sábado, 3 de septiembre de 2016

Aitxuri (1551m) (Máxima elevación de Guipúzcoa y de Euskadi), Aketegi (1548m) y Aitzkorri (1523m) Desde Arantzazu.

Esta ascensión reúne todas las facetas atractivas de una gran montaña, como son, un buen bosque, agua abundante, una arista aérea, perspectivas increíbles, un lugar de culto, y un gran ambiente montañero.
Además, debemos llevar dinero, pues es obligado comprar un queso de oveja con denominación de origen Idiazabal. Sería un craso error bajar de esta montaña sin un queso en la mochila.
A poco más de las 8 de la mañana, se respiraba tranquilidad en los alrededores del santuario de Arantzazu, enclave paradisíaco situado cerca de Oñate. Solo unos acordes y la voz de Santi Bálmez, de Love Of Lesbian, se atrevían a interrumpir tímidamente la paz de ese lugar mientras nos atábamos las botas, Bajo el Volcán.
El día ofrecía poca visibilidad, al igual que la mañana anterior, y los primeros e inclinados pasos discurren a través de una senda increíblemente hermosa, señalizada desde el comienzo con pintura amarilla, invitando a “Urbia-Aizkorri”, y sin pérdida… inmersos en un hayedo espectacular, que resta bastante dureza al camino, pues la pendiente se escribe con mayúsculas en esta ascensión.
Casi sin darnos cuenta… bueno, es un decir, arribamos a la salida del bosque, al collado de Elorra, de libro, desde el cual ya disfrutamos de unas vistas preciosas entre un velo blanco. Aprovechamos la parada para comer algo de frutos secos.
Continuamos por una senda jalonada de vegetación arbórea, a través de la cual, los rayos de sol se entrecruzan con las ramas y la niebla, generando un juego de luces que, seguramente, tardaremos en olvidar.
Ya en las Campas de Urbía, vemos la ermita y pasamos a su interior a hacer una visita a la virgen.
Debemos seguir hasta la Majada de Arbelar, donde podemos encargar el queso y recogerlo a la vuelta. Aquí tomamos el desvío hacia Aitzkorri. La pendiente se torna dura y explosiva. Hay que pasar junto a una veleta… es la referencia que confirma nuestro rumbo.
Una vez observemos el Vértice Geodésico, sabremos que este pico es Aketegi. Por la entretenida arista, y hacia la izquierda, según se sube, arribaremos a Aitxuri. Estamos en el punto culminante de Euskadi. ¿No es maravilloso? La cresta es sencillamente alucinante. Afilada, vertical, disfrutona, aérea…
Una vez encumbradas estas dos elevaciones, retomamos la senda y nos dirigimos a la cima que da nombre a la montaña: Aizkorri.
Es una ascensión recomendable para zapatillas, pues los caminos son muy buenos.

Imprescindible prismático, pues veremos San Lorenzo (techo riojano), Moncayo (techo soriano y zaragozano), Gorbea (techo vizcaíno y alavense)… el Pirineo Navarro…

Ascendiendo entre hayas.
Entrando en la Campa de Urbía
Campa de Urbía.
Majada de Arbelar.
San Lorenzo al fondo... muy al fondo.
Entre Aketegi y Aitxuri
¡Por fin!  Techo de Euskadi.
Celebramos Aitxuri, con Aketegi justo detrás y Aitzkorri al fondo.



Cima de Aketegi.
Aketegi y Aitxuri.


Cima de Aitzkorri, cortando leña...

Alguien reivindica Navarra como territorio vasco, con un jeroglífico.


Aquí compramos el queso Idiazabal.


Santuario de Arantzazu.

viernes, 26 de agosto de 2016

Gorbeia (1482m). Máxima elevación de Bizkaia y Álava

El árbol, es el único ser vivo que tiene la capacidad de reencarnarse.
Freddie King también posee esta capacidad… por ejemplo, de la mano de Jeff Beck a la guitarra y Jimmy Hall con las otras cuerdas… las vocales.
El Parque Natural de Gorbeia, es seguramente el más visitado de Euskadi, y la ascensión a su máxima altitud, la más transitada, quizá, de toda la Península. Atravesar un bosque de hayas enormes, con un rico suelo tapizado de grandes helechos… no es una oportunidad que se nos ofrezca todos los días a finales de julio… al menos a los habitantes del sur.
En Vitoria-Gasteiz, todo tiene el nombre de esta montaña: calles, talleres, bares… y es que la imagen de esta elevación, domina la ciudad… bella ciudad por cierto, con más de 100 kms de carril bici.
Cerca de la capital alavesa y al Norte de esta, se encuentra la pequeña población de Murua, que es por donde accedimos al parque, dejando el coche junto a unos pequeños embalses, y al inicio de la senda Egillolarra; el camino está señalizado desde el comienzo.
La cumbre del Gorbeia, es compartida por Araba/Álava y Bizkaia, y nosotros elegimos la vertiente alavesa para rendir homenaje a esta mítica montaña, por proximidad a nuestro campo base. 
Comenzamos a caminar por un camino ancho, que va tomando inclinación poco a poco, entre un espeso bosque, que tomará mayor porte cuanto más arriba caminemos, y veremos a nuestra derecha, una antigua cantera, reconvertida en área recreativa y con un verdor excepcional.
Poco antes de salir del bosque, encontramos a nuestra derecha un refugio, que podremos utilizar en caso de mal tiempo; a pocos metros de haber salido del bosque, pasamos junto a la fuente Egillolarra, donde podremos repostar agua llegado el caso.
El camino hacia la cima es evidente, y aunque nos tocó un día de habitual niebla, no hay pérdida… basta seguir la traza hasta toparnos con un poste indicador, donde colocamos unas piedras que unos días más tarde fotografiaría Richi.
De ahí a la impresionante torre del Gorbea, no nos queda mucho, e imaginamos que las vistas deben ser estupendas… pues se ve todo los Montes Vascos, San Lorenzo, El Moncayo… incluso se llegó a despejar de nubes… pero ya estábamos abajo.
Una ascensión muy agradable, sin peligros añadidos, pero hay que estudiar siempre la meteo, pues los vientos en la parte más alta, pueden ser traicioneros.


















jueves, 18 de agosto de 2016

Ascensión a Torre Cerredo (2650m). Máxima elevación de Asturias y León. Máxima elevación de Picos de Europa.

