viernes, 29 de septiembre de 2023

Desde La Peral a Peña Canseco.

La Peral es una de las poblaciones de Somiedo desde donde podremos observar bastante fauna y paisajes muy verticales. Nos la vamos a encontrar nada más cruzar El Puerto. El coche se deja en un aparcamiento a las afueras del núcleo urbano, ya que, debido a la masificación, se ha tenido que regular el acceso para no residentes. Además, no permiten pernoctar con un vehículo camper en ese aparcamiento… aunque no está señalizado. Ojo con esto. Si pretendes dormir allí, sería mejor bajar a Babia… allí vas a estar mucho más cómodo.

Buscamos el bar, aunque no lo necesitábamos, pues ya veníamos bastante bien desayunados desde nuestro CB, y, caminando por ese mismo itinerario, continuamos ascendiendo hacia unas campas donde hay bastante actividad ganadera. Las posibilidades son varias: ascensiones, rutas circulares, avistamiento de aves… no llevábamos nada predeterminado… sólo nos dejábamos llevar por nuestros pies… hay un “slogan” de Boreal, de hace 2 décadas, que rezaba: “Think less, climb more”.

El camino está señalizado hacia la Braña Viecha, pero, la verdad, pasando el collado hay que perder mucho desnivel para llegar a la braña, y ya empezaba a hacer un poquito de calor… remontar de nuevo aquella cuesta hubiese sido la muerte a pellizcos… así que: ¿Para qué bajar, si luego hay que sufrir? Consideramos más oportuno seguir subiendo; había una cumbre caliza con un corredor estrecho que no conocíamos, pero tenía buena pinta. Antes morir que perder la vida.

Unos pasos algo delicados, pero nada del otro mundo, y la sensación de verticalidad iba ganando protagonismo. Alcanzada una plana, vimos la inconfundible silueta de El Cornón, el pico más alto de Somiedo, justo frente a nosotros. Esa colorida cumbre ya la ascendimos hace unos 12 años y nos resultó muy agradable e interesante. El punto de partida en aquella ocasión fue la pequeña población de El Puerto. El Cornón ofrece vistas increíbles de Somiedo y Babia. Lo recomendamos de nuevo.

Pero volvamos a la actualidad: al bajar de aquella cima, que resultó ser Peña Canseco, paramos a comer en un prado verde con muchas mesas disponibles, pero sin sombra. No hacía calor, pero la insolación no te la quita nadie a mediados de julio.

Vimos alguna águila calzada, un buitre leonado, un milano negro, unas chovas que gritaban junto a las paredes, vencejos…

Bajamos por donde mismo subimos… por donde mismo nos cruzamos por la mañana con una chica asturiana que estaba haciendo censo de rebecos… y nos encontramos con Pepe… un hombre naturalista, pajarero donde los haya, de Valencia… aprendimos un montón el rato que estuvimos en su compañía… vimos un abejero europeo, un alcaudón dorsirrojo… y nos tomamos algo en el bar de La Peral. Lo recomendamos.

Desde el mirador del pueblo hay unas vistas preciosas de Llamardal y de la Braña Mumián, en la que estuvimos hace doce años, pero de la que poco recordábamos.

Suele venir mucha gente aquí a intentar ver al oso pardo. Y se ve… habíamos planeado una estancia de unos tres días en Somiedo… pero se multiplicó por dos.

Y que se sepa, se cumplen 33 años de la publicación del álbum Rust in Peace de Megadeth. Oxidarse en paz… eso es lo que toca.


Teito, nada más salir de La Peral.

Nos dirigimos al collado del fondo.

Esta sería Peña Penouta.

Hay muchísimo ganado en estos prados de montaña.

Y nosotros también pastamos… y abrevamos. 

Esta sería Peña Canseco y se asciende por el corredor central.

Asomados al valle donde se enclavaba Braña Viecha.

Un hermoso para con muchas mesas...

El Cornón, a la izquierda. No está tan lejos.

Y esta es Peña Canseco.

La Penouta y, al fondo, La Peral.

Y ya no necesito nada más.


De vuelta a La Peral, en pleno julio.



viernes, 15 de septiembre de 2023

Algunos vencejos son especiales. Cuestión de vida o muerte.

