miércoles, 27 de octubre de 2010

El PEÑON DE RONDA


En otoño es cuando los quejigos de la alta meseta de Sierra de las Nieves están en todo su esplendor porque, al tratarse de un árbol marcescente, en invierno suelen perder sus hojas por las bajas temperaturas y la acción de los fuertes vientos. También los pinsapos en esta época están dotados de sus piñas, así que, el

Los quejigos de la alta meseta de lasábado decidimos irnos al mencionado Parque, donde se encuentra la mayoría de los quejigos centenarios (Quercus faginea), para disfrutar de las vistas de un maravilloso quejigal y de un pinsapar (Abies pinsapo Boiss.).
Y dicho y hecho… ¡pusimos rumbo a Ronda! Pasada Ronda, nos dirigimos a San Pedro de Alcántara y nos adentramos en el área recreativa de Los Quejigales.
Cuando salimos del coche, el termómetro marcaba 5 °C, así que a subir por el carril del Sabinal para entrar en calor, dejando a la derecha el inicio del sendero que te lleva a la Cañada del Cuerno y al Torrecilla, que será el sendero por el que luego bajaremos.
En nuestra subida, a la derecha, nos acompaña el arroyo Carboneras, en un ascenso suave que discurre entre pinares de repoblación. Cuando llegamos al Puerto del Quejigal, giramos por el carril de la derecha que nos lleva a la cañada de las Ánimas, por un pequeño sendero muy bien marcado hasta llegar a una bifurcación, en la que seguimos recto, obviando la que sale a la derecha, para adentrarnos en la mencionada cañada de las Ánimas.
Justo en este punto, al norte, tenemos un gran tajo, un excelente mirador desde el que se puede contemplar todo el recorrido que vamos a realizar hasta la cumbre del Peñón de Ronda.

Todo el recorrido, con subidas y bajadas, hasta el Peñón de Ronda al final.

Las vistas son excelentes, mejor aún… maravillosas… Enfrente tenemos toda la Sierra de las Nieves en su vertiente norte. Lo más bonito de ésta zona, en esta época, es su colorido, el contraste de las margocalizas cretácicas plegadas con los diferentes tonos rojizos y grisáceos de la pedrisca caliza, de perfil se aprecia los diferentes ejes sinclinales que nos ha dejado el plegamiento alpino, y donde destaca su pronunciación en determinadas zonas y su desmoche en otras debido a la erosión que ha sufrido y a la intensa actividad agrícola y ganadera desarrollada en la zona.

Panorámica de toda la Sierra de las Nieves

Desde aquí se pueden divisar las ruinas del cortijo de Majada Vieja y del de Taramal.
Proseguimos el camino y cada vez más nos adentramos en el pinsapar. Debido a la humedad del suelo, ya están apareciendo diferentes especies de setas y el suelo se ve levantado por los jabalíes en busca de alimento.
Pasamos por el pinsapar de La Mirandilla con ejemplares de gran tamaño que contrastan bastante con los que hay en la sierra de Grazalema. Hoy en día, el pinsapo es una especie protegida. En toda la península solo se desarrolla en tres pequeñas áreas: el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, el Paraje Natural de los Reales de Sierra Bermeja y el Parque Natural de la Sierra de las Nieves, que está en expansión y ha sido declarada Reserva de la Biosfera. Aquí el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino debería despertar de una vez y declarar Parque Nacional el conjunto de los tres parques, lo que beneficiaría la zona dado el grado de protección que ello conlleva.
En 1838, el pinsapo fue clasificado como una nueva especie por el botánico suizo Boissier. Pero los enemigos naturales del pinsapo son las temperaturas adversas, con sequías prolongadas que impiden la germinación de nuevos retoños, y un hongo que les ataca (Diorcyatria mendicella).

