lunes, 7 de agosto de 2023

Parque Natural de los Arribes del Duero. Zamora, Salamanca y Bragança


Por segunda vez visitamos (con mucha más profundidad) el parque internacional que da título al texto, y anduvimos por Fermoselle, prácticamente a las orillas del embalse de Almendra (la presa más alta de España, con 202m y una longitud de 567m), embalse espectacular del río Tormes, de uso hidroeléctrico, y que regula el paso de agua de este río (tan literario y que bien conocemos en su cabecera), hacia el internacional Duero. El agua no llega al Duero por los llamados Arribes del Tormes, si no por un túnel de unos 15 kms de largo y más de 200m de desnivel, aportando el caudal al embalse de Aldeadávila. La particularidad de este túnel, es que lo mismo que deja caer agua del Tormes al Duero, la turbina tiene la capacidad de invertir su uso, bombeando agua hacia la presa de Almendra, de nuevo, por ejemplo cuando hay excedentes de producción… normalmente de noche. ¿Y porqué nos molestamos en este blog de pisapraos en explicar estas cosas? Pues más que nada para que se aclaren algunos conceptos (bulos) que han circulado por las redes y algunos “noticieros”, que intentaban engañar y manipular a la población diciendo que el gobierno estaba vaciando los embalses para decir que había sequía y bla, bla, bla. ¡Seamos serios, señorías!

Fermoselle, bien merece un paseo, tanto a nivel ornitológico como gastronómico, o Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Bemposta (población que da nombre a la presa por la cual cruzamos al país vecino), Aldeadávila de Ribera, Vitigudino, Lumbrales (importante por sus castros Vetones, de los que Isabel dará buena cuenta en su otro blog), y también Sendín, pequeña población portuguesa donde vive André, el patrón de la embarcación que permitió nuestro internacional paseo fluvial por este maravilloso cañón del Duero. Muy recomendable entrar a comer en el hotel de Sendín.

El paseo fluvial por esta ZEPA es muy recomendable. El de la presa de Bemposta, es con la embarcación más pequeña, sin techo, sin acristalados, con muchas menos personas, y con más duración: dos horas y media de paseo en el cual podremos ver alimoches, cigüeñas negras, aviones comunes y roqueros, vencejos, golondrinas, buitres leonados, cormoranes negros, oropéndolas, mirlos… una gran variedad de aves en sólo un paseo.

Este parque es rico en agua, como se puede imaginar, y los paisajes, ya sean por zonas de granito o de cuarcitas, son bastante alomados y sin apenas escarpes, salvo cuando te acercas a las orillas del infranqueable Duero, de hecho, hay muy pocos pasos de un país a otro debido a su relieve.

Años atrás, el Duero era un río bravo por estas provincias, pero la construcción de las presas, lo convirtió en una serie de embalses navegables. En las paredes del Duero, como nos podemos imaginar, anidan gran cantidad de rapaces, entre otras especies de menor tamaño. Es el lugar ideal para anidar, por la carencia de molestias que les proporciona el infranqueable río y por la abundancia de alimento. Básicamente las dos variables que atraen a las aves a criar.

No sabemos si es algo frecuente, pero tuvimos la desgracia de ver un buitre leonado nadando en el cauce, cerca de la presa de Aldeadávila, y desde el mirador Picón de Felipe. El animal no podía subir por las paredes… se agarró a una orilla muy inclinada, a un metro del agua y con las alas bien abiertas para secarse. No sabemos como terminó todo. No siempre podemos prestar ayuda a la fauna, por desgracia.

Hay un sinfín de caminos por descubrir en estos parajes del Duero Internacional, tanto por la orilla castellana como por la lusa, y hay una gran cantidad de poblaciones muy recomendables de visitar (a parte de las ya nombradas), como fue el caso de Ledesma (Bletisa), a la vuelta, o Bragança, que no dista mucho del parque y es realmente recomendable a todos los niveles.

Recordaremos estos paisajes cada semana, cada vez que cocinemos en esas cazuelas de Pereruela (otra recomendación) que nos trajimos para casa. Cocina sano y olvida el Teflón… los plásticos, sólo para escuchar música. La cerámica de esta población zamorana tiene fama internacional, y la verdad es que cambia a mejor el sabor de todo lo que se cuece en ellas.