Llaman por teléfono y es Carlos, un amigo, quien ha encontrado dos vencejos en su lugar de trabajo. Salgo apresurado a por ellos. Es martes 1 de agosto, por la tarde, con mucho calor. Al día siguiente tenemos guardia del Limes Platalea (Proyecto versado en la migración de la espátula, Platalea leucorodia, por el corredor migratorio Playa de la Barrosa-Cabo de Roche), que tiene un cuadrante muy comprometido. Tuvimos que llamar a Paco Hortas (uno de los coordinadores del proyecto) para comunicarle que sólo iríamos uno de nosotros, pues el otro debía quedarse en casa. Era cuestión de vida o muerte. Limes Platalea: para quien no lo conozca y tenga curiosidad, puede adentrarse en el blog del proyecto. Al buscar en Google, encontrarás toda la información sobre esta emocionante investigación.

Esa noche nos levantamos 2 veces para hidratar a nuestros pequeños vencejos. Su estado era lamentable; se caían de lado y no tenían fuerzas para levantarse. De momento, sólo podíamos hidratarlos. El miércoles 2, cada tres cuartos de hora, Isabel los hidrataba y les conseguía dar el contenido estomacal de algún tenebrio, pues el tenebrio entero era difícil de digerir, ya que los tenebrios tienen un exoesqueleto duro. Cuando tenemos un pájaro con problemas, es mejor alimentarlo sólo con los lípidos, grasas y proteínas que contiene el interior del tenebrio, que le son más fáciles de asimilar, y por eso debemos despojarlo de su exoesqueleto o muda

Estaban verdaderamente al límite de la vida, debido a la desnutrición por falta de calorías o de uno o más nutrientes esenciales. Al no haber recibido ingesta de alimentos durante varios días, el cuerpo de la ave no obtiene las sustancias necesarias para funcionar adecuadamente. Por eso, hay que ponerles siempre una fuente de calor, ya que las aves son animales endotérmicos; es decir, producen su propio calor interno. Pero en este caso, su metabolismo, digamos, está inactivo y hay que reactivarlo y la única forma de hacerlo es mediante una fuente de calor.

Conforme avanzábamos, notábamos algo raro en ellos (no somos expertos). Sabíamos que algo iba mal, pues uno no movía el ala derecha y el otro tenía la cola curvada, con el ala y la pata derechas inmóviles; un cuadro clínico nada alentador.

El jueves 3, los llevamos al Zoobotánico de Jerez, donde, como ya hemos hablado, hay unos veterinarios maravillosos. Diagnóstico de Miguel Ángel: Ala derecha rota (Alita) y vértebra fracturada entre lumbares y caudales, es decir, luxación de cadera (Colita). Tratamiento: Sendos pinchazos de vitamina B12 y Alita se viene con el ala inmovilizada. ¡Pensábamos que los iban a dormir!… pero ¿merecerá la pena tanto esfuerzo? ¿Volarán? Mil cuestiones te invaden la mente. Un vencejo tiene que volar… no es un animal doméstico que puedas tener enjaulado. Y por otro lado, un vencejo no es un mirlo… no se posa… siempre necesita estar al 100% de sus capacidades de vuelo; sabes que los dos primeros años de vida no se posan nunca, hasta que comience su periodo reproductivo.

Desde hace una semana teníamos en casa a “Número 20”, por razones obvias… y ahora volvemos a tener 3. Pocos días después, serían 7 u 8, ni recuerdo, nuestra amiga Chúss nos trajo los suyos.

El tiempo pasó y los cuidados no cesaron. El alimento de estos vencejos, como ya sabemos, se basa en grillos o tenebrios. Últimamente, debido a las altas temperaturas, cuesta conseguirlo. Ahora estamos criando tenebrios, a los que vamos aprendiendo poco a poco, ya que este alimento es vital para los vencejos. Como todos los coleópteros, sigue un ciclo de cuatro fases: huevo, larva, pupa y escarabajo adulto.

Pasados los 10 días, le retiramos a Alita el esparadrapo del ala con muchísimo cuidado y, poco a poco, fue moviendo su extremidad imprescindible. Cada día estaban mejor… pero nada que ver con el esbelto Número 20.

