En Eslovenia estamos en el paralelo 46 N y el meridiano 13 E. La diferencia
horaria con el lugar donde vivimos, es bastante amplia… sin embargo, no
tendremos que ajustar los relojes. Algo falla desde luego, pero eso entra en
otro foro de debate.
A las 4:30 de la mañana ya hay suficiente luz, y a las 21:00 está oscuro…
no tardamos en adaptarnos a estos horarios, pues son beneficiosos para el
cuerpo.
La imagen del Aljazev Stolp ronda nuestras cabezas desde que salimos de
Cádiz, julio es un mes lluvioso en el que las nubes se condensan desde cotas
realmente bajas… todo está verde y fresco como resultado, y la incertidumbre es
tema de conversación en la mesa y en el coche.
Decididos a intentarlo, nos dirigimos a Rudno Polje (1347m), donde hay un
centro de tecnificación de esquí alpino que funciona todo el año. Tenemos un
parking… 5€.
Comenzamos por el camino perpendicular al aparcamiento y la carretera,
rumbo NW cerrado y recto. Nos adelantan algunos vehículos… pudimos comprobar
que el coche se puede dejar un poco más arriba, sin necesidad de pagar.
El camino de aproximación a la montaña está bien jalonado, cómodo, boscoso…
en la tónica eslovena… va tomando altura poco a poco… llegamos a un collado,
una hermosa nava… giramos a la izquierda, hacia Studorski Preval, collado de
1892m con unas vistas increíbles… hemos ascendido más de 500m sin darnos
cuenta.
Desde aquí casi no ganamos altura hasta Vodnikov Dom, el refugio que
elegimos para dormir, con agua potable, árboles, navas… y el Triglav visible por
detrás del siguiente refugio.
La mayoría de montañeros eligen Don Planika para dormir, pues queda a sólo
500m de la cumbre, pero la tranquilidad
y la atención son mayores en Vodnikov, al haber menos gente, y posee mejores
servicios para descansar. En Dom Planika no hay agua potable.
Comimos bastante bien, los guardas se levantaron a las 5 para nosotros, y desayunamos
perfectamente. Muy agradecidos a estas personas.
A poco más de las 5:30 nos pusimos en marcha abandonando la comodidad de
Vodnikov Dom… ¡que se le va a hacer! La mañana promete… no ha llovido en toda
la noche y está despejado… la emoción aumenta conforme vamos ascendiendo, y
empiezan a aparecer los pasos jalonados de cables de seguridad. El hecho de ver
una instalación de vía ferrata, puede proporcionar bastante satisfacción y
seguridad, o por el contrario ponernos nerviosas porque estas instalaciones
infunden peligro.
Alcanzamos Dom Planika pod Triglavom (2401m) y entramos a conocerlo.
Comemos algo y continuamos ascendiendo. Ahora llega la parte más técnica y
emocionante de esta ascensión: El verdadero Triglav.
Ya todo es roca (aunque hay algunas florecillas que emergen a 2500m) y nos
vamos acercando a una gigantesca pared. Hay pasos en los que no te puedes
permitir el lujo de un tropezón. Isabel tiene vértigo, y lo está superando
bastante bien… esas llambrías de piedra suelta, lo ponen difícil.
Negociamos la famosa chimenea sin dificultad, y a la salida viene el tramo
más complicado del itinerario. Vamos alcanzando el espolón que nos dejará en la
arista cimera, y nos unimos con los que salen de Triglavski dom na Kredarici
(2515m), que hace un momento lo vimos por primera vez.
La montaña está bastante domada… cosida con cables, que le quitan mucho
encanto, pero ha sido una decisión determinante para reducir los accidentes, ya
que el hecho de que el Triglav sea el símbolo de los eslovenos (aparece en la
bandera y en las monedas de 50 Cts), provoca una gran afluencia de personas no
expertas. La mayoría de eslovenos catalogan esta montaña de “sólo expertos”,
cuando en realidad no es tan difícil, pero lo hacen pensando en que subirán personas
sin experiencia, de hecho, todos los eslovenos tienen que subir al Triglav al
menos una vez en su vida.
Una vez en la arista final, nos recorre la emoción de llevar varios días de
viaje esperando este momento. Hay gente por la parte alta nos sirven de
referencia para comprobar la verticalidad de este tramo afilado… tras la
trepada, tenemos por fin ante nuestros ojos el Alzajev Stolp. Isabel ha usado
el kit de ferrata en algún paso. ¡Lo hemos conseguido!
