas salinas son de origen romano, y hablando de romanos, no podíamos dejar sin visitar el yacimiento arqueológico de la Villa Romana de Rio Maior. Por supuesto, compramos sal… hace años que no compramos sal en un supermercado. Siempre en origen.

Rio Maior se sitúa justo en el extremo sur de la longitudinal Serra de Aire e Candeeiros, declarada Parque Natural, así que coche en mano nos dirigimos justo al norte de esta cadena montañosa tan interesante, concretamente a Serro Ventoso. 

El vehículo se queda en una curva, donde veremos un espectacular mirador en voladizo, desde el cual podremos ver Batalha, Leiría, Porto de Mós, y muchas pequeñas poblaciones más.

La Serra de Aire e Candeeiros es de naturaleza caliza… es un karst… así que el paisaje nos puede resultar algo familiar. Hacía un frío que pelaba esa mañana del 31 de diciembre… ¿Qué esperas en diciembre? El comienzo de la caminata discurre entre tierras de labor separadas por linderos de piedra seca, por un altiplano bastante venteado. Nos dirigimos hacia el este haciendo quiebros y siguiendo unas indicaciones de un PR. Llegamos a un punto en que giramos al sur y nos vamos acercando a una arista… hay condensación y no vemos demasiado lejos, hasta que el camino se va elevando paso a paso y vamos teniendo perspectiva. La formación es grandiosa… parece el cráter de un volcán, y en pocos minutos alcanzamos el punto más elevado: Cabeço da Fórnea, desde donde, y debido a la humedad, no hay demasiadas vistas.

Bajamos rodeando esa gran depresión, Fórnea, donde nace el Ribera da Fórnea. Paramos en un mirador natural, y a nuestra espalda tenemos la población de Chao das Pias, donde nos podríamos haber acercado a tomar un café, la verdad… no estaba tan lejos; pero continuamos rodeando por la arista, hasta divisar un pequeño senderillo, que bajaba a mala idea hasta el centro de aquella enorme depresión. La foresta es majestuosa y la sensación de bajar al centro mismo de la Tierra es mayor. Llegando al fondo, cruzamos con un sendero señalizado que se acerca al nacimiento, y no dudamos en entrar. Aquí nos cruzamos con algunos amables portugueses, que llegan desde la parte baja. Ahora sólo hay que seguir un rato el curso inicial del río, y pasar por la Cascata da Fórnea donde se ve perfectamente la formación de los distintos estratos calizos.

Vamos protegidos del viento, caminando por un itinerario que une Fátima con Nazaré… es fin de año y nos invade esa agradable sensación de estar acabando una etapa vivida, y en otro país. Todavía nos queda un tramo, y hay que parar a comer… será el último almuerzo de 2022 y se hará como se debe hacer: en la montaña… en la naturaleza… rodeados de aviones roqueros. Recordando todo lo escuchado en este año, que a nivel de conciertos no ha estado nada mal, ya que han sido pocos, pero muy buenos. Hoy, desde estas escarpadas laderas de la Serra de Aire e Candeeiros, vamos a recordar a los paisanos Freedom in Jails, de Puerto Real, que hacen una música bastante buena y que ya los vimos dos veces en directo. Este 2023 los volveremos a ver, seguro. Se lo merecen.

Terminamos la ruta, y paramos en Batalha, para ver el Mosteiro de Batalha… una exquisita obra arquitectónica imprescindible de visitar. En esta ciudad, pequeña, se libró la batalla que dio por fin la independencia a Portugal, del reino de Castilla. Este monasterio es el más impresionante de todo Portugal, y está aquí para recordar esa victoria. Es, como hemos dicho ya, imprescindible de conocer.

También estos días hemos visitado Santarem, y la iglesia de Gracia, donde está la sepultura de D. Pedro de Meneses, quien fuera primer gobernador de la ciudad de Ceuta. Otra ciudad muy recomendable, Santarem.

Para terminar el día, y el año, elegimos Leiría, conociendo una ciudad con una naturaleza envidiable. Desde nuestra ventana se veía el Castelo de Leiría, símbolo monumental de la ciudad, y donde se disparan los fuegos de artificio de fin de año, recordando que ya van varios fines de año en nuestro querido Portugal.

El paseo por Leiría el 1 de enero nos enseñó como se ha aprovechado el curso del río Lis para ir amoldando la ciudad a lo largo de los años. Desde el primer molino de papel, hasta los majestuosos parques de ocio de la actualidad. Ahora atraviesas el casco urbano y no dejas de ver garzas reales, ánades azulones, garcetas comunes, tarabillas, aviones roqueros, milanos reales… 

Y así se dio fin a un estupendo año, y comienzo a otro, que será mejor, sin duda alguna.











Llegando a la cumbre del Cabeço da Fórnea





Nunca se sabrá lo que llevamos en esa botella.

El Cabeço da Fórnea. De allí venimos.






Nascente da Ribera da Fórnea.



Cuestión de lógica. Falta aclarar que el corredor cede el paso al senderista.

Cascata da Fórnea.

Mosteiro de Batalha.

viernes, 20 de enero de 2023

La Sierra de la Plata en construcción.