No sabemos si lo que hicimos con ellos fue ciencia o magia… pero el día 24 de agosto estaban listos para alzar el vuelo: los tres querían volar. Es extraño que coincidan en el tiempo. Pero claro, una cosa es que el vencejo tenga el instinto de volar, que le llega de un día para otro, y otra distinta es que realmente pueda volar, que esté físicamente apto.

Les tuvimos que ayudar un poco a deshacer los cañones, pues la pluma tiene que estar entera al aire en el crucial momento del vuelo, si no, no hay sustento.

Hemos aprendido un poco sobre la vida de estos seres tan entrañables, a quienes antes sólo nos limitábamos a verlos en vuelo. La sensación de tenerlos en casa, en las manos y de escucharlos chillar día y noche… es enriquecedora. Saber que estás dando vida a un animal que, cuando despegue de tu mano, te mirará por última vez… ¡y si te he visto, no me acuerdo! ¡Es algo muy emocionante!

Pues esta entrada sólo es para demostrar que sí, que se puede salvar a un ave que esté en riesgo extremo de morir y que siempre merecerá nuestro esfuerzo para salvar esta especie protegida.

En estos días, el Presidente de la Sociedad Gaditana de Historia Natural, acompañado de la Coordinadora del Proyecto, Paula Ávila y otros colaboradores, se han reunido con el Alcalde de Chiclana, para firmar un acuerdo de apoyo a este proyecto, lo que demuestra, que es un trabajo de éxito; y que aunque sin la labor de los voluntarios sería imposible llevar a cabo, también es importante el apoyo de las administraciones.

Unos días después de soltar a los tres juntos, en la playa, y comprobar durante un buen rato que el vuelo era perfecto (aun con la cola curvada, Colita volaba perfectamente), estuvimos en el VIIIº Festival Flamenco 42 días, en La Isla, precisamente en la jornada de clausura, y nos encantó la actuación de la sanluqueña Alba Bazán, que precisamente cantó una copla cuya letra nos emocionó, ya que decía: “pa terminarlo de criar, cogí un pájaro del nido… pa terminarlo de criar… y fue tan agradecío, que cuando lo eché a volar, se posó en el hombro mío”.

Los vencejos no se importan; son libres y muy necesarios. Mira siempre al cielo y al suelo. Si ves uno en el suelo, cógelo. Respeta los animales. Aporta tu granito de arena. Desde el proyecto Vencejos ya se han liberado más de 500 aves que han tenido una segunda oportunidad de sobrevolar nuestros cielos y ayudarnos a combatir las plagas de mosquitos, porque no olvidemos que los vencejos son insectívoros: sólo se alimentan de insectos; son nuestros salvadores ante la propagación de enfermedades transmitidas por insectos (malaria, fiebre amarilla, mosquito tigre…).

Pero no todo son buenas noticias en este camino.

Hace unos días se tuvo que sacrificar a dos vencejos debido a la contaminación por productos lubricantes industriales. Cuando los recogí, olía, sobre todo uno de ellos, a grasa. Lo lavamos con Fairy dos veces y lo entregamos al zoo para que otros voluntarios lo recogieran. Han sido muchos días de esfuerzo por nada. El animal llegó a un punto en el que se le cerraron los ojos y se aceleró la respiración. Las colonias de vencejos en fábricas o naves industriales enfrentan un grave riesgo de muerte. La toxicidad de esos productos no es compatible con la vida. Deberíamos ir reflexionando sobre esos temas. 

Sólo recordar que la Ley 42/2007 (Patrimonio Natural y de la Biodiversidad) nos recuerda que los vencejos, las golondrinas y los aviones son aves protegidas por la ley, no solo en nuestro país, sino también en toda Europa. La destrucción de sus nidos y de su hábitat está sancionada con una multa de entre 500 y 200.000 euros. Aunque sólo sea por eso, respetémoslas.

Es una pesadumbre ver como poco a poco nos estamos deshumanizando, a niveles que ya no queremos saber nada de los pájaros, destruimos sus nidos porque nos manchan las paredes y suelos, inundamos los campos de pesticidas buscando las cosechas perfectas, nuestras casas se rigen por modas arquitectónicas minimalistas...; cuando no hay nada más placentero que pasear escuchando el canto y sonido de los pájaros, con notas musicales que podemos identificar en las grandes composiciones de nuestros grandes maestros, estas no hubiesen brillado sin esos sonidos de la Naturaleza. 