Hemos ido todo el camino siguiendo las marcas…
Marcas para probarlo (Marks To Prove It)… algo así como la felicidad
(Something Like Happiness). Dos de los títulos que más nos apasionan de The
Maccabees. Los de Brighton buscaron para su grupo, nombres en la biblia, al
azar, y este les pareció oportuno. Ningún miembro del grupo es religioso…
tampoco el hecho de visitar iglesias te convierte en creyente… sólo es
curiosidad arquitectónica. Fue una pena que hace dos años decidieran dar por
finalizada la carrera de esta generosa banda de indie rock británica. Orlando
Weeks, ¡vuelve, por favor!
Nosotros volvimos… por las marcas. Habría que añadir que la bajada por
Triglavski dom na Kredarici, era más sencilla… nos enteramos tarde, gracias a
las tres chicas que durmieron junto a nosotros, y que volvimos a ver tras la
corta tormenta que nos sorprendió a la bajada, tras haber comido y tomado café
de nuevo en nuestro refugio. ¿Creías que nos íbamos a librar de un día de
lluvia en Eslovenia?
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| Aparcamiento de Rudno Polje. El camino comienza justo frente al coche azul. |
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| Llevamos recorridos cien metros... el bosque promete. |
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| Zona de bosque una vez dejado el coche un poco más abajo. |
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| Vamos dejando atrás el bosque y ampliando vistas. |
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| Espléndida nava donde se bifurca el camino. Nosotros a la izquierda. |
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| Ya la nava queda al fondo. La subida tiene bastante pendiente. |
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| Últimos pasos antes del collado Studorski Preval. |
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| Desde el collado vemos el camino que nos queda... hacia la derecha. |
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| Pequeños pasos de media ladera. |
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| Al fondo, el collado que acabamos de dejar atrás. |
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| Zona de desprendimientos. Cuidado. |
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| Ya falta muy poco para llegar al refugio. |
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| Vodnikov Dom, y el Triglav al fondo. Se ve Dom Planika perfectamente. |
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| El emplazamiento privilegiado del refugio Vodnikov. |
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| Ya amanece el día de la ascensión. |
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| Primeros pasos de dificultad. |
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| Parece que tendremos suerte con la meteorología. |
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| Un auténtico corredor calizo. |
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| Sobre las 7:30 de la mañana, el día está espléndido. |
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| Alcanzamos Dom Planika Pod Triglavom. Ha salido bastante gente. Son 80 plazas. |
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| Bueno, pues tenemos el Triglav de frente. |
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| Es imposible perder el camino. |
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| Unas zetas y nos acercamos a la chimenea. |
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| Por algo decíamos que es más confortable Vodnikov. |
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| Hemos negociado la chimenea sin el menor problema. |
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| Afrontando la parte más complicada de toda la ascensión. |
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| Un tramo de relajación cerca de la arista cimera. |
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| Más pasos de hierro. |
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| Siempre picando hacia arriba. |
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| La otra vertiente, donde se asienta Triglavski Dom na Kredarici. |
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| El valle de Vrata abajo a la izquierda. Desde donde subimos a Biwac IV. |
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| Todavía no, esta es la antecima. Una pequeña bajada y otra vez para arriba. |
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| ¡Ahí está! Por fin tenemos la cumbre a tiro de piedra. |
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| Isabel sigue superando su vértigo. Toda una hazaña. |
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| Concentración, que vienen pasos expuestos. |
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| Peldaños, vías de hierro... bien domesticada está esta maravilla. |
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| Desde luego, miras hacia atrás y entra una emoción incalculable. |
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| Parece no tener fin. Esto es un no parar de disfrutar. |
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| Las nubes están empezando a levantar. |
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| Son momentos de mucha emoción, saber que has coronado esta montaña que tan lejos queda de casa. |
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| Y como no, nuestra banderola pirata, ondea junto al Aljazev Stolp. Inolvidable. |
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| Bajo nuestros pies, Vrata y Aljazev Dom. Al fondo Mojstrana. |
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| Eso es para poner un sello: Un tampón, con su cajita de tinta y todo. |
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| Llega el momento del indeseado descenso. |
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| Las nubes nos dejaron el hueco imprescindible. |
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| Una de las zonas más bonitas de esta montaña. |
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| Tras parar a comer en Vodnikov, salimos huyendo al escuchar truenos. ¿Es lógico? |
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| Y la tormenta nos pilló por el camino... si hubiésemos esperado en el refugio... |
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| Una hermosa ascensión que llega a su fin... pero el viaje continúa. |