El sendero se inicia junto al puente, a la salida del pueblo, a mano derecha, y supera los 100 m de desnivel en muy poco tiempo. En todo su recorrido, el cañón está flanqueado por verticales paredes y pronunciadas pendientes de roca caliza, que, debido a la erosión del agua, han formado en su interior infinidad de cuevas, abrigos y covachas con asentamientos prehistóricos.
A lo largo del recorrido hay que ir pendientes de los hitos; aunque está señalizado, hay infinidad de pequeñas veredas que nos pueden confundir.
A pesar de que no es un terreno fértil, podemos disfrutar de su vegetación típicamente mediterránea, rica en encinas y quejigos, acompañada de arces y almeces.



Isabel, no paras, desde luego tu no te aburres.
ResponderEliminarGracias Paz, es que soy inquieta....
ResponderEliminar