Los protagonistas de esta historia tan fascinante.


El de la izquierda es "grasita". El más pequeño murió a los 3 días. Los tres murieron.

De lo que hablábamos. Son impresionantes. Es una muestra de sufrimiento.

El cañón está irrigado con sangre. Sólo se le puede ayudar a quitar la parte blanca.

"Alita", preparado para saltar. Se tomó su tiempo. Nunca lo lances.

Pocas cosas son más hermosas que un vencejo en este planeta.

"Número 20" salió como un muelle. ¿Se nota, verdad? Es inteligente… será hembra.

"Colita" nos mantuvo en vilo hasta el último momento. 

¡Vuela para siempre, amiga! Seguramente nunca los olvidaremos.

lunes, 28 de agosto de 2023

Lago del Valle, Parque Natural de Somiedo.

Seguimos por esta fresca comarca asturiana, recorriendo caminos y conociéndola en profundidad… dentro de nuestras posibilidades; así que hoy, día 12 de julio, vamos a dirigirnos a la pequeña parroquia de Valle del Lago, donde, si vas temprano, no tendrás problema de aparcamiento… pero no queremos ni pensar cómo estará esto en agosto y a mediodía; la carretera es muy estrecha.

Salimos a caminar y hay dos opciones: el camino del sol o el de la sombra… Como es temprano y está algo nublado, vamos por el soleado, que se ve más paisaje. Cruzaremos zonas ganaderas, teitos y veremos grandes paredes a ambos lados del valle. 

La formación en “U” de este valle glacial es de libro y el camino va ascendiendo hasta llegar a la cubeta glaciar que alberga el lago del Valle, represado para ganarle altura y lograr un mayor aprovechamiento hidroeléctrico.

Es curioso que en Somiedo no haya quien fabrique quesos… todo el ganado que vemos por estos prados (excelentes para pisarlos) es para carne. Algún día, que otro, coincidimos con el veterinario… siempre que venimos a Asturias, lo vemos trabajando en las montañas.

Vamos viendo algunos paseriformes, como un juvenil de petirrojo, un pardillo común y un pinzón vulgar. Ganando altitud, ya se van viendo algunas rapaces a lo lejos… es un disfrute total ver volar las aves y contemplarlas en su majestuoso planeo, casi sin abatimiento alar… sepas o no identificarlas… eso es lo de menos. Habría que añadir que, mientras desayunamos estos días, tenemos como vecinos curiosos a unos gorriones que vienen a acopiar pan para sus crías, unos petirrojos, unos carboneros, un par de mirlos, unas lavanderas blancas, golondrinas comunes, aviones comunes, vencejos… todo esto todas las mañanas. También nos acordamos de Ely, que, con mucho cariño, se quedó con 3 vencejos que estábamos criando para irnos de viaje. Hizo un buen trabajo con ellos y, además, hace trabajos plásticos increíbles; es toda una artista. Si quieres conocer su calidad como escultora, visita su cuenta de Instagram: esculturas_animely. Merece la pena. Con los 3 que se quedaron con Ely, sumamos 19 vencejos liberados en lo que llevamos de año.

Alcanzada la presa, se antoja darle la vuelta completa al lago, que lo merece… y el día acompaña; mejor disfrutar de nuestras viandas aquí arriba, pues el paisaje es inmejorable. Particularmente, disfrutamos mucho más comer en la montaña y caminar tranquilos… si estás abajo, en un restaurante, te pierdes la mitad del paisaje. Slowmountain.

Se ven rebecos, pedreras y una buena cantidad de colirrojos tizones criando. El lago es atractivo; incluso vemos a alguien nadando… pero el baño está prohibido. Por lo tanto, debemos ser respetuosos con la normativa… Está escrita para proteger algo.

El día anterior, este lago se veía precioso desde la cumbre más occidental de los Albos; de hecho, se suele subir a los Albos desde allí. Otra opción es salir de aquí hacia La Farrapona… por poner un ejemplo.