Hongo  Diorcyatria mendicella

Pero el gran enemigo del pinsapo ha sido el hombre: por una parte, los incendios provocados que el bosque ha tenido que soportar; por otra, la explotación incontrolada de los pozos de nieve que se desarrollaba en la zona y hacía desmochar el pinsapo. También por la presión ganadera que se ejercía en la zona, dado que los animales se comían los chirriales y brinzales jóvenes, lo que daba lugar a su no regeneración. Pero la gran extinción que sufrió el pinsapar se debió a la tala masiva de árboles para obtener madera para las traviesas de la línea férrea de Ronda a Algeciras.
Vamos dejando atrás el frondoso pinsapar al cruzar un laborioso barranco en el que nos cuesta seguir la maltrecha vereda, ya que este camino es poco transitado (no me lo explico, dada su gran belleza) y se está perdiendo por desuso. Para no perder altura, avanzamos por senderos estrechos e inclinados de cabras. Pasamos por delante del tajo del Canalizo, con sus grandes paredones de roca caliza, donde se divisan canchales y desprendimientos de bloques, así como derrumbes y arroyadas de material producidos por las fuertes coladas de agua. Vamos bajando hacia el cauce del arroyo de la Higuera pero no sin antes hacer una parada para divisar los cabalgamientos que hemos dejado atrás que con el contraste de luz y colores está precioso, eso unido a lo solitario del lugar es uno de esos momentos tan agradables que te ofrece la naturaleza… su silencio.. tranquilidad.. inmensidad del terreno.. todo lo contrario que la masificada vereda que sube al Torrecilla.

Apreciación de los sinclinales

Nos encontramos con una alambrada y buscamos su angarilla para pasar. Retomamos aquí la senda con los hitos y ya podemos divisar lo que más tarde sería nuestro objetivo: El Peñón de Ronda (1.299 m), que esta vez vemos más cercano. Aquí hacemos un pequeño alto y, a unos metros más abajo del camino, nos encontramos con la primera fuente, donde saciamos nuestra sed. Bajamos al Pilón de la Breña, donde observamos la fauna anfibia que se ha desarrollado alrededor de las algas.
Proseguimos el camino, dejamos a nuestra izquierda el cortijo del Peñón de Ronda, bucólico lugar donde los haya, y nos preparamos para la ascensión entre rocas calizas y las desagradables aulagas. Llegamos a una pequeña meseta pensando que era la cumbre. ¡Pero no! No hemos llegado aún; la cumbre está más arriba, en un lapiaz de calizas subbéticas que hay que trepar...

Ascenso a la cumbre del Peñón de Ronda

Pudimos disfrutar en la cumbre porque el día lo merecía, con una estupenda comida en compañía de otro montañero de Jerez. Ni qué decir tiene de las vistas que tenía nuestro restaurante, ya que se divisaba casi toda la zona de acción del malogrado y último bandolero Juan José Mingolla Gallardo, alias Pasoslargos, comprendida entre el Pico del Viento, Ronda, El Burgo y el lugar donde nos encontrábamos degustando el almuerzo.
El regreso lo hicimos por otra zona del Peñón, mucho más suave, pero no exenta de espesura de espinos, maleza, aulagas secas y zarzas. ¡En fin! Un poco destrozados, pero la montaña es así…
Una vez abajo del Peñón, hay una marcada vereda que tomamos hacia Yunquera. Hay una bifurcación de caminos y cogemos el de la derecha, que nos lleva al Puerto del Hornillo, y pasamos por un frondoso y sombrío pinsapar con ejemplares impresionantes: el pinsapar de Cubero. Son pinsapos antiquísimos, con un verdor impresionante. El sendero pasa por la fuente del Hornillo y, en su parte alta, hay un paredón de rocas kársticas donde la acción del agua ha dejado numerosas cavidades. Ascendemos por la loma del Chaparral hasta alcanzar el puerto del Hornillo en el cual tomamos la senda que se abre a nuestra derecha por la arista y continuamos ascendiendo hasta la Peñilla o Cerro Alto de Yunquera, salvando un desnivel de más de 600 metros de una tacada, y aquí, pasamos por Los Ventisqueros hasta alcanzar el histórico Camino de la Sierra de las Nieves, que era la ruta de Los Neveros, profesión que desapareció con la llegada de los frigoríficos. Atravesamos una gran llanura donde se están recuperando los quejigos mediante la repoblación. Pasamos por el Peñón de los Enamorados (1775 m) y llegamos

Peñón de los Enamorados

Hasta el cruce con la senda que viene de la cumbre del Torrecilla (1918 m) y, por este archiconocido sendero, bajamos hasta el aparcamiento del área recreativa Los Quejigales, atravesando la mencionada al principio de este relato Cañada del Cuerno. 

