viernes, 14 de enero de 2011

PARQUE RURAL DE ANAGA- TENERIFE



Celine Dion, en su álbum Plamondon, en su canción Oxygène dice: “Comme tous les matins, Le soleil se léve, entre les buildings, vers septs heures et demie, j´ouvre ma fenêtre, donnez-moi de l´oxygéne….”, [como todas las mañanas, el sol se eleva, entre las montañas, hacia las siete y media, abro mi ventana y necesito oxigeno…] después de la subida al Teide, donde los últimos metros te va faltando el oxigeno por la altura, decidimos llenar nuestros pulmones del aire fresco que te proporciona el bosque de Laurisilva.


El Parque Rural de Anaga es un Espacio Natural Protegido se sitúa en el extremo nororiental de la Isla. Su cordillera tiene una cota máxima de 1024 m de altitud, donde se originan escarpadas laderas y profundos barrancos que llegan hasta el mar configurando acantilados y pequeñas calas de arena negra volcánica, que a veces sólo se arriba a pie o en barco.


Se accede a él por la carretera de la Laguna, dirección San Andrés, y llegas al centro de visitantes de “Cruz del Carmen” en el monte de las Mercedes, donde te informan de los recorridos que puedes hacer por todo el parque, ya que disponen de multitud de senderos de diferentes niveles de dificultad.


Este parque es uno de los espacios naturales de mayor valor paisajísticos y ecológicos de que dispone Tenerife, tanto por su configuración geológica como por la extraordinaria biodiversidad natural que en ella se desarrolla.


Su situación y altitud le confiere unas características específicas, así, como la acción de los vientos alisios abastece a las partes altas un ambiente húmedo y lluvioso, en contraste con las zonas bajas que se distinguen por insolación y escasas lluvias, esto hace, que en el parque se desarrolle diferentes pisos botánicos con comunidades vegetales muy variadas.


Con todas estas características hace que se desarrolle La Laurisilva, un bosque que se extendía durante todo el período Terciario (20 millones de años), por toda la cuenca del Mediterráneo. Pero debido a los cambios climáticos estos bosques sólo han supervivido en pequeñas zonas como Canarias, Madeira, Azores y en un pequeño núcleo en nuestro PN de los Alcornocales (Algeciras).


Este prototipo de bosque es de tipo subtropical, y lo forman especies arbóreas de la familia de las lauráceas que componen el denominado Monteverde (necesitan para su desarrollo una temperatura media anuales y una pluviosidad determinada, así como, la humedad que le proporciona los vientos alisios).


Entre los árboles más característicos que encontramos en una Laurisilva están: el laurel (Laurus azorica), brezo (Erica arbórea), tejo (Erica scoparia), madroños (Arbustus canariensis), palo blanco, lianas, hiedras, macán, helechos, naranjos salvajes, hongos, musgos, líquenes…
Uno de los árboles que mejor están representados es el laurel, que es muy fácil reconocerlo por su hojas brillantes y se sitúan sobre todo en las zonas de vaguadas y laderas umbrías, casi siempre están acompañados de Monteverde que es un conjunto de árboles que tienen las hojas muy parecidas al laurel, con hojas anchas, lanceoladas, duras y perenne.
Otro árbol también muy característico es el Tilo, y lo encontramos en las zonas más altas donde las condiciones climáticas son más hostiles pero sus ramas son flexibles y vemos como se abrazan unas a otras dando un aspecto de entramado.


Y el árbol que aquí adquiere unas dimensiones extraordinarias a veces de más de 20m de altura son los brezos, pasando de ser un pequeño matorral en la península, aquí sin embargo se convierte en un excelente árbol de grandes portes, su corteza se va desprendiendo en tiras que justo con la caída de las hojas al suelo adquiere éste una gran frondosidad, y donde se va desarrollando otro pequeño bosque en miniatura formado por líquenes, helechos, musgos que le dan a todo el parque un aspecto de selva tropical.


