miércoles, 30 de abril de 2014

SIERRA DE LOS PINOS


Nuevamente nos enfrentamos a esta sierra que roza los 1400 metros de altura, partiendo desde Villaluenga del Rosario.
La primavera, en su imparable avance hacia el estío, nos acaricia con temperaturas muy frescas al amanecer, pero cálidas conforme avanza el día, por lo tanto, en vez de subir por el Puerto de Libar, nos desviamos hacia la casa de las Merinas y tomamos la colada que sube hacia el Hoyo de los Quejigos… como la otra vez.
Que casualidad, Merina es la lana con la que están confeccionadas nuestras camisetas, y no hemos probado nada más confortable para ir a la montaña.
A la segunda va la vencida… o al menos ha sido de esta manera, pues hace un mes, la niebla espesísima y la lluvia impidieron nuestra ascensión cuando alcanzamos la misma base de la montaña, y aunque hemos tenido que investigar lo suyo, pasando el Puerto del Alcornocalejo, tuvimos que repechar una zona de lapiaces escarpadísimos aplicando técnicas de escalada.
La caminata ha merecido la pena, pues ha tenido un gran componente de aventura… como al principio.
Una vez alcanzada la cima, y tras trece kilómetros de montaña pura, nos dedicamos al buen yantar a base de queso de la comarca, aderezado con un té de altura y frutos secos nacionales, bajo la sombra del cedro que, seguramente, tiene relación directa con el topónimo de este lugar, que goza de un amplio panorama para disfrutar de la vista. Desde Marruecos a Sierra de las Nieves, pasando por Sierra Crestellina y otras muchas… como muchas son las estupendas notas que Zakk Wylde nos regala en Catacoms of the Black Vatican, acompañado de la voz dulce de Ozzy Osbourne, en el último trabajo de Black Label Society.
Ha sido una buena jornada de montaña, enlazando caminos, siguiendo algunos hitos, y construyendo otros, para dejar nuestra impronta en espera de que alguien la vuelva a repetir.














viernes, 18 de abril de 2014

MULHACÉN Y VELETA

Han sido varias las veces que hemos subido a Mulhacén, y a Veleta también, pero nunca  lo habíamos hecho juntos, por lo tanto, esta era la ocasión de intentar el doblete, con condiciones primaverales.
En el aparcamiento sólo había “furgos”… sólo nosotros osamos acudir a la montaña con un pequeño descapotable… va a tener razón Pedro: sin “furgo”, no somos nadie.
La nieve está buenísima a las ocho de la mañana en Hoya de la Mora, con crampones desde el mismo coche, y pertrechados con el Gore-tex pues el cielo  amenaza con descargar. Antes de las Posiciones  nevaba con fuerza, aunque había mucha visibilidad ya que las nubes eran altas.
En tres horas y media habíamos alcanzado el vivac de la Carigüela… ritmo lento debido a la carga, pero tenemos todo el día. Tras reponer un poco de energía, bajamos el collado y nuestro siguiente paso y el más comprometido de la travesía, es el famoso Paso de los Machos, que tiene una huella abierta, un poco alta, y con un patio que quita el hipo, pero cómodo de pasar.
A las 15:30 habíamos alcanzado Villavientos, así que dejamos las cosas y nos metimos directamente a subir el Mulhacén. Es impresionante tener toda la vertiente Sur para nosotros.
Desde la cima más alta de la península, con algunas nubes intentando cubrirla, disfrutamos un lapso de tiempo de la tranquilidad absoluta y nos pusimos a la obra antes que fuese demasiado tarde… estábamos muy, pero que muy cansados.
Llegamos al refugio y teníamos compañía; la de cinco chavalotes, de León, Valencia, Brasil y Colombia, con los que compartimos noche.
Holly, el último trabajo de Nick Waterhouse, hubiese sido la compañía perfecta para amenizar la cena, pero no disponemos de tecnología suficiente para dormir a 3060m de altitud escuchando nuestra música…  hay que dejar espacio a la imaginación y saborear otros placeres.
Debido al cansancio, hasta las siete y media no salimos del saco, por lo que pasamos bastante calor por los vasares del Veleta, y ascendiendo a la Carigüela, pero esto no nos quitó las ganas de subir a la cumbre y aprovechar la tacada, pues hizo un día espectacular.
Tras el almuerzo “Veletero”, emprendimos la bajada, satisfechos de haber conseguido nuestro particular reto, y en hora y cincuenta minutos, estábamos de nuevo en el coche.





Paso de los Machos



Llegando al Portillón de los Raspones de río Seco


Vivac de Villavientos


Cumbre del Mulhacén lanzando el piolet

Bajada por la oeste del Mulhacén



Foto nocturna tomada a las 22:24 de los Raspones de río Seco.