Quejigales al atardecer

        Ficha Técnica:

Fecha: 16 de octubre de 2010
Localización: Parque Natural Sierra de las Nieves
Población:  Ronda
Dificultad: Alta
Trazado: Circular
Distancia: 22 Km
Desnivel: 1.191 m
Altitud:  1748 ms

martes, 26 de octubre de 2010

VILLALUENGA, LLANOS DEL REPUBLICANO, NAVAZOS DE LÍBAR Y CASA LAS MERINAS


Como ya han caído las primeras lluvias y la temperatura ha descendido, ya apetece salir al monte, así que el sábado nos enfundamos las botas de montaña y nos fuimos para los Llanos del Republicano. Llegamos a Villaluenga del Rosario, que es el pueblo más alto de la provincia de Cádiz y se encuentra situado en el centro del Parque Natural Sierra de Grazalema, a la vera de la Sierra del Caíllo y frente a la Sierra de Líbar.
La denominación del pueblo le viene dada por la forma alargada y estrecha que presentan sus calles y por el Rosario, porque sus habitantes son muy devotos a la Virgen del Rosario y a partir del s. En el XVIII le añadieron el nombre de Rosario al pueblo, pasando a llamarse Villaluenga del Rosario.

El pueblo más alto de la provincia de Cádiz, situado en el centro del Parque Natural de la Pues bien, una vez llegado al pueblo, se toma el carril que, debidamente señalizado, te lleva a los Llanos del Republicano. Como es ascendente, al llegar al punto limpio tienes unas excelentes vistas del pueblo y de toda la sierra del Caíllo. Al terminar el carril cementado pasamos una verja y nos adentramos en una cañada que

Bosque de alcornoques y encinas
 Va bajando, el trayecto discurre por un frondoso bosque de quejigos, alcornoques y encinas y al final de la cañada pasamos por una cancela señalizada por la Conserjería de Medio Ambiente donde pide que se cierre al pasar en ambos idiomas, español e inglés, hay que alabar estos gestos por parte de los Parques ya


Hay muchos senderistas que se desplazan por todas partes y por todos los caminos. Pero, sin embargo, junto a este hay otro más rústico y de toda la vida, realizado a mano, que, como te descuides, se abre la cabeza al pasar.

Una vez llegado a este punto, tenemos una buena perspectiva de toda la nava, que está constituida por un valle largo y estrecho, de paredes abruptas y fondo plano; por él no discurre ningún río, pero sí varios torrentes y arroyos que drenan sus aguas hacia la Sima del Republicano, cuya formación se debe a las infiltraciones superficiales producidas por la karstificación de las calizas jurásicas. El valle está instalado sobre un sinclinal en cofre; en el centro se sitúan las margocalizas del cretácico superior (las tierras rojas que vamos pisando a nuestro paso por los caminos), y los flancos están constituidos por calizas y dolomías jurásicas, con un buzamiento casi vertical.

Una vez que cruzamos el valle, seguimos la indicación del panel de madera rojo que te indica el GR-7 al Puerto del Correo y hay un pequeño rellano lleno de Majoletos (Crataegus monogyna) que en esta época están repletos de frutos; paramos un momento a degustar sus bayas carnosas de color rojo. El majoleto es una especie que requiere poco para su desarrollo. Crece en todo tipo de climas, tanto fríos como cálidos. Es un arbusto de hojas oscuras que pierde sus hojas en invierno; sin embargo, en primavera desarrolla unas flores blancas muy pequeñas que florecen en pequeños ramilletes con un agradable aroma. Son muy utilizados en medicina natural y muy ricos.