Cuando terminas el recorrido por el parque, donde caminas por un ecosistema vegetal de una exuberancia inigualable y con un diversidad de especies vegetales caracterizados por árboles que adquieren unas dimensiones de hasta 40m de altura, te das cuenta que tus pulmones van cargados de oxigeno limpio y además has disfrutado de un bosque que se formó hace 20 millones de años. ¡¡ Ojalá las futuras generaciones puedan disfrutarlo ¡¡


martes, 11 de enero de 2011

BARRANCO DEL INFIERNO


Barricada, en una canción dedicada a Matilde dicen así: “Matilde Landa, republicana, No pudieron colgar de tu pecho ni crucifijos ni sotanas. Matilde Landa, republicana, no pudieron colgar de tu pecho señales amargas…”
Matilde fue una de las muchas mujeres olvidadas que lucharon contra el régimen franquista, durante la guerra se dedicó a las tareas sanitarias por diversas provincias españolas ayudando a los demás.
La cúspide eclesiástica sólo quería su conversión al catolicismo como estandarte de propaganda, pero Matilde fiel a sus principios e ideas prefirió arrojarse por la ventana de la prisión antes que servir de propaganda del régimen. Seguramente para las autoridades eclesiásticas, Matilde vagaría por los infiernos, por eso, nosotros decidimos adentrarnos por el Barranco del Infierno para sentir lo maravilloso que es sentirse en el “infierno”.
El Barranco del Infierno es una Reserva Natural desde 1984, emplazada en el municipio de Adeje, en el suroeste de la Isla tinerfeña, para llegar sólo tenemos que cruzar todo el pueblo en dirección hacia arriba y al final de la calle Los Molinos se encuentra el centro de recepción de visitantes, donde comienza la ruta.


Inicio del sendero
Este Parque se caracteriza por la presencia de tortuosos barrancos profundos, separados por lomas estrechas, por la formación de desafiantes roques que algunos terminan en finas agujas y picachos, que nos determinan la antigua edad geológica del sitio. En este barranco el agua forma una parte importante de la vegetación y como recursos de la población.

 A lo largo de todo el desfiladero se desarrollan especies vegetales riparias, debido a la reserva de agua que acumula. También destaca el sauce (Salix canariensis), así como el drago (Dracaena draco) y cordón canario entre muchos más.


 El Parque en sí, es un espacio determinado por un paisaje de gran belleza, que su orografía abrupta, y la profundidad del cauce del río, le da al conjunto un aspecto único en belleza y singularidad.
Cuando llegas a los límites más bajos del barranco y miras hacia arriba, sólo ves una fina apertura al exterior, y ves como los roques van siendo modelados por la acción del agua, te estremeces por la sensación de fantasmagórico del paraje.


Al final del barranco una cascada de grandes dimensiones (560 ms de altitud) se desliza por una de las paredes dándole un aspecto mágico y musical al lugar.


Actualmente durante el recorrido se han producido numerosos desprendimientos que han deteriorado el sendero y en algunos puntos se dificulta el paso, pero no es muy difícil sortearlos. El sendero discurre por un desfiladero construido a pico para llevar a cabo la elaboración de una acequia para traer al pueblo agua desde el interior del barranco. Hay que tener en cuenta que las Canarias son islas volcánicas con cierto problema para la obtención de agua potable.

Ficha Técnica:

Localización: Reserva Natural (Barranco del Infierno)
Población: Adeje (Tenerife-Islas Canarias)
Altitud: 350 ms
Distancia: 6,5 Km
Desnivel: 200 ms
Dificultad: Baja
Trazado: Lineal
Observaciones: Hay que pasar con entradas que se compran en el centro de visitantes, y tiene límites de paso. Está abierto al público de 8,30 a 15,30h. Siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.

domingo, 9 de enero de 2011

TEIDE (3718m). Máxima Elevación de España.

