lunes, 14 de agosto de 2023

Proyecto Vencejos de la Sociedad Gaditana de Historia Natural.

En 2022, comenzamos este proyecto, bastante interesante, de conservación y ciencia ciudadana. Se trata de aportar tu tiempo y dedicación para cuidar vencejos que en algún momento han caído de un nido, o bien adultos que por algún motivo han caído al suelo, aunque esto es lo menos frecuente.

Hay que puntualizar que, a priori, el cuidado de los vencejos es muy complicado y que, hasta el momento, no había mucha información al respecto. Es más, la mayor parte de la población piensa erróneamente (todavía) que a los vencejos se les puede alimentar con pan, lo cual es totalmente falso, pues se trata de aves insectívoras. 

Si encontramos un vencejo en el suelo, necesita ayuda urgente. El segundo mito a desmontar es que si lo lanzas al aire, saldrá volando. ¡JAMÁS! NUNCA tirarlo al aire. Aplicable a todas las aves.

Actualmente, existe bastante información veraz en Internet sobre el cuidado de estas pequeñas aves insectívoras y, en redes sociales como Instagram, podremos contar con la ayuda de proyectos altruistas impulsados por personas muy involucradas. Uno es “SOS Vencejos” y otro “Al Rescate de Aves”, por poner dos ejemplos. 

Afortunadamente, para las personas que vivimos en Cádiz, podemos contar con una institución pionera en esta labor: el Zoo Botánico de Jerez, que colabora con la Sociedad Gaditana de Historia Natural en el Proyecto Vencejos. Si alguien encuentra un vencejo, puede llevarlo al Zoo o al CREA (Centro de Recuperación de Especies Amenazadas), ubicado en el Puerto de Santa María (Cádiz). Recordemos: primero, rescatar al ave; y, en segundo lugar, si quieres formar parte de esta comunidad de voluntariado, ponte en contacto en este correo: vencejossghn@gmail.com. Aquí te informarán sobre los pasos a seguir.

Este proyecto va poco a poco conociéndose; cuantas más personas se involucren, más logros se podrán alcanzar. La información y la ciencia ciudadana salvan vidas; los mitos, la mayoría de las veces, las destruyen.

Lo primero es hidratarlo. ¿Cómo? En esos perfiles de Instagram tenemos videos explicativos, pero se trata de poner una gota de agua, o mejor, suero, en la puntita del pico o en la comisura. ¡Cuidado con los orificios nasales! Si entra agua por ahí, lo ahogaremos. Normalmente, hidratarlo es suficiente, a la espera de que un voluntario ambiental se haga cargo del ave.

Si no tenemos en casa grillos o tenebrios (gusanos de la harina), es mejor no darle nada, en absoluto, de comer. Un poco de pan mojado lo mata en menos de dos horas. En tiendas de mascotas, normalmente, podemos encontrar tenebrios para alimentarlos. No les des nunca otra cosa que no sea tenebrosa o de grillos. Nada de piensos para aves ni para gatos, pues contienen diferentes componentes de harina.

El Proyecto Vencejos, de la SGHN, está tejiendo una red de voluntari@s ambientales y, gracias a ellos, se les ha salvado la vida a muchos de estos hermosos y necesarios animales. De hecho, si no fuese por los voluntari@s, esto hubiese sido imposible (298 vencejos en 2022 y en esta campaña vamos a superar esa cifra).

¿Por qué caen los vencejos de los nidos? Puede haber varias respuestas a esto: competitividad por un hueco para hacer el nido. ¿Qué significa esto? Pues que la falta de educación ambiental en la sociedad ha provocado que infinidad de obras de restauración de fachadas de edificios se hayan saldado con la destrucción de nidos (hábitat) de vencejos, golondrinas y aviones (recordamos que están protegidos y NO se pueden destruir sin una autorización de la Consejería de Medio Ambiente pertinente).

Este hecho provoca que las nuevas parejas de vencejos, al regresar a Europa para criar, se encuentren con la desagradable sorpresa de que su nido habitual se ha destruido (es algo muy cruel por nuestra parte), y se genera una competencia entre parejas, llegando a tirar los pollos de otros vencejos fuera del nido para poder criarlos. ¿Selección natural? Pensamos que no, pues su destrucción es obra del ser humano.