Arbustos de majoleto

Comentar que este camino Europeo (E-4 y GR-7) está siendo sometido a una usurpación por parte de un grupo, tanto de empresarios como de políticos, sin escrúpulos en destruir un paisaje modelado a través de la historia por los lugareños y la propia naturaleza en la cercana Sierra de Las Nieves, más concretamente en Cueva del Becerro, donde la intención es la de arrasar un encinar y destruir el acuífero que se alberga bajo estos centenarios quercus, construyendo un innecesario campo de golf y unas innecesarias 800 unifamiliares.
A partir de este punto empezamos a subir por un camino que discurre cuesta arriba entre bloques espectaculares de caliza. Conforme vamos subiendo, perdemos de vista los Llanos y divisamos las vistas de la sierra del Caillo y de la del Endrinal.
Antes de llegar al Puerto del Correo, como a media ascensión y justo donde hay una tablilla del GR que te recuerda la dirección, giramos hacia la derecha por un sendero que nos lleva a un aljibe, donde paramos para reponerles agua a los animales, ya que los pilones estaban secos. Situados frente a la puerta del pozo, miramos a la derecha y vemos una senda señalizada con hitos. El camino es tranquilo, poco transitado y de una belleza inigualable. Por el camino, nos encontramos escarabajos que ya están preparando su provisión de comida para el invierno.
Seguimos el sendero con la sierra de Salamadre al fondo y nos encontramos con el cortijo de Navazos de Líbar, que nos ofrece una imagen bucólica: una pequeña casa cortijera con un corral donde han repoblado varios pinsapos, los únicos que se ven por la zona, y por sus alrededores pastan un rebaño de ovejas grazalemeñas y cabras payoyas que huyen ante nuestra presencia.

Camino al cortijo de Navazos de Líbar con Salamadre al fondo.

Bajamos por un camino labrado por el hombre sobre las rocas calizas, donde afloran las margas calizas rojas del Cretácico Superior, rodeados de un lapiaz precioso de calizas subbéticas. Antes de comenzar la bajada, tenemos unas vistas increíbles del poljé sobre calizas penibéticas que nos ofrecen los Llanos del Republicano entre las sierras de Líbar y Peralto. De nuevo en el Llano, podemos dirigirnos hacia el camino de ida y así cerrar el bucle, o bien apuntar hacia la Casa de las Merinas y alargar un poco la excursión para curiosear la parte más occidental de los Llanos del Republicano, que tiene un hermoso balcón poco transitado, con unas increíbles vistas de los restos del sistema subbético.

                      Ficha Técnica.
Fecha: 9 de octubre de 2010
Localización: Parque Natural de la Sierra de Grazalema.
Población: Villaluenga del Rosario.
Dificultad: Baja
Distancia: 14 Km
Desnivel : 590 m
Altitud: 971 m
Trazado: Circular

viernes, 22 de octubre de 2010

VUELTA A CÁDIZ

                     
El pronóstico del tiempo para el sábado era ideal para salir a navegar, con una velocidad del viento de 4 nudos y olas de 0,7 metros. Por eso decidimos salir con Charo y Nano a dar la vuelta a Cádiz en kayak. A las diez estábamos en la playa de Cortadura, situada a la entrada de Cádiz, protegida por las murallas de su mismo nombre, que servían de defensa de la ciudad desde el s. XII al XIV.

Playa de Cortadura

Una vez superada la rompiente, que presentaba una pequeña ola limpia, el mar estaba tranquilo, aunque había mar de levas. Pusimos rumbo al castillo de San Sebastián. A lo lejos se divisaban las arenas doradas de la naturaleza silícea de la playa de Santa María del Mar.
Avanzando un poco, te encuentras con la Catedral de Santa Cruz sobre el mar, que comenzó a construirse en 1722 y no se terminó hasta 1838. Debido a los años que se tardó en su construcción, se mezclan diferentes estilos, entre los que destacan el barroco, el rococó y el neoclásico. A lo lejos destaca tanto su gran cúpula en ladrillos amarillos que le da una personalidad especial, así como, las dos torres que se levantan a ambos lados de la portada que tienen forma de observatorio astronómico (es visitable la de poniente, y merece la pena), esto también le da un estilo propio ya que los campanarios estaban prohibidos en aquella

Vistas de la Catedral Nueva y Vieja de Cádiz

 Época de los Borbones, ya que suponían un blanco fácil para el enemigo, y en concreto esta catedral, que tiene una posición estratégica desde el mar. En su cripta se conservan los restos de dos ilustres gaditanos: Manuel de Falla y José María Pemán.
Prácticamente una vez pasada la catedral, te encuentras en las inmediaciones del castillo de San Sebastián. Desde lejos se divisa su gran faro, de 41 metros de altura, que es el segundo de España en ser eléctrico. El origen de este castillo fue una pequeña ermita que en el s. XV unos navegantes venecianos levantaron por su recuperación de la peste. Y posteriormente, en el XVIII, empezó a construirse el castillo como fortaleza, con una planta irregular que servía para la defensa de la ciudad. Y en el XIX se construyó el malecón que sirve de unión entre la isla y la ciudad y consta de dos puentes de unión, uno de ellos es el puente Canal, como