Los aviones comunes revolotean por el fondo del lago, mostrando su particular obispillo blanco que los identifica. Los buitres y las chovas están relativamente cerca, en las cumbres. Comenzamos la bajada y 4 arrendajos nos dan alegría… pero gracias a ellos vimos pasar por detrás un gran dominador de los cielos: el Alimoche común. Con esto ya podríamos cerrar… entre los vistos en Arribes del Duero y ahora este… pero la cosa no se acaba… y, por supuesto, hicimos de nuevo geocaching, que es una actividad altamente recomendable… ¡la de cosas que se aprenden con este juego, que usa como tablero el planeta Tierra!

Además de la caminata al lago, debemos mencionar que Gov’t MULE ha lanzado un nuevo disco. La buena música no va a terminar, así como así, mientras quede gente como Warren Haynes, y en los podcasts de Peligrosamente Juntos se le puede echar un oído a esta maravilla musical. También cabría dar las gracias a la estupenda Pilar Arzak, que todos los fines de semana, sin faltar, nos da los buenos días con una programación exquisita. Sin ese programa, no sé qué haríamos… quedan muy pocos buenos ya en parrilla. Hay que aprovechar el tiempo… que se acaba.

No hizo nada de calor, y la vuelta también la hicimos por el camino de sol… pero hubiera sido mucho mejor el otro, pues pasa (nos dimos cuenta tarde) bajo unas paredes verticales increíbles… no hubiéramos visto los arrendajos… pero quién sabe, igual hubiésemos visto al treparriscos. En fin, no nos vamos a arrepentir… nunca te arrepientas de algo que no has hecho… ve otro día y lo haces.



















lunes, 14 de agosto de 2023

Proyecto Vencejos de la Sociedad Gaditana de Historia Natural.

En 2022, comenzamos este proyecto, bastante interesante, de conservación y ciencia ciudadana. Se trata de aportar tu tiempo y dedicación para cuidar vencejos que en algún momento han caído de un nido, o bien de adultos que, por algún motivo, han caído al suelo, aunque esto es lo menos frecuente.

Hay que puntualizar que, a priori, el cuidado de los vencejos es muy complejo y que, hasta el momento, no hay mucha información al respecto. Es más, la mayor parte de la población piensa erróneamente (todavía) que a los vencejos se les puede alimentar con pan, lo cual es totalmente falso, pues se trata de aves insectívoras. 

Si encontramos un vencejo en el suelo, necesita ayuda urgente. El segundo mito a desmontar es que si lo lanzas al aire, saldrá volando. ¡JAMÁS! NUNCA tirarlo al aire. Aplicable a todas las aves.

Actualmente, hay bastante información veraz en Internet sobre el cuidado de estas pequeñas aves insectívoras y, en redes sociales como Instagram, podremos contar con la ayuda de proyectos altruistas impulsados por personas muy involucradas. Uno es “SOS Vencejos” y otro “Al Rescate de Aves”, por poner dos ejemplos. 

Afortunadamente, para las personas que vivimos en Cádiz, contamos con una institución pionera en esta labor: el Zoo Botánico de Jerez, que colabora con la Sociedad Gaditana de Historia Natural en el Proyecto Vencejos. Si alguien encuentra un vencejo, puede llevarlo al Zoo o al CREA (Centro de Recuperación de Especies Amenazadas), ubicado en el Puerto de Santa María (Cádiz). Recordemos: primero, rescatar al ave; y, en segundo lugar, si quieres formar parte de esta comunidad de voluntariado, ponte en contacto a través de este correo: vencejossghn@gmail.com. Aquí te informarán sobre los pasos a seguir.

Este proyecto va conociéndose poco a poco; cuantas más personas se involucren, más logros se podrán alcanzar. La información y la ciencia ciudadana salvan vidas; los mitos, la mayoría de las veces, las destruyen.

Lo primero es hidratarlo. ¿Cómo? En esos perfiles de Instagram tenemos videos explicativos, pero se trata de poner una gota de agua, o mejor, de suero, en la puntita del pico o en la comisura. ¡Cuidado con los orificios nasales! Si entra agua por ahí, lo ahogaremos. Normalmente, basta con hidratarlo, a la espera de que un voluntario ambiental se haga cargo de la ave.