No sabemos que estaría pensando Mike Oldfield cuando compuso la canción instrumental "MountTeidi", incluida en su álbum Five Miles Out, inspirado a raíz del accidente que tuvo pilotando un avión Piper Navajo Bimotor cuando atravesaba la barrera de los Pirineos, quizás las crestas afiladas, quizás la altitud… o la sensación de tocar el cielo, como la que sentimos nosotros cuando coronamos la cima de este volcán tinerfeño.
El Teide es el pico más alto de España (3718 ms) y además es el tercer volcán más alto desde su base, en la actualidad sólo se encuentra en un estado “dormido”, por eso podemos acceder a su cráter.
Cuando nos bajamos del coche, en la Cañadas del Teide, el termómetro marcaba tan sólo 5 ºC, nos pusimos a caminar por una pista muy definida y preparada para el tráfico de vehículos del Parque. En un recorrido más o menos en línea recta llegamos a una bifurcación de dos caminos nosotros tomamos el de la izquierda, que nos lleva a los Huevos del Teide (bolas de gran tamaño que se han formado cuando la lava desciendió por la pendiente y arrastró fragmentos ya solidificados que iban rodando sobre la superficie todavía fundida, adhiriéndose a ésta bola y aumentándola de tamaño) y a Montaña Blanca (2732 m) formada por piroclastos, en concreto piedra pómez de diferentes colores , que le dan una tonalidad anaranjada. Desde este punto podemos divisar la colada de lava negra de la última erupción del volcán hace doscientos años, donde se aprecia una lengua larga que se desliza por toda la falda de la montaña dándole un contraste de color.

Huevos del Teide y lava descendiendo

Una vez llegamos a Montaña Blanca la pista se termina y el camino se estrecha, se hace mucho más inclinado y en zigzag, entre rocas volcánicas de gran porte, entre ellas la obsidiana que es una roca ígnea volcánica perteneciente a los silicatos y los guanches la utilizaban para fabricar armas cortantes y adornos. A lo largo del camino se divisa grandes oquedades en las rocas, donde se han encontrado vestigios cerámicos que son interpretados como ofrendas que los guanches hacían a los dioses del volcán.
A mitad de camino, si te das la vuelta y miras hacia atrás, puedes apreciar perfectamente la formación de todo el Parque Nacional del Teide. Se divisa lo que fue la antigua caldera del volcán, formada hace unos 150.000 años, en todo el centro de la isla. Su cráter que puede medir unos 16 Kms, entró en erupción en 1798 y en ésta explosión se configuraría la actual caldera de la Cañada del Teide, formando así el complejo volcánico Teide-Pico Viejo, un gran estratovolcán de tipo vesubiano, y cuya construcción perdura hasta hoy.
Vamos esquivando los neveros que nos encontramos, así como la fuerte inclinación hasta que llegamos al refugio de Altavista (3270m) donde el guarda nos avisa que sólo se puede subir con crampones y piolets, por la presencia de hielo. Este refugio es un tanto peculiar, ya que al contrario del resto de refugios de montaña, no sirve comidas, y abre al “público” a las 5 de la tarde, por el contrario, dispone de cálidos edredones para pasar la noche sin tener que portear el saco.

Refugio de Altavista

Una vez colocado el material invernal, empezamos la fuerte subida, intentamos hacerlo por la huella que dejó el guarda, ya que la presencia de nieve a partir de aquí era excesiva.


Hacíamos el esfuerzo de clavar bien los crampones porque el hielo estaba muy duro y también para dejar la huella para el regreso. A pesar del frío, de la primera hora de la mañana, el calor se hacía sentir cada vez más fuerte conforme íbamos ascendiendo, no corría viento y los efectos de los rayos ultravioletas se hacían notar debido a la menor protección que ofrece la atmósfera a estas alturas.


Bien, llegamos a la Rambleta (que es la zona donde llega el teleférico y se concentran todos los turistas venidos de todas partes, ya que es el parque más visitado de España), que es el punto de control del sendero Telesforo Bravo donde el guarda te requiere el permiso para poder a acceder a la cima o cráter.