Puente Canal

Íbamos en pleamar; pudimos pasar por su arco. Una vez superado este malecón, la verdad es que parece que entras en otra dimensión de la ciudad; ves una ciudad más horizontal con todos sus edificios en un mismo plano a lo lejos. En realidad, es la ensenada que se forma con su pequeña playa de La Caleta la que le da ese aspecto grandioso. Al fondo se encuentra el Balneario Real, que destaca por su blanco entre todo el ocre y la oscuridad de los edificios que lo rodean, y a nuestras espaldas, el propio castillo de San Sebastián. En este tramo de la Caleta hay que tener cuidado porque es una zona con bastantes peligros por su oleaje; incluso se puede observar desde la posición de sentado en la piragua cómo cae a plomo un acantilado subacuático de más de 6 metros de profundidad. Con bajamar se navega demasiado rasante a las rocas del fondo y se puede llegar a tocar cuando hay olas.

Ensenada de la Caleta y Balneario Real

El otro extremo de la Caleta de Santa Catalina, más conocida por los gaditanos como “La Caleta”, se encuentra resguardado por el castillo de Santa Catalina. Su construcción se debe a finales del s. XVI cuando Felipe II lo mandó construir como defensa de la ciudad tras los asaltos de los ingleses. Es de planta pentagonal y, desde el mar, se puede apreciar perfectamente una estrella de tres puntas que contrasta con sus altas murallas como defensa y, en sus puntas, se hallan las garitas de piedra ostionera.
Y desde aquí se prolonga la balaustrada de todo el Parque Genovés hasta la Alameda Apodaca. Como el día era espléndido de luz, una vez pasada parte de la Alameda, se podían ver los pueblos de la Bahía, como Rota, El Puerto de Santa María y Puerto Sherry…
Dejamos atrás la Iglesia del Carmen, que, por su reciente restauración, destaca entre los demás edificios. Es de estilo barroco y se caracteriza por la originalidad y el colorido de su fachada, con dos espadañas de aire colonial y, en el centro, la imagen de Nuestra Señora del Carmen, que se rinde como protectora de todos los marineros y navegantes. Delante de ella, ya en la época moderna, se construye el Baluarte de la Candelaria, aprovechando una elevada punta de tierra, y sus muros sirven de protección al canal de acceso al puerto. Ha sido utilizado como cuartel, maestranza de ingenieros y palomar (colombófilo) del ejército y actualmente se utiliza como lugar de ocio.

Vistas de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y Baluarte de la Candelaria

Una vez pasada la punta de San Felipe, nos hallábamos en la bocana del puerto marítimo de la ciudad. Fueron los Reyes Católicos quienes ordenaron la construcción de un puerto moderno. En sus inicios se dedicó al comercio con África hasta que Sevilla dejó de ser el monopolio del comercio con las Indias. Actualmente, el puerto, además de su actividad mercantil, sirve de escala para grandes buques de turismo. Una vez comprobamos que no venía ningún barco por babor ni por estribor, lo cruzamos rápido y coincidimos con la salida de la Flota SNIPE de Cádiz, que ese día tenía regata, y destacamos que es la flota de SNIPE más importante de España. Una vez pasado, nos relajamos hasta nuestro destino: el C.N. Elcano, donde desembarcamos y disfrutamos de unas cervecitas.  