Si no tenemos grillos o tenebrios (gusanos de la harina) en casa, es mejor no darle nada de comer, en absoluto. Un poco de pan mojado lo mata en menos de dos horas. En tiendas de mascotas, normalmente, podemos encontrar tenebrios para alimentarlos. Nunca les des otra cosa que no sea tenebrosa o de grillos. Nada de piensos para aves ni para gatos, pues contienen diferentes harinas.

El Proyecto Vencejos, de la SGHN, está tejiendo una red de voluntari@s ambientales y, gracias a ellos, se ha salvado la vida de muchos de estos hermosos y necesarios animales. De hecho, si no fuese por los voluntari@s, esto hubiese sido imposible (298 vencejos en 2022 y, en esta campaña, vamos a superar esa cifra).

¿Por qué los vencejos caen de los nidos? Puede haber varias respuestas a esto: competitividad por un hueco para hacer el nido. ¿Qué significa esto? Pues que la falta de educación ambiental en la sociedad ha provocado que infinidad de obras de restauración de fachadas de edificios se hayan saldado con la destrucción de nidos (hábitat) de vencejos, golondrinas y aviones (recordamos que están protegidos y NO se pueden destruir sin autorización de la Consejería de Medio Ambiente pertinente).

Este hecho provoca que las nuevas parejas de vencejos, al regresar a Europa para criar, se encuentren con la desagradable sorpresa de que su nido habitual se ha destruido (algo muy cruel por nuestra parte), y se genera una competencia entre parejas que llega a tirar los pollos de otros vencejos fuera del nido para poder criarlos. ¿Selección natural? Pensamos que no, pues su destrucción es obra del ser humano.

¿Por qué debemos ayudar a criar vencejos? Básicamente, para reparar el daño que nosotros mismos hemos causado.

Otra de las causas de las caídas de vencejos son las olas de calor extremo… hecho que probablemente se haya agravado por la acción humana. Otro motivo más para cooperar. Hace 1000 años, los cambios climáticos ocurrían a una velocidad a la que las aves tenían tiempo de responder. En la actualidad, y en mayor medida por nuestra actividad, esa variación del clima se produce a tal velocidad que las distintas especies no tienen tiempo de reaccionar ni de adaptarse. Es un hecho científicamente demostrado; no es un bulo inventado en redes sociales ni en mítines oportunistas.

No hace falta ser ni ornitólogo ni siquiera pajarero para pertenecer a este formidable proyecto; sólo hay que tener ganas, pues aquí te proporcionan formación, alimento y asistencia veterinaria. Es una buena manera de hacer educación ambiental en casa. Es muy recomendable hablar del proyecto con personas que no lo conozcan (por eso escribimos esta entrada). Es importantísimo divulgarlo. Tú puedes ser el próximo experto en vencejos de tu comarca, pueblo o localidad. Sólo se exige complicidad y responsabilidad.

Los tenebrios y grillos para la alimentación de los ejemplares caídos se pueden adquirir en tiendas de animales, como hemos dicho, pero a las personas que formamos parte del proyecto, normalmente, y salvo que se haya recibido algún pedido, se nos proporciona el alimento para que no tengamos que invertir recursos económicos en ello. De todas formas, no sale nada caro. 

En lo que va de verano, en casa hemos dado vida a 25 vencejos, tanto pálidos como comunes. No les ponemos nombre; no es necesario… pero hubo uno muy especial. Era un vencejo pálido, con el plumaje formado, las alas cruzadas… prácticamente sin cañones, pero muy fino y delgado. Tan sólo 25 g, que equivaldría al peso de casi un pollo, pues los jóvenes, ya a punto de volar, suelen superar los 40 g por poco.

El nombre que le pusimos a este estaba claro: delgado, muy nervioso y con más arte que toda la caja de vencejos…  y además de Jerez… ¡Tomasito! No podía ser otro; siempre con el cariño y la admiración que sentimos por este gran artista y, además, su padre adoraba a los animales.