Otra población muy agradable, por supuesto, es la capital zamorana, que es guardada por el Duero y donde es posible practicar deportes náuticos cerca de sus aceñas, a parte de cautivarnos con su historia. La catedral de Zamora ofrece bastante información geológica (es lo que normalmente vamos buscando cuando visitamos una catedral), ya que en sus sillares se aprecian fósiles, y podemos ver los distintos materiales que utilizaron en su construcción. Nunca dejes de visitar una catedral… nosotros siempre lo hacemos… también visitamos la de Astorga, que posee dos torres, y cada una de un color, pues usaron canteras distintas para su construcción. La geología es mucho más interesante que otros aspectos (religiosos, por ejemplo) de la construcción de estos edificios. 

En la decoración de las iglesias también se han difundido bulos… esto no es nuevo, de hecho, algo que desde hace siglos la propia Iglesia se ha encargado de difundir, es el bulo de que el lobo ibérico ataca a las personas… y lo convirtió en diablo (no inventamos nada, está reflejado en la decoración de muchos de estos templos), y el lobo ibérico es otro de los animales que podemos disfrutar por estas tierras. Por cierto, nunca un lobo atacó a un ser humano.

Y ya que hablamos de lobos, recordemos a los australianos Wolfmother… da igual cual sea tu elección, de su colección de canciones, cualquiera es increíblemente buena.


Castro vetón de Yecla la Vieja


Ermita en el Castro de Yecla la Vieja.

Yecla de Yeltes.

Castro de las Merchanas. Lumbrales.


Lumbrales. Verraco.

Torre del Reloj. Plaza Mayor de Lumbrales.

VG San Roque. Fornillos de Fermoselle.

Paisaje de Arribes del Duero.


Potro de herrar.

Mirador en el centro de Fermoselle.

Núcleo urbano de Fermoselle

Convento de San Francisco. Casa del Parque Natural Arribes del Duero. Jardín Botánico.

Presa de Bemposta. Colonia de Aviones comunes y aviones roqueros.

Igreja de São Pedro. Bemposta.

Sendero mirador Picón de Felipe.

Salto de Aldeadávila.

Embalse de Aldeadávila. Mirador Picón de Felipe.

VG Pico de la Cabeza de 774m

Torre de la iglesia parroquial de San Salvador. Aldeadávila de Ribera.

Presa de Almendra. Río Tormes.

Presa de Almendra.

Buitreras en el cañón del Duero.

Navegando por el río Duero Internacional.

Vistas del río Duero desde VG Tabanera.

Aceñas del Duero. Zamora.

Ciudad de Zamora. Río Duero.

Puerta del Obispo. Zamora.

Torres de la Catedral de Astorga.

domingo, 30 de julio de 2023

Albo Occidental (2067m) desde el Puerto de la Farrapona

Hace unos meses conocimos (gracias a los algoritmos) a un cantante, compositor, guitarrista… llamado Nathaniel Rateliff. Es inspirador este hombre… nos ha cautivado bastante, y nos empuja a proyectos como la cría de vencejos y a hacer grandes caminatas reflexivas. Música, siempre.

Hemos llegado a Somiedo y hemos ido, como en 2011, al Puerto de la Farrapona, para dar un paseo por la laguna de Saliencia… pero una vez allí, y habiendo visto cantidad de aviones comunes y roqueros, vencejos comunes, y disfrutado del entorno geológico que nos rodea, decidimos ir hacia el Lago del Valle; por el camino, tras observar chovas piquirrojas, pinzones vulgares y buitres leonados, oteamos también la enorme presencia de una montaña caliza, que un plano del Parque nos sirvió para comprobar su topónimo: Albo Occidental. Nos atrae tanto el pico, que nos vamos hacia él sin pensarlo demasiado… y encontramos un caminillo con hitos.

Lo que en un principio iba a ser una jornada tranquila de pajareo y geocaching, empezó a vibrar como resultado de la atracción magnética que aquella cumbre ejercía sobre nosotros… está claro que no hay que portear quincalla en el petate.