¿Por qué debemos ayudar a criar vencejos? Básicamente, para reparar el daño que nosotros mismos hemos provocado.

Otra de las causas de las caídas de vencejos son las olas de calor extremo… hecho que probablemente se haya agravado por la acción humana. Otro motivo más para cooperar. Hace 1000 años, los cambios climáticos se producían a una velocidad a la que las aves tenían tiempo de responder. En la actualidad, y en mayor medida por nuestra actividad, esa variación en el clima se produce a tal velocidad que las distintas especies no tienen tiempo de reaccionar ni de adaptarse. Es un hecho científicamente demostrado; no es un bulo inventado en redes sociales ni en mítines oportunistas.

No hace falta ser ornitólogo ni siquiera pajarero para pertenecer a este formidable proyecto; sólo hay que tener ganas, pues aquí te proporcionan formación, alimento y asistencia veterinaria. Es una buena manera de hacer educación ambiental en casa. Es muy recomendable hablar del proyecto con personas que lo desconozcan (por esto hacemos esta entrada). Es importantísimo divulgarlo. Tú puedes ser el próximo experto en vencejos en tu comarca, pueblo o localidad. Sólo se exige complicidad y responsabilidad.

Los tenebrios y grillos para la alimentación de los ejemplares caídos se pueden adquirir en tiendas de animales, como hemos dicho, pero a las personas que formamos parte del proyecto, normalmente, y salvo que no se haya recibido algún pedido, se nos proporciona el alimento para que no tengamos que invertir recursos económicos en ello. De todas formas, no sale nada caro. 

En lo que va de verano, en casa hemos dado vida a 25 vencejos entre pálidos y comunes. No les ponemos nombre; no es necesario… pero hubo uno muy especial. Era un vencejo pálido con el plumaje formado, las alas cruzadas… sin cañones prácticamente, pero muy fino y delgado. Tan sólo 25 g, que sería el peso de casi un pollo, pues los jóvenes, ya a punto de volar, suelen superar, por poco, los 40 g.

El nombre que le pusimos a este estaba claro: delgado, muy nervioso y con más arte que toda la caja de vencejos…  y además de Jerez… ¡Tomasito! No podía ser otro; siempre con el cariño y la admiración que sentimos por este gran artista, y además, su padre adoraba a los animales.

Hay una serie de claves por las que el Proyecto Vencejos, de la SGHN, funciona bastante bien; una de ellas es la implicación de los veterinarios del zoo (Miguel Ángel y José María). Ellos son los responsables del triaje o del protocolo de intervención, quienes evalúan las posibilidades de supervivencia del animal; además, aportan algo fundamental: su compromiso humano con los voluntari@s, tranquilizándolos, asesorándolos y brindándoles conocimientos sobre cómo debe llevarse a cabo el cuidado y la atención del animal en mal estado. Otra de las claves es la dedicación de la responsable principal del proyecto, la coordinadora Paula Ávila, siempre pendiente de que todo funcione en el momento y, por supuesto, el conocimiento que aporta el resto de los coordinadores del grupo. Ni qué decir tiene la labor que realizan los voluntari@s ambientales durante los cuatro o cinco meses que dura la campaña de reproducción de esta especie; son los verdaderos involucrados en este cambio de paradigma y en la demostración de que la ciencia ciudadana puede lograr avances significativos para la biodiversidad.

No te lo pienses; los vencejos necesitan tu ayuda. Muchas gracias por divulgarlo.



Uno de nuestros 3 primeros vencejos pálidos, de 2022.

Vencejo pálido (Apus pallidus) de 2022.


Vencejo pálido de 2023.

está 
Delichon urbicum es el nombre científico del avión común. Posado, como paseriforme que es.

Vencejo pálido con ganas de comer.

El de más a la izquierda es el número 20. Los de paños verdes, todos de Cepsa.


El número 20 cuando llegó. Con menos de 20 g, se mueren. Este pesaba 19 g.

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