Hay una serie de claves que hacen que el Proyecto Vencejos, de la SGHN, funcione bastante bien; una de ellas es la implicación de los veterinarios del zoo (Miguel Ángel y José María). Ellos son los responsables del triaje o del protocolo de intervención, quienes evalúan las posibilidades de supervivencia del animal; además, aportan algo fundamental: su compromiso humano con los voluntari@s, tranquilizándolos, asesorándolos y brindándoles conocimientos sobre cómo debe llevarse a cabo el cuidado y la atención del animal en mal estado. Otra de las claves es la dedicación de la responsable principal del proyecto, la coordinadora Paula Ávila, siempre pendiente de que todo funcione en el momento oportuno y, por supuesto, el conocimiento que aporta el resto de los coordinadores del grupo. Ni qué decir tiene la labor que realizan los voluntari@s ambientales durante los cuatro o cinco meses que dura la campaña de reproducción de esta especie; son los verdaderos involucrados en este cambio de paradigma y en la demostración de que la ciencia ciudadana puede lograr avances significativos para la biodiversidad.

No te lo pienses; los vencejos necesitan tu ayuda. Muchas gracias por divulgarlo.



Uno de nuestros 3 primeros vencejos pálidos, de 2022.

Vencejo pálido (Apus pallidus) de 2022.


Vencejo pálido de 2023.

está 
Delichon urbicum es el nombre científico del avión común. Posado, como paseriforme que es.

Vencejo pálido con ganas de comer.

El de la izquierda es el número 20. Los de paños verdes, todos de Cepsa.


El número 20 cuando llegó. Con menos de 20 g, mueren. Este pesaba 19 g.

lunes, 7 de agosto de 2023

Parque Natural de los Arribes del Duero. Zamora, Salamanca y Bragança


Por segunda vez visitamos (con mucha más profundidad) el parque internacional que da título al texto, y anduvimos por Fermoselle, prácticamente a las orillas del embalse de Almendra (la presa más alta de España, con 202m y una longitud de 567m), embalse espectacular del río Tormes, de uso hidroeléctrico, y que regula el paso de agua de este río (tan literario y que bien conocemos en su cabecera), hacia el internacional Duero. El agua no llega al Duero por los llamados Arribes del Tormes, sino por un túnel de unos 15 km de longitud y más de 200 m de desnivel, que aporta el caudal al embalse de Aldeadávila. La particularidad de este túnel es que, al igual que deja caer agua del Tormes al Duero, la turbina tiene la capacidad de invertir su uso, bombeando agua hacia la presa de Almendra, de nuevo, por ejemplo, cuando hay excedentes de producción… normalmente de noche. ¿Y por qué nos molestamos en este blog de pisapraos para explicar estas cosas? Pues más que nada para que se aclaren algunos conceptos (bulos) que han circulado por las redes y algunos “noticieros”, que intentaban engañar y manipular a la población diciendo que el gobierno estaba vaciando los embalses para hacer creer que había sequía y bla, bla, bla. ¡Seamos serios, señorías!

Fermoselle, bien merece un paseo, tanto a nivel ornitológico como gastronómico, o Fornillos de Fermoselle, Pinilla de Fermoselle, Bemposta (población que da nombre a la presa por la cual cruzamos al país vecino), Aldeadávila de Ribera, Vitigudino, Lumbrales (importante por sus castros Vetones, de los que Isabel dará buena cuenta en su otro blog), y también Sendín, pequeña población portuguesa donde vive André, el patrón de la embarcación que permitió nuestro internacional paseo fluvial por este maravilloso cañón del Duero. Muy recomendable entrar a comer en el hotel de Sendín.

El paseo fluvial por esta ZEPA es muy recomendable. El de la presa de Bemposta es con la embarcación más pequeña, sin techo ni acristalados, con muchas menos personas y con más duración: dos horas y media de paseo en el que podremos ver alimoches, cigüeñas negras, aviones comunes y roqueros, vencejos, golondrinas, buitres leonados, cormoranes negros, oropéndolas, mirlos… una gran variedad de aves en sólo un paseo.

Este parque es rico en agua, como se puede imaginar, y los paisajes, ya sean de zonas de granito o de cuarcitas, son bastante alomados y sin apenas escarpes, salvo cuando te acercas a las orillas del infranqueable Duero. De hecho, hay muy pocos pasos de un país a otro debido a su relieve.