Una ladera inclinada, unas vacas justo en el collado, pasto verde… nada podía ser más asturiano. Alguien nos dijo que anunciaban tormenta a la tarde… no se pueden dejar tareas pendientes en la bandeja de entrada… a ver, el montañismo implica cierta toma de riesgos… seamos sensatos con el término; si llueve, pues sacamos el impermeable… es verano.

Hay que ser muy consecuentes, y sensatos, cuando nos acercamos a estas montañas, pues este enclave concreto, el Conjunto Lacustre de Somiedo, está catalogado como Monumento Natural, y aunque en épocas pasadas fue una zona de explotación minera, hoy día, a parte de la imprescindible actividad ganadera, tenemos una biodiversidad estupenda. Podremos ver con relativa facilidad al treparriscos (no lo vimos), que difiere bastante del pisapraos; así cómo acentores alpinos, pardillos comunes, o chovas piquigualdas. 

Un alimoche, incluso, se tuvo el placer de contemplar.

Los picos Albos, se yerguen entre las cubetas glaciares de Cerveriz y Cebolléu al norte, y Lago del Valle por el oeste. Son tres cumbres principales bajo el mismo contrafuerte, y sus topónimos van desde Albo Occidental a Oriental, pasando por Pico Rubio. Vimos dos corredores de montaña (de nuevo) que bajaban, y nos aconsejaron rodearlo por detrás.

Desde la cumbre se hizo panorámica para Horizontes Ibéricos; enormes vistas del Lago del Valle… y por último, la recogida de tarjeta del buzón de cumbres, para enviársela a quien la dejó allí; avistamiento de chovas piquigualdas, y para abajo buscando otro camino que no rodease la montaña, como nos aconsejaron al subir.

Comer en esos prados de montaña es uno de los placeres de la vida… tomar café por esos valles, trincarse un cacho chocolate negro… beber agua fresquita, que te de el sol por la chepa y te caliente el cogote… en fin, esos placeres mundanos de pisapraos auténtico. 

No debíamos ninguna prisa para regresar… otro intento infructuoso de buscar al treparriscos (sin pararse fijamente a buscarlo, es imposible verlo… no es un buitre… es un treparriscos) y de nuevo nos asomamos a un mirador salvaje donde los aviones roqueros y los comunes hacen malabares para criar su prole. También vimos a los jóvenes colirrojos tizones en la piedra, esperando que vengan los adultos a traerles comida… y esos vencejos que tan cautivados nos tienen.

En la Farrapona, había muchos más coches que cuando llegamos por la mañana, y el bar estaba abierto… y al final, no llovió.


Nada más aparcar la moto, te encuentras esto.


Pues si esto es lo que se ofrece, allá que vamos. Dejamos la moto.

Un sol y sombra por la mañana, cae fenomenal para el cuerpo.

De tal palo... tal astilla.

El Caché del Teito...

Lago de la Cueva.

La oferta de Los Albos.

El plano del Parque.

No se diga más, que si no subimos, Dani Alcalá va a decir que somos unos pisapraos.

Y de nuevo un saludo a Dani, que nos acordamos mucho de él... y a Fernan.

La cosa se pone tiesa y cercana al mismo tiempo.

Vaya amplitud que vamos tomando.

Comedero de abejorros.

Comedero de vacas.

Nos debía quedar poco para la cumbre del Albo Occidental.

El Lago del Valle, con su islote, su alimoche, su geocaché...

El momento es mágico... y justo ahí gritaron dos chovas piquigualdas.

La panorámica completa en https://horizontesibericos.com/pano.php?p=esAWABW0
Una enorme entrada al centro de la Tierra. De aquí salen los espías que cambian el clima.

Vamos a comer algo antes de seguir diciendo tonterías sobre el clima. El riego falla.

Foto de familia.

Isabel posando, pero pasando... ¿Se convertirá en pasotiforme?

Y se acabó... Isabel, arranca que nos piramos. Quadrophenia.

Una gozada estos enclaves en julio.

11 de julio de 2023. Saliencia.