Seguramente, si viajamos a Picos de Europa desde Andalucía, pasaremos por Benavente, y por lo tanto, veremos alguna indicación en la autovía del tipo: León – Benavente. Pues de eso queremos hablar, de León Benavente… un grupo musical de Rock independiente que inspiró su nombre en estas dos ciudades y en el tramo de carretera que las une. Tienen, entre otras muchas y buenas canciones, una versión de Europa Ha Muerto… de Ilegales… que viene a estar muy de moda.
El techo de León es compartido con el Principado, y recae en una de las montañas más bellas y con mayor prominencia de cuantas podamos ascender en la península.
Si entre tus planes, y volvemos a hablar de eso, está el conquistar todos los techos, al menos los Ibéricos, haz de saber la dificultad a la que te vas a enfrentar.
Saliendo desde las Invernales del Texu, donde se quedó el coche, ya que el carril es malo para turismos, supone un desnivel de 2100 metros hacia arriba, con unas 13 horas de actividad, haciendo noche a la vuelta en Vega de Urriellu. Al día siguiente solo hay que descender 1100m.
El refugio, reserva plazas para los que lleguen sin reservar, pero cuidado con esto… se ceden por orden de llegada. Para evitar sorpresas, cargamos sacos, esterillas... Al pasar por Refugio de Urriellu, montamos el vivac y metimos dentro todo lo que no pretendíamos usar durante la ascensión: material de vivac, de cocina, forros… así viajaríamos más livianos en lo que nos restaba de jornada. Habíamos ascendido casi 1000 metros, y nos quedaban otros tantos.
Preguntamos al guarda por el camino hacia Torre Cerredo, y nos confirmó el rumbo, advirtiendo de la trepada que tendríamos que superar en la Brecha de los Cazadores, y allá que nos dirigimos con ansia viva.
Las vistas del Naranjo de Bulnes mejoran por momentos, y empezamos a cruzarnos con algunas montañeras (y montañeros) que habían hecho noche en Cabrones. Hay collados de infarto por el Diente de Urriellu y la Horcada Arenera… en las Torres Areneras había una cordada escalando. Ahora nos dirigimos hacia el Jou de Cerredo, y la imponente vista de la cima más alta de todo Picos, nos hace sentir una fuerte emoción. Hace calor… alguien nos advierte que tengamos cuidado con el horario, pues ya es tarde… y es que hemos empezado a caminar desde muy abajo, y el cansancio se va notando… en montaña, hay que escuchar al cuerpo, y saber reservar fuerzas para la vuelta.
Desde la base, se ve difícil la ascensión… imponente, con muchos pasos de neveros colgantes y con demasiada exposición.
Algunos bajan con cuerdas… y es fácil perder las referencias pues entramos en un terreno muy escarpado… nos planteamos si seguir, o empezar a descender y dar por zanjada la ascensión.
Los bastones, hace un buen rato que ya no son de utilidad, y trepando libremente, disfrutando de algunos pasos de III, pasando una chimenea con nieve empotrada, saltando una peligrosa separación entre nieve y roca, aberronchado al rocaje vivo y mirando de vez en cuando al vacío para sentir que seguimos vivos… se va avanzando hasta acariciar la cumbre… la ansiada cumbre… el Techo de Asturias y León: Torre Cerredo.

Seguramente, si no fuese posible disfrutar de ciertos momentos de soledad y contemplar las mejores vistas que una actividad te pueda proporcionar… no ascenderíamos montañas. La sensación de ver el mar… muy lejos… ver la pequeña Ruta del Cares, Torre Blanca (desde donde mirábamos con intriga las rocas en las que hoy nos sentamos), el Tesorero… es muy difícil explicar las emociones que se viven en esta preciada y emblemática cumbre caliza.
Ha sido el tercer techo provincial conseguido en menos de una semana… estamos cansados, hace calor… hay que comer… no hay agua por ninguna parte… es tarde, aunque a nosotros no nos lo parece. Nos metemos nieve bajo el casco, para mitigar el calor, nos quitamos las botas, para descansar los pies, y tras recuperar fuerzas, comenzamos a bajar, antes de que se llegue a mascar la tragedia. No hay sombra ninguna…
Tras una larga y preciosa jornada, arribamos a la Vega de Urriellu, habiendo tenido que usar cuerda para descender la Brecha de los Cazadores, y tras la cena, repusimos el cuerpo, de esas 13 horas de montaña, vivaqueando bajo un cielo espectacular, con luna llena, y con la suerte de tener durmiendo a 20 metros, a uno de los mejores escaladores del planeta: Iker Pou.

La bajada a Sotres, la realizaríamos al día siguiente.

Collado de Pandébano.



Al fondo la Vega de Urriellu.


Brecha de los Cazadores.
Horcada Arenera.

Torrecerredo.
El Jou de Cerredo.
Vistas desde Torrecerredo.


Peña Prieta y Torre Blanca al fondo.


Picu de Urriellu.


Preparando el desayuno.