Años atrás, el Duero era un río bravo por estas provincias, pero la construcción de presas lo convirtió en una serie de embalses navegables. En las paredes del Duero, como podemos imaginar, anida una gran cantidad de rapaces, entre otras especies de menor tamaño. Es el lugar ideal para anidar, por la falta de molestias que les proporciona el río infranqueable y por la abundancia de alimento. Básicamente, las dos variables que atraen a las aves a criar.

No sabemos si es algo frecuente, pero tuvimos la desgracia de ver un buitre leonado nadando en el cauce, cerca de la presa de Aldeadávila, y desde el mirador Picón de Felipe. El animal no podía subir por las paredes… se agarró a una orilla muy inclinada, a un metro del agua y con las alas bien abiertas para secarse. No sabemos cómo terminó todo. No siempre podemos ayudar a la fauna, por desgracia.

Hay un sinfín de caminos por descubrir en estos parajes del Duero Internacional, tanto por la orilla castellana como por la lusa, y hay una gran cantidad de poblaciones muy recomendables de visitar (aparte de las ya nombradas), como fue el caso de Ledesma (Bletisa), a la vuelta, o Bragança, que no dista mucho del parque y es realmente recomendable en todos los sentidos.

Recordaremos estos paisajes cada semana, cada vez que cocinemos en esas cazuelas de Pereruela (otra recomendación) que trajimos para casa. Cocina sano y olvídate del teflón… los plásticos, sólo para escuchar música. La cerámica de esta población zamorana tiene fama internacional y, la verdad, mejora el sabor de todo lo que se cuece en ella.

Otra población muy agradable, por supuesto, es la capital zamorana, que está rodeada por el Duero y donde es posible practicar deportes náuticos cerca de sus aceñas, además de cautivarnos con su historia. La catedral de Zamora ofrece bastante información geológica (es lo que normalmente vamos buscando cuando visitamos una catedral), ya que en sus sillares se aprecian fósiles y podemos ver los distintos materiales empleados en su construcción. Nunca dejes de visitar una catedral… Nosotros siempre lo hacemos… También visitamos la de Astorga, que posee dos torres, cada una de un color distinto, pues se usaron canteras distintas en su construcción. La geología es mucho más interesante que otros aspectos (religiosos, por ejemplo) de la construcción de estos edificios. 

En la decoración de las iglesias también se han difundido bulos… esto no es nuevo, de hecho, algo que desde hace siglos la propia Iglesia se ha encargado de difundir, es el bulo de que el lobo ibérico ataca a las personas… y lo convirtió en diablo (no inventamos nada, está reflejado en la decoración de muchos de estos templos), y el lobo ibérico es otro de los animales que podemos disfrutar por estas tierras. Por cierto, nunca un lobo ha atacado a un ser humano.

Y ya que hablamos de lobos, recordemos a los australianos Wolfmother… da igual cuál sea tu elección: cualquiera de sus canciones es increíblemente buena.


Castrovetón de Yecla la Vieja


Ermita en el Castro de Yecla la Vieja.

Yecla de Yeltes.

Castro de las Merchanas. Lumbrales.


Lumbrales. Verraco.

Torre del Reloj. Plaza Mayor de Lumbrales.

VG San Roque. Fornillos de Fermoselle.

Paisaje de Arribes del Duero.


Potro de herrar.

Mirador en el centro de Fermoselle.

Núcleo urbano de Fermoselle

Convento de San Francisco. Casa del Parque Natural Arribes del Duero. Jardín Botánico.

Presa de Bemposta. Colonia de aviones comunes y de aviones roqueros.

Igreja de São Pedro. Bemposta.

Sendero mirador Picón de Felipe.

Salto de Aldeadávila.

Embalse de Aldeadávila. Mirador Picón de Felipe.

VG Pico de la Cabeza de 774 m

Torre de la iglesia parroquial de San Salvador. Aldeadávila de Ribera.

Presa de Almendra. Río Tormes.

Presa de Almendra.

Buitreras en el cañón del Duero.

Navegando por el río Duero internacional.

Vistas del río Duero desde VG Tabanera.

Aceñas del Duero. Zamora.

Ciudad de Zamora. Río Duero.

Puerta del Obispo. Zamora.

Torres de la Catedral de Astorga.