Cuando 2022 estaba dando sus últimos coletazos de historia, un recordado 18 de diciembre, día fresco y de viento un tanto desagradable, pudimos comprobar binocular en mano (8x32), como los majestuosos buitres leonados están atareados aportando ramas porteadas en su poderoso pico desde algún matorral hasta la privilegiada terraza de su próximo lugar de cría, en las vertiginosas paredes de arenisca del paraje conocido como la Cueva del Moro. O lo que es lo mismo, están haciendo el nido.

Esta maniobra de construcción es realmente interesante de observar. Uno de los puntos clave para la identificación en vuelo del buitre leonado, es verlos extender su tren de aterrizaje en pleno vuelo. El negro, por ejemplo, no suele hacer ese movimiento. Es difícil confundir, desde luego, un negro con un leonado, aunque para ello es necesario un mínimo de observación y lectura, además de la siempre recomendable asistencia a un curso de ornitología. Nosotros recomendamos fielmente un curso  (son muy económicos) con Birding Tarifa. Tanto Manuel Morales como Víctor Porras, harán que aprendas con entusiasmo, sobre una de las especialidades más agradecidas de practicar a diario, como es la identificación de aves. Las aves, son los únicos animales que puedes observar a diario, y sin llegar a salir de la habitación; con unos simples y económicos prismáticos se puede disfrutar de pleno de un mundo realmente apasionante. Desde ver casi todos los días un águila pescadora en la orilla de la Casería, en San Fernando, hasta poder identificar un milano real o un pequeño y escurridizo petirrojo en cualquiera de tus salidas a la montaña; sin desmerecer el avistamiento de cientos de correlimos comunes o unas docenas de correlimos tridáctilos en cualquiera de las playas que nos rodean… con el permiso de docenas de gaviotas reidoras o lavanderas blancas invernantes en la provincia de Cádiz.

Los minúsculos mosquiteros o las escandalosas currucas cabecinegras están ahora por todas partes, y no digamos los ajetreados aviones roqueros.

A la vuelta de la Sierra de la Plata, tras contemplar los buitres, volando o posados, y algún cuervo, cernícalo y milano, con el sonido de fondo de Blackberry Smoke, que nos tiene entusiasmados tanto o más que el plumaje invernante, dimos con nuestras botas en la arena y comprobamos la cantidad de basura que acumula la afamada playa de Bolonia. Un cero para el Ayuntamiento de Tarifa. Las playas hay que limpiarlas también en invierno.

Al regreso a casa, hay que entrar en La Janda, obligatoriamente, y observar bandos de cientos de poderosas grullas, que alcanzan en esta zona un censo de más de dos mil ejemplares. También veremos avefría, morito, espátula, elanio azul, halcón peregrino, cernícalo vulgar… por no mencionar tarabillas y cogujadas.

Con el paso de alguna gaviota sombría por la ventana, por encima de la pantalla de este ordenador, podríamos dar por finalizada la temporada 2022… pero todavía quedaba algún avistamiento en el aire.
















lunes, 16 de enero de 2023

Sierra de las Nieves y un Peñón que enamora.

1777m de altitud creo que es la cota que alcanzamos aquel día, aunque puede que fuese un poco menos… cuanto más avanzamos en ciencia, más controversia se nos pone a nuestra disposición.

Al escribir, hace un año justo que con nuestro amigo Fernan anduvimos justamente por este mismo vericueto de nuestro parque más querido; Fernan es un gran amigo, aunque la distancia impida más contacto. También es amigo común de Dani, con quien ascendimos a su montaña fetiche hace ahora mismo un año… un primero de enero; me gusta celebrar el año nuevo por lo alto. Saludos a ambos, desde el sur.

Nubes de condensación y viento; humedad que se pega a la vestimenta, apropiada o inapropiada, pues dicen que no existe el mal tiempo, si no la vestimenta errónea. “Humedad, cierta tristeza y algo más” siempre hay una canción(Barricada) para una ocasión… o para un peñón. Hemos podido comprobar como en diciembre, un 10 de diciembre, todavía los vetustos alpestris están provistos de hoja, incluso verde; y comprobar también lo poco que ha llovido por esta sierra, aunque pueda parecer lo contrario… y no hablemos de ver su apellido, porque ese escasea en todas partes donde debería caer.

Nuestro camino favorito de nuestra querida Sierra de las Nieves, se cierra, porque pocos se ciernen a él… y eso es bueno por una parte, pero tedioso por otra… aves si que escuchamos, aunque pocas se dejaron ver: herrerillos comunes y algún carbonero por ejemplo; y por supuesto, y contra todo pronóstico, cuatro buitres leonados desafiando la baja cota de nubes aprovechando el viento de ladera, porque térmicas, podemos asegurar que no quedaba ni una. Como no, el Picus sharpei hizo su habitual acto de presencia sonora… llevamos años escuchándolo.

Un día más, nuestros cuerpos soportaron las bajas temperaturas que dejan esos fuertes vientos serranos, aunque muy a gusto.

No despedimos 2022 con esta ocasión… todavía quedaban sorpresas… y además tuvimos la buena noticia de que en 2023 saldría mi foto en el calendario del Parque Nacional, Natural y Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves, y eso es de agradecer; igual que la que publicaron en el primer libro editado con motivo de la declaración de Parque Nacional. Mil gracias al Parque, por todo.