Bocana del Puerto

lunes, 4 de octubre de 2010

DE MADRID AL CIELO (PEÑALARA)

                            
Hay un dicho que dice “de Madrid al cielo” y es prácticamente cierto: es la sensación que se experimenta cuando se sube a Peñalara. Es la montaña más alta de la Sierra de Guadarrama, que pertenece al Sistema Central. Se extiende por Madrid y Segovia.
El sábado cogimos el tren bien temprano, dirección a Cercedilla, y aquí enlazamos con uno pequeño que te lleva al Puerto de Cotos (1830 m). Es un tren pequeño de vía estrecha que te sube por el puerto de Navacerrada y se le llama el tren de la Naturaleza, que utilizan los montañeros para subir a Peñalara.
La mañana de arriba estaba fría y cerrada en niebla, así que nos enfundamos todo lo habido y por haber y comenzamos a caminar por la pista forestal donde hay diferentes paneles indicativos de las rutas que se pueden realizar por este Parque Natural, declarado como tal en 1990, y que pertenece al término municipal de Rascafría, en la Sierra Norte de Madrid. Comenzamos a caminar desde el Puerto de Cotos, dejamos atrás la venta Marcelino y nos adentramos en una pequeña carretera asfaltada hasta el Centro de Interpretación del parque. Nos encontramos con la fuente de Bernardo de Quirós, donde giramos a la izquierda y nos conduce por un pequeño camino empedrado hasta la fuente de Cubeiro. Tras una suave pendiente, a la derecha, nos encontramos con el mirador de la Gitana, donde podemos disfrutar de las espectaculares vistas del Valle de Lozoya, de Cuerda Larga, de Siete Picos y del Montón de Trigo.


Continuamos por una suave pendiente que se va haciendo cada vez más pronunciada, y su ascenso discurre hacia zeta y hacia el noroeste. Según la altitud, la vegetación cambia. A partir de los 1500 m, el bosque predominante es el pino silvestre; conforme vamos ascendiendo, va dando paso a una vegetación de alta montaña como el piorno y la retama.


También encontramos zonas reservadas y protegidas para anfibios en sus diferentes variedades. Continuamos el ascenso y nos encontramos con un cruce de caminos; giramos a la izquierda, que nos conduce a la cima, y si giramos a la derecha, nos lleva al refugio de Zabala.
El primer pico que nos encontramos es el Hermana Menor 2271 m y, tras recorrer unos tres kilómetros y medio, nos encontramos con el Hermana Mayor 2285 m. Una vez superados estos dos picos, el sendero se pierde y da paso a una pequeña senda que nos lleva por la cuerda al pico de Peñalara, con una altitud de 2428 m. Este pico es la consecuencia del choque entre las placas que corresponden al submeseta sur y al submeseta norte. Su elevación se produjo en la era Terciaria y el material predominante es el granito, que se observa mejor en las laderas más pendientes y en las grandes lavas de la cumbre.
En el punto más alto se aprecia el vértice geodésico y, a su alrededor, hay placas que indican las distintas rutas.
Arriba, en la cumbre, la temperatura alcanzaba los 2 °C; la vegetación arbórea era inexistente debido a la fuerza del viento. Buscamos un pequeño refugio para resguardarnos del intenso frío y tomar el bocata. Enfrente se divisaban las Cabezas de Hierro…. Y abajo el valle de Valsaín.
Debido al fuerte viento y al frío, comenzamos la bajada rápida hasta el desvío del refugio del Zabala, donde la temperatura se suavizó bastante y pudimos disfrutar de una buena mañana. El refugio fue inaugurado en 1927 en memoria del montañero Zabala y está situado en una pequeña loma desde la que se divisan el circo glacial y la Laguna Grande.


Este refugio, el Parque, lo utiliza para realizar trabajos de meteorología, por lo que el espacio que queda para el montañero es muy reducido.
En toda la loma se forman pequeños circos glaciares y morrenas de tipo pirenaico, formados todos en granito, que, debido a su impregnación de líquenes verdes, le dan un aspecto verdoso a la roca.
Al lado del refugio se encuentra la Laguna Grande de Peñalara. Bajamos por un pequeño sendero de madera bien acondicionado que nos conduce a la caseta de los vigilantes forestales y, desde allí, emprendemos la subida a la Laguna de los Pájaros y al Pico Claveles.  