La Rambleta

Aquí, hay que decir que es terrible que un lugar que está catalogado como Monumento Natural, que es un volcán activo, y que encierra tantos atractivos naturales y paisajísticos, lo hayan destrozado con la construcción de un teleférico para que suban los turistas y sin embargo a montañeros que van bien equipados se les pida un permiso o le cierren el acceso sólo por la presencia de nieve dura o hielo.
El Parque, sí debe de tomar medidas de control de acceso, ya que es bastante peligroso, y en el ataque desde la Cañada del Teide, se ven muchos aficionados con el mínimo equipo para ascender a la montaña.
Es bastante bochornoso que el Parque haya tenido que poner a lo largo de todo el sendero hasta 3.718 ms de altura, papeleras para los desperdicios, porque los humanos no somos capaces de mantener limpio el monte ¡¡de vergüenza¡¡


A la altura de la Rambleta dejamos las mochilas (ya que este día sólo hicimos cumbre tres personas) y subimos los últimos 160 m que nos separan de la cresta. Hay que decir que este sendero turístico está muy determinado y elaborado ¡¡chapeau por los obreros que colocaron los peldaños a 3718 metros!! Así los turistas pueden ver cumplido su sueño artificial.
Cuando llegamos arriba rodeamos el cráter del volcán, que tiene unos 80 m de diámetro, por su margen derecho hasta llegar al punto más alto. La sensación es muy emotiva, puedes sentir las entrañas del volcán que se manifiestan a través de sus múltiples fumarolas. El cono es multicolor. Los colores se entremezclan con los olores (anhídrido sulfuroso, cloruro de sodio, potasio..).

Cráter

Y las vistas son llamativas, debido a que tuvimos un día claro, se podía divisar las Islas, así como La Fortaleza, el valle de La Orotava y el Portillo.

La cumbre del Teide

Comenzamos el descenso con mucho cuidado debido a la fuerte inclinación y al hielo, nos desviamos a la izquierda hacia el mirador de la Fortaleza.

Mirador de la Fortaleza

La bajada fue verdaderamente espectacular. A la caída del sol, éste proyecta la sombra del Teide a lo largo de todo el valle de La Orotava e incluso se alarga a las nubes reflejando así toda su fisionomía y lo que parece ser su emanación de gases, a la vez que vas apreciando las diferentes tonalidades que adquieren las rocas volcánicas con los rayos del sol al ocaso.


Sombra del Teide fuera de la isla al atardecer

sábado, 18 de diciembre de 2010

TORRECILLA Y PUERTO DE LOS VALIENTES

Este año se celebra el centenario de la muerte del poeta M. Hernández, su credo fue la vida, el amor y la muerte, y no se doblego ante ningún estamento, hecho que le llevo a la muerte. El grupo extremeño Extremoduro, en una adaptación de uno de los muchos poemas del “poeta pastor” cantan: “Ama, ama, ama y ensancha el alma”, nosotros para sentir esta sensación en simbiosis con la naturaleza nos fuimos a la Sierra de las Nieves, que por su belleza y singularidad, no te deja indiferente.
Una vez llegado al área recreativa de los Quejigales, dejamos atrás el alojamiento rural de Féliz Rodríguez de la Fuente, y dejamos el coche en la zona habilitada para ello y comenzamos el ascenso por el carril del Sabinal. Por su margen derecha se desliza el arroyo de Carboneras. En este primer tramo el ascenso es suave y se desarrolla por una zona de pinares de repoblación, después de caminar unos diez minutos por el carril nos encontramos con un cruce, justo en el puerto de los Quejigales, seguimos por la derecha, si continuamos por el carril principal nos conduce al cortijo del Sabinal, que le da nombre al camino, y a la sierra Hidalga. Andamos la vereda que nos conduce al pinsapar de Cañada de Enmedio, seguimos los hitos hacia un cruce de caminos en el que nos adentramos en el pinsapar de la Cañada de las Ánimas. La vereda que sigue recta nos conduce al Tajo del Canalizo y al Peñón de Ronda (esta ruta ya la hicimos en su día y se puede ver en este blog), y desde este punto se divisa el Peñón de Ronda. 

