Es la segunda visita a este espacio natural protegido y, por ello, no nos resultó menos interesante ni emocionante.
Este camino puede estar sujeto a restricciones; por lo tanto, es aconsejable informarse antes de acudir a la zona. De hecho, en esta ocasión había un tramo cerrado debido al deterioro de los puentes de madera que cruzan el río. Otra recomendación es que, en invierno, el caudal puede variar y comprometer nuestra progresión.
La foresta estaba toda húmeda; el caudal era importante y el entorno del río Batuecas, en general, era una delicia la primera semana de diciembre. Setas, madroños, hojarasca bien húmeda y una temperatura muy agradable para mantener el contacto con la naturaleza. Si llegas temprano, no habrá problemas, pero el aparcamiento puede estar un poco saturado un poco más tarde.
Si entras desde Extremadura, en la zona de curvas donde comienzas a cruzar el río por carretera, ve atento a las paredes de la izquierda, donde hay una importante buitrera.
“Viviendo a la orilla del río, pensando en sus amoríos, hay un sauce llorón que canta: me deshojaría por ti, aunque no quieras venir, que yo no entiendo de distancias”… y así comienza una de las canciones del último trabajo de Robe… y como si ese sauce estuviera enraizado en la misma orilla del río Batuecas, “a veces cuando lo acaricia el aire, se mece y parece que baile…”
Una vez saltado el primer aporte con el que nos encontramos, fuimos pegados al muro, intentando no caer al agua y sin mojarnos demasiado, ya que estamos a las puertas del infierno… o del invierno.
Pasamos por muros y puentes, junto al Monasterio Carmelita, construido en el siglo XV. Es un complejo de retirada monacal y su entorno; si ahora es tranquilo, imaginad cómo debía ser hace seis siglos, cuando ni siquiera llegaba Radio 3.
Las pozas graníticas dan mucho juego en verano y ahora también, pero también para otros menesteres, como la fotografía. Hay que ascender y abandonar el cauce por un rato para acercarnos al abrigo rupestre y disfrutar del arte en plena naturaleza.
El abrigo tiene unos siete paneles y, sobre todo, representa varias cabras y otras figuras esquemáticas, como una figura humana y algunos elementos puntiformes. Este es un espacio cultural bastante conocido y recomendamos visitarlo a quienes aún no hayan pasado por ahí. Si el día está húmedo, las pinturas se ven mejor; además, esta zona en verano puede tener restricciones por riesgo de incendio… por lo que es mejor ir fuera del estío.
No es este el único abrigo con pinturas rupestres que vamos a encontrar, ya que, siguiendo el camino, llegaremos al Canchal de Mahoma, que también está señalizado.
A quien le guste eso del geocaching, aquí tiene algo para entretenerse un rato… y el más interesante nos explica una formación geológica que se repite en muy pocas zonas: los Ripples. A todos nos sonará esta palabra por ser la canción de Genesis. En la orilla de la playa hemos visto muchas veces formarse estas ondas en la arena, recién bajada la marea; pues aquí las tenemos petrificadas, formadas bajo el mar hace más de 400 millones de años. ¿No es emocionante?
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| El río Batuecas sacado con la nueva Sony Alpha. |
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| Los puentes estaban cerrados, pero nos las ingeniamos para cruzar hacia las pasarelas. |
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| Monasterio carmelita de San José de las Batuecas. |
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| Tributo al río Batuecas, proveniente del pico Pirrubio. |
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| Arroyo de Barrigoduro. |
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| Canchal de Cabras Pintadas. |
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| Riesgos en los que se contemplan los Ripples u ondulaciones. |
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| Buitres leonados volando al fondo. |
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| Río difuso de las Batuecas. |
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| Hoja de rebollo. |
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| Esto sí que es un Camino de las Raíces. |
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| Paneles del Parque. |
Jo, qué preciosidad de paseo fluvial y boscoso... Macho, si hasta me ha llegado aquí el olor a humedad!!! Y es que pasear junto a un río, no sé, una vez al mes, debería estar prescrito médicamente... Y es que ya que estamos con la jerga médica, muchos ríos están en la UVI, sin ir más lejos, por el Riu Sec, a su paso por Betxí (nada tiene que ver con el Dry River de la capital de la Plana), ahora mismo no lleva ni gota, y eso que desde hace unos años (creo que os hablé de ello), al ganar un litigio con el pueblo vecino de Onda y recuperar una surgencia de agua, el río volvía a correr a su paso por Betxí, cosa que antes solo ocurría después de abundantes lluvias. Era increíble la cantidad de aves a las que atrajo esta agua, desde cormoranes, martines pescadores o el espectacular morito común... Ahora, con esta carencia de lluvias, de esta surgencia apenas mana agua, y la poca que mana se utiliza para el regadío de las huertas ecológicas, que normalmente no utilizaban toda el agua, devolviendo la excedente al río... De todas maneras, a pesar de la falta de agua, se está llevando a cabo un proyecto para poner en valor al río, construyendo una senda que va a ir desde el pueblo hasta una pequeña presa. Además de la senda, se está eliminando toda la vegetación alóctona, y al eliminarla han salido a la luz bastantes elementos etnológicos y naturales, como antiguas balsas de riego y algunos algarrobos centenarios. También se colocarán paneles informativos sobre fauna (sobre todo avícola) y flora. Y aún así hay agricultores cazurros que se niegan a que se haga esta iniciativa y que siguen poniendo trabas, en fin, España es "asín"...
ResponderEliminar¿Qué tal, Dani? Un gusto leerte. EL agua es algo que nos va a traer de cabeza en las próximas décadas, creo yo. Cualquier iniciativa de poner en valor los recursos fluviales, debería ser considerada de buen agrado por el pueblo. Esas negativas de agricultores, no se entienden... agricultura viene de cultura... de algo ancestral... y para la agricultura, el agua es el principal recurso. Deberían estar orgullosos de que las administraciones pongan en valor esos cursos fluviales tan importantes y necesarios. El agua es vida... cuidar los ríos es algo que debería estar en la agenda de cualquier político... de cualquier institución pública.
EliminarEsa zona de las Batuecas, en Salamanca, y las Hurdes, es que tienen unos índices de pluviosidad muy buenos. Este año ha llovido bastante por allí... que falta hace. Nosotros, tanto tu como yo, vivimos en zonas más secas... mucho más secas. Aquí en el sur de la provincia ya se plantean restricciones... por la sequía. Es un grave problema, la verdad.
Muchas gracias, amigo.