 

Cumbre del Veleta (3396m)



lunes, 24 de marzo de 2014

Villaluenga y Sierra de los Pinos

 

Desde abril no pisábamos la Sierra del Endrinal, y decidimos hacerlo uno de los días más tranquilos del año, y tras varias jornadas continuadas de lluvias.
Saliendo desde el merendero, ascendemos por el Puerto de las Presillas hasta el cortijo de Fardela. Corría agua por cualquier sitio, y la zona de Dornajo estaba especialmente atractiva y fotogénica, momento que aprovechamos todos para picotear algo mientras molestábamos un poco a los tritones.
Hubo momentos muy emocionantes, cuando los buitres empezaron a pasar muy cerca de nuestras cabezas, buscando la térmica de las pedreras por las que caminábamos, rumbo a la cancela de la finca Los Navazos.
El camino que va de Fardela a Villaluenga, hacía años que no lo transitaba y nos salimos un par de veces de su desdibujada vereda, pero llegamos a la portilla que da paso al pinar por el que accedemos a Pocillo Verde.
Mientras comíamos en las proximidades de cierta casa y comprobar que todavía perdura, aunque un poco ennegrecido, el cazo que dejé en la misma, hace ahora por lo menos siete años, estuvimos hablando de Phil Everly, el menor de los Everly Brothers, que falleció dos días antes de reunirnos para caminar.
También murió el día dos de enero, el crítico de Jazz y uno de los colaboradores del programa Sonideros, Javier De Cambra. Siempre nos quedará su recuerdo y todo lo que ha aportado a nuestro conocimiento musical. Gracias… por eso, vamos a poner una canción de uno de sus grupos favoritos:  The Monkees.
Lo interesante de alargar la jornada es que llegamos tarde a nuestro objetivo y podemos disfrutar de la soledad y de las luces tan especiales del final del día.
Fátima, Álvaro, Miguel… es 5 de enero y son más de las cuatro y media… ¡Vamos para abajo que se nos hace de noche! …Y tomamos la directísima para bajar a los Llanos, con premura, y sin apenas tiempo de tomar unas fotos a las cabras, que el Puerto de las Presillas, todavía distaba un rato.
Antes de las siete estábamos en la carretera, habiéndose convertido en una jornada muy placentera y con muy buena compañía para comenzar este nuevo año.















 

martes, 18 de marzo de 2014

Cerro Alto (1813m), Peñón de Enamorados (1777m), Peñilla (1683m) y Peñón de Ronda (1299m)

Desde la última travesía por Sierra de las Nieves no ha pasado más de mes y medio, pero todavía teníamos en los labios el sabor agridulce de la masificación, el deterioro, y el bullicio que crea la peregrinación masiva al Torrecilla un día soleado y con bastante nieve.
Para llevarse un buen sabor de boca, hay que elegir un día tranquilo, un grupo reducido (íbamos dos… aún se puede reducir más…), y un itinerario poco frecuentado: Las nortes de la Sierra.
Casi era el día del santo patrón de Irlanda, Saint Patrick, Patricio para los colegas, y en La Tarataña, a las seis y pico de la mañana escuchábamos de los Extremeños Aulaga Folk, su disco Extremairlandura, donde se acercan de lleno a la música tradicional, Celta, de ese aislado país. Casi nadie diría al escucharlos, que es gente de bellota y castúo.
Y hablando de aulagas, se están poniendo preciosas (con lo ásperas que son), y tras pasar un poco de frío al principio (0ºC), entramos en calor por la Cañada de las Ánimas y nuestra primera ascensión del día: Cerro Alto, donde paramos a avituallar el cuerpo con un poquito de chocolate y genjibre, relajar la mente contemplando la amplitud visual que nos proporciona (no hay nada como el montañismo), y pertrecharnos hasta las cejas, pues soplaba viento gélido y no era broma.
Peñón de los Enamorados se convirtió en nuestro destino más inmediato, y por la arista nos aproximamos a su base. Bajando al Pinsapo de la Gotera, nos acercamos a la Peñilla, por toda su arista, coincidiendo con dos espeleólogos que bajaban a Sima Erótica (-107m). La Peñilla te ofrece una vista casi en planta del Peñón de Ronda, y nuevamente por el camino de la arista, nos acercamos al Puerto del Hornillo, bajando por el Pinsapar de Cubero y almorzando junto a la Fuente de los Hornillos, que nos proporcionó su fresca agua para calentar el té. Un placer de la vida que pocas comparaciones tiene.
Hicimos una subida y bajada circular al Peñón de Ronda, desde donde vimos gente comiendo en el Puerto del Hornillo, a golpe de prismático, y donde paramos otro instante a rebajar la temperatura corporal, ya que el sol apretó bastante, sufriendo de una amplitud térmica de más de 25 grados con respecto a la vivida a las ocho y media de la mañana.
Bajamos hacia el maltrecho cortijo y nos aproximamos al Pilar de la Breña, a repostar, tomando el camino que sale hacia el NW y que pasa por todos los sinclinales, ofreciendo unas vistas de vértigo pero con un piso incómodo y peligroso, hasta situarnos bajo los imponentes Tajos del Canalizo (otro placer del que disfrutar), para buscar el camino que llega a la Cañada de las Ánimas. Este tramo es un poco difícil, pero con paciencia, se gana.
Un gran día, un precioso recorrido, una tranquilidad absoluta, y la sensación placentera de haber disfrutado de la naturaleza.
Lejos se antoja el Peñón de Ronda



Desde Cerro Alto: Enamorados (Antiguo Torrecilla) y Peñilla.


Siguientes objetivos: Peñilla y Peñón

Desde Peñón de Enamorados: Cerro Alto.

Arribando a La Peñilla.




En el Peñón de Ronda




Los Tajos del Canalizo.