lunes, 10 de noviembre de 2014

Simancón & Reloj por Circo de Dornajo.

Es sin duda uno de los recorridos más bonitos que ofrece la Sierra del Endrinal, en Grazalema, saliendo desde el Puerto del Boyar. También se puede optar por salir desde el aparcamiento del Tajo Rodillo.
La brisa fría, el cielo despejado y una gran cantidad de agua corriendo por todos los caminos, ofrecían la sensación de que el invierno está cerca, pero todavía podemos disfrutar de un otoño cargado de frutos y sabores de montaña.
A medida que alcanzamos la llana Navazuelos, el viento arrecia y nos trae una gran sorpresa: unos buitres procedentes de la ladera oeste del pico Sin Nombre, bajan demasiado buscando la corriente ascendente del circo de Dornajo, y no le faltaron más de tres metros para darnos en la cabeza. Vimos sus patas, el pico… escuchamos el aleteo enérgico buscando altura… otro regalo de la naturaleza.
En la subida a Simancón, contribuimos a la limpieza del monte, retirando una señal de tráfico procedente de alguna carretera de la Junta. Hay que tener poco, por no decir ningún, sentido común para llevar eso hasta la montaña.
La bajada desde el Reloj, se realizó por la directa a los llanos del Endrinal… aunque no existe camino, es muy aconsejable bajar por ahí por lo tranquilo y atractivo de este lapiaz.
Es importante buscar la soledad en la montaña, pues es la única manera de conectar plenamente con el entorno y disfrutar de su contenido y todos sus matices. Olores, sabores, colores… sonidos… y siempre hay que buscar, por supuesto, esos sonidos embriagadores, como los que nos ofrece Noel Gallagher. Este conocidísimo músico británico ha lanzado nuevo disco, y temas como In The Heat Of The Moment, llenan de energía y optimismo cualquier instante de nuestra vida. Cualquier parecido con Heat of The Moment de Asia, es pura coincidencia.






Maholeto









Esta es la famosa cabeza del Guerrero del Endrinal




lunes, 3 de noviembre de 2014

Peñilla (Por Quejigales)

La oferta de hoy, trata de dar a conocer las nortes de Sierra de las Nieves.
Un camino muy llevadero, que con sólo mil metros de desnivel positivo, es capaz de mostrarnos toda la belleza paisajística y muchos de los enclaves más recónditos de nuestro parque favorito.
No es necesario redundar en información, pues ya se describió el recorrido el pasado año; sólo comentar algunos matices:
Se ha llevado a cabo una buena intervención forestal en el camino que une la Cañada de las Ánimas con el Puerto del Hornillo, travesía más que recomendable, que nos atrevemos a confirmar que conocen muy pocas personas, ya que de 40 o 50 vehículos que había en el aparcamiento al volver, sólo nos cruzamos por este camino con nuestras sombras.
En esta ocasión, ascendimos a la Peñilla, tomando una vira a la derecha, unos metros antes de arribar al collado que “separa” el pinsapar de Cubero y la Cañada de la Cuesta de los Hornillos.
¿Separar o unir?  Esta es la pregunta a la hora de definir un collado. Hay collados muy bien marcados en los cuales, el concepto está muy claro: Punto donde convergen dos divisorias de agua y dos laderas opuestas. Así mismo, la vaguada es donde coinciden dos laderas opuestas, y la arista, donde lo hacen las dos divisorias de agua… geometría pura.
Dicho lo cual, el collado puede ser el punto de unión, y aquí se hace fuerte, o de división… y entonces, será vencido.
Como aquí somos más partidarios de la unión, el propio título de este rincón así lo demuestra, vamos a hacer como en el blues, cuando se unen artistas de la categoría de Warren Haynes y Joe Bonamassa, así, corregimos el entrecomillado de tres párrafos más arriba y “unimos” el Pinsapar de la norte de la Loma de la Chaparrera y el bosque de Cedros más espectacular de Andalucía… y no sabemos si el único.
Como muestran las imágenes, las nubes que ascendían por las cañadas hacia la meseta de Quejigales, le daban el toque mágico a la jornada, y comentar, que no hay nada más bello como caminar entre la niebla, sin apenas ver nada, por caminos a media ladera.

Parece que el otoño, por fin, ha querido manifestarse, y aunque hasta ahora, las precipitaciones han sido escasas, esperaremos con paciencia unos 12 meses, para degustar el pacharán que hemos puesto a macerar, con las endrinas que pudimos recolectar.






















domingo, 26 de octubre de 2014

Villaluenga – Llanos de Libar

Para acudir a la montaña no se puede ser holgazán, pues la luz diurna apremia, y es que caminar a oscuras por la montaña puede convertirse en una actividad insegura.
Holgazán, perezoso, vago, flojo… cualquiera de estas acepciones de una traducción del vocablo ingles Lazy, sólo hacen demostrar lo rico que es el castellano si mira de frente al inglés.
Nos gusta mirar a Gran Bretaña, pero para empaparnos de su buena música, como es el caso de Lazy, canción del Machine Head, una de las obras maestras de Deep Purple, del año 72.
Al poco de salir de Villaluenga, por la colada de la plaza de toros, hacia el Sur, nos desviamos a nuestra izquierda, hacia el arroyo del Lazareto, el cual se cruza y continuamos hacia el cortijo de Cucaderos, y tras abandonar el camino, nos dirigimos al arroyo de los Álamos, el cual cruzamos dirección a los torcales de la Breña.
Improvisamos una ascensión a un corredor de caliza de forma diédrica, el cual nos dejaría justo frente a las formaciones de tableros de caliza amontonados o apilados, conocidos como torcal.
Tras disfrutar de esas impresionantes formaciones rocosas, decidimos cambiar de rumbo, hacia el cerro de Zurraque (1166m), el cual descubrimos tras buscar información en el plano, y es que, por circunstancias que no vienen al cuento, olvidamos el gps en casa. Traveseamos campo a través, por desdibujados caminos de animales y protegidos por la sombra de hermosas encinas centenarias (cuanto menos).
Una vez divisado el Ventana (1298m) nos situamos, y comenzamos a caminar por un camino, el cual encontramos al paso. Tiene muchas bifurcaciones y no está muy bien marcado, pero abriendo la perspectiva e interpretando el entorno, es difícil perderse.

Arribamos a una pista de tierra, justo en las estibaciones de la Sierra de Libar y Mojón Alto… por lo tanto, ya habíamos resuelto el itinerario… a través de los llanos de Libar llegaríamos al puerto de Libar, y cruzando los llanos del Republicano finalizaríamos la caminata en la quesera villa Payoya.