             Ficha Técnica

Fecha:  24 de septiembre 2010
Localización:  Parque Natural de Peñalara.
Población:  Madrid.
Trazado:  Circular
Dificultad:   Media
Desnivel:  900 m.
Altitud:  2428m.
Distancia:  15 km





domingo, 3 de octubre de 2010

EL TECHO IBÉRICO


Uno de los objetivos que me había marcado para este año era la subida al Mulhacén, así que este fin de semana la organizamos. Fran propuso hacerlo no por el camino tradicional, sino bajando por el Veredón hacia el Corral del Veleta, por el collado de Veta Grande, atravesando todo el circo glacial de los Machos, Laguna Larga, Juego de Bolos y Collado del Ciervo.
El sábado madrugamos y a las ocho cogimos el autobús que sale desde la Hoya de la Mora y te sube hasta las Posiciones del Veleta. Al principio te sientes un poco extraño coger un microbús para subir a la montaña, pero hay que decir desde la retrospectiva que está bastante bien por varios motivos: el primero te quitas de todo el paisaje antrópizado y destrozado que ha llevado a cabo el hombre en la zona, después te quitas casi 500m de desnivel que luego se agradece por la cantidad de desnivel que vas acumulando en el resto de la ruta y sobre todo ahorras tiempo y energía para el trayecto que te espera, ya que esta ruta es graduada de bastante dificultad tanto por los desniveles acumulados como por el tipo de terreno por el que discurre.
Sierra Nevada pertenece al macizo montañoso del sistema Penibético; es el de mayor altitud de toda Europa occidental después, claro, de los Alpes. Alcanza su altitud máxima en el Mulhacén con 3.482 m.
Por su gran riqueza, fue declarado primero Parque Natural en 1989 por sus valores botánicos, paisajísticos y naturales, y en 1999 Parque Nacional, que, a diferencia del anterior, goza de mayor protección en aquellos espacios cuyas características engloban un conjunto de ecosistemas de relevantes valores ecológicos, paisajísticos y científicos que requieren un nivel de conservación y protección especial.
Una vez en las posiciones del Veleta, bajamos por El Veredón, que nos lleva hasta el Corral del Veleta, atravesando la parte más alta del barranco del Guarnón, y descendemos hasta Veta Grande. Comenzamos a bajar por una zona pedregosa a la derecha hasta la loma del Lanchar y a la izquierda vamos

Subida Loma de Lanchar
Dejando el descenso del río Guarnón, en la pared alta vemos el collado de Veta Grande, donde proseguimos el ascenso en zigzag porque era una loma de piedras con una fuerte pendiente. Esta zona está formada por un circo glacial que alcanza su punto más alto en el pico Veleta (3.396 m) y se caracteriza por los típicos cascajares producidos por el deshielo sobre los esquistos.
Estos materiales provienen de sedimentos originalmente depositados en el mar, que han sufrido una intensa transformación y deformación como consecuencia de su enterramiento y posterior levantamiento y afloramiento, dando lugar a la cadena actual de montañas producto del plegamiento alpino. Esta deformación se refleja en el característico lajado, los pliegues y las fracturas. Están constituidas principalmente por micaquistos grafitosos, rocas oscuras con aspecto pizarroso y un característico lajado; es decir, están divididas en láminas más o menos irregulares pero bien definidas.
Cuando llegamos al collado de Veta Grande, las vistas eran impresionantes. Teníamos a la derecha el circo glaciar de Valdeinfierno, coronado por el Cerro de los Machos, de 3327 m; al sureste se divisaba la Laguna Larga. En el collado nos encontramos con un montañero que iba hacia el Cerro de los Machos y que había salido a caminar a las 6 de la madrugada desde el comienzo de la Vereda de la Estrella. Tras una pequeña parada, hacemos una recapitulación de la situación sobre dónde tenemos que seguir. Proseguimos por una bajada vertiginosa hacia la base de los Crestones de Río Seco, rumbo a Laguna Larga. En esta zona hay varios lugares repletos de borreguiles. Estas son plantas higrófilas que permanecen casi todo el año bajo el manto nival.
Durante la época estival, comienzan a desarrollarse en las zonas más húmedas y contrastan con su verdor los pedregales ocres y secos. Estas plantas son consideradas endémicas del parque, es decir, el endemismo es que las especies o taxones están limitados en su desarrollo a un ámbito geográfico determinado; sólo se encuentran de forma natural en una zona concreta. Estos endemismos son uno de los principales motivos de protección del parque

Zona de Borreguiles
Tras hacer nuestro descanso para la comida y reponer fuerzas en Laguna Larga, proseguimos nuestro camino dejando atrás la laguna más grande de Sierra Nevada, donde se están realizando trabajos de investigación sobre sus aguas.
A partir de aquí nos adentramos en una senda escarpada con profundos tajos y una vertiginosa subida de material arenoso y húmedo, en la que hay que extremar la precaución, ya que nos situamos a media altura bajo las vertiginosas paredes de la cara norte del Puntal de la Caldera (3219 m) y por encima de la chorrera del Juego de Bolos, lugar donde se practica en invierno la escalada en hielo.
Este camino nos lleva al Puntal de Juego de Bolos con 3.018 m, el primer tres mil del día, en forma de pico; desde aquí descendemos por una loma con vista a la Alcazaba y el Mulhacén en su vertiente norte y, al fondo, la Laguna de la Mosca.