Vistas del peñón de Ronda
En este cruce giramos a la derecha donde empieza la citada cañada de las Ánimas, densa de pinsapos que te sorprenden por su gran porte y belleza, muchos de ellos ya deteriorados por el tiempo o porque les ha atacado la enfermedad. Una vez salimos del bosque nos encontramos un cruce y una de las veredas nos llevaría por la Cañada del Cuerno que es una de las alternativas para poder luego bajar.

Saliendo del Pinsapar de las Ánimas
Seguimos ascendiendo y pasamos por una zona de lapiaces y formaciones calizas donde tenemos a la derecha el cerro de los Pilones y a la izquierda el Cerro Alto. Una vez llegamos al Puerto del Oso nos encontramos con un gran pozo de nieve, que en Andalucía son estructuras circulares de piedra de 8 a 10 ms de diámetro y no están cubiertos. Los que se han recuperado del abandono se encuentran en concreto aquí en la Sierra de las Nieves. La actividad de los neveros es conocida desde la época de los romanos pero cuando mas ha sido explotada fue durante los s. XVI-XIX, perdurando hasta 1931 con la llegada del frigorífico.

Pozo de nieve restaurado
A partir de aquí estamos inmersos en la meseta de quejigales, una zona realmente preciosa por el tipo de vegetación que aquí se desarrolla, el quejigo, la sabina y enebro de montaña. Es el Quercus Fagínea el que por sus diferentes formas le da un sentido fantasmal a la zona.

Quercus faginea (árbol del ahorcado)
 Estos árboles han sufrido a lo largo del tiempo numerosas talas para la elaboración del carbón, aprovechamiento que les debilita mucho y hace que adquiera ese aspecto único. Entre estos quejigos se suele formar una dehesa bastante clara que se suele aprovechar para la alimentación del ganado. En el mismo margen del camino nos encontramos con un tejo (Taxus bacatta), que aunque no es su hábitat parece que quiere crecer aquí, y la Consejería de Medio Ambiente cuando quiere sabe hacer las cosas bastante bien y lo han protegido con un vallado, así podrá desarrollarse y crecer sin ser devorado por alguna Capra sp, aunque como es tóxico no creo que le metan el diente.
A partir del “pozo” el sendero gira hacia la izquierda y luego tomamos dirección sureste que nos lleva al cerro de Tólox, debido a su formación caliza se han formado unas oquedades y han colocado una imagen de la Virgen de la Victoria y desde donde tenemos una excelente visión de la subida al cerro de la Plazoleta.

Oquedad del cerro de Tolox y el árbol invertido
Una vez pasado el pilar de Tolox comienza el ascenso al Torrecilla. El terreno es abrupto, con unas laderas muy inclinadas y con muy poco suelo, debido a los fuertes vientos de la zona, la sabina es la única vegetación que hace su aparición entre el terreno calizo, por eso en esta época del año el color del torrecilla se torna en verdoso y grisáceo. La subida transcurre por una pequeña vereda en zigzag, hay que tomárselo con tranquilidad ya que tiene bastante inclinación, es aconsejable seguir la vereda que está indicada con hitos de madera y no salirse por la multitud de sendas que la circundan. El camino como he dicho es bastante abrupto pero muy accesible cuando te das cuenta estas arriba 1919 ms (el segundo pico más alto de Málaga). Esta vez tuvimos una suerte increíble porque de todas las veces que habíamos subido ha sido la única que hemos podido disfrutar de unas vistas excelentes: mediterráneo, valle de Guadalhorce, Sierra Nevada, la costa de Málaga, sierra de Cádiz, Gibraltar  (¡Español!).

Tramo final de la senda del Torrecilla
La cumbre del cerro de la Plazoleta (Torrecilla), desde que por causas del destino, desapareció el vértice geodésico, se ha convertido en un punto de convergencia de ideas y residuos que nada tienen que ver con la montaña (buzones, libros de piadas, lápidas…)  ¡ya está bien!.

No mas señales en la montaña
La bajada la hicimos por la cuerda que nos lleva al puerto de los Valientes. El descenso por aquí es mucho más complicado porque no hay senda formada y porque la pendiente es mucho más pronunciada.

Cerro de los Valientes
Llegamos hasta el cerro de Tolox, pero lo bordeamos por su vertiente norte, en la que hay unas oquedades que pocos saben que en los días de heladas se forman unos carámbanos de hielo impresionantes.

Cerro de la Alcazaba o la Muela entre quejigos
Una vez retomada la vereda, nos dirigimos al puerto de los Pilones y bajamos por el carril, ya que las vistas son infinitamente mejores que por las umbrías cañadas…

Vistas del cerro de la Plazoleta y su arista cimera
Ya en el coche, en el puerto del Hombre, se nos cruzó un ave exótica que apenas podía volar, pero corrió asustada hasta esconderse entre rocas. Nos bajamos del auto y conseguí echarle el guante, guardándola en una bolsa de tela, pues estaba nerviosa y me daba picotazos tremendos. Buscamos al guarda forestal y este me tomó los datos para el informe y se quedó con el Frailecillo. Unos días más tarde hablé con el guarda por teléfono y me confirmó la especie, comentándome que lo habían llevado al CREA de Málaga, que se encontraba bien, y que es extraño que haya aparecido un Frailecillo (Fratercula) en la sierra de las Nieves… al menos lo salvamos de los dientes de un zorro (Vulpes vulpes), pues estaba agotada. La foto ha sido gentilmente cedida por el fotográfo Rafael Ramos, fotográfo aficionado a dejarnos instantáneas tan hermosas de  la naturaleza como esta del frailecillo.



             Ficha Técnica

Localización: Parque Natural de la Sierra de las Nieves
Población: Ronda
Distancia: 19.36 kms
Dificultad: Media (invernal), Baja (estival)
Desnivel: 855m (acumulado)
Trazado: Circular.

SIERRA TEJEDA O LA MAROMA POR EL ROBLEDAL

J. Manuel Serrat en una de sus canciones de M. Machado dice: "No será, cual los álamos cantores que guardan el camino y la ribera, habitado de pardos ruiseñores"… Como todavía estamos en otoño y los álamos ya se han quedado desnudos decidimos irnos a Alhama de Granada, donde sus tajos ofrecen unas vistas espectaculares de sus álamos, caminos y riberas.


Si acedemos desde Sevilla por la autovía tomamos el desvío hacia Zafarraya, y pasamos por Salar y ya estamos en Alhama a los pies de la sierra Tejeda.
En el año 1999 la Junta de Andalucía realizó un inventario de actualización de sus espacios protegidos, aunque con diez años de retraso, e incorporó las Sierras Tejeda, Almijara y Alhama a la denominación de Parque Natural, en este enclave también subsanaron ciertos errores de terminología y ubicación, así, el macizo montañoso de la Maroma llamado así por deformación de la palabra sima, porque a cien metros de la cumbre hay una sima (las simas son cavidades en las que, para recorrerlas, es necesario el uso de cuerdas, pues su desarrollo es totalmente vertical) y se utilizaban maromas (cuerdas de embarcaciones) para descender y poder recoger la nieve que allí se acumulaba. Pero debido al seseo y ceceo de la zona derivó en cima de la Maroma. También se determinó en este estudio, que la cumbre de Tejeda no está en Granada si no en Málaga.
 Aunque su nombre es sierra Tejeda derivado del elevado número de ejemplares de tejos (Taxus baccata) que se expanden por toda la zona alta de la sierra.
Pues bien, a pesar del olvido que ha sufrido toda esta comarca de la Axarquía malagueña no debemos de dejar de reconocer su impresionante belleza en la formación de macizos montañosos que forman una barrera entre las provincias de Granada y Málaga, y desde su cumbre más alta, Tejeda (2.068 m), ofrece unas