Pico de juego de Bolos
Desde aquí comenzamos otra subida por el Collado del Ciervo, donde dejamos nuestros enseres e iremos más aliviados de peso, y continuamos la subida a la cima del Mulhacén por su ladera oeste. El término Mulhacén proviene de Muley Hacén, castellanizado del árabe Mulay Hasan, último rey nazarí de Granada (s. XV).
A partir de aquí, tenemos que decir que la tranquilidad y la sensación de espacio que te da la alta montaña se terminaron; la pequeña vereda que te lleva a la cumbre era un trasiego de grupos mayoritarios de gente que subía y bajaba. Aguardamos hasta el final de la tarde para realizarla con algo más de tranquilidad.
En nuestro ascenso, nos encontramos con un grupo de montañeros madrileños que iban a pasar la noche en la cumbre. Cuando llegamos arriba, nos esperaba un grupo de Acentores alpinos (Prunella collaris) que revoloteaban alrededor del punto geodésico, y es el único animal que no abandona la alta montaña durante todo el año.

La Caldera y Laguna La Mosca

En la cumbre hay un grupo de refugios construidos para acometer los trabajos de triangulación geodésica entre Europa y África en 1879. El ejército español, junto con los franceses, llevó a cabo estos trabajos entre el Mulhacén y la Tetica de Bacares, en Almería, y en los montes de M’Sabiha y Filhaussen, en Argelia. Para ello tuvieron que permanecer y trasladar hasta la cima el material necesario. Hoy en día, estos refugios de pizarra sirven de vivac a quienes suelen hacer noche en la cumbre.
El punto geodésico está situado sobre unas losas de roca y, a sus pies, hay una placa conmemorativa del centenario del enlace hispano-argelino, junto a un montón de enseres de lo más variopinto que los grupos de “domingueros” van depositando.
Después de disfrutar de las vistas que nos ofrece el Mulhacén al final de la tarde, emprendimos la bajada y organizamos la noche.
La mañana del domingo amaneció en la montaña con un fortísimo viento, casi nos tiraba, pero teníamos que proseguir el camino, pasamos por la pista que te conduce al refugio de la Carigüela y que discurre paralelo a los crestones de Río Seco donde pasamos por Punta de loma Pelada con 3185m; a la altura de la laguna de Río Seco pudimos contemplar una manada de cabras montesas (Capra pyrenaica hispanica); es una especie que presenta un fuerte dimorfismo sexual, se desenvuelve entre los 500 y 2550 m de altura. Era una especie bastante cotizada por el hombre de Neandertal. Hoy en día es una especie protegida.
Una vez que pasamos el refugio de la Carigüela ya se divisaba la colección de telescopios ópticos modernos que están situados en la loma de Dílar y está dirigido por el Instituto de Astrofísica de Andalucía y conforme vamos bajando se divisa el originario telescopio del Mohon del Trigo, hoy en desuso, que se encuentra en la ladera norte a 2800 m; en 1935 se abrió una carretera que conducía a la cumbre del pico Veleta entonces era considerada la carretera más alta de Europa.
Hoy, esta carretera está cerrada al tráfico por la normativa del parque, pero se permite el paso a bicicletas y representa un gran reto pedalear hasta la cumbre.
A las doce llegamos a Hoya de la Mora, donde pusimos fin a nuestro fin de semana alpino con el objetivo cumplido.  

.               Ficha Técnica.

Fecha:  18 de sept de 2010
Localización:  Parque Nacional de Sierra Nevada
Población:  Monachil (Granada)
Clima:  Alta Montaña
Distancia:  25 Km
Desnivel:  1500m (acumulado)