espectaculares vistas sobre el mediterráneo y Sierra Nevada. Iniciamos la subida por el Robledal Alto y acedemos a la zona por la C-335, carretera de Alhama de Granada a Zafarraya. Nos desviamos a la altura de la venta de La Alcaicería y tomamos una pista forestal que nos lleva a una zona llamada los Barracones donde podemos dejar los coches y nos indica el ascenso a la Sierra Tejeda más conocida como Maroma. Una vez salvamos la cadena de prohibido el paso a los vehículos comenzamos el ascenso por todo el Barranco de los Presilleros, que va bordeando la Loma de Contadero, que discurre por un camino amplio y suave donde podemos ir contemplando nogales y castaños, que darán paso conforme vamos subiendo a quejigos, encinas, robles, diferentes especies de pinos (pino negral, pino salgareño, pino albar), abetos y cedros. El camino amplio del inicio se torna en una senda estrecha sin apenas darte cuenta, pero conforme te vas adentrando en el barranco de los Presilleros la pendiente se va acentuando y se dificulta el paso por la presencia de rocas en el camino.


Llegamos a un cruce donde nos indica a la izquierda la subida a la Maroma, a lo largo de todo el recorrido está muy bien señalizado por lo que no hay duda de perdida. A partir de aquí el camino se convierte en un camino estrecho y con bastante inclinación, donde ya nos van acompañando las aulagas, romeros, peonías y enebros, es decir una vegetación de sotobosque. En el margen izquierdo debemos desviarnos unos metros y accedemos a un mirador del Valle del Temple donde podemos contemplar en su vertiente norte toda Sierra
Nevada y frente a nosotros la Sierra de Játar con un frondoso bosque de pinos en el fondo del valle y hacia arriba la Peña del Sol. Proseguimos por la senda, así se llama a los caminos de herradura y de a pie, la mayoría definidos por su uso ganadero, montañero o de caza, pero muchos están afectados por la geodinámica o por la vegetación, y llegamos hasta el Salto del Caballo (1589m), donde atravesamos un


bosque de alta montaña y donde el camino empieza a complicarse debido a la pendiente y ascensos en zigzag con una gran verticalidad de los barrancos y a la presencia de hielo ya que la senda va discurriendo por la zona de umbría.


Aquí ya empezamos a ver numerosos tejos (la mayor concentración de ejemplares de dicha especie en toda Andalucía) que requiere sombra y humedad para su crecimiento y que se mezcla con otras especies como el arce y el pino a lo largo de toda la loma de los Presilleros.


A partir de aquí abandonamos la zona boscosa y nos adentramos en las Loberas pasando por su collado que es una zona árida de vegetación y con formaciones de calizas y lapiaces, donde en su vertiente norte forma una zona de llanura y en la sur un vertiginoso collado de paredes verticales.

Paso de las Loberas
Una vez pasado continuamos por la vereda hacia el sur nos conduce directamente a una gran planicie donde se encuentra la cumbre de la sierra Tejeda que es el techo de Málaga. Desde aquí tenemos unas vistas increíbles, donde se divisa al completo todo el Parque Natural Tejeda, Almijara y Alhama y toda la línea divisoria entre Málaga y Granada.
También se observa todo el litoral costero y todo el entramado de cimas y barrancos, así como la estridente vista de todo el boom inmobiliario que ha proliferado tanto en la costa como en la serranía de Málaga causando un fuerte impacto visual. El singular vértice geodésico está situado en un altiplano en el que hay 6

Punto Geodésico de Sierra Tejada
picos que se diferencian escasos 5 metros de altura unos de otros, en una extensión de mil doscientos metros de larga y 400 m de ancha.
La bajada la realizamos acercándonos a la vertiente norte, hacia el tajo del Sol (2000m), y luego por la

Arista del Tajo del Sol
vertiginosa arista NE hacia el collado que separa el mencionado tajo y el salto del Caballo, donde nos dimos el almuerzo bajo carámbanos y cascadas de hielo, pero calentitos por la emoción… y el té. La bajada se emprende por el mismo sendero de subida, y hay que destacar la belleza y lo recomendable del lugar, aunque hay que tener en cuenta que nos enfrentamos a una ascensión de mil metros de desnivel.

           Ficha Técnica:

Localización: Parque Natural de las sierras de Tejeda, Almijara y Alhama.
Población: Alhama de Granada.
Distancia: 17.41 Kms
Dificultad: Alta (invernal), Media (estival)
Desnivel: 1300m (acumulado)
Trazado: Circular.